Estigmatizando al soberano

CabandieRecuerdo que me anotaron tarde para entrar a la secundaria que quería. Recuerdo que preparé los exámenes en catorce días. Recuerdo que no pegué un ojo y que me cagué de calor estudiando. Recuerdo la minifalda de Gabriela Carli, la profesora que me tomó el ingreso. Recuerdo que aprobé el examen con 97 sobre 100. Recuerdo que me agrandé como petiso en desfile de enanos. Y, por sobre todas las cosas, recuerdo que primer año lo terminé llevándome cuatro materias. Por pelotudo.
Nunca en mi vida existió un sujeto al que le tuviera tanto miedo como el que le tuve a la Profesora Santamartina, «La Santa». Durante los primeros años de la secundaria era prácticamente un mito urbano, una leyenda a la que, encima, cruzábamos en el recreo.
Luego de aprobar el segundo año, se corrió el rumor de que la Santa largaba el colegio. Al volver a clases con las defensas absolutamente bajas, nos dio la bienvenida al curso la Santa. No sólo no se fue sino que tuvimos que sobrevivir a la experiencia de sufrirla en tres materias.
Éramos un curso algo bardero y teníamos la mala -y bien ganada- fama de haber hecho renunciar a algún que otro docente -dos de filosofía en un trimestre, buen promedio- sin embargo, con la Santa no pudimos, no supimos, no nos animamos. Luego de un duelo de tres días, un alumno regresó a clase tras el fallecimiento de su abuelo y la Santa lo hizo pasar al frente. En su defensa el alumno explicó lo sucedido. La Santa fue escueta: “Mi más sentido pésame. Tiene un uno.”
Por si no queda claro, no me generaba sensación de odio, sino uno de los peores cagazos de la vida. Del julepe que le tenía terminé haciendo mi mejor esfuerzo. No lo hice por querer quedar bien, sino por supervivencia: un ataque de la Santa era letal, aniquilante. Así y todo, no pude: la sufrí en las mesas de verano y arrastré una previa por el resto de la secundaria. Sí, fui un alumno de mierda: cuatro en primer año, dos en segundo, seis en tercero, dos previas para cuarto que se sumaron a la única que me llevé aquel año glorioso, y tres en quinto que rendí en marzo, cuando ya laburaba. Curiosamente, las que no me llevaba, las aprobaba con las notas más altas. Sin embargo, sea en la cursada, en diciembre, marzo o previa, para aprobar cada materia tuve que saber, y para saber tuve que estudiar.
Este no es un texto de «la maestra que más odie es la que más quiero» ni por lejos. A la Santa no la recuerdo con cariño, sino con un cagazo que todavía me dura. Sin embargo, nadie me estigmatizó por burro o vago ni me sentí una víctima de la sociedad. Contrariamente a lo que ahora nos quieren hacer creer, los únicos estigmatizados en el colegio eran los garcas, los que tenían el concepto de compañerismo más anulado que el de empatía humana.
Tampoco la pasé mal porque la Santa era jodida, dado que me llevé literatura en tercer año, cuando tenía una relación privilegiada con Gabriela, la rubia de minifalda de mi examen de ingreso. La adoraba y el trato era mutuo. Sin embargo, eso no le impidió bocharme por hacerme el boludo con un trabajo práctico. Y así fue cómo me llevé literatura a diciembre con todo lo que leía y ya escribía: por hacerme el banana.
Todo va más allá del trato condescendiente docente-alumno. Segovia es una de las mujeres más buenas que conocí en mi vida y pretendía enseñarme Matemática. La visité en mesa de examen de primero a quinto año, inclusive. Salí aprendiendo contra mi voluntad. Con De Bonis tuve una relación que nadie se atrevería a calificar de amistosa y, a pesar de estar perdidamente enamorado de ella, la volví loca en todas y cada una de las clases de Historia. Promedio diez en todos los trimestres. Con Amado Cattaneo tuve una relación de amistad que se prolongó fuera de la secundaria, así y todo me exigía el doble en cada prueba. Si algún sentimiento perdura a nivel eficacia escolar de aquellos años, no es estigmatización, ni odio, ni desprecio: es el de bronca conmigo mismo por tener que arrastrar las carpetas en vacaciones.
Esto no pretende ser un análisis que busque generar polémica frente a la revancha de los nerds de Flacso que administra nuestra educación desde finales de los años ochenta, con los gloriosos resultados en los rankings internacionales a la vista de todos. Básicamente, porque tuve la fortuna de que mi viejo, a pesar de contribuir a la educación pública con sus impuestos, pudo hacer el esfuerzo de bancarme una escuela privada que, si bien debía obedecer a los lineamientos del Gobierno, podía darse el lujo de moverse entre ciertos márgenes.
Tampoco quisiera que me vengan a correr con que “los tiempos cambiaron, los pibes ahora tienen celulares”. No hay forma de justificar los atentados a la gramática y el tremendo empeño que le ponen a la tarea de asesinar la lengua castellana. Ya no hay justificación para la burrada y nunca la hubo: antes, un trabajo práctico nos obligaba a tomarnos un bondi, perder tardes enteras en bibliotecas y hemerotecas, visitar una veterinaria para un trabajo de biología o lo que fuera. Hoy cuentan con la Biblioteca de Alejandría en el bolsillo y el Estado pide tenerles piedad.
Los expertos en materia educativa afirman que los que apoyan el sistema numeral hacen una cuantificación bancaria de la educación. Increíblemente, no se dan cuenta que no jode el número, sino la causa, y que ellos planteen todo en concepto de teorías cuando los conejillos de indias son generaciones completas de personas que no volverán a la escuela una vez finalizada la cursada y que deberán arrastrar de por vida la enseñanza de mierda que recibieron. No es una cuestión de programas educativos, no más, es una cuestión cultural. Y eso, lamentablemente, no se puede enseñar con un libro, sino generando la curiosidad por el mundo que nos rodea. Una buena: al menos aprenderán de pequeños que se pueden conseguir mejoras por derecho sin cumplir con las obligaciones.
Si no aceptan la cultura del trabajo meritocrático, jamás podrán dimensionar lo que significa el sistema de premios y castigos individualista de un alumno, que se siente gratificado si aprobó, o como el orto si le fue mal. No son infradotados a los que hay que mantener en una nube de pedos, son seres humanos que el día de mañana deberán salir a la calle a enfrentar una realidad en la que no conservarán el empleo si hacen las cosas mal porque los jefes no creen en la estigmatización del inoperante. Salvo, claro, que consigan un puestito en el Estado.
Y a los que creen que habría que probar, no más, y que el resultado se verá más adelante, les cuento que el 100% de los adultos bonaerenses sub 28 son hijos de la reforma educativa provincial y nadie se ha atrevido, todavía, a cruzar los datos con las estadísticas de los jóvenes que no estudian ni trabajan.
No conseguí ninguno de mis trabajos por mis analíticos académicos, sino por lo más básico y elemental que me enseñaron todos y cada uno de mis profesores, los que adoré, los que odié y aquellos a los que les tuve el cagazo de mi vida: la meritocracia, esa noción, hoy utópica, de obtener lo que se quiere tener en base al esfuerzo.
En mi vida laboral, como en la de cualquiera de ustedes, me encontré con otra realidad que dicta que, en base a los contactos, podés conseguir incluso el laburo que no querés. Y ahí fue que mi absoluta carencia de contactos tuvo que ser suplida con el esfuerzo: porque frente al hijo del jefe, no te queda otra que partirte el lomo o renunciar.
Obviamente, esto es algo que cuesta dimensionar en un país en el que tenemos un presidente cuyo mérito es haberse casado con su predecesor, pero si esto no sirve para entender que todo gira en torno a una cuestión cultural, nada lo hará.
0911_cfk_anuncia_doce_cuotas_g4_tel.jpg_1853027552Y si alguno supone que no es tan grave y que todo da lo mismo, estaría bueno pensar por un segundo en la importancia de aprobar cualquier materia gracias a haberla aprendido. Nadie que tenga nociones mínimas de lengua diría que una persona que dice «interperie» y «la aula» es una gran oradora. Ningún egresado por mérito celebraría los acabados conocimientos de una mina que tira «hache dos cero» como fórmula química del agua. No existe un sujeto que haya aprobado Educación Cívica, Instrucción Cívica, Formación Ciudadana, ERSA o el nombre que le haya tocado en suerte, que celebre a un puñado de eunucos ideológicos que no tienen drama en confundir Gobierno con Estado, democratización con socialización, estatización con confiscación y pluralidad de voces con coro monocorde.
Cualquiera que haya tenido una educación medianamente decente tiene una comprensión crítica lo suficientemente desarrollada como para preguntarse por qué se festeja la construcción de un edificio delirante con un país en recesión y que se arrodilla para pedir a los chinos que tiren un hueso, como también se da cuenta de que es un delirio hablar de «Central Park» argentino en la desembocadura del Riachuelo. Cualquiera que tenga un mínimo de comprensión de su entorno se daría cuenta de que si la Presidenta presenta como éxito un plan para comprar en doce cuotas sólo por tres meses, es que estamos al horno y con el gas al palo.
Si implementaran una encuesta en todas las mesas de votación para preguntar a cada votante las funciones y obligaciones de un senador, un diputado, un gobernador, un intendente, un concejal, un vicepresidente y un presidente, se asustarían del resultado. Y son cosas que se aprenden en la escuela.
Nadie se atrevería a negar que la educación argentina viene en caída libre hace años cuando el ministro de Economía de la Comunidad del Anillo cree que el pretérito indefinido tercera persona plural de «reproducir» es «reproducieron». A veces creo que Kicillof no usa corbata no de rebelde, sino porque no le sale el nudo, pero más allá de eso, egresó del Nacional Buenos Aires y tiene un doctorado en la UBA. O sea que el profesor que le enseñó a Kicillof hace 25 años, ya fallaba.
Si lo pensamos culturalmente, la escuela como institución inclusiva y de entrenamiento para la vida en sociedad del adulto, caducó. Los dirigentes de turno hicieron todo lo que tuvieron a su alcance para que esto suceda y hoy vemos, con total tranquilidad, cómo la ministra de Educación bonaerense defiende la nueva modalidad en que «en otros países también sucede», cuando lo que no sucede en otros países es no encontrar un piso para el derrumbe de la calidad educativa.
0912_ScioliHoy, los defensores del «probemos con lo nuevo, que lo viejo fracasó» utilizan como argumentos la antigüedad de la Ley de Educación y se hacen bien los boludos con la cataratas de reformas que le metieron en las últimas décadas. Ahora afirman que es difícil fomentar el estudio con las distracciones de la tecnología, como si todos hubiéramos crecido en un páramo. Los sub 35 crecieron con videojuegos portátiles y sumaron esta distracción a la de los sub 40, que lidiaron con el flagelo de educarse con las consolas hogareñas, los walkman y los fichines a la vuelta de la esquina. Estos, a su vez, añadieron sus distracciones a las que ya habían padecido el resto de los mortales que conservan su vida: televisión y radio. Y el que no tenía luz, tenía la pelota, la hermana que lo jodía, el perro que se enfermó o una mosca que pasó volando. Así y todo, salieron ingenieros, premios Nobel, médicos, gigantes académicos, empresarios, todos los que nos hicieron mundialmente famosos -menos los futbolistas- e, increíblemente, los mismos tipos que dicen que el sistema de calificaciones estigmatiza a los chicos de ahora y no a todos los que pasaron por un aula desde los tiempos de Hernandarias.
Si tuvieran un cachito de dignidad, reconocerían que lo único que hacen es mantener y acrecentar el estigma de haber egresado de una escuela pública. Algo que ni Daniel Filmus, ex director de Flacso y personaje determinante en todos los experimentos educativos de las últimas décadas, eligió para sus hijos.
Entre tantos experimentos podrían volver a la idea de Spencer de que «educar es formar personas aptas para gobernarse a sí mismas, y no para ser gobernadas por otros», pero claro, eso eliminaría en un par de generaciones la necesidad de seguir a un líder que nos proteja en vez de, sencillamente, votar a un administrador temporal del Estado.
0912_filmus
Viernes. No se puede prohibir por ley que la mina que te gusta te rebote en un baile del Colegio, y sin embargo es la peor de las sensaciones.

Si querés que te avise cuando hay un texto nuevo, dejá tu correo.

Si tenés algo para decir, avanti

(Sí, se leen y se contestan since 2008)

1.034 respuestas

  1. Sergio O. en Viernes, 12 de septiembre, 2014 en 17:27
    Te sigo hermano, me voy a la mierda. Si mañana, de golpe, pasamos a ser un pueblo serio, la mejora se va a notar en 40 o 50 años. No tengo tanto tiempo!! Me voy donde se reconozca el esfuerzo. Tengo propuestas de Dinamarca y Australia, te los recomiendo, eso sí, me olvidaré del asado y el mate, que va ‘cer.

  2. Durante Campora, el entoces rector de la UBA decidio que los puntajes en los examenes eran discriminadores. En medicina, los examenes eran » coloquiales» y «grupales». El docente preguntaba al grupo: Ustedes que opinan, Perez estuvo flojo, debe aprobar?. Uno respondia que Perez se pone siempre nervioso en los examenes pero que sabia un monton aunque no se notaba. La minita de Perez agregaba que habian estudiado toda la noche, lo juraba… Y Perez pasaba el parcial de anatomia con un aprobado ( porque las notas, como dije, eran elitistas). Querer estudiar la materia era ser » cientificista». Estudiar era cursar medicina social e ir a la villa con el guardapolvo blanco para que las vecinas, mientras tomaban mate y mostraban tres dientes podridos nos explicaban a los » dotorcitos» la realida de la vida, esa que no ensenan en la «faculta».
    Nada nuevo. Entonces y ahora la misma ideologia. No se iba a la universidad a estudiar, sino a «militar», a » concientizarse’, o a» proletarizarse». Lo asombroso es que 40 anios despues aun sigan siendo tan ignorantes e inutiles como entonces.

  3. ¿votar a Macri o a Carrió es inteligente? … para nada
    ya lo dijo en el tema pasado el gran RDP, la oposición está tan desolada como el FpV y si Cristina se pudiese presentar, ganaría en primera vuelta, lamentablemente.
    Nada por aquí, nada por allá…
    Yo tal vez lo botaría al Ade

  4. Estimados: Tengo 40 años. Soy abogado recibido a los 23, apenas pasados los 30 volví a la Facu a estudiar el Profesorado en Ciencias Jurídicas pensando en que podría trabajar de docente. Hace 5 años que trabajo en el mismo colegio. Doy clases de historia antigua, edad media, la época de la conquista etc. Además este año empece a estudiar Tecnicatura en Sistemas y gracias a ello me dieron horas de Tecnología y Computación en el mismo colegio. Meritocracia? La verdad no se. Nunca fui el mejor, promedio 7.87 en el Secundario (Bachiller Contable) 5 y pico en la Carrera de Abogacía y en el prfesorado creo que promedio el 8. Si les dijera que cada día lamentablemente corroboro que no se quiere enseñar, que los chicos están en guarderías en lugar de colegios, que los privados sólo se calientan por recaudar y que los chicos no se vayan del colegio, no les estaría agregando nada nuevo. El sistema es una Mierda? Sí loco es una reverenda mierda. Lo enterior era mejor? No lo sé. Tuve maestros que me estigmatizaron por clase baja (sin importar que mi viejo participó en las ferias para hacer el jardín y el colegio done curse) tuve docentes que cruzaban Gral Paz para venir a Casanova a dar Clase. Repetir cosas de memoria me sirvió de algo? quizas sí quizas no. Mi ortografía es buena. NO!! por supuesto, soy un desastre y me avergüenza. Pero saben que. Sigo estudiando, sigo intentando y aprendiendo. La Véspoli (mi profe de Matemáticas y Física) dijo una vez «de acá no se si van a salir sabiendo Física, pero van a salir educados». Eso lo repito hoy. Lo que me enseñaron es a repetar, lo demás no se. Pero algo es lógico, si no te cagan a pedos, si no te exigen que te esfuerces, si no hay una bara alta, para qué preocuparse. Si todo da lo mismo (retomo siglo 20 cambalache) para que calentarse. Estoy por irme del país, en el 2001 casi me voy y por boludo me quedé pensando que eran cobardes aquellos que se tomaban el palo donde se estaba mejor. Saben que? muchos de esos «cobardes» volvieron 10 o 15 años depués, con laburos buenos algunos, otros no. Pero tedavía ninguno se murió por intentar que les vaya mejor que en un país donde sólo progresa el corrupto y el acomodado. «Hacete amigo del comisario» decía el viejo Vizcacha. No me considero culto, no leí Cortazar, no se quien fue peor si Lenin o Stalin, si Perón fue quien dicen o todo lo contrario. Pero sé algo. Desde el Carlos la cultura esta cada vez peor, la calle más peligrosa y cada día nos jugamos la vida por ir al trabajo. Hoy las Farc me parecen una huevada, los Narco colombianos unos tipos con los que podría tomar un cafe a negociar. Muchachos fuera de joda, Con el futuro de mi hijo yo no jodo. Si puedo me voy a ir a un lugar donde al menos se piensa en el bienestar de los chicos y que ellos son el futuro. Yo? yo ya estoy llegando a mi madurez y quisiera vivir tranquilo, en el caribe, tomando sol y esperando dulcemente que algún día allá en lo lejos mi hijo me diga que me entendío lo que hice por él. El resto de los que piensen que se está bien en este país, les pido, no!! les ruego que me expliquen. ¿Cómo mierda se hace en un mundo capitalista para vivir sin Dólares despues del Tratado de Breton Goods? si no lo saben, lean, infórmense y luego mis queridos Marxistas Vermut con papas Fritas y …Good Show!!!!!

  5. Con causa o sin ella, los de RRHH son de los más odiados en la estructura de cualquier empresa, por eso decía.
    Son casi lo mismo y no tengo intención de iniciar acá el debate, pero imaginé que irías por un .30-06.

  6. El tontito tiene, en ésta, tiene razón. La educación no te garantiza nada.
    Por ejemplo, tomemos el caso de Cuba: debe ser el país más alfabetizado de toda latinoamérica, pero también es uno de los más pobres (eso sí, las putas cubanas manejan un vocabulario de 400 palabras, a diferencia del wachiturro local que se las rebusca con menos de 200).
    Lo que determina finalmente el éxito de las naciones no es la escolaridad de su gente, ni la cantidad de recursos naturales, ni Vaca Muerta, ni la soja, ni la calidad intelectual o la honestidad de sus gobernantes, ni nada de eso (aunque cuanto más de eso se tenga más ayuda, obviamente) pero sólo con eso no hacés nada y además corrés el riesgo de terminar siendo una sociedad depredadora de recursos, como es la argentina K.
    Lo que en definitiva hace la diferencia son dos características de la gente:
    1) la Cultura del Trabajo
    2) la Libertad
    Si la idea es seguir como venimos desde hace casi un siglo, con el estatismo populista que destruye valor, no tiene sentido darle pelota a la educación. En un país cuyo destino es ser un gran rebaño de empleados públicos, planeros de distintos pelajes, o contratistas del Estado (empleados públicos encubiertos), la verdad que gastar guita en educarlos es bastante al pedo.
    Ahora, si el día de mañana, alguien se anima a ir por cosas más importantes, lo primero que tiene que hacer es tirar a la mierda todos los logros educativos desde el Congreso Pedagógico de Alfonsín hasta acá, y poner a los pendejos a estudiar en serio.
    Y en el mientras tanto, como hizo en su momento el genial estadista Julio A. Roca, traer inmigrantes para que hagan el trabajo y para que les enseñen a trabajar a los nativos con aptitud para el laburo. Los demás, pueden seguir con la cumbia.
    O usando los beneficios la educación pública que les regaló la oligarquía de los ’80 para boludear en un blog criticando a los oligarcas.

  7. Hegeliano, los muchachos de RRHH lo encontraron en una canasta, a las puertas de la empresa, una noche gélida de julio. Con una nota que decía: «No puedo más».
    Tenía 32 años el peque-ingeniero.

  8. Bueno, otro.308, sigamos con el mogolito y su encubierta envidia a lo extranjero. El sufre por no tener un berlusca o a un derechoso en la rosada, le resultaría mas sencillo para su disonancia.
    PD Fueguian vos decis q los de RRHH lo adoptaron por lástima o por desafio????

  9. Again: votar bien o mal es un concepto subjetivo. Lo innegable es que alguien sin educación es más proclive a ser víctima del engaño o la estafa. Una persona preparada tiene mejores armas para desenvolverse, es menos dependiente. De eso, entiendo, habla esta nota.
    «El comportamiento cívico y la educación van por distintos caminos.»
    Retractate de esa burrada, por favor.
    PD: alguien capaz de leer pero no de comprender un texto, ¿qué plataforma política puede elegir?

  10. No digo que la gente educada no vota bien: la gente educada puede «votar bien» o «votar mal». Entonces el acto eleccionario es independiente de la educación. Un Licenciado puede votar a Menem, un albañil puede votar a Solanas.
    Fidel será problema de los cubanos. Quizás votándolo a él estén «votando bien». No sé.
    Lo que se entiende de la nota es que en otras épocas si no hacías la tarea te comías un uno. Si no estudiabas, un bochazo. Si te copiabas, amonestaciones. Y ahora eso se relajó con el macabro objetivo de que a quienes les da igual sacarse un cuatro que un 10, voten al kirchnerismo…una pavada absoluta. La generación que se sabía de memoria la fecha de la batalla de Pavón y los ríos de Europa, es la misma generación que (por ejemplo) vitoreó a Videla porque sacó a la cabaretera.
    El comportamiento cívico y la educación van por distintos caminos.

  11. Juan, estoy en todo de acuerdo con vos y te felicito porque alguien se ocupa de este tema. Ahora,FILMUS, ex MINISTRO DE EDUCACION ESCRIBE ATRASO CON zzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzZZZZZZZZZZZZZZZZZZZZZZ? quien bestia lo nombro o tipeo mal? Entonces, me disculpo
    De nuevo, Juan Cabandie, felicitaciones por el articulo

  12. Donde votamo’ bien chévere es en Cuba, ¡sí señol!
    .
    A ver, martu: decís que la gente educada no vota bien. Pero en tu admirada isla hay analfabetismo cero, hasta las putas tienen título universitario, y cada vez que pueden eligen al candidato de Fidel. ¿Ahí cómo es?
    .
    Si acá -> «Sarmiento no quería gente educada para que sea libre: la quería educada para que sea mansa, que acepte mansamente la cultura que a Sarmiento le maravillaba.» se sustituyera «Sarmiento» por «Fidel», y se cambiaran los tiempos verbales, ¿qué onda? ¿Ahí dirías que un pueblo bien educado es lo mejor que hay para elegir a sus gobernantes?

  13. ¿Y qué piensan hacer ustedes en la Peronia neolítica que se viene?
    Yo aspiro alto, médico brujo o shaman. Y las partes más tiernas de los exploradores de la National Geographic que vengan a estudiar el Congourbano.

  14. Fuegian, hágale caso al payasito tragaleches, nadie mejor que él sabe tirarla a la tribuna.
    Bah, más que a la tribuna, la manda a la cancha vecina directamente.
    Con respecto a la educación, es sencillo: se nivela hacia abajo. Y punto.
    De paso, el estigmatizado acá es el que estudia y se esfuerza, que hace sentir mal a todos lo vagos y burros que lo rodean…

  15. Paenza votó a CFK?
    Es inculto?
    Es mas inculto que el Mago Sin Dientes que votó a Macri?
    Es menos inculto que quien haya votado a Carrió?
    preguntas…

  16. 1- ¡España! Bolóh, son los bolivianos de Europa y junto con Italia deben ser los dos países con mayor corrupción en la parte occidental de ese continente.
    2- Como buen adicto a los subsidios, a vos te cabe más el PSOE.
    3- Sos verigroso, sabelo.
    SALUDOS, SABELLA

  17. Lógico que la gente vota mal si es ignorante… como conduce mal si no sabe manejar o como carga mal una góndola cuando no tiene experiencia…
    Aqui está la demostración: Menem fue reelecto, Cristina también

  18. ¿A CFK quién la votó?
    ¿Y a DLR?
    ¿Desde dónde se vota?
    Es todo muy complejo, acá lo que se buscan los vendepatria con este debate sobre lo mal que está la educación es invisibilizar que hoy los pibes son más solidarios, que están más despiertos, más sensibilizados, y saben ferpectamente que es mejor vivir de un subsidio a tener un trabajo digno que les exija conocimientos mínimos de matemática o lengua castellana.
    Porque lo que importa es eso, que seamos todos igual de brutos pero que nos unamos para repudiar al pulpo capitalista transnacional detrás del cual se hallan agazapados el Consenso de Washington, la Sinarquía Judeomasónica, Griesa, Magneto, Tony Hawk, Madison Chandler, el Capitán Nemo, el Citibank, los Sabios de Sión, Bartolomé Mitre, Clint Eastwood, Cavallo, los Martínez de Hoz, Manfred von Richtofen, Nicolás Romanov, Shylock, y el Sindicato de Vendedores de Ballenitas, entre otros.
    La Líder es buena, la Líder nos ama, la Líder nos cuida.
    ¡Salve, Peronia!
    ¡Salve, Líder!
    ¡Triunfaremos!

  19. «Yo antes te votaba a un Del Sel, a un Duhalde…pero desde que empecé la facu, te voto de un Borges para arriba»
    Testimonios reales.

  20. El ejemplo de gente bruta que votaba en épocas en las que no se votaba, o cuando había fraude patriótico no corre, doctor. Esfuércese.

  21. Ah, pará, voy entendiendo. El hijo de puta de Roca estableció la educación obligatoria, gratuita y laica. Y claro, eso es lo que quiere el cipayaje gorila. Pero por suerte, el-gobierno-de-la-inclusión hace todo por devolvernos a nuestras raíces culturales aborígenes, ¿cómo no pude verlo antes?

  22. «vea a la educación como algo negativo»
    NO: No es desvalorizar la educación. Es decir que es una pelotudez relacionar votar «bien» – gente educada.
    Pensé que hasta el más imbécil de los oligofrénicos idiotas y retardados podía entender algo tan simple, pero bueno…

  23. El injeñihero del Valceiro prefiere que los bajo-convenio de la línea sean analfabetos, así los rigorea sin temor a las consecuencias.
    .
    .
    .
    O shea, bolóh, no te la puedo que en pleno SXXI haya alguien que vea a la educación como algo negativo. Alguien que encima dice tener un título universitario. Es como túmách, negri.

  24. No era que te ibas, gusano mamador de esperma?
    Ah, cierto, cumplís tus promesas como tu gobierno.
    Dale, gusano seguí rebuznando, sos el payasito del blog.

  25. Nicolás, o sos muy optimista o te olvidás que a los 16 ya pueden votar.
    .
    .
    .
    El arteeesta se comió un pijazo con lo de los impuestos e hizo mutis por el forro (del culo).

  26. Me metió miedo Gaston el trueno…. los suyos vienen bajando de Sierra Maestra…
    y pero : para mí que el tipo es más grande que Godzilla

  27. Los burros incultos de hoy son capaces de votar a los K!!! No como en épocas en que la educación era de excelencia y se votaba a un Arambur…bueno…ehhh…

  28. ¿Se imagina, Fuegian, cuando el ejército analfabeto llegué a la mayoría de edad? Con un poco de suerte, arañamos la Edad de Bronce.

  29. Qué penoso, el tragaleches rosarino empezó las charlas consigo mismo.
    Como está visto que te sobra tiempo,ahora que se eliminaron los aplazos, podés cursar 2do grado otra vez.
    Seguro que aprobás por fin.