El eterno karma del empleo público argentino

kichillofAhora que estamos todos entretenidos en el debate de si tenemos que seguir cumpliendo con nuestro deber de argentinos mal informados y brindar soluciones al planeta para que arreglen problemas que no tenemos ni idea de cómo ocurrieron, o tan sólo quedarnos con la duda existencial de si es misógino o no desearle feliz día de la mujer a las mujeres, podemos volver a hablar de cosas realmente importantes, como el brutal ajuste del 1% del PBI, el reemplazo del nepotismo K por el acomodo necesario de los parientes de los nuevos funcionarios, la pasión de Axel Kicillof por el sexo masoquista en público, o que personas que aún pretenden dilapidar recursos públicos mangueando aviones para hacer la revolución sean las defensoras de cosas que no entienden, como el empleo público.
El empleo público es uno de esos temas a los que le venía esquivando desde hace rato porque no hallaba la forma de dar una opinión al respecto sin terminar con un pedido de ejecución inmediata en el lugar del mundo en el que me encuentre. Sin embargo, luego de que terminara dando mi opinión ante una pregunta que me hicieron en un programa de radio, y que derivó en una bello y civilizado contrapunto con Gabriel Solano del Partido Obrero –que finalizó con un piquete en la esquina de Guido y Uruguay–, creo que no hay nada peor que la autocensura.
Pensé mucho en cómo abordar este tema sin herir susceptibilidades hasta que caí en la cuenta de que, desde que Lubertino reformuló el Inadi y la lengua castellana, y la comprensión de texto del argentino promedio lo lleva a suponer que una prueba Pisa es una cata de jamón y morrones, acá podemos encontrar un ofendido aunque hablemos del tejido crochet. Pero vamos a intentarlo de todos modos.
Antes que nada, soy un exempleado estatal que cumplió funciones en el Poder Judicial y en poderes ejecutivos no nacionales bajo administraciones de distintas banderas ideológicas y partidarias. En buena medida, algo entiendo de lo que hablo. La primera vez que me despidieron tenía 18 años. La segunda, 23 eneros. La tercera, 26 y un hijo recién nacido. Para la cuarta ya contaba con 28 años. A los 31 descubrí que podía meter quinta y sexta en una semana –tenía dos laburos, uno privado, otro estatal–,  más exactamente en tres días. En ninguna de esas ocasiones tuve tiempo de hacer quilombo: en el mismo instante en que me rajaron salí a buscar laburo. Algunas veces conseguí enseguida, otras pasé meses sin pegar una  y hubo un período nefasto de tres años con laburos esporádicos. De todos modos no me puedo quejar, ya que la única vez que conseguí la planta permanente terminé renunciando, lo que debería haber derivado en un proyecto de ley para colocar una placa conmemorativa del increíble suceso.
Por una cuestión lógica –tengo 34 años– cinco de mis seis despidos se dieron en la década más mejor de la historia de la Via Láctea y galaxias cercanas. En algunas lloré, otras fueron un alivio similar a cuando te deja esa persona a quien te da cosa cortarle. Y tres de esos rajes fueron en el Estado.
Las reglas son claritas y todos lo sabemos desde el minuto cero: te vas a tu casa por la misma puerta que se va el funcionario que te firmó el nombramiento y probablemente sea el mismo día. Y si te quedás, probablemente obedezca a una cuestión de suerte, falta de recursos humanos –en el Estado la capacidad de los recursos humanos es inversamente proporcional a la cantidad de empleados– o a la lógica del esfuerzo: la famosa y siempre desconsiderada meritocracia.
Y ya que hablamos de lógica, sentido común y otros arcaísmos en desuso, también deberíamos recordar un detalle no menor, que son aquellos que están cobrando lo que no merecen –del español «hacer mérito para ser digno de algo»– y que son conscientes de eso. No, no me refiero a los ñoquis, sino a los que forman parte de planteles cuya relación entre cantidad y necesidad es insólita, y lo saben. Por ejemplo: en una mesa de entradas de una dirección de línea del gobierno nacional rajaron a 50 personas de un total de 120. Un numerazo se mire por donde se mire, salvo que algunos van a hacer hincapié en el medio centenar de despidos y otros pueden llegar a colapsar cardiovascularmente luego de caer en la cuenta de que una mesa de entradas tenía 120 empleados.
oficinaEl karma no es exclusivo de los poderes del Estado más politizados. Uno pasea por el edificio de Tribunales y se encuentra con un ascensorista. Sí, una persona que cobra un sueldo de casi 30 mil pesos –ahá– por tener el expertise y el know-how para poner en funcionamiento esa compleja maquinaria de ingeniería y que impide que el común de los mortales sepa cómo apretar un botón con un número que, casualmente, se corresponde con el piso al que queremos dirigirnos. Dios los bendiga por su tarea.
Y en los tres poderes se da una conducta habitual entre los empleados, que para lo que les conviene son capaces de convertirse en guerrilleros por la igualdad de los trabajadores, pero cuando es necesario aplican el derecho de castas con tal de que entre a laburar el hijo, un sobrino, un nieto, la amante o el que les consigue las drogas a buen precio.
Guillermo O’Donnell sostenía que «el gran desafío de la ciudadanía es recordar exigentemente a los poderes del Estado que ellos son nuestros y que, por lo tanto, son para nosotros». El tema es que se nos mezclaron los tantos y el «para nosotros» lo tomamos como que podemos hacer con él lo que se nos cante. Como en Argentina tenemos el lóbulo frontal atrofiado de tanto onanismo biempensante, nos olvidamos que el Estado no es un ente corpóreo destinado a la beneficencia, sino que lo mantenemos entre todos desde que el contractualismo social sentó las bases para los países modernos. Por si es difícil de entender, vamos al ejemplo práctico: Si usted, estimado lector, un día se despierta y se encuentra que tiene cinco mayordomos, tres plomeros, tres gasistas, seis coordinadores y diez personas dedicadas a la limpieza para mantener funcionando su dos ambientes ¿lo aceptaría? Si en la reunión de consorcio de su edificio propusieran contratar doce encargados ¿votaría a favor? Y si por estar en desacuerdo sus vecinos del edificio de al lado –que no pagan los salarios de su harén de porteros– lo tildaran de descorazonado, asesino de bebés, fotógrafo de delfines on-shore en Santa Teresita, fundamentalista de la pizza con ananá, o cualquier aberración humana por el estilo ¿le caería en gracia?
Dando por sentado que conozco su respuesta, salgo del ejemplo y voy a lo concreto: su departamento, su vida sus gastos, se cubren con el 45% de sus ingresos anuales. Los gastos de sostenimiento del Estado se llevan el 55% restante. Sí, más de la mitad del año laburamos para el Estado, pero por esas cuestiones del realismo mágico sudamericano, nunca hacemos la relación. O sea: es una locura que con mi 45% tenga que mantener a todas esas personas que no necesito, pero está perfecto que con mi 55% restante multiplicado por toda la masa de laburantes de la Argentina se mantenga a todo empleado de más en el Estado.
ateSi bien nunca imagine que llegaría a ver a progres defendiendo la burocracia estatal que fomentó el crecimiento de los sindicatos verticalistas que tanto les jode a fuerza de cuota sindical a miles de trabajadores que no importan que no laburen, sino que aporten, hay otros elementos que me joden mucho más. No hay forma de que un tipo que está por debajo de la línea de pobreza laburando 70 horas a la semana pueda sentir que «el laburo dignifica». Del mismo modo, no tiene nada de digno decir que se tiene trabajo cuando se sabe que se está cobrando un sueldo para no hacer otra cosa que bajar termos de mates y jugar competencias de cuantos paquetes de bizcochos de grasa se pueden deglutir en una mañana. No hay forma decorosa de conseguir apoyo popular para frenar la «ola de despidos en el Estado» cuando en Argentina no existe la persona que no tenga un pariente, amigo o vecino que labure en una dependencia estatal. Y mucho menos cuando cualquiera que haya pisado un banco ve que cinco personas atienden de 200 a 500 clientes en una mañana y una mesa de entradas necesita de 120 personas para poner sellos.
No es una cuestión de concepción del Estado, es algo más peligroso: es la aceptación de que el Estado no está para administrar sino para dar cobijo a los que las políticas del Estado no puede solucionar. Y como todo lo que ocurrió en los últimos años, cuando se rompió la ventana, se la tapó con cartón corrugado. Si dibujar estadísticas del índice de precios al consumidor es sencillo, hacerlo con la masa laboral no lo es tanto. Pero como en todo gobierno hiperpersonalista los funcionarios creen que no están para administrar temporalmente los bienes de todos, sino que se encuentran ahí porque así lo quiso Dios, gastar plata no les importa. Total, no sale de sus bolsillos y tienen la maquinita de imprimir billetes. El Estado se convirtió a sí mismo en un seguro de desempleo saladito de mantener al absorber a una enorme masa de personas que de pronto se sintieron económicamente viables.
Conceptos como contrato de locación de servicios, planta de gabinete o planta transitoria, deberían ser analizados desde la lingüística más básica: locación es por tiempo determinado, planta de gabinete es el personal que llegó y se va con el gabinete, y planta transitoria no es el tránsito entre el contrato y la permanencia, ni el cruce de Moisés por las aguas abiertas del Mar Rojo, ni una publicidad de yogur contra la constipación. Es tan sólo eso: transitoria.
Los sindicatos de los trabajadores del Estado deberían hacerse cargo, más allá de protestar, más cuando la planta transitoria ya paga cuota sindical y obra social. Nunca entendieron –o se hicieron los boludos– que la sobreabundancia de empleados deriva en la pauperización de otros derechos adquiridos hace añares. ¿Cuándo fue la última vez que un empleado público accedió a una vivienda construída o financiada por el Estado? Ni siquiera cuentan con créditos blandos de los bancos administrados por el propio Estado. No se calentaron por blanquearlos, o por pedir que se rehabilite la carrera administrativa, ni porque haya concursos para ingreso y para la ocupación de cada cargo administrativo. Mientras la masa de aportes creciera, el resto podía esperar. Y eso que no hay mayor empleador en negro que el propio Estado, donde las indemnizaciones las paga la Aseguradora Tu Vieja, y si se habilitaran, tampoco importa demasiado porque se garparían con la nuestra.
El mayor flagelo de todo este tema es que, durante años, creció como nunca la imaginación popular de los más pibes de que el ideal de vida es conseguir un trabajo en el Estado, porque «no te echan más». Y ahí están, personas de veintipico, sentadas a esperar la jubilación a los 65 años, sin otra ambición que terminar rápido el turno para volver a casa.
Los veo conformistas, mansos, sin deseos de algo distinto y dispuestos a bancarse una eternidad haciendo lo mismo. No duran dos años con la misma pareja, pero la sola idea de cambiar el laburo los pone ciegos. Perdieron la libertad y la iniciativa privada, esa que hace que explotemos la creatividad para hacer algo distinto de cara a la sociedad. ¿O por qué piensan que empecé este blog? Les tiro una pista: tenía 26 años.
Samid

Martedi. El trabajo que dignifica es el que te hace feliz siendo útil. El resto es relleno.

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Si tenés algo para decir, avanti

(Sí, se leen y se contestan since 2008)

664 respuestas

  1. Uno de los temas de campaña fue el tema de la deuda, ya votamos y ya todos (o casi todos, algunos siguen imaginando victorias) sabemos quien gano.
    Al que no le gusta las opciones son
    A) Cerra el culo y fumatela
    B) Arma un partido y gana la presidencia
    C) Atenta contra MM y empeza la revolucion
    D) Andate del pais a uno que te banque
    E) No pagues mas impuestos asi desfinancias a la derecha retrograda.
    F) Desparrama mierda propia y bilis en un blog para que se rian de vos.
    Me imagino que mogolito, su papa, shitsurfer y los demas personajes optan por la F).

  2. Quién es más patético: El lisiado miserable intentando «hacer amigos» o el vejete pishado intentando «hacer amigos»
    Los 2 a la final!

  3. Mario, Martu necesita un exorcismo urgente, sino va a terminar durmiendo entre las tumbas y clamando que su nombre es Legión.
    En cuanto a los rosarios de Pancho, serán el nuevo beso de la muerte nomás.

  4. Hay que tener tiempo y pocas ideas para usar los nicks de otros escribiendo huevadas. Bah, en realidad, con los nicks propios, sean marcelo , mempo o adenoz, escriben boludeces tambien.

  5. Qué lo parió. La «Morsa» quedó pegado de nuevo, el «nariga» Moreno procesado, a Boudu lo echan de todos lados, Di Césare hasta las bolas con las estafas a PAMI, Cristina (¡Esha, nada menos!) denunciada por milésima vez, el juez Oyoervido rumbo a un voleo en el orto…
    Me imagino la cantidad de rosarios bendecidos que va a tener que mandar el pelotudo de «Francisco».
    Ya que estamos le podría mandar uno a «Marcelo». No por que esté procesado ni denunciado. Por lástima, nomás.
    Pobre pibe.

  6. El pelotudito con la pija muerta hace la revolución cristinista copiando nuestros nicks e inventando un montón de clones para llenar su vida de mierda y llena de fracasos.
    Tu «éxito» es del color de tu piel, forrito. Color bosta.

  7. Aunque si de minusválidos hablamos, Niquito primero
    Si de bagartos se habla, entonces la dulce Carancho
    Si la cuestión es el rey de los boludos, claro ganador Berrethon
    Y si de viejos meones… bueno, no sabría si Fuegi o Roia

  8. Si cristina es una abogada exitosa, porque entonces el imbecil de marceiito no puede ser un » profesional » exitoso?
    Me da mucha alegria saber que a pesar de ser tan exitoso, tu solidaridad con los que eran tan exitosos como vos hasta que cambio el gobierno te ha desquiciado aun mas tu cerebro ya de por si minusvalido.

  9. Ya cayó Lázaro Báez, ahora Cristóbal López. Falta nomás que Cristina caiga presa y encima en bancarrota.

  10. Me hago caca de la risa, tengo que explicarle una ironia, no mejor lo dejo ahi, es mas gracioso cuando se enoja y encima no entendio ni mierda.
    Opciones mogolito:
    A) cerra el culo y fumatela
    B) arma un partido y gana la presidencia
    C) Atenta contra MM y empeza la revolucion
    D) Andate del pais.
    E) Morirte de portero con infulas como tu papa.
    PD: De verdad revolves mis twitts hasta el 23-2? ¿asi es que sos un «profesional exitoso?, que penoso, toma 30 pesos comprate una vida.

    1. Hege: al final se verifica lo que dije mil veces «…boludo y cornudo no se hace, se nace…» y encima es congénito y hereditario.
      Y este, ya sea el padre, el hijo o el espíritu santo terminó pisándose solo: fue a investigar los tuits tuyos y míos (supongo que también todos los demás).
      Será qué está muy al pedo después del despido por ser ñoqui y tiene muchas horas para boludear?

  11. «odiamujeres, misógino, poco hombre, cagón y miserable»
    Del autor de “Bueno, te dejo por un rato, tengo que atender a un cajero. Ya sabés quién es, el único que no me tiene asco.”.
    BAZINGA!

  12. Cuando uno es como yo, un obeso que odia a las mujeres porque nunca garchó sin pagar, tuitea cosas come ésta:
    Hegeliano ‏@hegelianotw 23 feb.
    La imbécil de @ursuvargues piensa q su opinión sobre política nos interesa algo. Nena opina de corpiños o de cactus vas mejor orientada
    Así soy yo
    odiamujeres, misógino, poco hombre, cagón y miserable

  13. Gordo fofo nunca me metí en el personaje de hotelero, ni dueño de multimedios. Soy un profesional con un muy buen laburo.
    El que la va «de derecha» sos vos, creyendo que porque reventás los ahorros que juntás durante todo el año transpirando tu culo fofo y peludo para poder ir 8 días a Miami (el paraíso del tilingo grasa), «sos de derecha».
    Mientras la derecha se te remil caga de risa

  14. Me quedo solo con esta fraccion del vomito del mogolito de hoy:
    Cree pertenecer a algo que ni por puta es…
    Proyeccion pura, el no es cajero de banco millonario, ni dueño de multimedios, ni exitoso hotelero, ni ejecutor de hipotecas.
    Bajate del banquito de umpire que se te ve el culo sucio. Vos no podes decirle a nadie quien es o deja de ser. Vos sos un insecto sin esperanzas.
    Para hoy te recuerdo nuevamente tus opciones para los proximos 24 años:
    A) cerra el culo y fumatela
    B) arma un partido y gana la presidencia
    C) Atenta contra MM y empeza la revolucion
    PD: sos tan emotivo como la de la factura de luz, lagrimas de solo leerte todas las mañanas enojado, lagrimas de risa.

  15. Conozco a ese cajero, cuando yo era aprendiz de tornería le afilé una mecha de Widia. Vino del espacio exterior. Quería rescatar a los accidentados en Rosswell pero la nave tenía problemas de carburación y se tuvo que quedar aquí.
    Muy buen aporte, Don Anónimo, no me olvido de que Ud. es uno de los mejores animadores del blog.

  16. «4,8% para febrero. Si, la extraoficial, la que ustedes usaban porque decían que el Indec mentía. Ahora en el Indec hay un silencio sepulcral, será que no detectan movimientos en los precios.»
    O será que mientras reconstruyen lo que destruyó Moreno, usan el índice del Congreso.
    «Volvé, Moreno. Te perdonamos.»
    No precisamente.
    http://www.cronista.com/economiapolitica/Moreno-a-un-paso-del-primer-juicio-oral-por-Todesca-20160311-0052.html

  17. 4,8% para febrero. Si, la extraoficial, la que ustedes usaban porque decían que el Indec mentía. Ahora en el Indec hay un silencio sepulcral, será que no detectan movimientos en los precios. Volvé, Moreno. Te perdonamos.

  18. «Bueno, te dejo por un rato, tengo que atender a un cajero. Ya sabés quién es, el único que no me tiene asco.»
    carancho, supongo que usted está hablando del cajero automático.
    Si encontró algo con vida que no le tenga asco avise así lo investigan por posible mutación genética.

  19. Ya sabés qué hacer, Marcelo. En vez de micromilitar en un blog todo el día…
    ARMÁ UN PARTIDO, Y GANÁ LAS ELECCIONES. 😀
    Así declaro yo, Stannis de la Casa Baratheon, el primero de su nombre, Señor de Dragonstone y Storm’s End, Lord Supremo de las Stormlands, Rey de los Ándalos, los Rhoynar y los Primeros Hombres, Señor de Westeros y Protector del Reino.

  20. Jorgee: Ud. es tan atinado y elocuente. Disfruto en grande su manera de escribir. A Ud. lo admiro más que a Jege, lo que es mucho decir.
    Ente, tirate un pedo y morite.

  21. Viernes 11 de marzo
    Querido Diario:
    Hoy estuve bravo con Ramón. Eso de que el cáncer consuma a su madre es fuerte, mucho más que lo de la bolsa de pus y el pito-corto juntos. Soy un genio. Lástima que se haya dado cuenta que no soy mujer, o mejor dicho, vos sabés… nací en un cuerpo equivocado.
    Bueno, te dejo por un rato, tengo que atender a un cajero. Ya sabés quién es, el único que no me tiene asco.

  22. Como que esta enojado. Todos los dias 8:20 para descargar bilis. Habria que hacerle un silencio hospital para que reviente en su propio caldo.

    1. Jorgee: pero sale, como dice Ud., a descargar mierda puntualmente – junto con sus clones – desde hace añares. Por lo menos desde octubre 2013 hasta ahora que me enteré del blog.
      Y sus clones hacen lo mismo, además de mimetizarse con los demás comentaristas: si eso no es ser fracasado congénito e hijo de mil putas le pasa raspando.
      Pero bueno, ya sabemos todos lo que son estos micro mili tontos K´s: una bastarda lacra de hijos de mil putas, basta ver como dejaron Peronia que se permiten criticar a nuevo gobierno.

  23. Hola, ramoncito. Todavía no te quedó claro que soy una mina, no un tipo? Ah, cierto, tu «medida» para las mujeres son las de tu familia. Tenés razón, no sabés si son hombres, mujeres, travas o el eslabón perdido entre los simios y los humanos.
    Además, ya sabemos que no solamente tenés problemas sexuales, sino también emocionales, mentales y de comprensión.
    PD: reitero lo de tu vieja. Y añado que tendría que haber muerto maldiciendo el día que te gestó.
    PD2: te dejo ahora, mi tolerancia con los imbéciles putitos e impotentes se agotó.
    Pedíle atención a mami, si puede contener las náuseas.

  24. Soy un pobre infeliz que no puede festejar ni que se le para, ni que le den bola, ni que su familia lo quiere, ni que hizo algo útil en su vida, ni que ayudó a nadie, ni que es solidario con los demás. Soy un viejo hijo de puta en pañales que pasa su triste vida chupando ojetes en el blog y en tuiter, a ver si alguno le comenta las idioteces de vejete fascista que escribe.
    Por eso festejo que los cagaron a los gobernadores (????)
    de puro hijo de puta y resentido que soy.

  25. ¿Y vos te creés parte de «la derecha», gordo infeliz con una camionetita Ford y ojotas deportivas Bambino Veira, que se deja la pulserita del all inclusive para que cuando vuelve a su ciudad de mierda cuartetera lo vean los vecinos? ¿de dónde saliste? ¿de los asesores de Trump?
    Jege parece los «nazis de Mar del Plata»: unos monchos a los que el bueno de Adolfo los hubiese gaseado por sudacas. Cree pertenecer a algo que ni por puta es…

  26. carancho en Jueves, 10 de marzo, 2016 en 17:13 dijo:
    (…) En serio, tu vieja tendría que haberse muerto de cáncer al día siguiente de haberte engendrado.»
    Pobre tipo…pobre infeliz