Industria Argentina
Luego de contarse los piojos unos a otros y de haber parado la olla vendiendo salamines a la vera de la ruta durante la década del ´90, se llenaron de guita con la soja a 600 dólares y el mango gringo a 3 mangos. El campo, al igual que el sector industrial, no tiene idea de las mejoras de producción. La UIA –que a esta altura, no entiendo cómo no forma parte de la Sociedad Internacional de Mafias- tampoco tiene muchas más ideas que la cotización del dólar.

Y es que lo único que saben hacer es pedir que suba el dólar porque bajó la competitividad. Ahora salta Buzzi y pide que el dólar se vaya a cuatro mangos. Christiano Ratazzi, Vice de la UIA, adhiere. Ahora hablan de falta de competitividad por el tipo cambiario. Gente que no puede fabricar una vela que no se parta con la humedad, una bombita de luz que dure más de un mes, un tubo fosforecente que resista la humedad, viene a hablar de competitividad del tipo cambiario, como si el Silicon Valley se levantara en Dock Sud.

Este país es incapaz de fabricar un encendedor, pero tenemos una impuestos aduaneros tan altos que a veces creo que estamos preparando en secreto alguna innovación revolucionaria en la tecnología de la cibernética y tenemos miedo de que nos caguen el mercado. En Argentina, donde el papel higiénico se confunde con lijas al agua y viceversa, tenemos una ley de protección tecnológica disfrazada de incentivo, lo que hace suponer que en estamos preparando una expedición a Marte para ganarles de mano a los norteamericanos.

Miro mi escritorio en este momento y encuentro un encendedor fabricado en china, un monitor taiwanés y un vaso de vidrio made in Plonia. El teclado de la PC, el Mouse, el celular, la perforadora, la abrochadora, las biromes, el teléfono de línea, la tijera, los resaltadores y hasta el lapiz masticado que se resiste a palmar, todo fabricado en Brasil. Algo no me cierra. Entonces me dirijo al botiquín y veo que tanto el desodorante, como el cepillo de dientes, el dentífrico, el champú, la crema enjuage y el jabón viene de Brasil también.

Algo no me cierra.

Brasil tiene el dólar casi a la mitad que nosotros, así que no entiendo cuál será el negocio de ellos. Ya está, seguro que ellos no tienen tantas vueltas con los derechos laborales y toda ese rejunte de leyes que tanto molesta a los industriales locales. No, me parece que tampoco va por ahí el tema. El Presidente del país es un gremialista trosco. Con todas esas contras inaceptables en un país industrializado, son altamente competitivos y es la industria que más ha crecido en los últimos 60 años. Tenemos el sello de Brasil hasta cuando nos limpiamos el culo. Literalmente.

Pero en la Argentina donde un grupo de gordos sindicalistas debaten sobre qué es la inflación y de quién es la culpa, donde todos los precios aumentan incluso en dólares, donde la nafta sube porque subió el barril de petróleo y cuando éste baja, sube aún más por la cotización del dólar, y cuando este se estabiliza, sube aún más por los costos de producción, ahora se pide competitividad aumentando la cotización del dólar.

Mientras todo esto pasa, Agustín Rossi sigue buscando explicaciones a sus hemorroides postraumáticas. A veces creo que el tipo debería seguir los pasos de Ricky Martin y salir del clóset de una vez por todas. Si no, no se explica que le guste tanto que lo vacunen. Cargó contra De Narváez, el colorado ganó en la Provincia de Buenos Aires. Se la agarró con Reutemann en Santa Fe, todavía le están reconstruyendo el recto. Ahora va por más y ataca al Ministro de la Corte Suprema Carlos Fayt, un señor que ya está entre los 85 y la muerte, pero que con una carmela parece de 80. Un socialista que llegó a la Corte en ´83 y que luego de sobrevivir a todo, paso de ser considerado un imparcial a un viejo gagá que no sabe lo que hace. Obviamente, el hombre criticó al Ejecutivo.

Fayt dijo que responderá a su tiempo. Rossi ya se preparó.
Ahora, Rossi dice que le parece bien que los Jueces se jubilen a los 75 años, además de que cree que tendrían que rendir examen cada dos años. La segunda medida, podríamos llegar a discutirla si Diana Conti no integrara el comité evaluador. En cuanto a la primera, es cuanto menos una muestra más de lo que importa en este país tener eso que no se adquiere en la Facultad. Experiencia. Pero en un país en el que todos tiene precio, estar tan de vuelta que ya te chupa un huevo hasta la guita, es imperdonable.

Entre tanto, Aníbal Fernandez se reunió con los blogeros kirchneristas. Encontrar pendejos que en los ´90 estaban disfrutando de las bondades del 1 a 1 en materia de juguetes, colegios privados y vacaciones de puta madre, es algo que puedo llegar a entender. Ahora, ver gente entrada en años, en canas y en carnes sentados en primera fila hablando de militancia, haciendo chistes contra Clarín viendo la disertación de un tipo que, siendo Jefe de Gabinete de la Nación, se presenta con una remera que tiene el logo del diario con un clarín en el orto, es un poco mucho.

Esta foto no es joda. Era la opción más sana. La otra era Diego Gvirtz tirándole la goma al Aníbal, pero quedaba fea.
Pero para entender el comportamiento de los colegas del palo kirchnerista, basta con escuchar las declaraciones de Aníbal Fernández el día de ayer respecto de Cobos. Listados de los que están casados, de los que no están casados, de los que viven con una persona y no están casados, de los que tienen una opción de sexo distinta, de los que profesan la religión judía, la religión católica. Eso es fascismo. Considerando que el peronismo creó sus políticas laborales adoptándolas de Primo de Rivera y Mussolini, más la política habitacional y automotriz del nazismo, que un peronista trate de fascista a otra persona, sería, en palabras del propio funcionario, una paparruchada payasesca. Pero si este es el modelo a seguir, ahora entiendo a quienes tienen una foto de Perón y Evita junto a la de Chávez y Castro.

Y Cristina en otra. El Viernes almorzó en la Cámara de Comercio de los Estados Unidos, donde fue el número central del café concert. Yo me acuerdo y quiero contarles a modo de anécdota una reunión que tuve con la Confederación General del Trabajo, que como ustedes saben es la organización gremial que representa a los trabajadores de mi país. -los gringos empezaban a codearse- Cuando se disparó la crisis allá por el último trimestre y primer trimestre tuvimos una reunión en la Casa de Gobierno donde me fueron a solicitar que impulsáramos leyes o reglamentaciones que por ejemplo impidieran o prohibieran los despidos, o bien retornar a lo que había sido la doble o triple indemnización como modo de desalentar los despidos. Seguro que ahí viene, seguro! Y cuando
vinieron con esas propuestas la verdad les dije: miren, suenan bien a los oídos, pero yo estoy segura que ni bien los actores económicos piensen que esto va a suceder, el efecto va a ser exactamente contrario al que perseguimos y van a despedir muchísima gente.
Un tipo se acomodobada su saco Valentino mientras se tensionaba expectante ante el posible remate. Yo les propongo a los trabajadores, les dije, que junto a las empresas nos asociemos en conservar los vínculos laborales de los trabajadores, porque no hay fantasma más temible, y yo sé que si hay un lugar en el cual lo entienden es aquí en Estados Unidos, que el desempleo, no solamente por lo que impacta el desempleo en términos sociales sino por lo que impacta en términos económicos. Todos como locos, extasiados ante tanta muestra de arte, no pudieron más que rendirse ante una realidad. Ella es la mejor oradora del mundo.

Obama presentando el Crisdance, gira norteamericana.
Luego vino lo más interesante. Con una gran madurez por parte de los gremios y también de las empresas, logramos acuerdos de vacaciones anticipadas, de jornadas no completas semanales, de reducción momentánea de los ingresos en un 20 ó en un 30 por ciento. O sea, según sus propias palabras –y esto lo extraje textual del sitio de la Casa Rosada- las suspensiones laborales por las que casi prenden fuego alguna que otra ciudad entera, eran políticas de Estado, con acuerdo gremial y aceptación de los trabajadores.

Y todos aplaudieron el bis.
Mientras los redactores editoriales norteamericanos se debatían entre poner un informe sobre qué entienden los Kirchner por progresismo y qué por conservadurismo, o en su lugar colocar una nota sobre el chino que canta como Witney Houston, Cris consiguió media hora de entrevista con Obama. Me pregunto que valor diplomático tiene que un tipo te atienda luego de caerte sin aviso y romper las pelotas en continuado para que te dé bola. Es como ese pariente insoportable que te cae sin aviso el domingo a la tarde en un cumpleaños al que no fue invitado. Pero bueno, mientras Lula se paseaba en bata y pantuflas por el Salón Oval luego de un baño de inmersión, a Obama le avisaban que tenía una nueva cita.

Un minuto de silencio por la muerte del Polaco. Cristina se pregunta desde cuando la cumbia romántica de El Polaco era tan conocida en el mundo.
Cristina aprovechará para charlar de Antonito y Shakira, entregarle a Obama su carnet de afiliado al Frente para la Victoria y reclamarle un busto en la Casa Blanca por haber inspirado las medidas del Gronch President, mientras lo aconseja en cuestiones que hacen a la realidad económica del nuevo orden mundial.

Miércoles. Braden o Perón, La Salada o Vuitton.