País hipócrita

Pocas cosas demuestran tanto la falta tacto como la muerte de alguien medianamente famoso. Es como un hilo de hipocresía enorme que se desprende de una máxima propia de obligaciones religiosas. Como cuando alguien se comporta como el orto hasta la puerta de la iglesia y luego de desearle la paz al vecino que odia, […]