After K
Cuando en 2003 eran todos miembros de la Cofradía de la Felatio Kirchnerista, el boludo que suscribe ya estaba en la vereda de enfrente, tildado de inconformista y rompe pelotas por sus propios compañeros. Cuando todos hablaban del perfil progresista de este Gobierno, éramos tres gatos locos los que nos preguntábamos en voz alta si un tipo como Gustavo Béliz, Opus Dei proveniente del menemismo y posterior aliado de Cavallo, era un tipo con conciencia social. No éramos muchos los que suponíamos que Lavagna no era precisamente un tipo de perfil socialista, como tampoco abundaban los que nos preguntábamos si Alberto Fernández, luego de haber sido un pichón de Domingo Felipe, ahora se había convertido en un tipo sensible.

Toda una tarde de fotos y esa es la que mejor salió.
Formaba parte de ese reducido grupo de personas que, tal como define un amigo mío, nos manifestamos antikirchneristas el mismo día que Néstor dijo que se lanzaba a la Presidencia, mucho antes de que clasifique para el repechaje. Con el paso de las semanas, ya sumábamos unos cuantos, y recién arrancaba. Porque muchos, provenientes de otros partidos, si bien no lo votaron, decían que no era tan mala gestión. No era para menos, ver actos de reivindicación a luchas ajenas, como metodología para lavar culpas propias, enseguida sonó a cortina de humo para hacer fiesta.
A los que conocemos la historia, nos subió un poco la temperatura al ver como arriaban la bandera argentina e izaban un estandarte rojo con el rostro del Che Guevara. El argentino con memoria, ya lo había visto en otros pasajes menos gratos del túnel del tiempo. Cuando vimos a Béliz mostrando una foto y los datos personales de un agente de la SIDE, nos pareció que además de soberbio, es muy inocente. El día que D`Elía tomó la Comisaría 24, creímos que se le acababa la joda al bardero número uno, pero al toque lo vimos designado Subsecretario de Tierras y cortando alambres a campos.
Pero si este Gobierno es dinámico en algo, lo es precisamente en la construcción veloz de cagadas. Acá es la lógica de un clavo, saca otro clavo. Una cagada, tapa otra cagada, y así sucesivamente hasta que se entra en el terreno de la vergüenza. Y aunque muchos digan que de tanto pegarse con Chávez, esto se ha convertido en un Gobierno en ese eje, ni para tremenda payasada les da la altura. No tenemos ni el petroleo berreta, ni el poder armamenticio de Venezuela. Acá se hacen los porongas con un monopolio local, favoreciendo a otro monopolio de capitales extranjeros; se enorgullecen de expropiar una empresa de capital español –Aerolíneas Argentinas- y hacen lobby con la Barrick Gold. Recuerdo de algunos argumentos de hace un par de años respecto de Marsans. Los españoles siguen llevándose riquezas de argentina, Patria sí, Colonia no. Lo curioso es que, en plano Siglo XXI hay una empresa extranjera que hace lo mismo que hacían los españoles hace 4 siglos sin que nadie patalee. Llevarse el oro y dejar la peste.


Contratos sí, Colonia no.

Ahora Leuco es opositor, Tenembaum se pregunta qué les pasó, Victoria Donda dice que esto no es un Gobierno de Izquierda y Miguel Bonasso sostiene que mientras a él lo buscaban para hacerlo pedacitos –supongo que haber utilizado su rol de funcionario de Cámpora para pasar información, pasar a la clandestinidad con los Montoneros y estar vinculado al ataque a un regimiento en Misiones influyó en algo- Néstor Kirchner hacía plata con la usura.

Uno entiende que reemplazar a un tipo como Lavagna por Micelli, fue un punto de partida de un tornado que terminó dejando afuera a tipos interesados pero medianamente capaces, o que sabían disimularla muy bien, y llegamos a este momento en el que hay que darle lugarcitos en el Gobierno a los muchachos de La Cámpora para ver si nos queda alguien fiel. Es un claro reflejo de lo que terminó siendo esta gestión, que arrancó luchando contra el Vaticano por la intervención del clero en temas de la gestión publica y, siete años después, termina aliándose con Lidia Papaleo para ver de qué forma hacen mierda a Clarín. Un Gobierno que empezó teniendo el apoyo de Movimientos de distintos sectores, y termina con Florencia Peña, Andrea del Boca y Gastón Pauls llenando butacas en actos de Estado. Un Gobierno que arrancó con un Plan de 700 mil viviendas y después de pasar por el Plan Canje de Calefones, termina sin poder aplicar una tarjeta magnética para bondis en 90 días, ni el reparto de decodificadores antes del Mundial de Fútbol.


Hay gente capaz de cualquier cosa por un lugarcito en el Gobierno.

Y son mersas hasta para querer quedar bien. Una cena para PyMES organizada por gente afín al Kirchnerismo, a la que asistieron unos cuantos para seguir ligando licitaciones, otros tantos para que no les caiga la AFIP y algunos porque fueron invitados para devolución de favores, termina siendo una bajada de línea de Carlos Heller, que no sólo hablo una hora y media de corrido, sino que no dio un puto consejo o idea. Dato al margen: precio de cubierto de 1000 pesos. El vino, costaba $15 en el almacen de la esquina. Heller no pudo explicarle a los empresarios cómo hacer para bancar los aumentos de paritarias con la situación tributaria y el quilombo económico. Para él, no sólo no pasa nada, sino que no existen empresas en quiebra. Por cada frigorífico en el que Moreno se mete, hay otros que no pueden bancar más nada y cierran.

A los que se acordaron tarde, bienvenidos al Post Kirchnerismo, el mismo que arrancó hace años. Mientras el resto piensa en cómo llegar al 40%, nosotros ya pensamos en el futuro. 



Minutas:
Allanaron el Ministerio de Economía. Calamaro desmiente que haya denunciado a Boudou por tocar sus temas en actos públicos, aunque no descartaría hacerlo próximamente. Fuentes más confiables aseguran que se debió a la compra irregular de autos de alta gama mediante licitación directa.

Si les causó sorpresa que D´Elía tenga su propia radio, imagínense la que se habrán llevado los de la colectividad croata de San Justo que, luego de pagar una licencia, construir una antena, poner en funcionamiento una radio y hacerse un nombre –pequeño, barrial, pero nombre al fín- un buen día se encuentra con que les tiraron la torre abajo y en la sintonía que les corresponde a ellos se escucha la voz del defensor de la Plaza del Pueblo.
Obligan a Bibiloni a que garpe 4 lucas por día, mientras siga incumpliendo con la limpieza del Riachuelo. Bibiloni está como loco y se siente perseguido. A Picolotti jamás la multaron por venir a laburar sin bañarse, sostuvo, ofuscado.
Montoya vuelve a laburar con Scioli, pero esta vez al frente del Banco Central. Consultadas que fueran
algunas fuentes, ninguna pudo precisar datos de si la medida se debe a algún otro préstamo millonario en dólares que Karina Rabolini no puede devolver.

Luciano Gallende, que se hizo conocido por trabajar en Mañanas Informales de Canal 13 y no por ser el hijo del psiquiatra de Magnetto, sostuvo que 678 hace “periodismo de periodistas”. O sea, manifestó públicamente que son terribles botonazos. En la primaria eran los que te alcahueteaba con la seño por hacer lo que ellos querrían hacer pero no le daban las pelotas y en el secundario, era amigo del Preceptor y le chupaba las medias al Rector, acusándote de bardero y, probablemente, drogadicto, peronista o las dos cosas.

El hijo de Moyano mantiene bloqueada las entradas a diversas sucursales de la empresa Rabe por considerar que los empleados de carga y descarga de los corralones están mal encuadrados. Los muchachos de Rabe se quieren cambiar de gremio urgente. Ellos también desean pasarse días haciendo camping, comiendo asado, chupeteando vinos y, obviamente, cobrando el sueldo mientras le rompen las pelotas a algún empresario.

De Narváez sigue cosechando amigos y es probable que para su cumpleaños lo saluden sólo los hijos y la mujer. Ahora se reunió a solas con Felipe Solá y Das Neves y dejó afuera a Duhalde. Quisiera hacer un análisis al respecto, pero entre las tratativas de De Vido con De Narváez, la ruptura de Unión PRO y los tires y aflojes del colorado con Duhalde, a esta altura ni la esposa del empresario debe saber qué tiene en mente.

Finalmente, no quiero terminar el post sin volver a Boudou, a quien habría que armarle un monumento al ganador de la vida. Con un pasado de militancia en la UCeDe y en el CEMA, es el más indicado para coordinar la Juventud Kirchnerista, representada por Juan Cabandié, un buen pibe que de Perón sabe que era el marido de Evita Montonera y que tiene una calle paralela a Sarmiento. En una reunión en la Provincia de Buenos Aires en la que estaba presente Juancito, José Ottavis –que del Gobierno de la Ciudad se llevó hasta las toallas descartables del baño- y Mariano Recalde –el fenómeno al frente de Aerolíneas Argentinas- tuvo un ataque maradoniano y en medio de un brote sincericida, dijo atrévanse a soñar, no se pongan límites. Mírenme a mí, a los 50 años ministro de Economía y toda una vida dedicada a la noche. Si no era ministro, hubiera sido escribano o auditor y a esta altura estaba preso. Y juro que no es joda. Un capo total.

Miércoles. Esto no da para más.

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