
Poder sin poder
Contaba con cuatro años cuando mi madre gastó su aguinaldo en regalarme un karting a pedal. Si sos menor de 40 años y no sabés de qué hablo, podés buscarlo. Cierta tarde de algún fin de semana me encontraba, a
Blog. Serán de nicho, pero deberían ser masivos: ¿Por qué tenemos este sistema? ¿Cómo llegamos hasta aquí? ¿Por qué el mundo funciona como funciona?

Contaba con cuatro años cuando mi madre gastó su aguinaldo en regalarme un karting a pedal. Si sos menor de 40 años y no sabés de qué hablo, podés buscarlo. Cierta tarde de algún fin de semana me encontraba, a

Me senté en mi cafetería preferida para leer con un cuaderno y una lapicera al lado. No se trata de mi tienda favorita por tener un café de sabor especial ni por contar con una decoración capaz de provocar convulsiones.

Sólo sé que sé escribir, lo cual ya dice mucho de mi autoestima. Es una de las pocas sentencias que, aunque no lo parezca, es positiva en mi cabeza: cuando me siento un inútil total, recuerdo que sé escribir. Y

De las preguntas con más cantidad de soluciones propuestas a lo largo de los años, una de las que más me rompe las guindas es cuál es la definición de argentinidad. Encerrás a dos argentinos en un ascensor en planta

Corría el día ocho del mes ocho del año ocho de este milenio cuando se publicó el primer texto bajo el título de este portal. No sabría ni por dónde comenzar más que por decir que nunca pensé que llegaría

Stepán Arkádyevich Oblonsky – Stiva, para los amigos y parientes – fue un tipo informado sobre las cosas que pasaban en el mundo. Tras una pelea conyugal, despierta en su despacho y recuerda que soñó con una hermosa cena en