Hormonas
Cualquiera se nos planta de manos. Los chinos se quejan del proteccionismo argentino. En un país en el que hasta los artículos de navidad vienen de un país que no cree en el catolicismo, donde de cada diez productos que compramos, siete son chinos y en el que los supermercados orientales son tantos que ya tienen su propia cámara de comercio, que nos vengan a hablar de proteccionismo es bastante gracioso.

No podemos esperar menos. Si nosotros, ciudadanos de la patria con capacidad de voto, no somos capaces de hacer nada por defender nuestros derechos, mientras que otros reclaman obligaciones por parte del Estado donde no las hay, qué podemos pretender de los demás. Si nuestra mandataria va a un acto en Lomas de Zamora para inaugurar una obra y dice que era necesario para los vecinos de La Matanza, y luego de decir que en cien años no se había hecho nada por el entubamiento de un arroyo, para luego mencionar que hace 40 años que se venía reclamando la obra, es lógico que los demás pretendan reclamar lo que no corresponde.

En su aclamada condición de mejor oradora de los últimos 3 milenios, contó de la importancia de las obras públicas. Y junto a ello lo que por ejemplo vine a hacer la última vez, durante el verano, que estuvimos aquí en Lomas: a inaugurar esa pileta que permite que 9.000 pibes que nunca podrían llegar a un club o a una pileta tuvieran en el verano ese inmenso cuadro que me acaba de regalar el Intendente y que se lo agradezco de corazón; fue uno de los días más lindos, los pibes en la pileta disfrutando. Vamo´ lo´ pibe. También dedicó un espacio a remarcar el aumento del 25% en la matriculación de chicos en el colegio. Cuando llegue fin de año y vea cuántos siguieron yendo al colegio y cuántos fueron anotados tan solo para percibir la asignación, hablamos.

Siempre poniendo el hombro. Aquí, con el uniforme del personal de limpieza, encerando un Turismo Carretera.
No faltó mucho para que empezara a delirar en su realidad realista diciendo que hemos perdido mucho tiempo los argentinos, hemos perdido tiempo en discusiones estériles, en enfrentamientos entre hermanos, en discusiones banales, tontas, casi de vanidades personales. Y aquellos que tienen diferencias, y que es legítimo además tenerlas, sepan que para eso los pueblos eligen cada 4 años a quienes quieren que los representen y gestionen desde el gobierno la educación, la salud, la economía de un país. Confirmado. La durmieron el 28 de junio a las 18,00 horas y la despertaron un par de meses después.

Ésta coméntenla ustedes.
Pero no es un caso aislado. No en la Latinoamérica de la segunda emancipación. El Presidente de Bolivia tuvo su momento La Soja es un Yuyo. Dijo que el pollo tiene demasiadas hormonas femeninas, lo que produce calvicie y desviaciones en la virilidad masculina. Si las hormonas femeninas realmente hicieran efecto, no habría pelados entre los consumidores de pollo, salvo que en Bolivia la testosterona sea propiedad de las mujeres. En cuanto a la desviación de la virilidad masculina, suponemos que no se refería a que se les pare para adentro, sino a la homosexualidad. Las lesbianas que consuman pollo dejarían de serlo inmediatamente.

Ricky Fort afirma que en su vida jamás probó el pollo. Que lo único que como es carne.
A modo de estadística, Evo podría presentar el menú de los diputados Rossi y Fellner o de los Senadores Pichetto y Fernández, que ayer quisieron correr a Redrado por el lado de los números haciendo una comparación entre el salvataje de la Reserva Federal de Estados Unidos a la General Motors y lo que tendría que hacer el Banco Central en la Argentina. Hernán Pérez Redrado contestó sencillamente que Argentina no emite dólares. Pichetto todavía está poniéndose Manzan. A veces creo que les gusta o que ellos mismos son los que comentan en estos blogs.

Bugman se confiesa. Seré pelado, pero bien machito. Los pebetes me gustan nada más que de fiambrín y salchichón primavera.
Evidentemente, los gobernantes que nos han tocado en suerte en la gran hermandad sudamericana comen mucho cerdo y nosotros demasiado pollo. Porque tienen una potencia única para empernarnos a cada rato, mientras que nosotros poseemos una pasividad tan grande que demuestra que nos gusta.

Viernes. Entre el yuyo, el cerdo y el pollo, vamos camino a la gran orgía campestre.