Edipo
Hay que reconocer que Hebe de Bonafini está siempre a la vanguardia, nos saca años luz a todos y que ni bien llegamos a la barra del bar, ella ya está en pedo. Cuando la Presi llamó a profundizar el modelo, ella ya estaba en pleno proceso de acumulación de divisas en base a sobrefacturación de obra presuntamente solidaria. Fiel al estilo que Él nos legó, chupó la inagotable teta del Estado y la redistribuyó entre sus socios. El complejo de edipo no resuelto que tienen algunos huérfanos patológicos, los lleva a defender lo que venga porque «Hebe es Hebe».
El argumento esgrimido por Sergio Shoklender para justificar su patrimonio, tiene menos consistencia que el totó de la portera de mi edificio. Decir que se puede comprar un yate y una Ferrari gracias a la guita de patentes de inventos en construcción edilicia y al mismo tiempos sostener que nunca cobró un peso por cederlos amorosamente a los organismos públicos, da a entender que una Ferrari puede crecer si regamos un carrito a rulemanes. Lo interesante de tanta justificación fue la confesión de que los pobres son conejillos de indias y las viviendas construidas por la Fundación Madres de Plaza de Mayo eran experimentales, para ver cómo resultaban. 
Mientras todo esto pasaba, el Gobierno ordenó tomar cartas en el asunto, no vaya a ser cosa que Mamá Hebe vea mancillada su honra de pacifista demócrata y conciliadora. La culpa va a ser de alguien, o de nadie, o de los paraguayos que laburaban en negro, o de la mala costumbre de Hebe de anotar los giros del Estado en la libretita de los mandados. Por lo pronto, la honorable AFIP, esa que no encontró irregularidades en el patrimonio ganancial de Cristina, será la encargada de ver qué onda con esos millones que se fueron por algún lado. El negoción de la fundación viene de atrás, hace tres años ya pasaba y lo charlábamos aquí mismo, pero a ningún medio le importaba.
Hoy, la prioridad política pasa por si la Presi se presenta o no en octubre y es algo que parece que le tiene los ovarios inflados. Kunkel avisó que el 23 de junio, Cris lanza su candidatura a la reelección, el Subsecretario de Comunicación de la Nación, le pidió formalmente que cierre el upite, mientras que Aníbal Fernández fue un poco más certero al anuncia que Kunkel debe ser desmentido porque la Presidente no manifestó aún su voluntad y el Diputado no está autorizado, aunque estaría bueno que se presentara. Y así, de modo evidente, Kunkel quedó una vez más como el pelotudo de la obra, igual que hace 37 años, cuando el Presidente de la Nación lo invitó a sacarse la camiseta del Partido Justicialista y buscar otro con una ideología que lo representara más, logrando el extraordinario objetivo de haber sido expulsado del peronismo por el propio Perón.
Viendo los resultados en materia de crecimiento económico de algunos personajes durante los últimos años, podría suponer que la verdadera lucha de poder de los ´70 no se dio por la modificación o conservación de un estilo de vida, administrativo y económico, sino por ver quién saqueaba primero las cajas de la Patria, en su honor y por beneficio del pueblo. Nunca creyeron en la democracia y no veo por qué tendrían que respetarla justo ahora. Siempre nos hablaron de la lucha por la liberación y aún no entendemos por la liberación de qué, si los pocos resabios de industria realmente nacional que aún nos pueda quedar dando vueltas, los arrastramos de aquellos años en los que un empleado administrativo podía pagar un departamento en cuotas sin tener que convertirse en fakir en el medio.
En una época del país en el que a la inmensa mayoría de los ciudadanos les importaba tres carajos la lucha armada y menos que menos entendían el combate a un gobierno democrático, un grupo de psicópatas decidieron pelearla en nombre de un pueblo al que poco representaban. Cuarenta años después, siguen siendo coherentes. La destrucción del Estado en pos de la felicidad de todos y todas los argentinos a los que sólo les importa llegar a fin de mes, no les desvirguen a la hija en la parada del bondi, no les choreen los ahorros en una salidera bancaria, irse un fin de semana a Mar del Plata y comprar un techo propio. 
Mientras la oposición pajera sólo se atreve a ver si -por ahí, en una de esas, quizás, si pinta y no molesta demasiado- piden un informe sobre lo que pasa con la plata nuestra en la casa de Mamá Hebe, Raúl Castells nos da una clase de oratoria sin filtros y brutal llamando las cosas por su nombre y sin temores. Tal vez mañana se vuelvan locos buscando algún muerto en el ropero de Castells para desacreditarlo en vez de responder sus acusaciones porque ellos no están para esas cosas. Son una especie superior, a la que no entendemos. Se comportan como avistadores de OVNIS, tratándonos de infradotados por no ver lo que sólo ellos ven. Y así andan por la vida, cocinando un almuerzo para un ex militante de Alsogaray en el edificio de la ESMA y hablando del derecho al aborto y el matrimonio igualitario, mientras reivindican la ideología progresista de los grupos armados subversivos, ultracatólicos, estructurados y marciales, usando una remera del racista y homofóbico del Che Guevara. 
Miércoles. «La dura realidad es una desoladora confusión de hermosos ideales y torpes realizaciones» Ernesto Sábato