En una realidad difusa, en la que cada uno de nosotros percibimos las cosas de un modo distinto, pero con un adormecimiento que da calambres, no es de extrañar que ocurran sucesos que ya nos resbalan. Antes nos sorprendía, después nos asqueaba, a lo último nos daba risa. Ahora nos resulta indiferente. Y ya ni da para ponerse a analizar las locuras de los actos de corrupción o las políticas ridículas que disfrazan una sistematización en el proceso del choreo. Con tan sólo escuchar hablar a nuestras luminarias, alcanza para que nuestro cerebro active el piloto automático y que todo siga por inercia.

La turra dijo que está en contra de las medidas de ajuste en el mercado común europeo, mientras que en Argentina frenamos importaciones para aumentar el consumo interno, frenamos exportaciones para evitar desabastecimiento y dibujamos el Indice de Precios al Consumidor mientras los precios suben igual, destruyendo el poder adquisitivo del asalariado y frenando, por lógica, indexaciones salariales.

Pero como la política internacional no es lo suyo y el ejecutivo local le queda gigante, en su entorno buscaron algún lugar donde pudiera destacarse, así que fue a inaugurar el V Congreso Latinoamericano de Traducción e Interpretación. Posta. Allí desplegó su postura de estadista y oradora. Yo me resisto a decir traductor, yo hablo de intérprete, me parece que la traducción siempre alude tal vez a algo muy mecánico y se confunde el trabajo, como si traducir fuera una simple tarea mecánica de decirle al otro, en el idioma del otro, lo que está diciendo uno. No sólo no leyó el nombre del Congreso sino que, una vez más, habló de lo que no tiene la más puta idea.

Creo que en cada tarea de traducción hay también un gran tarea de interpretación; yo por lo menos que el único idioma que hablo es el castellano, el español (N del A. Y como el orto) y por lo tanto como Presidenta de la República ustedes son casi tan necesarios como el agua de cada día porque sino no podría comunicarme en ningún lado y especialmente quiero agradecer también a quien me invitó, mi traductor oficial, que por ahí debe estar, profesor Walter Kerr, un genio de la traducción ¿Dónde estás Walter? Acá te veo, no te pongas colorado. O la medicación derivó en un Flower Power, o Walter le está serruchando el piso al Personal Trainer que la acompaña en el avión Presidencial a todos lados.

Y esto recién arrancaba. El desvarío fue boyando entre lo místico y la ingeniería comunicacional, para terminar en terapia grupal. Yo venía con la idea de hablar de Babel, porque en realidad el origen de los idiomas, como todos saben, aún aquellos que no profesan la religión católica, es que los hombres quisieron construir una torre, que llegara al cielo y Dios los castigó por su soberbia y fue allí donde todos empezaron a hablar distintos idiomas, manifestó la muy caradura, para después arremeter con una de las cosas que me he arrepentido -me he arrepentido de pocas cosas en la vida, les digo sinceramente, es no haber aprendido un idioma. Mi mamá, como todas las mamás, me mandó a guitarra, a mi hermana a piano, a mí a inglés, bueno, era la época de «los yankees go home» y entonces, estudiar inglés era casi una afrenta. Pero ahora me arrepiento, qué tontería, qué estupidez.*

Pero si había algo que siempre nos generó dudas, ella misma se encargo de disiparlas ayer mismo al referir que a su traductor lo lleva a todos lados porque es el único que la entiende. La Embajada contrató a una traductora, que seguramente debe haber sido una traductora excelente, pero que yo me daba cuenta que, aún con mis rudimentos de inglés, había cosas que yo expresaba con términos tal vez un poco argentinos, un poco con giros nuestros, que no alcanzaba a traducir. ¡Cómo te extrañé, Walter, esa vez! Dios solo lo sabe. Por eso, es un poco nuestro bastón, es mi bastón cuando salgo fuera de la Argentina. Más allá de la evidencia, es lógico que lleve a Walter a todos lados. Sólo él es capaz de expresar “Buenas tardes a todos y a todas” en inglés.

A ciento y pico kilómetros de allí, don Néstor andaba más exitado que Pablito Ruiz en el vestuario de la Selección de Nigeria. Se la agarró con los monopolios de la comunicación, manifestando que quieren que la gente vote lo que ellos desean y que las nuevas generaciones exigen pluralidad porque eso es lo importante de la democracia. Y uno que pensaba que lo importante del sistema era que el pueblo gobernara a través de sus representantes elegidos por mayoría. Pero nada supera a la afirmación de que éste es el mejor Gobierno de la historia de la Patria.

Sinceramente, dudo mucho que haya algún ser vertebrado dotado de raciocinio que pueda creer tamaña afirmación. Pero nada escapa de la mierda oficialista. Esos que están compuestos por boludos que “no votarían a un peronista nunca en la puta vida pero que a Cristina la bancan”. Esa tribu urbana con menos integrantes que la hinchada de Sacachispas, que se informa a través de tres programas producidos por quien hace menos de dos años, se dedicaba a chuparle el culo a Magnetto y a decir que el INDEC era mentiroso y que no se podía creer lo que se estaba choreando.

A ver si se entiende, nadie tiene la obligación de entender de civismo. Nadie tiene por qué ser obligado a interesarse en los devenires políticos de la Nación. Ningún argentino tiene el deber de comprometerse con la realidad gubernamental. Pero deberían tener, al menos, el sentido común de no hacerse los que están combatiendo en Bahía de los Cochinos cuando no pueden responder ni una prueba de Educación Cívica de tercer año de la secundaria.

Y si el ex Presidente o la Presidente sostienen gansadas ostentando quién la tiene más grande, al menos pregúntense cuanto hubiera durado Néstor como Presidente en la situación política nacional en la que tuvo que gobernar a Derqui o Mitre, o con la situación económica que se tuvo que fumar Yrigoyen, o cuanto hubiera durado Cris con la Subversión en la calle, la economía por el séptimo subsuelo, la Triple A dentro del Gobierno y los militares pisándole los talones. O al menos fíjense las obras de gobierno de todos y cada uno de los Gobiernos, desde la Primera Junta de 1810 hasta el día de la fecha.

Es lo que tenemos, qué se le va a hacer.

Jueves. Mitre, Avellaneda, Sarmiento, Saenz Peña, Yrigoyen y Perón, jódanse. Néstor es mejor y en sus caras, putos.

(*) Las calificaciones fueron por parte de la oradora y no un agregado del autor, que sostiene que los mismos, a esta altura, son beneficiosos frente a lo que realmente piensa de la Mandataria.