Prensa Popular
La necesidad de mantener una agenda pretendidamente progre, ha llevado a que se busquen nuevos victimarios de las banderas populacheras levantadas por el kirchnerismo. Como los gerontes de la dictadura tienen a la parca cambiándoles los pañales, hoy dedican sus tintas financiadas con impuestos a buscar otros victimarios entre los «civiles» que adhirieron al golpe del ´76. Obviamente, mantienen la coherencia de ser bien selectivos en sus ataques: no es lo mismo la Alfano haciendo cuerpo a tierra con Massera, que un Zaffaroni que jura por los Estatutos del Proceso. Si bien ambos son vedettes, adictos a la fama y egocéntricos, si me dan a elegir, me quedo con la coherencia de Alfano, que habrá mantenido en condiciones el armamento de Massera, pero al menos no niega su pasado. 
En esta línea cayó Florencio Randazzo, que considera que para ser Jefe de Gabinete hay que seguir los pasos de Aníbal e intenta cumplirlos al pie de la letra, con acusaciones pelotudas e inquisiciones contra muertos que ni derecho a defensa tienen. Flopy ahora pone sobre la lupa el rol de Tato Bores, del que considera que no tuvo una actitud comprometida contra la dictadura. Para el brillante Ministro del Interior -que hace menos de 10 años dormía en el piso de su oficina de La Plata- Tato podría haber hecho algo más que cagarse de risa de quien nadie se reía. Parece mentira, pero hace no más de un año, la Presidente sostenía que si Tato viviera, sería kirchnerista. Uno entiende que si el presidente de la AFA es un buen socio y Héctor Timerman es designado Canciller, cualquiera que haya laburado en aquellos años -y no haya usado uniforme- podría ser kirchnerista, pero deberían ponerse de acuerdo sobre si el Actor Cómico de la Nación es un pionero del modelo sojero con base en matriz subsidiada que vio antes que nadie las maravillas que en el futuro aplicaría Cristina, o si fue un buchón promilico, acomodaticio y cobarde. Las dos cosas juntas en una sola persona no son posibles, a no ser que se trate de Néstor Kirchner. Desde aquí sostenemos que, si continúan en la búsqueda de amigotes de dictadores y/o represores, en el campo Nac&Pop quedará únicamente la señora que barre y sólo si nació después de 1984.
Para no dejar ningún flanco sin cubrir, la lucha contra la corpo hegemónica -al fin les entró que hablar de monopolio en plural es un atentado al sentido común- tampoco afloja, solo que ahora se encuentra un tanto devaluada. Antes, entre Feimann, Verbitsky y Forster, defenestraban el rol social de Clarín y La Nación en la historia argentina reciente. Hoy se conforman con llevar al traumado emocional de Eduardo Aliverti, que atrasa tanto que todavía cree que los medios de comunicación «deciden cómo debe pensar la gente», concepto agarrado de los pelos y absolutamente falso que coloca al vulgo ciudadano en la posición de estúpido con un disco regrabable por cerebro. Los medios pueden imponer la agenda de temas, de qué se va a hablar, nunca cómo se va a pensar o digerir la información brindada. Si fuera como sostiene Aliverti, yo, que en actitud masoquista veo 678 todos los días, tendría que ser Cristinista Ortodoxo y Kirchnerista Romántico. 
Por si fuera poco, la líder de comunicación y formadora de opinión Sandra Russo, sostiene que a los bloggers no hay que tomarnos en serio, dado que somos inconsistentes en la información, nos nutrimos de Wikipedia y, la mayoría de las veces, damos información falsa. Gracias a Dios, Alá, Jehová, Buda y el espíritu de La Raulito, contamos con el periodismo militante, que desde sus contratitos pregonan por una prensa independiente para poder conocer la verdad de la milanesa, como la inflación de 0,8% mensual, la inexistencia de la desnutrición en Argentina y el kilo de milanesas a doce pesos. 
No tienen idea quiénes somos, cómo nos llamamos, a qué nos dedicamos, con qué paramos la olla ni cuál es nuestra ideología. No nos entienden, ni quieren hacerlo. Sabido es que existen extremistas que ven conspiraciones de la decimoquinta internacional para instaurar el régimen comunista en Argentina, con apoyo de la Unión Soviética paralela, que con seguridad aún funciona desde alguna cueva de la siberia septentrional, pero de ahí a desconocer el rol de la información no convencional, es negar una realidad palpable que ellos mismos han defendido de la mano de Lucas Carrasco. Los blogs existen desde 1995, pero fue a lo largo de la última década que han crecido la cantidad de usuarios y lectores gracias a dos motivos fundamentales. El primero de ellos, obedece a un factor tecnológico que radica en el crecimiento exponencial de la cantidad de conexiones a internet particulares. El segundo de ellos se encuentra en la lucha que ellos dicen llevar adelante por plata: hablar de lo que Clarín, aliadísimo de Néstor, no hablaba. Mientras muchos de nosotros ya nos cagábamos de risa del gobierno, varios de estos sesudos inquisidores del pensamiento trabajaban repartidos entre Canal 13, Clarín y radio Mitre. 
En la suposición de que los sueldos que dejaron de cobrar de mano de Magnetto tendrían que ir a parar a alguna mano, en un principio sostuvieron que a los internautas nos pagaba Clarín. Curiosamente, muchos de los «blogueros» que se prendieron en estas acusaciones, terminaron convertidos en burócratas gracias a un contratito en la TV Pública, mientras nosotros seguimos a la espera de que Magnetto nos tire un hueso para dejar de alimentarnos a polenta con pajaritos. Luego, cuando se dieron cuenta que esto lo hacíamos de vagos, no más, pasamos a ser gorilas fanáticos de los gobiernos de facto y agrogarcas, aunque la única tierra que tenemos sea debajo de las uñas. 
Hoy, Ley de Radiodifusión mediante, pregonan por la democratización de la información para que se escuchen todas las voces, mientras tildan de estúpidos a quienes pululan por el único medio independiente y democrático que tiene la sociedad moderna: internet. Hablar de libertad de pensamiento y democratización de la opinión mientras se tilda de idiota a todo el que no piense como ellos, es igual a que la Tota Santillán me trate de gordo por no querer ponerme a dieta, mientras se clava un especial de mila completo.
Miércoles. Gracias a la libertad de expresión hoy ya es posible decir que un gobernante es un inútil sin que nos pase nada. Al gobernante tampoco. Jaume Peruch