
Ni que fuera para tanto
Cuando dije, hace unas semanas, que no tenía ganas de escribir, debí pensar por un momento qué tan pocas ganas eran en realidad, que siempre se puede tener menos. Ahora,

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Entre las frases exageradas a las que nos hemos acostumbrado, quizá pique en primer punta “perdona Dios, yo no” y sus variantes. La colocaría en el primer puesto de las

Aún me atraviesa el pensamiento la pregunta por qué no tengo ganas de escribir. Y eso que hay temas para tirar al techo. Al menos a primera vista. Si fuera

No tengo ganas de escribir. Me pasa y me pesa no tener ganas de escribir. Porque el acto de tirar palabras en un orden específico para que tengan algo parecido

Corría el año 1953 cuando a un canillita de 13 años que contaba las ganancias de la mañana se le cayó su recaudación sobre una acera perdida en la jungla

Piense en su respiración. Contrólela. Inspire, retenga el aire, lárguelo despacito. Inspire nuevamente. Retenga el aire. Mientras lo hace piense en un lugar feliz. Controlar la respiración de manera consciente