Dora la Historiadora
Cristina tiene una visión muy particular de los sucesos de la vida argentina. Es una ama de casa que se ha instruido viendo Algo Habrán Hecho, pero que le tiene alergia a los libros. Y más allá de que parece de que no dio ni Derecho Político en primer año de la facu, a veces tengo mis serias dudas sobre si aprobó Historia de segundo año de la secundaria.

El domingo 20 de Junio, la Gira Nacional del Circo Popular Redistributivo hizo pie en la Ciudad de Rosario. Allí, la mejor oradora del mejor cuadro político desde el Tratado de Tordesillas dio un Seminario Magistral sobre el abogado devenido militar Manuel del Corazón de Jesús Belgrano del que destacó su espíritu fusilador para con aquellos traidores a la patria que decidían negociar con los Godos, diciendo que de esa parte de la historia siempre se han olvidado como si la historia de los Argentinos hubiera sido de una historia de lucificación, sin conflictos. No es levantar el conflicto por el conflicto mismo, pero muchas veces, cuando hay que tocar intereses poderosos, para poder ejercer la solidaridad con los pobres, hay que tomar decisiones que molestan por ahí a los que más tienen, porque si no, la generosidad es sólo un discurso para las campañas.

Más allá de que a uno le queda la sensación de que, si pudiera, el 70% de la población argentina hubiera pasado por el paredón, uno tiene la esperanza de que las cosas mejoren, más sabiendo que ya son unos cuantos los que han cometido el delito de Alta Traición a la Patria en esta gestión. Pero cuando escucha a la Presidente diciendo que quiere una Argentina de políticos, de legisladores, de gobernadores, de intendentes que se jueguen junto al pueblo como lo hacía Belgrano, que a Belgrano le costó como a todos los que enfrentan esos poderosos intereses mínimos pero concentrados, quienes tienen el dolor de sentirse injuriado o agraviado tan sólo por pensar diferente y representar los intereses con los que uno siempre estuvo comprometido, la verdad que me dan ganas de llevarla directamente al Gran Rex.

Sin embargo, es consciente de que nos falta mucho, porque, según ella, todavía hay que hacer más escuelas, más casas, más hospitales y más caminos para los que no tienen la posibilidad de volar en avión o andar en su auto. Pensé que se venía el anuncio de una línea de créditos blandos para alpargatas, pero no, prefirió encararla para el lado del factor suerte, el consuelo de los ignorantes, el arma de los fracasados, el instrumento de los cobardes: Porque la vida también muchas veces no solamente es esfuerzo y trabajo si no díganme si no es suerte nacer en un hogar que tiene todas las posibilidades y no es una desgracia nacer en un hogar pobre donde no te pueden dar nada. Ay, Cris. Si creyéramos tan sólo en la suerte, ya nos habríamos amputado los genitales con un tramontina oxidado, corazón.
Pero es lo que tenemos. Llamó a profundizar el modelo. Si seguimos profundizando, el buraco llegará a China, y allí nos esperan las inversiones asiáticas que no llegaban, no por una cuestión de chamuyo, sino por falta de medios. Una promesa más cumplida por el Gobierno Nacional y Popular. Como el fobal para todos, en el que la prioridad es transmitir Godoy Cruz – Atlético de Tucumán y no los partidos del Mundial. Paradojas de la vida. Mayor gratuidad en el fútbol local, menos partidos internacionales. Nos están secuestrando el mundial y nosotros en otra.

El resto son pelotudeces, como que Timmerman no terminó de entrar a la Cancillería y ya está apretando a quien hasta el viernes era tan sólo un colega más en el cuerpo diplomático. Que no puede declarar en el Congreso, que ahora sí puede pero que cierre el orto, que no se puede mencionar cosas confidenciales y que el encubrimiento de delitos de orden internacional es un deber de la Patria. Timmerman la tiene clara, como buen hijo de vecino sin otro ideal que no sea la guita. Por dos mangos te apoya a Videla, por dos mangos te lo niega, por dos mangos lo defenestra.
Lunes. Argentina, país condenado al éxito.