Paleontología
A principios de los ´80, empezó a circular una canción en la cual se hablaba de dinosaurios. Su autor y cantante, se refería con ese vocablo a la cúpula militar gobernante en el país por ese entonces. Gigantes, verdes y a punto de desaparecer. Por esa misma época, Néstor andaba haciendo sus buenos morlacos como velociraptor al servicio de algún tiranosaurio sureño. Tiraba para la corona, lo que sobraba se lo quedaba él. La boluda de su señora, ajena a todo, seguramente no tenía idea de nada y suponía que los arbolitos eran unos vegetales patagónicos de donde salían los dólares que se acumulaban en sus cuentas personales. No queda otra que pensar eso. O es boluda o es una cómplice de hijos de putas. Ella era un dinosaurio herbívoro. Un brontosaurio, un gliptodonte, algo por el estilo. No comía carne, pero le gustaba mostrar el cogote en el mundo de los gigantes arcaicos.

Pero el dinosaurio vivo que tenemos por mandataria, le echa la culpa a un grupo de pasas de uva vivas de las amenazas de muerte que recibió el viernes pasado. Con total soltura, acusa a los «dinosaurios» de que la quieran matar. Igual que el aborto político de su marido, que dice que las amenazas son producto de una venganza por haber acabado con la impunidad. Yo no me pregunto más si se pueden superar en su cinismo, porque cada vez que lo hago, se toman un tren bala a la mierda.

Boluda en el aire.

Tres tipos que entre ellos suman 295 años, son ahora los que mueven los hilos para querer bajar a la Presidente de los Argentinos y Argentinas. Con 3,5 millones de peatones y conductores que circulan por el centro porteño que 5 días a la semana se tienen que fumar las manifestaciones a favor de Néstor o de Cristina, o la manifestacion del gremio de turno por quejas y hasta por agradecimiento a la limosna, o con el 40% de la población argentina viviendo bajo la linea de la pobreza, o con el Poder Judicial harto de que un pelotudo y una borracha manejen el Consejo de la Magistratura, con las Fuerzas de Seguridad atadas de pies y manos, con las Fuerzas Armadas forreadas en su totalidad, o con los pobres boludos clase media que todavía están esperando una ley regulatoria de los alquileres de propiedades para vivienda, o con todos los que nos inflamos las pelotas escuchando un plan canje de automóviles, de camiones, de calefones, de bicicletas, de cocinas, trenes balas, inauguraciones de obras pedorras y anuncios de planes chotos, ninguno de fondo, nada escencial para la vida de los ciudadanos, todas pelotudeces o vendettas a quien ya no te responde con fidelidad, o con todos los pobres confiados que están esperando la entrega de un prestamo hipotecario para inquilinos y la desocupación más alta de los últimos tres años, hay que ser muy pelotudo para acusar a 3 viejos de mierda.

Si hay violencia en el país, no es precisamente por culpa de tres gerontes, no la trajeron los reyes magos, no llueve por culpa de la burbuja capitalista que se derrumbó hace un año, no la impuso el monopolio multimediático. Cuando en un país que necesita contención social, generás divisiones, cuando resucitás enfrentamientos políticos sangrientos de antaño, cuando utilizás la agresión verbal y la represión exacerbada a algunos y el permisivismo al libertinaje para con otros, cuando incentivas el odio del que menos tiene hacia el que tiene un poquito más, cuando al que labura lo hacés sentir culpable de lo que vos generaste y él no, la violencia empieza, tarde o temprano, a taparte. Si te amenazan de muerte, no te sientas tan especial. No en el país en el que millones de chicos nacen condenados a muerte antes de los 3 años.

De un modo no violento, pibes con insignias del Che Guevara se quejaron por la falta de democracia en la UBA.
Pero a no preocuparse, que en la vereda opositora tenemos a Lole Reutemann que todavía no sabe si se postula para presidente de la nación o vocal de Atlético Sacachispas de Villa Soldati, a Julio Cobos que dijo que si gana, habrá que reventar las tarifas de los servicios públicos y efectuar un ajuste laboral (¿es lo único que puede decir un radical como medida económica?) y a Mauricio que se enojó porque nadie le avisó quién era el Ministros de Educación al que estaba designando. Un día le van a poner a la Cicciolina en culo y él le va a tomar juramento.

Martes. Estamos en Argentina, el país de los huérfanos cívicos.