Gorileando
Uno de los grandes logros de este Gobierno es que con un 30% de representatividad nacional -el nivel más bajo de la historia en elecciones libres y sin proscripciones- han conseguido erigirse como Populares, mientras nosotros vendríamos a ser las Divinas, o algo así. Gorilas, Cipayos, Vendepatrias, Agrogarcas del interior, Oligarcas de cualquier lado, Blancos de Barrio Norte, golpistas, desestabilizadores. Todos sinónimos que utilizan para referirse a quién tan solo piensa distinto. Y ya ni siquiera merece llamarse oposición lo que configura estar en contra del Gobierno. Porque para oponerse a algo, ese algo tiene que existir.

¿A qué nos vamos a oponer? ¿Cuál es el modelo al que nos oponemos? En un juego limpio, hay un terreno bien marcado, reglas de juego claras y un sistema que funciona. El juego se llama Gobernar, el terreno bien marcado son los modelos contrapuestos, el reglamento está en la Constitución Nacional. Esto que estamos viviendo, en cambio, es la nada misma. El imperio de lo absurdo, el reinado de lo irreal, la tiranía de la obsesión. Es la anarquía de la soberbia propiamente dicha.

Hace exactamente 11 meses, comenté por arriba en algún post que en el Camino Negro de Lomas de Zamora, apenitas cruzando Puente La Noria, a tan solo 3 kilómetros de la Ciudad de Buenos Aires, 70 familias usurpadoras de un terreno fiscal estaban planeando tomar las 120 hectáreas de en frente. Hace diez meses, hablando en caliente, dije que hablar de usurpadores y vendedores de paco es criminalizar la pobreza, mejor digamos que esta gente reclamaba las tierras para vivir digmente, y como no tenían para comprarse un terrenito, lo usurparon. Eso si, las casas son de dos plantas, con ladrillos a la vista, enrejadas, con aire acondicionado, baldosas en las veredas y DirecTV.

Hace tan sólo 10 meses y medio lo hicieron. Hace 10 meses, quisieron desalojarlos y se armó una batalla campal. Hace 10 meses dije, en caliente, que un policía terminó con un tiro internado en el Churruca, mientras que mujeres que se dicen ser amas de casa, pero tienen a sus hijos más sucios que el Riachuelo y el instinto maternal bien metidos en el culo, se mandaban al frente con las panzas del 16° embarazo y 5 críos en cada brazo al grito de pegame si sos macho. Un ejemplo maternal.

Hablé en caliente. Es cierto, lo admito. Hoy, 10 meses después, pensando en frío, ratifico todas y cada una de las palabras que dije aquél día. Las 70 familias que usurparon el terreno, no estaban en condiciones de precariedad habitacional. Tenían sus propias casas. No lo invento, en su momento me tomé la molestia de chusmear el expediente en los Tribunales de Lomas de Zamora y supe que se hicieron relevamientos previos al desalojo que daban detalle de eso.

Anoche, viendo el programa La Liga, me enteré que las familias necesitadas de techo, en realidad lotearon ilegalmente el predio y lo vendieron a módicas sumas de 6 mil pesos cada uno, haciendo un dineral increíble. Los dueños del terreno lo iban a donar a la Provincia de Buenos Aires. Ahora quieren la guita. Las familias que viven allí ahora, sí están hasta las manos. El terreno nunca fue nivelado, no estaba preparado para ser un asentamiento privado. No tienen cloacas, no tienen luz, no tienen calles ni de tierra, no tienen agua potable. No tienen nada. Pero lo exigen.

También supe que el Barrio ahora se llama 17 de Noviembre, lo cual sumado a que queda sobre la Avenida Presidente Perón y sus tierras estaban destinadas a construir el Polo Industrial de Lomas de Zamora, que iba a dar laburo a miles de personas, suena a una de las faltas de respeto más grande a lo que el peronismo significa. Pero gorilas somos nosotros, sin importar la afiliación política.

Somos gorilas por exigir sentido común. Somos cipayos por pedir que dejen de utilizar a los pobres para perpetuarse en el poder con el único objeto de seguir haciendose ricos a costillas de hacer mierda el país. Somos vendepatrias por sugerir que el regalo del Estado es limosnear a los pobres. Somos desestabilizadores por exigir que por una puta vez en la vida se aplique algún artículo de alguna ley que haya dando vueltas. Somos oligarcas por pedir que dejen de jugar al Robin Hood oligofrénico, que le saca al que tiene mas o menos para dárselo al que más tiene mientras exige que el que tiene bastante pero no comulga con el Gobierno se haga cargo del desastre que han conseguido las maniobras de un gabinete improvisado en el arte de gobernar, pero instruidísimo en el valioso oficio de quedarse con cuanto centavo pase volando. Somos golpistas por pedirles que aflojen un poco.

Nosotros somos los gorilas, y no ellos que han mansillado cualquier estandarte de justicia social y distribución de riqueza. Nosotros somos los vendepatrias, no ellos que han liquidado cuanta acción en empresa anduviera dando vueltas, haciendo beneficiarios a empresarios afines, pero eso sí, Argentinos. Nosotros somos los oligarcas, y no ellos, que son la elite de los supuestamente más capacitados para gobernar, absolutamente corrompidos hasta el último de los poros -ya nadie lee a Platón. Nosotros somos los desestabilizadores, y no ellos que han generado el mayor odio entre sectores de la sociedad que se recuerde en las últimas décadas. Nosotros somos los golpistas, y no ellos que han avasallado las instituciones, utilizándolas de preservativos reciclables para voltearse al sector que se les cantara sin poner los huevos en la mesa y decir «si, yo te quiero hacer mierda».

Gorila, cipayo, vendepatria, agrogarca, oligarca, desestabilizador, golpista. Todo lo que ustedes quieran. Pero con la conciencia tranquila de no haber cagado a nadie, de haber ayudado a quien tengo al lado, porque sé que si espero que el Estado lo haga, tengo un compatriota menos. Con la frente bien alta de no haberme quedado jamás con un solo centavo que no me correspondía, a pesar de haber vivido momentos en los que no tuve guita ni para almorzar en el trabajo. Y por sobre todas las cosas, con la tranquilidad que me da saber que no soy como ustedes.

Miércoles. Cuando un Peronista comienza a sentirse más de lo que es, empieza a convertirse en oligarca.

Nota del Autor: El post al q
ue hago referencia es
Viernes de Locura, del 21 de noviembre de 2008.