Circo para la Victoria
En 2011, estos chicos votan.
Luchan por la patria socialista que la que San Martín y el Che soñaron, mientras nosotros gastamos energías en pelotudeces, como eso de querer llegar a fin de mes sin que nos rompan las pelotas. Se reúnen a reclamar por lo único que nos hace falta en la tierra de la abundancia: una Ley de Medios que le quite el poder a un puñado de empresas –a las que ridículamente le dicen Monopolio- para dárselo a otro puñado de empresas.  
Arrancaron a media tarde, como para llegar todos desayunados, y fue bien civilizado a excepción de un par de momentos violentos, como cuando cantó Ignacio Copani. No había necesidad, tengan algo de piedad. Podemos aguantarnos a los boludos que creen que convencerán a un solo ciudadano de no votar a Macri o Carrió con la mera imposición de una figura murguera caricaturizándolos. Somos capaces de tolerar a Andrea  Del Boca cantando el himno haciendo la V con los dedos. Hasta podemos soportar el nuevo peinado de Florencia Peña. Pero por favor, no sean sádicos. Copani, no, por favor, eso no.

Peinado Cabeza de Hongo, para ser sutiles
El espíritu de la concentración era altruista y con cero intenciones de presionar a la Justicia por parte del Ejecutivo. El hecho que estuvieran en la Plaza Lavalle el titular de la nueva Autoridad de Medios –Mariotto- el Diputado Kunkel, el Director del ANSeS y el capo del Gremio de los Judiciales, se debió a que querían proteger a los miembros de la Corte Suprema de la ira del pueblo, enfurecido y rondando en una marea de antorchas por las Avenidas de la Patria. Tan inconsistentes son las versiones de que fueron a presionar, que podemos citar el ejemplo de Mamá Hebe, que tomó el micrófono y dijo algunas palabras de aliento para los Ministros de la renovada Corte Suprema de Justicia:

¿Qué le vamos a decir a estos turros de la Suprema Corte?  ¿Qué le vamos a decir a los que hicieron posible la tortura y la muerte? ¿Qué le vamos a decir a los que apoyaron la dictadura militar? A la Suprema Corte, que no sé por qué Suprema y por qué Corte, que no sé por qué carajo están en un palacio, que se reúnen a espaldas de nosotros, que les pasan sobres con plata para asegurarles la vida de ellos y de toda su cría. ¿Qué le van a dejar estos turros a los hijos? ¿La herencia de la dictadura? ¡Que renuncien y se vayan si no quieren apoyar al pueblo! ¡Hay que arrancarle a esta Corte la decisión, que es nuestra! ¡Arranquémosela de la mano! Y, si tenemos que tomar el Palacio de Tribunales, tomesmoló. Y que mañana las tapas de Clarín y La Nación no vengan a decir que esto es violencia, la violencia la generaron ellos y estos que están ahí.  Mañana me cago en Clarín y La Nación, que digan lo que quieran.

¿No es divina? Definitivamente, se quedó en 1976. Seguramente, habrá algunos que sigan justificando cualquier aberración que diga Mamá Hebe, con el argumento de “a veces descarrila, pero se le perdona todo por lo que le ha tocado sufrir”. Son fáciles de ubicar. Son los mismos que hicieron mierda a un falso ingeniero al que le asesinaron a su hijo en un secuestro, bajo el argumento de que “la muerte de un hijo no te habilita a ser un viejo facho de mierda”. Respecto de su carencia de título de Ingeniero, no opino, porque considero que ha cometido un grave error: No hablar con el Rector de la Universidad de La Plata. En ese sentido, Cristina fue más viva.

¡Chancho Burgués, atrás, atrás!
Fue interesante la reacción de la audiencia en general, que aplaudieron el llamado a tomar por la fuerza el Palacio de Justicia y sacar un fallo de apriete, pero que tratan de Golpistas a cualquiera que ose faltar el respeto al Poder Ejecutivo haciendo preguntas tan básicas y pelotudas como qué onda con el aumento patrimonial de la Presi. Más allá de que nosotros sí sabemos porque le dicen Corte Suprema y por qué están en un Palacio, también nos hacemos preguntas similares a las de Hebe. Por qué le dicen Doctora a Cristina, por ejemplo.

Pero la gente festejaba, como Julio Piumato, Secretario General de los Judiciales de la Nación, quienes se sentían muy a gusto con el bolonqui en la puerta. Sobre todo porque no estaban. A esa hora de la tarde, en Tribunales hay tres policías, alguna Secretaría Penal de turno y muchas ratas comiéndose los expedientes.

Piumato es un personaje curioso que debería ser objeto de estudio. De 30 mil empleados que tiene -aproximadamente- la Justicia Nacional, sus afiliados no llegan a 3 mil. Un hombre que fustiga todo lo que tenga que ver con las Dictaduras y defiende la nueva Ley de Medios Audiovisuales, porque la vieja fue creada por un Gobierno de Facto. Si en vez de reclamar pelotudeces, se pusiera el disfraz de sindicalista serio y saliera a exigir la reconquista de la Ley de Enganche Salarial –también derogada por la Dictadura- tendría el Sindicato colapsado de afiliados y la Plaza hasta las tetas. En cambio, prefiere defender a un Gobierno que mira para otro lado y que viola –en todos los sentidos posibles- a la Justicia y, por ende, también a sus empleados.
Indignante. Kirchnerismo al Palo,
es un chiste que no se le hace a un cardíaco.


Esa es la realidad en general de la dirigencia que hoy se encuentra en funciones. Por conservar los contratos, más la seguridad del cajoneo de las causas, defienden al enemigo en común que les señalen. Porque lo más importante, es que las Corporaciones no manejen la agenda. Por eso, en el Senado se quieren empomar de dorapa a Filmus por votar otro proyecto de la Ley de Glaciares.

P
or eso mismo, Cristina pone la jeta en actos de la Coca-Cola Company. Es por ese motivo, también, que cuando criticó al Reino Unido por la explotación petrolera en Malvinas y el riesgo de una catástrofe ambiental, hizo hincapié en que no se haya designado a British Petroleum, que si bien tiene el pequeño problema del derrame en el Golfo de México, “al menos tienen un respaldo económico” según palabras de la Presi. Que estas declaraciones se produzcan al mismo tiempo que Bulgheroni está haciendo lobby para quedarse con Pan American Energy –de British Petroleum- para luego ir por Esso y terminar creando una mega petrolera, debe ser pura coincidencia. Aunque nunca hay que olvidarse de los orígenes en las grandes ligas de la política como lobbystas petroleros.  




Parte de Viaje


Néstor se queja: «Ustedes descansan.
Yo la tengo que aguantar todo el año»
Justo el día que nos veníamos -ayer-, cumplimos con un rito que tenemos con Kirchner desde hace mucho tiempo y que es concurrir a una parrilla que está en Queens, que es donde viven muchos argentinos. Ustedes saben que se llama «Boca Juniors», miren qué amor debe tener el hombre para ir a una parrilla que se llama «Boca Juniors» siendo de Racing. Bueno, él va y siempre nos encontramos ahí con muchos argentinos y la verdad que es la primera vez que me encuentro con tantos argentinos con ganas de volver al país y la verdad, me da mucho orgullo, me da mucha alegría y, bueno, sigamos haciendo las cosas bien.


Miércoles. Creo.