La Patria es el otro, el culpable también

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AFP

Sólo el sadismo más extremo justificaría el hecho de mandar una cadena nacional a la hora de la cena. No hay otra forma de explicar la necesidad de salir por todos los medios de comunicación en el momento en que cualquier ser humano se dispone a relajarse, aislarse del mundo y de la familia poniendo la tele mientras morfa y pone cara de que le interesa lo que le cuentan.
Tan molesto resulta el horario que ni la Presidenta estaba disponible para hablar y salió grabada en un video filmado apenas pasado el mediodía. Podría haber salido en directo, podría haber mandado la cinta en cualquier momento de la tarde, pero no, había que hacerlo a la hora de la cena. Se podría suponer que el anuncio era catastrófico, importantísimo, que generaría revuelo internacional, que cambiaría el rumbo de nuestras vidas. En cambio la Presi dividió el discurso en dos y destinó la primera parte a repetir los mismos diez párrafos que menciona desde el acto del 20 de junio -que la deuda fue creada por fulanito, que creció durante la era de los marcianos, que Obi-Wan Kirchner la reestructuró para librarnos del Imperio, que nos quieren voltear por ser los más mejores, etcétera- y la otra parte la utilizó para leer catorce artículos que estaban colgados en Facebook desde el día anterior. Y mientras nosotros puteábamos, ella cenaba con una delegación de árabes. Sadismo puro.
Si bien quedé sorprendido porque la Presi se quebró y pidió disculpas por estar nerviosa en un video grabado, más me llamó la atención la idea de repetir lo de siempre: cuando las papas queman, se manda un proyecto de ley al Congreso para que «los representantes del pueblo argentino» le den la razón. Lo hizo con la 125, lo hizo con la reforma judicial ¿Cómo no batir su propio récord y meter a Estados Unidos, Europa y la deuda externa en un mismo combo?
Está claro que la intención no es comunicar, porque en los días que corren existen métodos mucho más efectivos para hacer llegar los actos de gobierno a los ciudadanos que utilizar nueve de los doscientos canales que tiene la televisión del año 2014. La idea es canalizar la necesidad de que les den la razón después de mandarse el moco, como cuando teníamos 14 años y puteábamos porque el profesor «nos bochó» después de habernos pasado el año mirando culos. Por eso Kicillof también habla seguido, no para dar ideas o anunciar un plan de acción, sino para putear por lo mal que lo tratan a pesar de todo lo que hizo.
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Telam

Y ahí lo tenemos al animal devenido en sex-symbol de bolsillo, afirmando que los buitres son como los dibujitos animados, que la deuda era una bola de nieve, que la derritieron, la hicieron bolita y ahora la usan los militantes para jugar en el Patio de las Palmeras. Por suerte para Chikillof, su ego inversamente proporcional a sus cualidades de ministro marca ACME está salvaguardado por el apoyo de Cristina -que leería de economía en Wikipedia si los artículos no fueran tan largos- y por el amor incondicional de los analfabestias que aceptaron ir a la Bolsa de Comercio luego de que les prometieran que el Hombre de la Bolsa no vive allí.
Lamentablemente, el Pitufo Sexy no se avivó que esos mismos pibes eran los que llamaban «compañero» a Boudou y ahora creen que la vicepresidencia está vacante. Y si la comprensión de estados de situación le funcionara, al menos, a media máquina se habría preguntado qué tanto vale el apoyo de muchachos que minutos antes aplaudieron a Cristina cuando dijo que Argentina tiene una de las situaciones financieras más sólidas del mundo luego de afirmar que deberíamos armar un sistema financiero en pesos made in Ciccone.
De todos los curas que había en la congregación nos tocó el ateo, el médico curandero, el parrillero vegano, el economista que no cree en el mercado. Todavía no entiendo cómo no pusieron a un activista de Greenpeace al frente de YPF, a Hebe de Bonafini en la Cancillería o a Luis D’Elía en el Ministerio de Cultura.
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Foto: @MarcosBrindicci

Es notorio cómo el Gobierno que más ha dicho en contra de los mercados sea el que más ha dependido de los mercados para subsistir. Sin embargo, insisten y aparece Capitanich para afirmar que una ley que autorice a que el ex tenista Augusto Costa decida cuántos chocolatines Jack debe fabricar Felfort, «impulsará las inversiones y favorecerá al empresariado».
La discusión entre Estado sí, Estado no, ya estaba zanjada en casi todo el mundo, mientras que acá no concebíamos la idea de que una empresa privada pudiera habilitarnos un teléfono de línea. Durante sus primeros 120 años de historia, la sociedad argentina no tuvo problemas en adaptarse al contexto internacional imperante. Fuimos capitalistas burgueses centralistas en el siglo XIX. Nos adaptamos al capitalismo empresarial del siglo XX y ahí nos quedamos. No hubo problemas estructurales en aplicar en el país la mentalidad imperante en un mundo en el que, a cambio de asegurarnos el ingreso y permanencia en la clase media, aceptábamos ese híbrido de laburante con amenities que aceptamos como base de nuestro sistema de valores.
El mentado Estado de Bienestar se convirtió en moda y vanguardia y, como todos los sistemas capitalistas modernos, surgió en la capital del Imperio: si el capitalismo burgués vio la luz en el Reino Unido, el Estado de Bienestar exitoso se consolidó en los Estados Unidos, mal que le pese a quien le pese. Fábricas poderosas, surgimiento de multinacionales y la idea de un capitalismo nacional que tomara como prioridad el mercado interno y, una vez conquistado, buscara apabullar en los demás países, tampoco es un invento argentino. Era la norma del mundo.
Los movimientos sindicalizados compuestos en su inmensa mayoría por sujetos que no llegaron a ver el surgimiento de estos modelos en sus respectivos países al haber sido expulsados por guerras, sintieron como conquistas lo que tarde o temprano iba a pasar: el cuidado del trabajador para garantizar el capital principal de la empresa. Empresas que concentraban toda la línea de producción y no tenían ganas de perder empleados por problemas de salud o agotamiento y tener que entrenar a un reemplazo. Se perdía tiempo, dinero y producción.
Este modelo de producción que adoptamos como elixir de vida, fue combatido por quienes hoy lo mencionan como mantra proteccionista para justificar cualquier verdura. Lo odiaron e intentaron aniquilarlo. Obviamente, eso tampoco es copyright argento, dado que la insurgencia ocurrió en todos y cada uno de aquellos países en los que a la pendejada le dolía darse cuenta de que eran hijos de cómodos aburguesados.
El capitalismo bursátil que hoy reina en el mundo surgió en los ’80. Los problemas que sacudieron al país durante la década del ’90 fueron idénticos a los sucedidos en otras partes del planisferio, sólo que acá nos hacemos los boludos. Cuando la desocupación coyuntural tocó el 18% durante un trimestre de los 40 que gobernó Menem, en Brasil consideraban adoptar el canibalismo para paliar el hambre de años de desocupación estructural.
Sin embargo, a los problemas que el país no supo/no pudo/no quiso enfrentar, este Gobierno pretendió arreglarlos con soluciones para problemas que ya no existen. Proteccionismo para fábricas de ensamblaje de importados, restricción de exportaciones que no se volcaron al mercado interno. Sólo en carnes perdimos 10 mil millones de dólares en nueve años. Diez mil millones que podrían haberse usado para que se construya todo lo que prometió Cristina, o para que funcione todo lo que inauguró.
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AFP

Todo lo que regularon para ir en contra del capitalismo financiero mundial, lo fundieron. En 1999 cerramos el gasoducto a Bolivia porque ni lo usábamos, acá se exportaba gas. En 2004 aplicaron las retenciones a los hidrocarburos, en 2005 empezamos a importar, en 2009 reabrimos el gasoducto para poder prender una hornalla e hicimos un acto para festejar la reconexión de la Patria Grande. Como si el Modelo fuera el Joven Manos de Piedra con parkinson, todo lo que tocaron lo hicieron mierda sólo con aplicar remedios obsoletos para la coyuntura internacional a la cual pretendieron insertarse.
Quisieron curar el sida con penicilina. Lógicamente, no funcionó y la frustración los sobrepasa al ver que el Modelo se va a la casita con default, inflación, desocupación estructural y aumento de la pobreza. Como frutilla del postre, ni siquiera tienen a la vista un candidato que les garantice la continuidad del sentimiento de pertenencia. Huérfanos voluntarios, se sienten a la deriva con la partida inevitable de mamá Cristina.
Pocas veces quedó tan a flor de piel la mentalidad sin fuerza de voluntad de buena parte del padrón. La multiplicidad democrática de voces se convirtió tan sólo en un coro gregoriano sin permitirse siquiera la posibilidad de meter un canon de vez en cuando. Miles de boludos repitiendo lo que dice el puntero del barrio, que junto con otros cientos se lo escucharon a un cuadrazo que lo dijo por orden del Chino Zannini que dice que se lo escuchó a Cristina cuando se cepillaba los dientes.
Por eso prende el delirio de hablar de soberanía de la deuda en vez de deuda soberana. Si agarrasen un libro de vez en cuando, o le preguntaran a los profesores después de las charlas del centro de estudiantes, sabrían que deuda soberana es deuda pública, y que de soberanía no tiene un carajo: si se debe, no es nuestro.
También es por eso, por la necesidad de sentirse alguna vez parte de algo con sentido, que no tendrían problemas en defender a rajatabla cualquier banana que se le ocurra a Cristina. Si putearon a la Iglesia porque nombraron Papa a un Bergoglio colaboracionista de la Dictadura y, 24 horas después, estaban chupando cirios y colocando al Papa Peronista de fondo de pantalla, tranquilamente podrían bancar un proyecto de ley que habilite al Consejo de la Magistratura a destituir a un juez federal de los Estados Unidos bajo el principio de la soberanía judicial.
Pero, fundamentalmente, apoyan lo que sea porque tienen miedo. Miedo a tener que asumir que la vida vuelve a ser una mierda. Miedo a reconocer que nunca dejó de serlo, pero que durante doce años se sintieron Donald Trump de paseo por La Salada porque pudieron entrar en el Plan Canje de Calefones de 2009.
Obviamente, ya sabían que la culpa del presente continuo es del mercado, de los capitalistas internacionales, del señor que vive en un duplex en Oslo, del sionismo israelí, de la tía Giuseppina que quiere cobrar la jubilación en euros, del cipayo del portero que putea porque quería armarle la fiesta de 15 a la nena, de los agrogarcas, de Magnetto, de la burocracia sindical -siempre que no sea de los gremios amigos-, de la derecha peronista, de la izquierda troskista, de la clase mierda a la que pertenecen, de Campanella, del imperialismo yanki, del almacenero formador de precios, de la Dra. Pignatta, de los medios hegemónicos, de las multinacionales siempre y cuando no se traten de mineras, de los que gobernaron el país hace 25 años, de los que gobernaron el país hace 36 años, de los que quieren comprar 50 dólares para salvar algo, de los que sueñan con comprarle un juguete decente al hijo, de los que se preguntan por qué tienen que dejar en impuestos el 60% de lo ganado al año, de los que tienen la osadía de reclamar un servicio decente, de la CIA, del Mossad, de Salustriana, de los que quisieron sacar un crédito hipotecario, de los que sencillamente quisieron comprar un libro importado, y de los que son tan idiotas para creer que este Gobierno es un modus operandi del choreo sistemático, cuando todos sabemos que Cristina amasó su fortuna siendo una exitosa abogada sin matrícula.
A todo esto se le suma la indefectible cagada de que ya no estará Cristina para señalarles a quién culpar. Desahuciados emocionalmente, razonarán todo su desencanto en que a Cristina no la dejaron hacer lo que quería hacer, aunque ni ellos sepan de qué se trata.
La culpa, obviamente, será nuestra.
0822_Cris1
Viernes. «Errar es humano, culpar a otra persona es política», afirmaba un tal Hubert Humphrey mientras culpaba a los Kennedy por comprar votos.

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(Sí, se leen y se contestan since 2008)

1.156 respuestas

  1. «CACEROLAZO!!!!
    *pif*
    PARO GENERAL!!!!
    *pif*
    no te queda nada, cacerolo».
    No, tu estrategia barrabrava no convence a nadie, la realidad sigue un camino sin prestarle atención a tu fantasía. El deterioro económico es muy grave, te guste o no.
    Y por favor, darling, deja de agarrarte de la entrepierna. ¿No te enseñaron a comportarte?

  2. claro que no leés Seprin, vos la vas con vagina/12 y tiempo argentino…
    hacete traer «El periódico Austral» con el T01 desde santa cruz… ah, no, cierto que Ulloa lo cerró y echó a todo el personal…

  3. «las minitas de psicología y las de comunicación»
    No, encarábamos a las de arquitectura y odontología, que por lo general estaban mejor y no andaban con morral de lana ni te hablaban del superyo (?)

  4. Patty y Selma a full. ¿Por qué tan histérico, Capitán de Ingeniería Motorizada? Hasta tus clones están con los pelos de punta.

  5. Ya, de por si, me asombré que Binner tuviera un hermano mayor (Dante tiene 80). Pero el colmo fue saber que, quien más lo respaldaba, era la abuela de ambos.

  6. Los señoritos liberales siempre tan preocupados por definir al progre. Se ve que las minitas de psicología y las de comunicación no les daban bola por pajeros.

  7. Qué manía con comer pijas.
    Quedáte tranquilo, tragapijas, todos sabemos que ese es tu privilegio.
    Nadie va a a intervenir. Nadie piensa detenerte y quitarte el… pan, digamos, de la boca.
    De hecho, a todos nosotros nos da náuseas la idea.
    Podés comenzar. Tus clientes kakitas hacen fila.
    Y aprovechá ahora, que el año que viene vuelan.
    Buen provecho, mamavergas vicioso.

  8. La derecha se sigue preocupando por la «progresía»
    Debe ser el artículo nro 2000 escrito en el mismo tenor burlón-socarrón
    Usado a la inversa se podría escribir bastante acerca del señorito capitalista-liberal.
    «no es otra cosa que una remake del revolucionario de café de los 80″…pero te gobierna desde hace 11 años. Comete esa pija.

  9. Fuegian, pedazo de oligarca sionista! No ves que sólo se puede linkear a Diario Regstrado, Vagina/12, El Argentino y la siempre confiable agencia Tass, digo Télam.

  10. «»Esos escritores de izquierda que viven en los países capitalistas, que disfrutan de todas las ventajas de la democracia y que además disfrutan de las rentabilidades que da atacar a la democracia viviendo en un país democrático», como decía Reinaldo Arenas»
    Los progresaurios (¿Cómo no se avergüenzan de tamañas incongruencias? Simple. Negando los hechos), acá ->http://www.lanacion.com.ar/1718952-los-progresaurios
    – ¡Seño, seño! Fuegi linkea con LN.

  11. adenoz perdio un juicio en todas las instancias por la compra de un juego de temperas pizzini, alla por el año 2002 en su tercer recursado de impresionismo
    lo que paso es que firmo la factura con un domicilio, conchaetoro al 1500, barrio los descamisados-rosario
    y cuando el pobre viejito de la artistica mando un remis para cobrar, el bueno de ade le cambio la jurisdiccion «..-quiero que ahora me vaya a cobrar a tupitomesuena al 2500, villa gobernador galvez al 3000, al lado del kioskito, si, ese, gracias…-»
    y asi, durante 2005 y durante 2010, prometio pagar los pomos de tempera con los que pintó un desnudo de florencio abrazado a alak y a axl juntos en el carro de eliseo
    el pobre viejito gonzalez, dueño de la artistica, metio bogas, y todo el mundo sabe los que pasa cuando se meten bogas, si no haces un chupin no vale
    metio bogas y se cago, todavia no pierde la esperanza de tener en sus manos esos 45 pesos por sombras, tierras y azules de 200 miligramos
    adenoz se consagro como el pintorcito que dio el mal paso, el vencedor de la oligarquia pintureril, los libros de arte lo mencionaran como el che de los pinceles de pelo de marta
    nosotros, fundidos…

  12. Pero, bueno, el tema es que me encontré con un viejo compañero de luchas sindicales y el tipo sigue tan lúcido como antes. O más. No veo la hora de encontrarnos para ponernos al día y organizar algo de tinte político.

  13. ¿Qué te hace pensar que estoy enojado, Adercelo? Vista la importante tasa de panquequeadas hacia massismo y sciolismo que hubo entre las filas kirchenistas, me causó gracia tu reencuentro con otro soldado de Cristina. Eso.
    Pero… ¿enojo? No, tuve un día demasiado bueno como para enojarme con nada.

  14. «tai chi en la plaza»
    Hace poco menos de veinte años era la moda del progrerío con ínfulas de espiritualidad que frecuentaba los claustros en la ciudad donde estudié. Los más jipis bailaban en una murga y los que iban al analista/terapeuta hacían teatro. Supongo que sigue siendo así; yo hace tiempo me mudé a la patria redneck.

  15. Día 468; 20:33hs El soldado corneta Murray y el sargento Sanders se autoconvencen: la revolución goza de buena salud. Si no llegan refuerzos frescos es por una sola causa: el asedio iniciado por el mundo buitre contra la República Popular de Precaria (©Bugman) es superior a la imaginada por el ministro de Planillas y Software.
    Convienen que lo mejor será pedir un subsidio para garantizarse la cuota diaria de RC’s (Raciones Chori) hasta el momento en que se encuentren dadas las condiciones objetivas.

  16. No sé Adercelo, fijate quién está más solo. Vos pasaste el día acá, aguantando los trapos del modelo; yo fui en helicóptero a hacer snowboard sobre una ladera de nieve virgen.
    En el bosque bajamos un JW Black.
    ¿Vos, bien? ¿Ya iniciaste acciones para cobrar regalías por «los dialoguitos»?
    Keep walking

  17. «mi recurso del dialoguito»
    © Dialoguitos Adercelo
    ¡No acepte imitaciones!
    .
    .
    .
    “Me alegro que todavía sigamos estando en el mismo lado ideológico”
    Día 468; 16:25hs El sargento Sanders de la patrulla perdida Zulu se reencuentra con el soldado corneta Murray. Bailan cueca y rumba. La algarabía es mutua.