A Paso de Vencedores
Levantarse un feriado abombado, con dolor de cabeza, los críos gritando, la suegra de visita y la televisión anunciando una cadena nacional, debería ser considerado crimen de lesa humanidad. Pero ahí estaba ella con cara de oler feo, al lado de Aníbal Fernández con cara de ser el culpable, anunciando que firmó un decreto para que la Enseña Patria flamee en cada edificio público, como si no supiéramos que estamos en Argentina cuando entramos a un lugar en donde el de seguridad no te saluda, la gorda de la mesa de entradas te hace juntar orina para luego tratarte como el culpable de todos sus males y los empleados que tendrían que atenderte, se encuentran jugando al tutti frutti. 
Aclaró que no se trataba de una idea suya, sino que fue una iniciativa de Sarmiento, con quien tiene profundas diferencias políticas, pero que, no por ello, dejará de reconocer que también fue un hombre que hizo mucho por la grandeza y la educación de la Patria. Lamentablemente, ese legado educativo no alcanzó a la locutora oficial, que anunció el acto como en conmemoración del 199° aniversario de la creación de la bandera, pero algo es algo. La Presi enseguida nos hizo pensar en otra cosa, cuando afirmó que la gestión de los últimos ocho años fue la concreción del sueño de Belgrano. Uno entendería que esta gestión le daría un deja vú a don Manuel, con un Gobierno que reparte la guita en cualquier cosa menos en darle una mano a los que hacen que la Argentina todavía figure en la enciclopedia Larusse y que terminan vendiendo el reloj para pagar la atención médica, pero la Presi debe tener alguna información privilegiada a la cual nosotros no tenemos acceso. 
Uno de esos lapsus de sinceridad extrema ocurrió cuando sostuvo que esta realidad que estamos viviendo se la debemos a «Él», le pese a quien le pese, dado que fue un visionario porque vio cosas que otros no veían, como comprar dólares un día antes de cada corrida cambiaria, la forma magistral de triplicar el patrimonio una vez al año y el negoción de garantizarse la gracia de los progres bajando un cuadro y dándole un cheque en blanco a Mamá Hebe para que construya maquetas de viviendas a escala real. 
Estos son los homenajes a nuestros próceres que le gusta realizar a la Presi, que habla de la construcción de la Patria como algo difícil de llevar adelante por las piedras en el camino que les ponen los contreras de siempre. ¿De qué construcción de la Patria habla? ¿Cuándo refundamos la Confederación que no recuerdo? Aparentemente, es cierto que se creen que una batalla sangrienta contra los godos es comparable con un lobbie en el Congreso para sancionar una ley pedorra después de repartirse los porcentajes. Es más que obvio que una guerra interna de medio siglo de duración para imponer el mejor modo de administrar el país está a la altura del debate mediático por la despenalización de la marihuana. Es un hecho indiscutible que Cristina insultando al Primer Ministro británico por la soberanía en las Malvinas es mucho más relevante que las luchas independentistas de nuestros patricios. Coraje hay que tener ahora para plantarse de manos. Con un ejército y armas que funcionan, cualquiera se le hace el macho a un imperio. 
Gracias a la divina providencia, tenemos a la pacifista de la Presi para llamar a la conciliación de los argentinos, para solicitar que no haya más enfrentamientos entre compatriotas y para que reconozcamos a los que «nos hablan desde sus miserables intereses sectoriales.» La reina de la humildad dijo que se siente orgullosa de estar frente al monumento a Belgrano porque su gobierno enriquecedor de funcionarios y secretarios privados ha hecho muchas cosas para honrar la historia. Para sustentar sus afirmaciones, nos habló de la reestructuración de una deuda externa impagable. Del Club de París no habló, de los bonos en poder de Venezuela, tampoco. Nos contó de los inspectores del Fondo Montario Internacional como algo que pasaba en color sepia, pero se hizo bien la boluda respecto de la misión de ese organismo que vino a tratar de ver qué onda en el INDEC. 
Como ya estaba desvariada respecto del motivo del acto y faltaba un cachito para que terminara tirándose de palomita al público, la confusión la llevó a decir que el cometa Halley no nos trajo cosas por arte de magia -eventual lector extranjero, quédese tranquilo que la mayoría de los infantes de este país cree que los regalos los traen los Reyes Magos y Papá Noel- sino que fueron obras ideadas por el gobierno. Para finalizar, en un orgasmo egocéntrico, les habló a los jóvenes, comentándoles que se siente orgullosa de que se hayan acercado a la política gracias a ella y que ahora pueden ser un San Martín o un Moreno. 



Más vivo que nunca:
Para no desairar a la Presi en sus afirmaciones respecto a los logros de su gestión, a continuación un breve racconto de las noticias del fin de semana:
A Milagro Sala le adjudican un patrimonio 3,7 milloncitos de pesitos. La jujeña se defendió diciendo que la discriminan por ser negra. A la vista de su patrimonio plagado de figuras de Julio Argentino Roca en formato papel moneda y su gusto por vacaciones esteñas en hoteles cinco estrellas, entendemos que tiene razón. Ella no discrimina ningún subsidio.
El titular del Sedronar dijo que Aníbal Fernández le mintió a la Presi diciéndole que en Argentina no hay muertos por sobredosis de estupefacientes. Fernández sumaría entre sus argumentaciones que las únicas muertes que genera la droga son las de los microemprendedores que colaboran con campañas presidenciales y aparecen en zanjones. 
En el malón de quienes quieren mantener viva la llama encendida por «Él» se encuentran Filmus y Peralta. El bufón barbudo quiere mejorar su marca de las últimas elecciones a Jefe de Gobierno y, según las últimas encuestas, ya se encuentra 20 puntos abajo del macrismo. El gobernador santracruceño, para no perder la iniciativa, estaría analizando reprimir con palos y gases lacrimógenos a los docentes que llevan dos meses de paro. «Así lo habría querido Él» manifestó, emocionado, Peralta. Asimismo, habría trascendido la voluntad de tentar a Varizat para que se suba una camioneta y pase por arriba de algún que otro maestro. 
Martes. A paso de vencedores.