Hospital Electoral

«Por eso, permítanme pedirles que todos juntos, todos juntos digamos alzando la voz muy fuerte para que ella nos escuche. ¡Fuerza Cristina! ¡Todos juntos! ¡Fuerza Cristina! ¡Fuerza Cristina! ¡Estamos todos juntos!»

Obispo Amado, Iglesia Universal del Reino de Néstor, Villa María, 8/10/2013.

 

boudouunasur2Nuestro país aniquila cualquier perspectiva de rutina. Me rajo por unos días y, al volver, me encuentro con otro Presidente. Al menos vamos mejorando, dado que en una ocasión me tomé el buque por una semana y en el medio pasaron cinco mandatarios. La última vez que estuve por acá nos gobernaba la Cris Morena de la política, una castaña rojiza a la que le dicen morocha, enfundada en un par de calzas, con tres kilos de maquillaje por pómulo y una vitalidad que derrocha salud. Parece que la derrochó toda y ahora me encuentro con un flogger con panza, cincuentón y canoso.

Las reacciones del arco político fueron todo lo previsibles que se podía esperar. Desde el kirchnerismo encararon una cruzada dramática y religiosa para apoyar a Cris en su trace quirúrgico. Luis D’Elía contó que encomendó al Padre Mario para que interceda por la salud de la Presi, para luego mostrar su coherencia religiosa pegándole a Sergio Massa, Mauricio Macri y Daniel Scioli. También se acordó de Clarín, al decir que atacan a Amado Boudou por su lealtad al proyecto nacional y popular. De este modo, el linyera ideológico de La Matanza acusa a Massa y Scioli de entreguistas, mientras banca al líder del Comando Revolucionario Harley Davidson.

Ricardo Forster, por su parte, afirmó que le preocupa la salud del sistema democrático, dado que grupos minoritarios profieren injurias contra la figura presidencial. Parece ser que en la facultad le enseñaron que putear está a la altura de un golpe de Estado. Preocupado, el filósofo añadió que «pasar de un lenguaje del debate de ideas a un lenguaje de injurias, del odio, pone en evidencia algo muy terrible, que no se puede dejar pasar». En el cándido mundo azucarado con el que sueña Forster, la forma correcta de convivir es el debate perpetuo sin conclusiones, dado que está claro que la única que vale es la que ya estaba predispuesta antes de antemano. Sin embargo, uno se pregunta qué lugar ocupa Aníbal Fernández en este esquema de respeto de ideas, ya que no ha tenido problemas en decirle a Macri «metete en el orto el 0-800-FACHO», o en afirmar que Venegas es un tonto sin ideas, o que los estudiantes de Harvard hacen preguntas idiotas, o que Carrió está loca. Tampoco está de más plantear cuándo es que arranca el desprecio por el otro, si antes de acusar de golpistas a los que se quejan, o después de mandarles la AFIP.

CalzasAyer al mediodía se dio a conocer un nuevo parte médico, en el que destacaban que la Presi evoluciona favorablemente y, si bien comienza a comer por vía oral recién hoy, parece que se las ingenió para mandar un saludo a todos los argentinos. Diana Conti también conserva ese plus de telepatía y afirma que es Cristina quien aún toma las decisiones en el país, a pesar del contratiempo de haber pasado las últimas 48 horas dada vuelta como una media, luego de una operación intracraneal, con lo cual se explica que todo siga igual que hace una semana.

En la oposición el paisaje es mucho más entretenido. Hugo Moyano y Luis Barrionuevo desearon que Cristina se recupere pronto, en sintonía con los deseos de Massa, Margarita Stolbizer, Hermes Binner y Macri. Asimismo, el Jefe de Gobierno manifestó que Amado Boudou no cuenta con la autoridad moral suficiente para comandar los destinos del país, con lo que dejó bien en claro que la autoridad moral de Cristina mucho no le calienta. Luego de que Felipe Solá afirmara que Boudou sólo puede manejar una moto, Macri consideró que no son tiempos para hacer chistes sobre el Vicepresidente. Parece ser que Mauri no sólo no entendió que -aunque el personaje no nos guste- la única autoridad que necesita Boudou para ser Vicepresidente proviene de la Constitución Nacional, sino que tampoco encuentra el equilibrio entre cuestionar la autoridad de Boudou y defenderlo de un chiste mucho más inocente que su propia crítica.

Al igual que en octubre de 2010, cuando Mauricio estaba ansioso por expresar sus condolencias personalmente en el velorio de Néstor Kirchner -el hombre que buscó encanarlo- el oficialismo le agradeció el gesto. En aquel entonces lo ningunearon. Ahora, Juan Manuel Abal Medina le pidió que no hable de autoridad moral, dado que se encuentra procesado por la Justicia. Las expresiones del pasante universitario en la Jefatura de Gabinete opacan la indecisión de Macri: la Justicia que procesó al Jefe de Gobierno es la misma que el oficialismo cree que merece ser reventada y reformulada por inservible e injusta.

Boudou MallaLo cierto es que, ante el imprevisto de salud de la Presi, a Boudou le devolvieron los documentos, lo trajeron al país y lo sacaron a la luz. Es verdad que aún están en plena campaña, pero no deja de ser el Vice y, convengamos, a esta altura es difícil modificar la tendencia electoral. Aimée inauguró su nueva suplencia con un acto en la Casa Rosada en el que demostró que aún tiene intacto su talento de alcahuete de la maestra. Luego de contarnos por varios minutos lo lindo que es vivir en Argentina, nos enteramos que la posta del acto era festejar la repatriación de la científica número mil. Intenté averiguar si existe alguna especie de campo de concentración en el extranjero que tenga a nuestros científicos en calidad de convictos. Al no hallar ninguno, empecé a preguntarme cómo es que llevaban la cuenta de cuántos científicos volvieron, si en migraciones nadie te pregunta la profesión, hasta que dí con la página de gestión de becas del Conicet. Podrán haber vuelto mil, cinco mil o medio millón, pero sólo cuentan los que se registraron para cobrar.

A continuación, Boudou recordó que Argentina tiene tres Premios Nobel en ciencias duras y remarcó que en algún momento se dejó de darle bola a la investigación porque se aplicaban políticas «que decían que hacían eje en la eficiencia, en el profesionalismo, y cortaron nuestro sistema científico, cortaron el sistema universitario, cortaron la inversión pública a integrar la investigación con los desarrollos económicos e industriales.» Envalentonado, afirmó que «no es casualidad que haya sido así, era un proyecto de país en el cual la ciencia tenía que venir toda de afuera, la investigación tenía que venir toda de afuera.»

Todo muy lindo, más si tenemos en cuenta que el guerrillero de Puerto Madero gastó varias lucas verdes en una maestría del Centro de Estudios Macroeconómicos de Argentina, que no sólo fue fundada bajo el lema de una educación humanista y liberal, sino que aportó dos presidentes del Banco Central y todo un ministerio de Economía durante aquella década. Podría decirse que Boudou fue otra víctima del encandilamiento menemista, pero la maestría la hizo en 2002, cuando el paradigma que hoy critica, ya había volado por los aires.

Sin embargo, Amado tuvo un guiño para con la casa de estudios fundada por Pedro Pou y Roque Fernández, eternamente enemistada con la Fundación Mediterránea de Domingo Cavallo, al recordar que el Mingo mandó a los científicos a lavar los platos. Para rematar el delirio, el Vice le quiso tirar un centro a Daniel Filmus, al recordarle que por aquellos años «la educación era dejada de lado». Filmus le sonrió, seguramente por recordar esos años en los que resistía la reforma educatica menemista, combatiendo desde su lugar de Jefe de Asesores del ministerio de Educación de Susana Decibe. Para terminar, afirmó que la Gendarmería en el conurbano mejora la seguridad del país, ese que ahora tiene el norte patrullado por el Ejército.

BoudouTopoBoudou le tomó el gustito a hablar en los actos. No es muy difícil, sólo hay que alabar a Cristina. O sea, lo mismo que hace ella, pero en tercera persona. Con el objeto de cosechar amigos, en un acto en Villa María le recordó a los cordobeses que de sus tierras salieron un ministro de Economía que mandó a cerrar empresas, y un secretario de Industria que pedía que se invirtiera en Brasil. Después de afirmar que éste es el país que soñaron nuestros abuelos, Amado celebró la entrega de catorce ambulancias a catorce intendencias y cuatro kilómetros de pavimento en una calle de Berazategui, con lo que queda claro que nuestros abuelos no tenían muchas pretensiones. Luego de estas muestras de política sideral, le pidieron a Boudou que retorne al rol con el que más beneficia al gobierno. Es decir, que vuelva a la clandestinidad.

Mientras tanto, la campaña electoral continúa a todo trapo y la mística de los carismáticos candidatos del Frente para la Victoria demuestra que podrán dar vuelta el resultado electoral de las PASO. Filmus podría conmover a multitudes, pero se conforma con dar pequeños actos donde, después de hablar, despierta a los asistentes para pedirle que toquen timbre y convenzan a los que no los votaron. Por su parte, Jorge Taiana se siente contento de haber alcanzado el nivel de conocimiento de Martín Insaurralde, al celebrar que uno de sus hijos dijo que su padre era candidato o algo así.

Insaurralde quiso capitalizar el acto en el que se entregaron camionetas nuevas a Gendarmería Nacional. O sea, un candidato a legislador que no tiene -ni tendrá- facultades en materia de seguridad nacional, celebró la entrega de unidades a una fuerza federal que no maneja -ni manejará- y cuyo territorio de acción está tan lejos del Conurbano que cuando vienen tramitan el pasaporte. Por su parte, Daniel Scioli sostiene que votar a Insaurralde es votar al país, mientras Luis D´Elía ataca a Scioli y pide que el 27 de octubre se rinda un homenaje a Néstor en las urnas. Desde aquí, aún desconocemos si se refiere al 22% de 2003 o al 32% de 2009.

Por la noche, la campaña se trasladó al debate entre Juan Cabandié y Elisa Carrió. Con un decorado que incluyó una estatua viviente de Sergio Bergman, se desató una guerra de cartulinas, chicanas, golpes bajos, acusaciones y refutaciones. Bergman no reaccionó ni cuando Carrió se metió con el kipá.

Bergman PintadoReconozco que Carrió es jodida en un debate, pero también se la hacen muy fácil. No sé qué pasa por la cabeza de los armadores de listas, pero deberían reconsiderar la oratoria a la hora de elegir quién las encabeza. Tanto la lista del PRO como la del FPV tiene entre sus integrantes a tipos con mucha más oratoria, argumentos y picardía que Cabandié y Bergman. No son condiciones irrelevantes y anoche quedó demostrado. Es cierto que en el caso del FPV cuesta un poco: si critican la represión del Borda, les tiran con la represión de Gendarmería; si cuestionan una sobrefacturación en una obra pública, les devuelven la gentileza con cualquiera de las obras de los últimos diez años. Pero podrían haber evitado momentos mágicos como cuando Cabandié quiso correr a Carrió con la Alianza, sin enterarse que Nilda Garré, Diana Conti, Deborah Giorgi, María José Lubertino y Juan Manuel Abal Medina fueron funcionarios de De La Rúa. O como cuando recordó que Néstor Kirchner fue quien renovó la Corte Suprema, esa misma que ahora quieren reventar.

Lo mismo va para el PRO. Entiendo que se hayan metido en el rol de la no agresión y el diálogo, pero aún no logro conceptualizar de manera lógica la relación «nueva política» con ser el puchingball de cualquiera. Los debates están para la pelea verbal, para la defensa de lo que se cree correcto y el ataque de lo que se quiere cambiar. No pretendemos que debatan a la japonesa, con revoleo de sillas y patadas voladoras incluídas, pero si quisiéramos que nos hablen de amor y paz, pondríamos el programa de Claudio María Domínguez.

Y así, mientras nosotros la miramos de afuera, asoma la verdadera cara de la campaña: no es por ganar la elección, si no por acomodarse de cara al futuro y garantizar el estilo de vida que venían llevando. Algunos se sienten cómodos siendo protagonistas., otros tienen miedo de llegar. Ambos son el alimento del tercer grupo, esos que se dan por satisfechos con conservar un segundo plano que les permita seguir mamando la teta del Estado, sea con un buen presupuesto, o con una hermosa licitación.

Jueves. Cristina zafó. Nosotros seguimos en terapia intensiva.