Estamos a casi dos meses de las elecciones más ridículas desde que Laura Fidalgo perdió frente a Pampita en Bailando por un Sueño. No hay candidatos y pocos tienen la autoridad moral suficiente como para atacar las listas testimoniales del
Este es el comienzo. Supongo que es el comienzo aunque, en realidad, es la continuación casi por decantación de todo lo que sucede en este país desde hace años. Décadas. Siglos. Y acá estamos, en la lucha del día a