Denso Clima Tenso
Fiel a su anacronismo y falta de pragmatismo, el Gobierno Nacional atrasa y no es novedad. Mezclado al odio que emanan, nos han llevado a que todos seamos enemigos, victimas o victimarios del boludo de turno. Ya ni siquiera son rentados, cualquiera puede atacar con o sin fundamento al otro. El mundo bloggeril finalmente sucumbió a lo peor de la realidad argentina. Boludos que no dan la cara, sacan del anonimato a quien quiere permanecer privado por el mótivo que sea. Esa era la magia del blog, la idea de poder ser libres en algún lugar.

Pero como la ley de medios, en vez de usarla para tener una reglamentación única y moderna, la han usado para reventar al enemigo mediático, anterior socio necesario y vital, se han quedado en la nada misma. Basta con ver «6 en el 7 a las 8» -nombre de mierda para un programa- para ver como idiotas importantes con títulos terciarios pedorros se la dan de paladines de una falsa moralina para atacar a quien piensa distinto. Y lo peor es que ya no disimulan nada. Escuchar a Estaban Morgado, que lo único que ha juntado en su cabeza en los últimos meses ha sido el implante capilar, decir que afirmaciones como la de Tinelli, Mirtha o Susana dejarán de existir el día que se implemente la nueva Ley de Medios, también es sacarse la bolsa de la cabeza. Sólo que a nadie le importa.

Evidentemente, hay boludos que ni siquiera cobran por serlo. Lo hacen gratis. Vienen a contar las costillas de los que estamos en la vereda de enfrente en la que no nos paramos nosotros. Ellos, incapaces de poder justificar una sola mentira de este Gobierno nefasto, inoperante, destructivo, hambreador, corrupto, déspota, ladino, inquisidor, saqueador y ladrón, descargan sus frustraciones de no haber podido superar la adolescencia destruyendo a otros. Gratis, porque sí. Y entre sus fundamentos, figuran que se le falta el respeto a la Presidente, que ni siquiera respeta la Constitución Nacional al menos en el título de su investidura.

Respeto. Yo no puedo tenerle respeto a una mujer que se cree más que nadie y que utiliza la perversa maquinaria de la lástima a su antojo. Criticarla por sus actos de gobierno, para ella es ser misógino. Lamentablemente, no se da cuenta que etimológicamente hablando, uno puede criticar cuando un acto le parece incorrecto en sus formas. Lo que hacen ni siquiera hace mérito para ser criticable. No se puede respetar a una mujer que discrimina a los marginados de la sociedad del modo más detestable y repugnante. Utilizándolos como materia prima para poner en funcionamiento un aparato que ya no es clientelista. El clientelismo también es una acción a la que ellos no califican. Ellos acopian pobres, los usan y los descartan. No les importa otra cosa. Luego, si pinta, cada tanto les tiran unos pesos, un par de chapas, algún electrodoméstico para que lo enchufen en el cableado eléctrico que no garpan ni garparán en su vida, total es gratis.

No podemos respetar a quien insulta y desprestigia a todo aquel que cometa el gravísimo error de protestar. No quiero, no pienso ni puedo respetar a quien vacía las arcas del Estado, repartiendo entre amigos, dilapidando el erario público, reventando nuestro futuro en pos de un revanchismo idiota contra la nada. De la nada ideológica vienen, en la nada misma están. No puedo respetar a quien niega su pasado de usurero y ni aún haciéndose público, logra conseguir un título trucho para mostrar en público. No se puede exigir respeto a quien nos falta el respeto.

Así que mientras algunos se ofenden de que le digan «perra» a la Presidente, yo pienso que nos quedamos cortos. Muy cortos. Tratar de meretriz a su progenitora, en todo caso, sería una forma más cómoda de referirse a ella. Pero dudo mucho que la señora madre haya ejercido alguna vez en su vida una profesión.

Saludos a toda la manada de monitos kirchneristas. A los más jóvenes, creanme que los entiendo, a esa edad uno quiere aferrarse a algún ideal. A los de mediana edad, tranqui, ya va a pasar. A los viejos pajeros, háganse atender. No es normal, es patológico.

Al Cabo Que Ni Quería

Finalmente el jurado de notables de los Premios Bitácoras 2009 se expidió y el sábado se llevó a cabo la ceremonia a la que por motivos logísticos (Sevilla no queda a la vuelta de la esquina) quien suscribe estas líneas no ha podido concurrir. Menos mal que no fui, de todos modos. No, no ganamos. Pero tampoco salió tan mal, tanto Los Sin-logismos de Bugman como este blog pedorro obtuvieron sendas menciones especiales, permio incluído. En cuanto tenga solucionada la coima a alguno de la aduana, me lo traigo.


No estuvo tan mal después de todo. Este blog el año pasado no podía participar en la final por cuestiones de novedad, ya que fue abierto en agosto. En esta primera ocasión, haber clasificado fue un logro más que valedero que, lógicamente, se lo debo a ustedes, estimados lectores, que han atravezado con estoicidad todo el quilombo necesario para poder votar. Y gracias a ustedes, no solo fuimos los únicos dos representantes argentinos en la final, sino que ambos blogs fueron analizados por 12 notables especialistas en Comunicación, Nuevas Tecnologías y otras yerbas, todos oriundos de distintos países de habla hispana. No ganamos, pero tampoco nos quedamos con las manos vacías.

Lunes. Es lo que hay.