Pongan los Fideos
Hace un tiempo, en un post lo suficientemente antiguo como para no tener ganas de buscarlo, había dicho que en este país los cambios de banderas en el poder se producen por los errores de quien lo están ejerciendo y no por mérito de la oposición. Alfonsín ganó en el ´83 en gran parte gracias a su mérito, pero no por ello se le puede negar su cuota de participación a Italo Luder y a Herminio Iglesias. Menem ganó en el ’89, probablemente gracias a su gestión como Gobernador de la Provincia de La Rioja y su historia personal, hoy olvidada en gran parte gracias a sus propias cagadas. Sin embargo, tal vez no hubiera sido tan aplastante su triunfo si el radicalismo no hubiera tenido un 300% de inflación anual mientras Angeloz decía pelotudeces en la campaña.

En 1999 ganó la Alianza. Podríamos decir que fue mérito del rejunte de gatos que nos hicieron comer como beneficioso para el país. Pero nos olvidaríamos de que Menem no le dio su apoyo a la fórmula Duhalde-Ortega y que encima el cabezón de Lomas de Zamora anunció en su campaña que pretendía devaluar. Evidentemente no estaba bien asesorado sobre las cosas que la Clase Media en su vida querría escuchar.

Este Gobierno, el que viene mandándose todas las cagadas juntas por acción, omisión o ambas a destiempo, batió todos los records en creación y crecimiento sostenido de la oposición. El Radicalismo estaba practicamente desaparecido a nivel nacional, con contadas excepciones, hoy es una alternativa posible. El resultado de las últimas elecciones demuestra que todo aquel al que Kirchner atacó, ganó o creció increíblemente. Macri en 2007 en Capital Federal, Cobos que de vuelta es presidenciable del Radicalismo (si lo dejan volver) De Narváez este año. Todos lo consiguieron gracias a Néstor.

La foto no está trucada. Les juro que no es joda.
Pero si hay algo que realmente me da terror es que Eduardo Duhalde vuelva a ser alternativa. El mismo tipo que perdió las elecciones legislativas en octubre de 2001 y así y todo terminó siendo Presidente en 2002 -cómo lo había jurado en su círculo íntimo cuando perdió las presidenciales de 1999- dice que no descarta presentarse en 2011 para Presidente. Un caradura de otro planeta. Sí. Estas palabras sugen de los labios del tipo que agarró a un ignoto gobernador de una provincia con una pobliación equivalente a cinco estadios de River y una intención de voto del 8% y nos lo puso de Presidente. Ahora dice que ese mismo tipo que él colocó en ese lugar, pierde por abandono en las internas, lo cual es cierto, pero viniendo de parte de él, suena a joda.

Impresentables como políticos, impresentables como mandatarios. Impresentables.

Más tenebroso es el plan del cabezón. Aún dolido porque De Narváez no incluyó como candidato a diputados a sus protegidos -parece que quería presentar una lista de Diputados y no el listado de capturas de la PFA- ahora dice que hay que sostener a Scioli. Si Scioli no se la banca, lo ponemos al ex Jefe de Gabinete Sergio Massa. Todo con la banca de la CGT disidente -en el sindicalismo se aplica el mismo criterio, suben y bajan más en función de las cagadas de los que están arriba que en los méritos de los que están abajo- por lo cual la alternativa a Moyano es Barrionuevo. Con tremendo rejunte, es lógico que después de una interna se empiecen a matar para ver quién se queda con qué. No hay drama, seguro dirán que el movimiento siempre fue verticalista y listo. Ellos se colocan, se sacan, suben, bajan y se hacen mierda.

El Cabezón todavía no sabe para dónde agarrará, pero a Chiche la quiere de Vicegobernadora bonaerense.

Lo que no me entra en la cabeza es cómo alguien puede suponer que Eduardo Duhalde es un tipo que sabe de algo. No tiene idea como político, por algo nunca logró convencer a nadie fuera del clientelismo del conurbano. Sus ideas de proteccionismo le salen siempre como el culo (Scioli, De Narvaez, Aníbal Fernández, Pampuro, Kirchner) y como estadista la tiene menos clara que Anamá Ferreira. Pero él es la opción correcta. Se hace llamar el único Presidente que provino del movimiento obrero, como para compararse con Lula Da Silva. Cínico como pocos. Si tenemos que identificarlo con ese sector de la sociedad, habría que colgarlo de los huevos por agarrar un país con un 30% de pobreza y subirla al 50% en un solo día con una devaluación asimétrica del 300% que benefició solamente a los grandes holdings empresariales, Clarín incluído, y uno de los más represores que haya existido.

Con esa caripela de «yo me las sé todas» anda viendo qué hace para el 2011. Y Duhalde utiliza al pueblo como conejillo de indias.

Sus grandes reformas como Gobernador de la Provincia de Buenos Aires nos lo pinta de mejor modo. Quizo aplicar modelos Suizos en la tierra de las grandes villas, una reforma educativa excluyente que logró que chicos de 6 años fueran al mismo baño donde fumaban boludos de 15, fundió colegios secundarios que no lograron adaptarse y dejó una generación que sabe como comprar un celular robado y no cómo ejercer sus derechos de ciudadano libre y argentino. Su plan para combatir la crisis de seguridad bonaerense (esa misma que apareció durante su gestión) consistió en hacer concha el saturado sistema judicial reemplazándolo por uno ineficiente y garantista, donde los fiscales son jueces y parte y la Policía pasó a ser un grupo de guardaespaldas de los negociados políticos. Nos dejó como legado al jurista León Arslanián, un trasnochado obsesionado con Batman y Robin que dijo que los Comisarios tenían que llamarse Capitanes, el Jefe de Policía tenía que ser un Comisionado pero los patrulleros seguían funcionan
do a leña.

León Arslanian. Un auténtico inútil como funcionario.

Por último, y para dejar para siempre su firma en la historia de la política, reforzó a niveles astronómicos el clientelismo, con el Plan Trabajar de 150 pesos universales para cualquier hijo de vecino. La plata la ponía la Nación a las Provincias de acuerdo a la simpatía. Esa misma simpatía era la que aplicaban los Gobernadores para dárselas a los Intendentes, que aprovechaban la caja extraordinaria que entraba para dárselas a sus punteros políticos quienes decidían, sin ningún tipo de discernimiento ni criterio objetivo alguno, quién cobraba y quién no. Nadie laburaba, había que dejarle 30 pesitos a cambio de firmar el plan y quedate en tu casa tomando mate.

Y Néstor en otra. Cual hijo bobo, ahora todos quieren decirle que se vaya a la casa. Él, con la mandataria que sigue sosteniendo que son el mejor cuadro político desde el fallecimiento de Carlos V, viven en una nube de pedos. Con el país prendido fuego, las rutas cortadas, las fábricas en conflicto, los obreros en pie de guerra, las facultades tomadas, siguen gastando la plata de todos en reverendas pelotudeces totalmente ajenas al sentido común como una flota de aviones paralela. Veámosle el lado bueno. Capaz que están preparándose.

Jueves. A pesar de todo sigo siendo peronista. Pero el partido se puede ir a la mismísma mierda.