Ironías
Seriedad ante todas las cosas. Seriedad es lo que faltó ayer en los medios para tratar el tema del Senado. Carlos Menem de golpe era más buscado que un kilo de milangas a 15 pesos. Telenoche se acordó de cuando hizo la campaña para De La Rúa y armó un cuadrito supuestamente gracioso para representar que el turco estaba en un avion, en aeroparque, en Aniyaco, en La Rioja, en el Hotel Presidencial o en su despacho del Congreso.

Las muestras no eran para menos. Adolfo Rodríguez Saa decía que seguro que llegaba para dar su voto. No llegó nunca. Las suspicacias empezaron a crecer. Aníbal Fernández tampoco ayudaba mucho. Nunca he negado el aprecio que yo he tenido con Carlos Menem. Le guardo un enorme cariño. Sabe que no tengo ningún problema en hablar con él. El Jefe de Gabinete al menos es de esos que no niegan sus orígenes. Al ser el único en el Gobierno que lo reconoce, terminó generando sospechas.

Es que todos sabemos que Carlos Saúl I de Aniyaco no es un tipo que dé puntada sin hilo y que la paciencia siempre fue una de sus virtudes para hacer mierda a quienes le han vuelto la espalda. ¿En qué se beneficiaba dándole el voto a una oposición entre cuyos integrantes se encuentran unos cuantos de los que lo llevaron a estar detenido? Aunque quizás el planteo más interesante sería suponer que aunque el Gobierno no arreglara con él, al no presentarse creo tantas suspicacias que la inmensa mayoría hoy se encuentra recordando el pasado de ultramenemistas, lameculos presidenciales y lacayos del poder de turno del matrimonio presidencial.

El gordito santacruceño, el mono riojano y el gato presidencial.
Cualquiera sea la verdad sobre su ausencia ayer, hay algo que es cierto. Kirchner tiene una semana más de aire. Y es gracias a Menem. Al igual que con las cuentas de Santa Cruz en la década del ´90, Menem lo salvó de vuelta. Ese es el mensaje y así lo reflejan los medios opositores y los oficialistas. Todos dicen que Menem lo hizo, que Menem salvó al Gobierno. Todos menos Página/12 que no dice nada. Todavía deben de estar tratando de digerir esa noticia. Al igual que los muchachos de la militancia K, que a esta altura ya juntan tanta gente como para hacer un partido de fútbol 5. ¿Qué dirán ahora? Levanto apuestas.

Podremos decir muchas cosas de Carlos Menem. Que es un traidor a sus orígenes, que vendió el país, que en su Gobierno se robaban hasta los bebederos de las plazas, que aún hoy estamos pagando las consecuencias. Pero este hijo de inmigrantes sirios que a los 27 años era legislador, a los 34 era Gobernador, le ganó las internas del PJ a Cafiero y fue dos veces electo Presidente de la República, les demostró a todos que algo de roscas todavía entiende.

Y nos trajo a la memoria que Aníbal Fernández, Néstor Kirchner, Cristina Fernández, Guillermo Moreno, Alberto Fernández, Daniel Filmus, Sergio Masita, Pampuro, Pichetto, Duhalde, Reutemann, Adolfo Rodríguez Saa, Parilli, Julio De Vido, Felipe Solá, Díaz Bancalari y un listado eterno, formaron parte de su Gobierno, acompañaron sus listas o fueron afines a sus políticas fálsamente liberales, entregadoras del patrimonio nacional, y facilitador de la impunidad de los genocidas, entre tantos otros calificativos que les gusta proferir los desmemoriados funcionarios nacionales.
SOCIALES

Hoy es el cumpleaños de Néstor Carlos Kirchner, presuntamente ex Presidente de los Argentinos. Cristina lo levantó a las puteadas, el personal trainer hoy no pudo atenderla. Durante el desayuno, Florencio Randazzo entró a la alcoba a cantarle el feliz cumpleaños. Néstor se puso contento y llamó a Aníbal Fernández para agradecerle por enviarle un payaso a alegrarle la mañana. Más tarde recibió sus primeros regalos. Guillermo Moreno le envió una hermoso dibujo de su autoría, Cristóbal López un book de chicas para que elija a su antojo y Eduardo Duhalde le hizo llegar una caja con una cabeza de caballo y un pescado envuelto. Aún sospechan de la buena intención del cabezón. Al finalizar esta redacción, Néstor aún no había almorzado. Pidió una comida con todos sus amigos. Su secretaria supone que para la noche le junta a tres voluntarios de La Cámpora.

Jueves. Entre ellos se entienden.