La inquilina rompe todo

La inquilina rompe todo

De un tiempo a esta parte han ocurrido tantas repeticiones que muchas veces cuesta empezar a escribir. Veo las novedades de la semana y me encuentro con que no tengo nada para decir que no haya dicho antes. La era kirchnerista fue un eterno loop de delirios fundacionalistas, transmisión de miedos, imposición de ideas caducas y transferencia de culpas. Cada tanto aparecía un punto novedoso, generalmente vinculado a la brutalidad de la corrupción que terminaba con algunos cuantos muertos en la cuenta final que nadie pagaba, pero en el resto de los casos, lo único que variaba era la dosis.

Es como el acostumbramiento a una droga: como sabían que ya no hacían efecto las cagadas que se mandaban, se las volvían a mandar pero con mayor magnitud, como para ver cuál era el límite. De vez en cuando encontraban la reacción de la sobredosis, generalmente con síntomas de marchas multitudinarias, tras lo cual bajaban un cambio y empezaban de nuevo. El asunto es que en los últimos tiempos, en la generalidad, todo giraba en torno a lo mismo.

De las últimas semanas no hay mucho para contar. O sea: estamos viviendo algo único en la era de las redes sociales –es el fin de un ciclo– pero uno todavía no empezó y el otro está en un estado de payaso depresivo suicida, que odia al mundo porque no lo quiere y planea irse al más allá arrastrando a la mayor cantidad de personas con él.

Scioli hizo campaña con el miedo por el futuro de los científicos y, dos horas después de un discurso de Cristina apelando al mismo temor, Marcos Peña anuncia que Lino Barañao permanecerá en su cargo. Algunos creen que fue una jugada maestra comunicacional, otros que fue el primero en adherirse a la ley del arrepentido.

Mientras el doctor Albino nos generaba la enorme duda de cómo hizo para llegar a ser una eminencia de la nutrición sin morir víctima del bullying en el largo camino escolar, aparecieron nombres conocidos, otros repetidos, algunos previsibles, y varios empresarios. Muchos pusieron el grito en el cielo por la entrega del Estado a personas capacitadas para la administración de recursos en lugares en los que, si se administra mal, se va a la quiebra.

El resto era previsible y no por los nombres: después de tener a personajes como Kicillof, Recalde o Alicia Kirchner, cualquiera que sepa que no puede gastar más de lo que tiene o que, al menos, sepa calcularle al talle de la ropa que usa, puede dar la sensación de que es un ricachón.

La transición es simpática desde el grotesco. Echegaray inició el traspaso con Abad. Vanoli y Sabbatella no quieren largar sus honorables cargos como cadetes de Cristina. Randazzo se juntó a tomar mate con Dietrich para la sorpresa de todos los que no tenían idea de que venían laburando juntos desde 2013, cuando crearon el ente tripartito del transporte. O sea, podría decirse que los que tienen las cuentas más o menos ordenadas –lo cual no implica que estén en regla– empezaron a sacarse de encima lo que en los últimos tiempos se convirtió en un martirio.

Cristina, obviamente, no se lo pudo tomar a bien y, rodeada de traidores, empezó a tijeretear el presupuesto del año que viene, dilapidar la que queda y buscar algún actito perdido junto a los que todavía le son fieles, esos que están tan al horno como ella, como De Vido. Lo sabíamos hace rato y lo dijimos muchas veces: el kirchnerismo resultaría divertido si no fuera porque en la joda nos llevan puestos a todos. Bueno, nunca quedó tan patente como en estos días.

Tenés una fábrica con vivienda que heredaste junto con todos tus numerosos hermanos. No es cualquier fábrica, es una bastante bonita, con un huerto enorme, criadero de conejos, cintas transportadora, horno industrial, caja fuerte y reservas de combustible para garantizar la producción. Se nota que a los abuelos les gustaba producir. Tus hermanos y vos se pusieron de acuerdo en que tiene que ser alquilada como siempre lo estuvo y explotada comercialmente al mismo tiempo. Una suerte de locación con administración.

La construcción tenía una deuda galopante que no podían manejar, aunque a nivel cimientos estaba intacta y sólo necesitaba una lavada de cara antes de que pudiera empezar a producir de nuevo. Luego de presentarse varios pretendientes quedaron dos: uno que ya había estado alquilando durante diez años y dejó la casa hermosa por fuera pero por dentro era un cabaret clausurado, y otro al que no conocía nadie, de mirada extraña y hablar raro. Cuando dijiste que había que pensarlo bien y volver a votar, el viejo inquilino decidió irse.

El flamante inquilino era impresentable, pero se comportó de manera medianamente aceptable en comparación con los anteriores. El huerto producía como no lo había hecho antes, el criadero no daba abasto para la venta y el horno estaba prendido las 24 horas. Tus hermanos bailaban en una  pata porque el inquilino les dejaba quedarse con parte de lo producido…en su casa. A vos había algo que no te cerraba. Viste al inquilino clausurar la deuda que tenía la propiedad al contado, pero también lo viste yendo a la cueva de Hugo, ese vecino que llegó al barrio con promesas socialdemócratas y en un par de años le pateó la medianera a todos los vecinos y se hizo amigo de todos los piratas del asfalto del planeta.

Llegó el primer vencimiento del contrato y vos no querías saber nada. Muchos de tus hermanos estaban felices. Uno te dijo que le quería renovar porque el hombre los dejaba ganar plata con lo que cocinaban en el horno. Le recordaste que el horno es de ustedes y que la fuerza de trabajo también. Te puteó por aguafiestas.

Otros te decían que querían renovarle porque la vivienda estaba mucho mejor que cuando se inició el contrato. Le dijiste que es cierto, pero tan cierto como que los inquilinos anteriores se llevaron hasta los postigones de las ventanas. En comparación, una puerta pintada es un lograzo. Te putearon. Otro te dijo «porque nos sacó de encima a los acreedores». Le contaste el pequeño detalle de que la plata la pusiste vos con tus hermanos y que, por si fuera poco, te la canjeó por un pagaré al socialdemócrata pirata del asfalto del barrio.

No hay caso, perdiste. Y encima el inquilino se dio el lujo de darle el contrato a la esposa.

La mujer es divina. Ve a dos personas juntas y se pone a hablarles por horas. Cuando está al pedo llama a todos juntos por videoconferencias y cuelga tardes enteras. Habla de lo bien que hace las cosas, de lo lindos que son los dueños de la casa que la quieren y lo forros que son los dueños de la casa que no.

Se llevó a la familia a vivir con ella. Más los amigos, los hijos de los amigos, los amigos de los hijos y los pibes que le cayeron bien por la calle. Convenció a casi todos tus hermanos de que la casa en la que se criaron no existía, que esas paredes las construyeron ella y su marido y que si podés usar tu horno, es gracias a que ella te lo permite.

Se peleó con tus vecinos históricos y se hizo amiga de los indeseables del barrio. En el medio, decidió quedarse con casi todo lo que producías en tus instalaciones. Le dijiste que no. Te trató de garca y de hacer todo para que se vaya: sólo querías que te deje laburar en paz. Para evitar las confrontaciones, y convencida de que el problema estaba en la comunicación, quiso rajar al cartero que había tenido cenando en casa todos los jueves durante cinco años.

Llegó otro vencimiento de contrato y el consenso entre tus hermanos se multiplicó. El marido de la inquilina había fallecido y muchos de tus hermanos ya se habían olvidado de todas las que se había mandado la viuda. Tampoco ayudó mucho el piné de los otros que se presentaron para alquilar. Por la casa pasaban todos y se llevaban algo. Incluso el pirata del asfalto te empezó a vender combustible y recién ahí te diste cuenta de que te habían sacado las garrafas.

Dos meses después de renovar el contrato, un accidente en la cinta transportadora mató a varios de tus hermanos. Pedís explicaciones a la inquilina. Pasa uno, pasan dos, pasan tres, pasan cuatro días. Al quinto te armó una fiesta para homenajear a uno de tus abuelos y gritó «ahora vamos por todo». Te preguntaste «por cuál todo irán si la casa es mía y de mis hermanos». Pero tus hermanos se repartieron entre los que aplauden como focas cocainómanas y los que miran atónitos a las focas sin poder creer lo que sucede.

¿Te acordás de cuando el difunto primer inquilino te dijo que te iba a solucionar el problema de la deuda de la fábrica/casa y todos nos pusimos contentos? Bueno, el escribano que eligió para arreglarlo dijo que faltaban algunos caramelos. Los comerciantes del barrio decidieron salir al rescate y comprar la deuda, pero a la inquilina le pintó mandar a su fiel asistente Tattoo a ver cuáles eras las posibilidades. Tattoo salió con la deuda sin pagar, con los comerciantes del barrio a las puteadas, con el Juez en llamas, pero feliz y sonriente. Poco después la inquilina enviaría a Tattoo a París a negociar una deuda de tres paquetes de polenta. Volvió feliz de la vida por comprometerse a un cronograma de pagos de treinta Mercedes Benz por semestre por los próximos tres milenios.

Como si los problemas vecinales no hubieran sido suficientes, la inquilina armó unas relaciones contractuales divinas con más de esos tipos que no comparten con vos ni el mismo concepto de legalidad, derechos ni libertades, entre los que se encuentran los muchachos que volaron por los aires una habitación donde dormían otros hermanos tuyos. Con ellos adentro.

Uno de tus hermanos decide investigar qué onda con esa relación amistosa y cae con la novedad de que la inquilina estaba prendida en algo muy turbio con los que volaron la habitación. Tres días después, el hombre aparece muerto en el baño. La inquilina primero dijo que fue homicidio, luego que fue suicidio. Luego volvió a decir que fue homicidio. Cuando ya estaba al borde de la tara, sus compañeros dijeron que en realidad se resbaló sobre una bala calibre .22. Se le hacía imposible seguir llevando esa miserable vida de grandes viajes, lujos y minas jóvenes y bellas.

Llegó el final del contrato y la inquilina no podía quedarse más tiempo. Honestamente, tampoco quería que nadie ocupe su sillón, como si eso fuera posible sin borrar a la fábrica de la faz de la tierra. Los amigos de los conocidos de los primos de los compañeros de colegio de los hijos le pidieron por favor que haga algo para que no los manden a vivir de algo productivo. También se sumaba el miedo a qué podría pasar después de haber transcurrido años escupiendo a los transeúntes desde la ventana.

La viuda decide designar un sucesor. Tenía la opción A, el tipo con menos imagen negativa y el que más quilombos le había solucionado en los últimos años. La opción B era el gurú que no pudo pagar un sueldo sin pedirle a ella que abra la billetera y que combatió a las siete plagas con fe, optimismo, deporte y papafrancisco, y perdió en todas. La inquilina optó por la opción B.
Muchos de tus hermanos incondicionales se cansaron, inclinaron la balanza y decidieron alquilar la fábrica/casa a un rostro nuevo. Varios de ellos no están muy convencidos. Pero el verso de que «la pasarás mal con el que venga» cayó en saco roto. Ya la están pasando mal.

El flamante inquilino va a visitar a la saliente para ver qué onda. Lo hacen entrar por el garage. No le dejan usar el baño. Lo tienen parado al lado de los helechos unas horas con el perrito Simón gruñéndole. La inquilina lo atiende, le dice «felicitaciones» y lo despacha por la ventana.

Notificada de que tendrá que entregar las llaves en un par de semanas, la inquilina empieza a hacer todo lo que tiene a su alcance para joder. Muchos creen que es contra el nuevo inquilino, pero la verdad se juega al nivel del desprecio por los dueños de la casa, un rechazo tan visceral que no la deja ver que con su accionar también se lleva puestos a los que la quieren a ella.

En la caja fuerte quedan tres caramelos de anís, pero firma pagarés millonarios que le vencen al que viene. Aprovecha y nombra empleados de a miiles y, por si fuera poco, se deshace de los fondos que utilizó durante años para decir «no fue magia». Básicamente, arranca el empapelado, destroza el vanitory del baño, se lleva las canillas y, mientras se balancea de una araña para arrancarla del techo, pide a los gritos que «cuidemos lo que tanto nos costó conseguir».

En su esencia, el kirchnerismo es el inquilino al que se le acabó el contrato y te destroza el departamento porque no quisiste renovarle.

Finalmente, te preguntás si en algún momento tus hermanos entenderán que los dueños de la casa somos nosotros, que los «gobernantes» son designados por nosotros y que su función es la administración temporal de los bienes que nos pertenecen a nosotros. Pero sabés que es un imposible.

Mercoledì. Dejen algo además de la vergüenza.

Nicolás Lucca

 

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1.804 respuestas

  1. «El método Niembro, también para Majul
    La periodista Cynthia García denunció que la productora La Cornisa de Luis Majul, gran defensor de las políticas del macrismo, recibió 14 millones de pesos a través de más de 300 contrataciones de parte del Gobierno de la Ciudad entre 2008 y 2014. Incluye contratos sin licitación para “realización de eventos” y “servicio de distribución de folletería”.

  2. empezaron con lo que mejor sabe hacer la derecha cuando su modelo no sierra: goma y palo
    Por fin, el viaje me sale un poco más caro pero llego a Ezeiza a tiempo sin pasar cerca del vulgo. Y esto por los próximos 16 años.

  3. No. La batalla la ganaste vos. Licuaron el 40% de los sueldos, las tasas por las nubes para frenar el dólar, que hace que a nadie se le ocurra pedir crédito, le regalaron la torta a Cargill y a Nidera. quisieron nombrar supremos por decreto, y empezaron con lo que mejor sabe hacer la derecha cuando su modelo no sierra: goma y palo.
    Ganaste UDM. Sos un genio.

  4. Antes cuando pasaba unos días sin entrar, trataba de leer los comentarios antiguos. Ahora con la guerra de clones y la trastornada que manda fruta de todas las latitudes es una tarea infumable. Una cagada.
    Igual no parece que haya nada nuevo, no? El último revolucionario de la resistencia debe seguir ganando batallas imaginarias, gritando y haciendo gestos obscenos al monitor, supongo.

  5. «Y con vos puedo hacer que pidas limosna en silla de ruedas. No se pensalo.»
    Si Señor Hegeliano! Si!
    Quiébrele las piernas, cáguelo a tiros con su airgun, tírele encima su ballenato, aplástelo con las 8 ruedas de su Ecosport cuádruple tracción!
    Hasta que no quede como yo no pare! Por favor!

  6. marcelo ramon, ya no es mas colectivero, me encargue que ahora venda garrapiñadas en la estacion de omnibus.
    Y con vos puedo hacer que pidas limosna en silla de ruedas. No se pensalo.

  7. Un groso el Víctor Hugo Morales: El 15 me acosté ganando 600 dólares @ 10 pe. El 16 me levanté ganando un 40% menos. Macri me cagó 240 dolares en una noche. Imagino lo que va a cagarme en 4 años, si llega en 4!
    Por suerte el verdulero es K y me fía, porque sabe que ando en la mala sin el call center.

    Que mal gobierno che al pobre VHM le bajó el sueldo 40% y le aumentó las ganancias al verdulero un 40%. Un gobierno de HDPs.

  8. A veces no sé quién le tendríamos que poner primero la soga, al pseudoempresario o al político. Lo bueno de la horca es que permite el multitasking.

  9. Un groso el Víctor Hugo Morales: El 15 me acosté ganando 600 dólares @ 10 pe. El 16 me levanté ganando un 40% menos. Macri me cagó 240 dolares en una noche. Imagino lo que va a cagarme en 4 años, si llega en 4!
    Por suerte el verdulero es K y me fía, porque sabe que ando en la mala sin el call center.

  10. http://www.lanacion.com.ar/1856375-complicaciones-para-llegar-al-aeropuerto-de-ezeiza
    Desde hace años se comenta por estas comarcas los desastroso que era Cresta Roja, y los excesos tanto de los patrones como de los empleados. Nadie siente pena por ellos.
    Necesitamos mejores políticos, empresarios de verdad y trabajadores que quieran trabajar.
    Desalojaron un piquete, no saben el avance tremendo que significa.
    Y ya sé, van a patalear y llorar, háganlo.

  11. Odio a Pepe, no entendiendo lo que le explico, me saca lo peor de mí. Soy muy ingenioso cambiándole el nick por Pepelotudo. Es regracioso. El pelotudo de Pepe no, el nick.
    También odio a Hege el millonario de la Eco, un gorila con olor a peperina que tiene cientos de miles en la mesita de luz, se nota que no le da para alquilar una caja de seguridad.
    Y cómo no voy a odiar al lisiadito de Nico que me basurea todo el tiempo y se inventa cada día nuevas maneras de hacerme quedar como un boludo. No soy ningún boludo.
    Carancho en cambio es de respetar, me da miedo por ser la novia de Roia, que me ofreció piñas, me fue a buscar y se fue antes que lo atienda. Muy terrible no debe ser.

  12. Muy bueno, lo copié:
    «La devaluación alegre y la quita de retenciones representan una torta de 60.000 millones de pesos para repartir entre los pooles agroganaderos y las 100 empresas que concentran el 75% de la exportación nacional.
    El bono de $400 que anunció ayer Macri representa una torta de 3.200 millones para repartir entre los 8 millones de argentinos que cobran la asignación universal o la jubilación mínima.
    Aparentemente, repartir la guita para abajo es clientelismo y repartirla para arriba es «enviar señales positivas al mercado»

  13. Pepelotudo
    Te dejo como un nabo y …
    1ro…no entendés el concepto de «puramente»
    2do …no tenés puta idea de cómo funciona la cosa en los países que tilingos como vos llaman «serios»

  14. Bad informéishon: segun la ministra de desarrollo social el 25% de los argentinos son pobres. Se concluye que no menos del 35% de los alemanes también es pobre.

  15. El modelo puramente agroexportador es inviable
    Marcelito, ¿sin los dolares del campo como hace la industria para comprar los insumos?
    Mucho mejor es que “el peluquero” y “la maestra” (Cualquier parecido con “el Cacho” y “La María” de Macri no es pura coincidencia), tengan un mejor salario y reciban mejores prestaciones de un Estado financiado con impuestos que pague “el campo”
    Si pensás realmente esto no se entiende tu defensa del FPV. Deberías haber militado en el PC. Te quedan dos opciones: emigrar a Corea del Norte o algun paisito africano que desconozco, porque ya ni en Cuba hacen eso o ayudar a Del Caño a ganar las elecciones, llamar a una constituyente y cambiar el orden jurídico argentino. Por ahora ganamos nosotros.

  16. Odio a Grobo. Allá por 2011, él se decía kirchnerista y ahora en 2015 nos dio con un caño. Él vive en Nordelta o alguna de las 57 estancias que tiene. Yo que soy más kirchnerista que él, vivo en una pocilga con la gorda, que para colmo de males está entregada al verdulero, debe ser porque le paga con kilos de papas y pepinos.
    Leche de pepino <— a la gordi le gusta esto

  17. Alguien que le avise al viejo pelotudo que para planchar al dólar tenés una tasa de interés «muy conveniente» de casi el 30%
    Eso significa:
    – reconocer una inflación muy por encima del 30
    – Que una Pyme que quiera tomar un crédito convierte a su dueño en un suicida
    Viejo pajero y pelotudo. Con el cerebro lleno de caca qué se puede esperar.

  18. «La baja de retenciones ¿no beneficia a los camioneros que transportan la cosecha y los agroquimicos, el peluquero del pueblo, la maestra que le da clases extras de ingles al agrogarca, los albañiles que le hacen el depto al agrogarca, la municipalidad donde todos estos pagan impuestos?»
    No. La baja de retenciones beneficia a 10 agrogarcas. A Cargill,a Nidera y a Grobo. El «derrame» no existe, como se ha comprobado infinidad de veces. El modelo puramente agroexportador es inviable
    Mucho mejor es que «el peluquero» y «la maestra» (Cualquier parecido con «el Cacho» y «La María» de Macri no es pura coincidencia), tengan un mejor salario y reciban mejores prestaciones de un Estado financiado con impuestos que pague «el campo»
    Siguiente pregunta

  19. Dijo Marcelo en Viernes, 18 de diciembre, 2015 en 15:59 dijo:
    https://fbcdn-sphotos-e-a.akamaihd.net/hphotos-ak-xta1/v/t1.0-9/10277576_10153763961188879_3240480315002056375_n.jpg?oh=a9f27481b72dfaab3a1d0716f886aae7&oe=570D0494&__gda__=1460586201_24a5dca505a322d0d8985cc1bce84cb6.
    O casualidad, estuve en Caracas, visitando a un amigo. El mismo, tiene, perdón tenía, ya que la vendió au un «chavista», una fabrica. El dolar al que se refiere ese cuadrito es el que Maduro, cotiza a 6 Bolívares. Algo así como hacia acá, la faraona, con el U$S de 9.8. Ese dolar no se consigue ni a ganchos, ni si quiera los oficialistas, es solo para las estadisticas, la citada ahi por ejemplo. El dolar está a algo asi de 800 Bolivares, único que se consigue, salvo que seas del gobierno y lo conseguís a la mitad de ese. Ergo…

  20. Guillermo Brown ,nacido en Foxford (vado del zorro),
    Condado de Mayo, Reino de Irlanda
    es considerado el padre de la Armada Argentina.

  21. Agrogarcas ——> Adentro
    Trabajadores ——–> afuera
    Modelo PRO

    Marcelito! Podria ponerme a tu nivel y decir que el modelo K te dejo afuera a vos:
    Usuarios de gas en CABA: adentro, usuarios de gas en garrafa o en Rosario: afuera
    Empleados que cobran más de 20000 y van a Miami adentro empleados que cobran menos y no viajan: afuera,
    Pero voy a desafiar tu inteligencia:
    Agrogarcas ——> Adentro
    Trabajadores ——–> afuera

    La baja de retenciones ¿no beneficia a los camioneros que transportan la cosecha y los agroquimicos, el peluquero del pueblo, la maestra que le da clases extras de ingles al agrogarca, los albañiles que le hacen el depto al agrogarca, la municipalidad donde todos estos pagan impuestos?

  22. Que envidia me tenes marcelo ramon, quien diria, vos con tan linda familia, un vago una puta y una deforme de 1,30 no se porque te molesta tanto, yo no te envidio, te lo juro, nada.
    Pero bueno cada uno maneja sus pelotudeces como puede.
    PD: mogolito, ¿vos que le compras a tus hijos? mira que te van a elegir el geriatrico muy pronto, ya que se seguis asi, te da un acv y tu mujer te deposita en uno y te deseo que vivas asi hasta los 95 años.
    PD I: Llega la despedida del grupo de bridge, esta noche cena. Voy a brindar por 16 años de derecha.

  23. Yukimura Sanada en Lunes, 21 de diciembre, 2015 en 16:25 dijo:
    – – – – – – – – – – – – – – – – – – – – – – – – – – – – – – – – – – – – – – – – – – – – – – –
    parece que no sólo un pelo de mujer
    tira más que una yunta de bueyes

  24. «¿Que significa estar afuera de un modelo Marcelito? ¿Cómo determinás quien queda adentro o afuera de un modelo?»
    Agrogarcas ——> Adentro
    Trabajadores ——–> afuera
    Modelo PRO
    Te hago un dibujo?

  25. Por acá ya se habla del Capitán Ahab de las sierras!
    Lo han visto navegando entre olas de ripio con su Ecosport al piso.
    Al piso cuando va acompañado de su concubina Moby, la pobre Eco va hechando humo.
    Su fama se extiende por todo el barrio que hace temblar con sus enormes parlantes setentosos, sus cuetes y cañitas cuando gana la derecha.
    Comenta un colectivero que a pesar de su apariencia de gorila sobrepasado en kilos es un cagonazo buchón.

  26. Lo admito, la foto no miente. Al master de Kicillof lo escucharon a lo sumo 2000 personas. La próxima la organizamos en un cine de barrio y la tercera en una cabina telefónica.

  27. Marcelo es un ser muy curioso, desprecia a los demás como un oligarca, su visión del mundo es la de un conservador, y ama imponer sus idea de manera autoritaria.
    Pero nosotros somos los fachos. Ay Marcelito, si tuvieras un espejo…

  28. El modelo PRO de país es precisamente el de garcaterrientes con bastón con empuñadura de oro. Modelo del que -huelga decirlo- estás afuera, lisiado.
    ¿Que significa estar afuera de un modelo Marcelito? ¿Cómo determinás quien queda adentro o afuera de un modelo?

  29. El modelo PRO de país es precisamente el de garcaterrientes con bastón con empuñadura de oro. Modelo del que -huelga decirlo- estás afuera, lisiado.