En Extinción
A esta altura, no se si se comportan así de boludos o si ya no tienen ganas de permanecer en el poder y están allanando el camino a cualquier opositor que llegue. Si ayer a la mañana, mientras hacíamos la cola del banco, le preguntábamos a la señora que teníamos delante qué es Skanska, hubiera dudado un rato antes de afirmar que se trata de alguna banda nueva de música rara. Ya nadie se acordaba del asunto. De Vido, que tiene más ganas de irse a la casa que un preso de Sierra Chica, llamó a la prensa y volvió a poner el tema en la agenda de los medios. Al pedo y mal, pero lo hizo, solo, sin presiones ni necesidad. Tan feo le salió que a los pocos minutos lo desmentían desde Tribunales.
Que el titular de la cartera que tuvo bajo su órbita todas y cada una de las obras públicas que se llevaron a cabo en los últimos ocho años intente mostrarse como un tipo honesto, suena a cargada. Que el ex jefe de Jaime se muestre como sobreviviente del vía crucis de la infamia, parece una tomada de pelo. Que el tipo que giraba fondos a la Fundación Madres de Plaza de Mayo, para que construyeran casas más berretas que las maquetas del Cabildo de la Anteojito, haga gestos de ofendido mientras cuenta su versión unilateralmente verídica de las cosas, como exigiendo disculpas públicas y la implementación del día de la honestidad en su nombre, no es otra cosa que una broma de mal gusto.
Para ponerle más onda al rosario de derrotas kirchneristas, la Presi dejó de garpe a Filmus en Capital, a quien no le quedó otra que sacarse fotos con «grandes figuras de la cultura» de la talla de Teresa Parodi y poner afiches con el eslogan «ahora votamos a Filmus» como si tuviéramos que sentir lástima por la sodomización forzada a la que se vio sometido en las últimas elecciones y ahora, sólo para joder, debiéramos votarlo a él.
Ella, por su parte, arrancó el día en la Bolsa de Comercio, donde destinó dos minutos a hablar de números tirados al boleo y el resto a recordarlo a «él», para luego decir que si al regalar pelotas tuvimos «Maradonas y Messis», al entregar netbooks en unos años tendremos muchos Bill Gates, como si en el país nadie tuviera una computadora y en el colegio enseñaran programación de sistemas. Que no haya cientos de profesionales de la cibernética, no se debe a que no existan computadoras en el país, sino a que pasamos la mayor parte del día buscando pornografía, además de usarlas para nuestras tareas profesionales que nada tienen que ver con la computación. Pero es su forma de pensar, bien de barrio, rea, esa que nos cae simpática: si tiene una pelota, es el mejor futbolista de todos los tiempos; si tiene una computadora, es un genio de la informática; si tengo una banda presidencial, soy la mejor estadista que ha visto la luz sobre la faz de la tierra.
Más tarde marchó hacia Santa Fe. El Chivo Rossi fue a mendigar un poco de apoyo y casi termina de trapito acomodando los autos de la comitiva. Si hubiera tenido un poco de imaginación, a 30 pesitos por auto, habría recaudado unos mangos para la campaña. Ella fue a continuar con su política de inauguración religiosa: ya no presenta obras terminadas, sino que anuncia lo que alguna vez, porái, en una de esas, si pinta y la plata no se la fuman, será. Es todo una cuestión de fe. Por ello es que descubrió una placa «que va a significar el doble de producción de  biocombustible», no hoy, algún día, si se da. 
Totalmente desvariada, en menos de treinta segundos mencionó a Eurnekian y se la dio de Luther King devaluada al afirmar: «yo tengo un sueño». Obviamente, como todo lo que toca lo convierte en grasa, el sentimiento altruista del negro yanqui, se convirtió en el sueño de dar valor agregado a los productos, para que la gente se quede en su pueblos y no venga a romper los quinotos al conurbano. Luego, lo de siempre: más números y pedidos para que los que piensan diferente a ella, se dejen de joder y entiendan que es la más mejor. La conciliación le duró menos de la mitad de la oración y citó a Obama para afirmar que el negro tiene más suerte que ella, al contar con un Congreso que le aprueba un techo mayor de endeudamiento. Después, lo de siempre: habló de los rosarinos para afirmar que a ellos les dirán comegatos, pero que la humillada es ella; criticó las políticas de estado de los noventa y les explicó a los productores que lo que ellos creen que son sus problemas, no son tales, aunque no explicó cuáles serían en realidad. 
Una vez más comparó los números macroeconómicos del país en los últimos ocho años con los del período 2001-2003, lo cual se ha convertido en un ejercicio regular por una sencilla razón: es mucho más fácil compararse con la nada económica de una crisis sin precedentes, que con otros períodos. Al finalizar, habló -una vez más- de «él» para desgracia de Rossi, que se tuvo que bancar que en un discurso nombraran a Binner, a Eurnekian, al intendente de Puerto General San Martín y a un muerto, menos al candidato a Gobernador por el oficialismo. 
El kirchnerismo es una especie en extinción y, entre ellos, el que no lo tiene asumido es porque es un negador patológico. Las puteadas en el debate de Carta Abierta sobre el destino electoral en la Ciudad de Buenos Aires, sólo son comparables con el video del Tano Pasman. Están perdidos, la brújula se les quedó sin imán, el guía que contrataron no está capacitado y el GPS se lo chorearon. Hace rato que bajaron en la intención de voto y ahora están a diez puntos del cuarenta más uno. Sin embargo, a esta altura del partido, no creo siquiera que vayan a remontarlo. 
Nos han hecho creer que somos un país progresista porque votamos impresentables que dicen serlo. Nos han metido en la cabeza que el respeto por los pueblos originarios es una política de estado y no tienen ningún tapujo en compartir actos con gobernadores asesinos de ciudadanos que reclamaban lo que les correspondía.  Nos han refregado en la cara que somos unos idiotas serviles por haberla pasado bien con el uno a uno, mientras ellos la pasan mucho mejor con miles de muertos de hambre acumulados en menos de una década. 
Nos vendieron la militancia comprometida de la década del setenta y los únicos documentos que existen de ellos en aquellos años, son pedidos de ejecución hipotecaria a laburantes agobiados por tasas de interés usurarias. Nos han enchufado la patria de la educación como prioridad y la libre protesta social, cuando utilizaron una y otra vez el poder represivo del Estado para reventarle la cabeza a bastonazos a cuanto docente se atreviera a levantar un dedo para quejarse. Nos han llenado los huevos con la creencia de que a las Madres de la Plaza el pueblo las abraza y terminaron con un escándalo que deja a María Julia como una quinceañera de shopping en comparación con Hebe. 
Nos han boludeado con el armado de operaciones de prensa con la cooperación de Clarín y, cuando la amistad se acabó, Magnetto dejó de ser un gran socio de negocios para convertirse en el embajador de mandinga en Buenos Aires. Nos bombardearon durante semanas con el temita de Papel Prensa y no pudieron probar ni la marca de cigarrillos que fumaba Graiver. Al no resultar, nos taladraron con el derecho a la identidad y utilizaron a las Abuelas de Plaza de Mayo como caballito de batalla para reventar al grupo Clarín y los estudios de ADN les salieron peor que un examen de alcoholemia a Diana Conti. Nos han dicho que había Néstor para rato y el rato duró dos semanas. 
Si nos hicieron creer todo esto y les salió mal ¿Cómo voy a creer que ganan fácil?
Miércoles. Están en extinción.