El Zurdo

Personaje macanudo para una charla de café, entretenido en sus opiniones, bastante interesante en sus teorías y un peligro cuando tiene planes. Su inconformismo es permanente y es un incomprendido por naturaleza, aunque entre sus compañeros sienta que La Internacional es un hecho que sigue creciendo. Por más que no lo reconozcan, se sienten desubicados en tiempo y espacio, partiendo de la base del concepto foráneo de izquierda y derecha. A pesar de sus sentimientos de un mundo ideal y sin fronteras, son capaces de borrar del mapa a los Estados Unidos si tuvieran los medios para hacerlo.

Karl Marx. Generalmente se recuerdan todas sus ideas menos la del problema judío como causal de todos los males.
Ven en cada revolucionario del pasado una semilla del socialismo. Piensan que Esteban Echeverría era socialista por haber afirmado que la retribución del trabajo del proletario no era equitativa y apenas le bastaba para alimentarse, no podía educar a sus hijos, cuidar la salud y prepararse para la ancianidad. Curiosidades de la Argentina. Juan Domingo Perón impuso todos esos beneficios a la clase trabajadora, pero la izquierda se opuso al movimiento obrero, aliándose con el embajador de los Estados Unidos.

Para ellos la historia argentina nace con las corrientes inmigratorias de la segunda mitad del siglo XIX: españoles anarquistas, italianos antisaboyanos y alemanes socialistas. Todos refugiados que no pudieron hacer valer sus ideas en sus tierras pero que aquí se adaptaron rapidito y pagaban los impuestos como cualquier hijo de vecino, limitando sus atentados al Estado a ridiculizar sus instituciones poniéndole sus nombres a las facturas más allá de algún que otro boludo tirabombas nocturnas y un adolescente que mató al Jefe de la Policía.

Conventillo sobre el actual Paseo Colón en Buenos Aires. Las injusticias para quienes llegaban eran abundantes. Las medidas que se acercaban a una solución real las trajo un milico, aunque a muchos les duela.

Hablan de la historia de esos años como si todos fueran alumnos de Lerroux, Saint Simon, Bakunin o Fourier, aunque la realidad diga que al analfabetismo era una de las reglas. Se sienten orgullosos de que Engels mencionara a la Sociedad Tipográfica Bonaerense como un símbolo del avance de La Internacional y hablan con orgullo del gran crecimiento de sus afiliados por aquellos años, llegando al increíble número de 280, sobre 2 millones de inmigrantes en condiciones de trabajar. Es lógico que hoy en día se sientan conformes con el 1,2% de los votos.

Históricamente vivieron fuera de tiempo, poniendo como ejemplos hechos pasados a los cuales se habían opuesto en su momento. Siempre quisieron ser ellos los que trajeran felicidad al proletariado, por lo que cualquiera que intentara hacerlo era mal visto y hasta fustigado. Luego de oponerse al Estado, decidieron agruparse políticamente y participar en él. Los partidos políticos que los aglutinan son tantos que el Partido Izquierda Unida se ha convertido en una gran paradoja. Partido Socialista, Partido Socialista Auténtico, Partido Obrero, Partido Comunista se suman a la interminable lista de movimientos que fluctúan entre cualquiera que parezca llegar al poder.

Aunque cueste creerlo, en la argentina peronista de los derechos sociales y laborales, hubo quienes quisieron el comunismo criticando el totalitarismo de Perón.

A fines de los 60 y principios de los 70 decidieron abrazar a una doctrina que un par de décadas atrás odiaban. Tomaron la imágen de Perón, le quitaron ese uniforme tan poco revolucionario y lo convirtieron en el líder de la revolución socialista argentina, Evita pasó a ser Montonera y el Che Guevara hubiera sido el mejor aliado del General, aunque se sabe que odiaba todo el movimiento peronista de los 50 al que calificaba de totalitario. No así en Cuba, donde la privación de toda libertad era el único medio para obtener la misma libertad.

Stalin tenía un par de millones de muertos encima y no era ejemplo a seguir. Se fijaron en Mao y lo fueron a buscar, el chino los sacó cagando. Entonces vivir de la caña de azucar y padeciendo el embargo y el rechazo de la comunidad internacional pareció ser el mejor ejemplo a seguir, por lo que buscaron el apoyo de Cuba. Justifican cualquier error histórico diciendo que el pueblo estaba equivocado. Así andan por la vida defendiendo atentados contra gobiernos elegidos por el 61% de los votos y, a pesar que el mayor número de víctimas de la represión de gobiernos militares provenían de partidos mayoritarios, ellos son los únicos damnificados, cobrando subsidios de un Estado al que combatieron. Los que sobrevivieron o se exiliaron, fueron indultados por Carlos Saúl, pero de eso no se habla. De Sábato solo recuerdan su participación en la CoNaDeP pero no sus entrevistas con Videla y de Arturo Jauretche hicieron un modelo a seguir, a pesar de ser uno de los principales detractores de las trasculturización de las ideologías políticas.

Dr. Juan B. Justo. Fundador del Partido Socialista en la Argentina. Por su postura no violenta y sus concepciones socialistas no tan alineadas con el marxismo, es actualmente considerado un tibio por muchos.

De un modo llamativo, la totalidad de los votos que obtienen en elecciones, provienen de personas de un buen pasar económico. Todos son socialistas con una Land Rover estacionada en el chalet de Villa del Parque y mientras puedan ir a gastarse 30 mangos en un desayuno en cualquier café de Avenida de Mayo, pasear por la Recoleta y cada tanto, escaparse a París para huir de tanto colonialismo imperialista.

La utopía juvenil con la que ingresan a las agrupaciones desaparece con el pasar de los años y la carencia de resultados a la vista, por lo que terminan aceptando cargos ideológicamente ridículos y avergonzantes. Así llegamos a tener a personajes como el socialista Rivas, quien se hizo conocido por denunciar a Alberto Fernández ante la Justicia y al poco tiempo juró como Vice Jefe de Gabinet
e antes de terminar internado en Fleni. En las legislaturas se sienten poca cosa por ser minoría, y aprueban leyes del Gobierno que les acaricie el lomo, luego de escucharlos horas hablar en un debate que a nadie le interesa.

Jorge Rivas, del Socialismo denunciante, al oficialismo chupamedias e inescrupuloso sin escalas. Al igual que Alberto Fernández, sólo que este, en vez de venir del socialismo venía del Cavallismo. Linda junta.

Como conlusión, podemos llegar a decir que son excelentes amigos, muy buenos artistas, grandes deportistas, pero jamás han podido convencer a nadie de sus ideas, las cuales serán muy sensatas, pero absolutamente inaplicables, tal como comprobara Carlos V con su experimento patagónico del siglo XVII, cuando creó una población en la que todos vivían en comunidad sin moneda de cambio, y se terminaron yendo a Buenos Aires y Córdoba al ver que no tenían perspectiva de progreso en función del esfuerzo de cada uno.

En definitiva, el inconformismo con el sistema los lleva a luchar por una vida conformista.