Anarquía
Un idiota que acusa a otro de zurdo porque no pide que le vuelen la cabeza a los negros por portación de cara. Un imbécil que trata de facho al que pide que lo corten al medio al que le mató un pariente. Muchos oligofrénicos que hablan de criminalizar la pobreza por pedir medidas preventivas en sectores de mayor vulnerabilidad criminal. Incontable número de boludos que se dejan llenar la cabeza por una escalada de violencia que se había tomado vacaciones mediáticas durante la temporada eleccionaria. Una cantidad similar de pelotudos que tratan de paranoicos a los que estan alterados por la delincuencia. Todos tienen razón.

Lo cierto es que esto se fue al carajo hace poco más de una década y los factores fueron muchos. Hablar de desocupación como fuente de criminalidad, es faltarle el respeto a los buscavidas que encuentran una oportunidad donde otros no ven nada. Echársela a la educación es cagarse en nuestros propios padres o abuelos, que a duras penas terminaron de aprender a sumar y los mandaron a laburar para poner la mesa en casa. Terminar sexto grado en la escuela de oficio, era digno de admiración. Pensar en la inequidad de la riqueza también es un lugar común en el que cualquiera que haya tenido la necesidad de hacer cualquier cosa con tal de llegar a fin de mes, no estaría de acuerdo para nada.

Tranqui, esta todo bajo control.
El problema es la ausencia del Estado. Hace décadas que el Estado no se encuentra presente en las pocas cosas que realmente le competen. Los pocos sistemas de contención social fueron desapareciendo. La figura del Asistente Social es novedosa, aunque nos hayamos acostumbrado a verla. Antes no existía y la reincidencia era mínima. Estamos hablando de épocas en que las cárceles eran construídas por los propios presos al igual que las escuelas, las calles, los edificios públicos. Mejor ejemplo que Ushuaia no puede haber, una ciudad construída por reclusos generando una convivencia con los residentes que era mejor que cualquier otra medida de resocialización. Peor ejemplo que el de la cárcel de Caseros, no puede haber. Un penal modelo construído por el Estado, prendido fuego por los reclusos, sin ningún tipo de respeto. ¿La diferencia? La eliminación del trabajo obligatorio, de la diferenciación entre recluso y preso y la confusión entre derechos humanos y estadía en hotel.

Propio de la costumbre de irnos de un extremo al otro, pasamos de la represión brutal al libertinaje. De la militarización total a la supresión del Servicio Militar Obligatorio, de los edictos policiales a la permisividad absoluta, del respeto al laburante al odio hacia aquel que tiene lo que uno no. Y los bienpensantes de toda índole terminan transformando en victimarios a las víctimas, haciéndonos sentir culpables de que ese peltudo que tiene zapatillas de 700 pesos y un celular que utiliza para escuchar cumbia no llegue a comprarse la vigésimo quinta dosis de paco termine volándole la cabeza al pobre pelotudo que andaba en un coche de millonarios, como un Peugeot 206 o un VW Gol 2003. Manga de imbéciles de la primera hora, sentados en sus mesas de bar pensando el país que no ven, no vieron ni verán nunca.

Guarda que ya habló Susana, eh!
Y nosotros no nos quedamos atrás, entre los paranoicos que viven aterrados porque a la pelotuda de la vecina le robaron la guita mientras la contaba en el colectivo o porque el Negro Cáceres se mando con un BMW 0km en medio del Barrio Carlos Gardel y le pegaron un corchazo en la cabeza. Algunos nacen con suerte, otros no les da la cabeza para gastar dos mangos más y blindar el auto. Te gastaste 200 lucas en un auto ¿Qué te hacen 2 lucas más? Si sabés que en este país te tenés que cuidar solo y ni siquiera podés salir armado. Si el Negro Cáceres le hubiera pegado un tiro a alguno de los que lo asaltaron, hoy estaría preso y acosado por la misma prensa que ahora se preocupa por su estado de salud. Y no es para menos, menores de edad víctimas de una sociedad que no los comprende y se vieron obligados a amigarse de los bienes y vidas ajenas.

Por suerte a veces la puntería es correcta. Ultimamente, hubo muchas víctimas de delitos violentes provenientes de la Justicia, ese mundo paralelo en el que las víctimas tienen números de causa y los hechos delictivos son el momento ideal para el vedetismo intelectualoide que lleva a que hasta el Auxiliar de Octavo grado quiera sentar jurisprudencia con un fallo garantista modelo. Falta que les toque a los funcionarios del ejecutivo o a los legisladores deconectados de la realidad, como el inútil todo servicio de Depetri, que mientras ellos se masturban con nuestro futuro, sale a decir que los Biolcati, los Duhalde, los Barrionuevo, los sectores de multimedios de comunicación y los grupos políticos que articulan con la Embajada de Estados Unidos y la CIA, como Elisa Carrió son los que están amenazando con dar un golpe de Estado. Imbéciles, idiotas, pelotudos, tarados, asesinos del sentido común que lo único que pueden hacer es hacer pintadas como «Ni lo intenten, Kirchner Vuelve». ¿A dónde vuelve? ¿Ya se exilió? ¿Vuelve a la quimioterapia?

Vale por una foto de Depetri.
Entre las pocas cosas que Néstor sí puede manejar, fue confirmado como Presidente del Partido Justicialista, al serle rechazada la renuncia presentada después de la derrota electoral de junio. Si, se tomaron su tiempo. Entre los presentes, se encontraban el garca de Capitanich, Danielito Scioli, el delirante Danta Gullo, el chupamedias y juntador en pala de Diaz Bancalari y el infaltable Hugo Moyano, que aprovechó para confirmar la participación de la CGT en una movilización para el 20 de noviembre en la que manifestarán su apoyo a este Gobierno que sigue haciendo de este país, todos los días algo más inhabitable.

A uno le falta un huevo, al otro le falta un brazo, a todos les falta pudor.
Espacio de Catarsis:
Querían reducción horaria, trabajan seis horas. Pidieron aumentos salariales, cobran un salario mínimo que es la envidia de cualquier administrativo. En contra de cualquier otro trabajador del transporte, no tienen horario nocturno. No sufren problemas
de tránsito, no padecen piquetes ni embotellamientos. Sus labores no se complican los días de lluvia. No padecen problemas de inseguridad ni en las boleterías. Tienen cámaras de control en cada estación. Son los únicos caraduras que lograron que se considere insalubre trabajar bajo tierra, pero que al mismo tiempo quede habilitado el transporte de pasajeros. Insalubre es manejar el 542 a las tres de la mañana en Ingeniero Budge. Todo lo que piden, lo obtienen. Son la perla del trabajador del transporte. Y a pesar de todo esto, tienen el tupé de cagarle la vida a toda la gente que necesita del subte. No reclaman nada vital en la Argentina de las necesidades. Lo único que quieren es la tarasca de los afiliados. Si quieren hacer una protesta como la gente, dejen de hacer papelones y acampen en algún lado, vayan rotándose, encadénense al Ministerio de Trabajo o tírense un pedo en la oficina de Carlos Tomada, pero por el amor de Dios, dejen de romper las pelotas, no tienen argumentos. Jódanse, viven en la Argentina del Hugo Moyano. Si la CTA no logra el reconocimiento gremial, ustedes, piojos resucitados que aglutinan a un par de cientos de empleados, pueden seguir esperando.

Miércoles. Esto de profundizar el modelo kirchnerista me parece que fue mal interpretado.