En Retirada (*)
La onda era levantarle el ánimo a la viuda, pero se pasaron de rosca. Al borde de la sobredosis, la Presi fue la oradora central de la 59ª presentación del Velorio de Néstor. Arrancó diciendo que todo el sabalaje subsidiado de la asistencia le recordaba a “él”, para luego despacharse con afirmaciones memorables en contra de cualquier dogma peronista, comenzando con que en el municipio de José C. Paz “no se inauguraban viviendas del Estado desde el año ´45, con Eva Perón”.
Una de dos, o todavía no se enteró que Evita no fue ni funcionaria, o todavía le duele el culo por ese Perón que no puede justificar y que en su vida pudo entender. Quizás corresponda una tercera opción, la que dice que no agarró ni el Manual Kaplusz de Quinto y por eso no se enteró que en el 45, Perón era Ministro y Eva recién se convertía en su esposa.
También se hizo eco de la festichola de los jubilados de los ´90 que, según ella, ya no se quejan gracias a los aumentos otorgados. Lo cierto es que, aunque ella quisiera que la gente deje de cobrar la Asignación Universal por Hijo cuando ya está por jubilarse, esos viejos de los 90 ya están muertos. Y como de Olivos a la Rosada va en helicóptero, no se enteró que en la esquina del Congreso, los jubilados nunca dejaron de protestar, como tampoco se enteró que la Justicia ya no sabe qué hacer para que el ANSeS actualice las jubilaciones como corresponde y pague antes que los ancianos pasen a la órbita funeraria.
La siguiente patada en la ingle al mundo peruca fue cuando muy suelta de cuerpo y al borde del orgasmo verbal manifestó que ella y su compañero, han hecho “más que nadie en la historia para terminar con la explotación de los trabajadores.” Por si fuera poco, trató a los sindicalistas de extorsionadores y les pidió que se comporten un poco mejor, dado que el Gobierno ya les dio demasiado.
Y acá hago un paréntesis.
Si bien Moyano nunca me cayó del todo bien, hace años que lo desprecio con la fuerza que se merece un traidor. Sin embargo, en esta, Cristina le esta chingando feo. Si este modelo de subsidios con base en matriz prebendaría diversificada que convirtió al país en esa Villa Grande con la que San Martín soñó se sostuvo más de 15 días, es gracias a la banca de Moyano y sus impresentables. Mal que le pese a la progresía y al ala buena onda del oficialismo –prensa incluida- si no fuera por Moyano, Néstor y ella duraban en el gobierno menos que Flor de la V en el ginecólogo. En este sentido, Néstor siempre fue más vivo que Cristina –lo cual no es mucho mérito- y trató de mantener con Moyano la sociedad criminal lo más aceitada posible, propio de quien necesita construirse en la gestión el poder que no obtuvo en las urnas. Cristina se confió y pensó que, como Reina Sol, ella es Presidente porque así lo quiso Dios –de hecho, más de una vez lo dijo- sin darse cuenta que ese 30% del padrón electoral que obtuvo en 2007, en gran medida se debió al socio impresentable, morocho, gordo, sucio y mal hablado. Ese mismo que no tiene ningún problema en mostrarle quién la tiene más grande y que si, en algún momento tiene que dejar el poder, lo hará porque lo movieron los sindicalistas y no porque a Cristina no le guste su forma de manejarse.
Moyano recibe de Cristina el mismo trato que reciben los demás amigos y testaferros del finado Néstor. Ella, como si fuera Diane Keaton haciendo de esposa de Al Pacino en El Padrino, se horroriza de las juntas del marido, mientras la pasa bomba con la guita, los trajecitos sastre de 50 lucas y ese sillón de Rivadavia, sin pensar jamás como obtuvo todo aquello que hoy disfruta.
Por eso me resulta gracioso cuando la escucho predicar lo que no sucede, y no porque yo crea que miente. Ella no miente, ella está convencida de lo que dice. Mentiroso era “él” que predicaba el amor y la libertad de manifestación, mientras reprimía con gases lacrimógenos y mandaba a enjuiciar a los opositores. Ella, totalmente aislada en sus conflictos de ego y traumas infantiles no resueltos, realmente cree que todo lo que dice es cierto.
Hace seis meses que venimos hablando del factor humano como superador a las presiones de los laderos. Cristina está pisando los 60, ni ella sabe cuánta guita tiene y sus hijos le rompen las tarlipes para que tire la toalla. Cuando dice que no se muere por volver a ser Presidente, muchos bajaron la persiana mental y nadie se hizo eco del resto de la declaración. Y que nadie quería escuchar “yo ya di todo lo que tenía que dar”, ni mucho menos cuando afirma que ella y su familia han puesto mucho, han dado mucho y han entregado mucho.
Si bien no entiende mucho de números y la única que más o menos le gusta de las funciones presidenciales es hablar gansadas por televisión, es más que notorio que se infló los ovarios de este país lleno de negros inconformistas, golpistas que reclaman lo que creen justo y desestabilizadores que le hacen el juego a la derecha muriéndose de hambre o reclamando un cacho de pan duro.
Si hay algo que nunca entendió es que ser Presidente no es un accesorio de vestir ni una oportunidad para mostrar todos los diseños pedorros que tiene en su placard, como tampoco comprendió nunca que los laburantes no tenemos porqué hacerle de terapeutas cotidianos gratuitamente. Se queja de todos, la clase media que le banca los impuestos, los empresarios que le dibujan las paritarias y los sindicalistas que le controlan a la plebe. Lástima que no alcanza a entender que todos tenemos un negocio, algunos más lícitos que otros, y que nadie hace caridad con su trabajo.
De los que estaban en el palco, se les frunció a todos menos a dos. Daniel Scioli y Guillote Moreno. Danielito sigue soñando con poder ir a trabajar sin tener que prender el GPS para ubicarse como hace cada día en La Plata. Eso, sumado a que no queda negocio por realizar en la Provincia, lo tienta más que una grande de provolone en daditos. Guillote, en cambio, ya sabe que lo suyo no va más.
Y no es el único que lo sabe. Por eso ya dio la orden a los asesores y personal de gabinete de la Secretaría de Comercio Interior –esos que no son ni Planta Permanente ni contratados rasos, llegan con el funcionario y se van con el funcionario- para que se vayan buscando otros destinos a la brevedad.
En un principio pensaba que le estaban pidiendo pista al bigotudo más agresivo desde que el Tano Pernía se retiró del fútbol con el mero motivo de oxigenar. Lo curioso del asunto es que, al intentar corroborar, me informaron que no es la única dependencia de Nación en la que están con los clasificados bajo el brazo. Si es por un cambio de gabinete generalizado o porque la que está pidiendo pista es ella, serán conclusiones que sacaremos más adelante.
Viernes. Levanto apuestas.
(*) Esta entrada fue escrita el viernes a las 2 de la madrugada. Por cuestiones de Blogger (voló por los aires durante 50 horas) no fue posible publicar. También se borraron los comentarios y no volverán a publicarse por errores del sistema. Lo que pase de hoy en adelante, solo Mr. Google lo sabe.