La Patria es el otro, el culpable también

0822_Cris3
AFP

Sólo el sadismo más extremo justificaría el hecho de mandar una cadena nacional a la hora de la cena. No hay otra forma de explicar la necesidad de salir por todos los medios de comunicación en el momento en que cualquier ser humano se dispone a relajarse, aislarse del mundo y de la familia poniendo la tele mientras morfa y pone cara de que le interesa lo que le cuentan.
Tan molesto resulta el horario que ni la Presidenta estaba disponible para hablar y salió grabada en un video filmado apenas pasado el mediodía. Podría haber salido en directo, podría haber mandado la cinta en cualquier momento de la tarde, pero no, había que hacerlo a la hora de la cena. Se podría suponer que el anuncio era catastrófico, importantísimo, que generaría revuelo internacional, que cambiaría el rumbo de nuestras vidas. En cambio la Presi dividió el discurso en dos y destinó la primera parte a repetir los mismos diez párrafos que menciona desde el acto del 20 de junio -que la deuda fue creada por fulanito, que creció durante la era de los marcianos, que Obi-Wan Kirchner la reestructuró para librarnos del Imperio, que nos quieren voltear por ser los más mejores, etcétera- y la otra parte la utilizó para leer catorce artículos que estaban colgados en Facebook desde el día anterior. Y mientras nosotros puteábamos, ella cenaba con una delegación de árabes. Sadismo puro.
Si bien quedé sorprendido porque la Presi se quebró y pidió disculpas por estar nerviosa en un video grabado, más me llamó la atención la idea de repetir lo de siempre: cuando las papas queman, se manda un proyecto de ley al Congreso para que «los representantes del pueblo argentino» le den la razón. Lo hizo con la 125, lo hizo con la reforma judicial ¿Cómo no batir su propio récord y meter a Estados Unidos, Europa y la deuda externa en un mismo combo?
Está claro que la intención no es comunicar, porque en los días que corren existen métodos mucho más efectivos para hacer llegar los actos de gobierno a los ciudadanos que utilizar nueve de los doscientos canales que tiene la televisión del año 2014. La idea es canalizar la necesidad de que les den la razón después de mandarse el moco, como cuando teníamos 14 años y puteábamos porque el profesor «nos bochó» después de habernos pasado el año mirando culos. Por eso Kicillof también habla seguido, no para dar ideas o anunciar un plan de acción, sino para putear por lo mal que lo tratan a pesar de todo lo que hizo.
0822_Kici
Telam

Y ahí lo tenemos al animal devenido en sex-symbol de bolsillo, afirmando que los buitres son como los dibujitos animados, que la deuda era una bola de nieve, que la derritieron, la hicieron bolita y ahora la usan los militantes para jugar en el Patio de las Palmeras. Por suerte para Chikillof, su ego inversamente proporcional a sus cualidades de ministro marca ACME está salvaguardado por el apoyo de Cristina -que leería de economía en Wikipedia si los artículos no fueran tan largos- y por el amor incondicional de los analfabestias que aceptaron ir a la Bolsa de Comercio luego de que les prometieran que el Hombre de la Bolsa no vive allí.
Lamentablemente, el Pitufo Sexy no se avivó que esos mismos pibes eran los que llamaban «compañero» a Boudou y ahora creen que la vicepresidencia está vacante. Y si la comprensión de estados de situación le funcionara, al menos, a media máquina se habría preguntado qué tanto vale el apoyo de muchachos que minutos antes aplaudieron a Cristina cuando dijo que Argentina tiene una de las situaciones financieras más sólidas del mundo luego de afirmar que deberíamos armar un sistema financiero en pesos made in Ciccone.
De todos los curas que había en la congregación nos tocó el ateo, el médico curandero, el parrillero vegano, el economista que no cree en el mercado. Todavía no entiendo cómo no pusieron a un activista de Greenpeace al frente de YPF, a Hebe de Bonafini en la Cancillería o a Luis D’Elía en el Ministerio de Cultura.
0822_Cris
Foto: @MarcosBrindicci

Es notorio cómo el Gobierno que más ha dicho en contra de los mercados sea el que más ha dependido de los mercados para subsistir. Sin embargo, insisten y aparece Capitanich para afirmar que una ley que autorice a que el ex tenista Augusto Costa decida cuántos chocolatines Jack debe fabricar Felfort, «impulsará las inversiones y favorecerá al empresariado».
La discusión entre Estado sí, Estado no, ya estaba zanjada en casi todo el mundo, mientras que acá no concebíamos la idea de que una empresa privada pudiera habilitarnos un teléfono de línea. Durante sus primeros 120 años de historia, la sociedad argentina no tuvo problemas en adaptarse al contexto internacional imperante. Fuimos capitalistas burgueses centralistas en el siglo XIX. Nos adaptamos al capitalismo empresarial del siglo XX y ahí nos quedamos. No hubo problemas estructurales en aplicar en el país la mentalidad imperante en un mundo en el que, a cambio de asegurarnos el ingreso y permanencia en la clase media, aceptábamos ese híbrido de laburante con amenities que aceptamos como base de nuestro sistema de valores.
El mentado Estado de Bienestar se convirtió en moda y vanguardia y, como todos los sistemas capitalistas modernos, surgió en la capital del Imperio: si el capitalismo burgués vio la luz en el Reino Unido, el Estado de Bienestar exitoso se consolidó en los Estados Unidos, mal que le pese a quien le pese. Fábricas poderosas, surgimiento de multinacionales y la idea de un capitalismo nacional que tomara como prioridad el mercado interno y, una vez conquistado, buscara apabullar en los demás países, tampoco es un invento argentino. Era la norma del mundo.
Los movimientos sindicalizados compuestos en su inmensa mayoría por sujetos que no llegaron a ver el surgimiento de estos modelos en sus respectivos países al haber sido expulsados por guerras, sintieron como conquistas lo que tarde o temprano iba a pasar: el cuidado del trabajador para garantizar el capital principal de la empresa. Empresas que concentraban toda la línea de producción y no tenían ganas de perder empleados por problemas de salud o agotamiento y tener que entrenar a un reemplazo. Se perdía tiempo, dinero y producción.
Este modelo de producción que adoptamos como elixir de vida, fue combatido por quienes hoy lo mencionan como mantra proteccionista para justificar cualquier verdura. Lo odiaron e intentaron aniquilarlo. Obviamente, eso tampoco es copyright argento, dado que la insurgencia ocurrió en todos y cada uno de aquellos países en los que a la pendejada le dolía darse cuenta de que eran hijos de cómodos aburguesados.
El capitalismo bursátil que hoy reina en el mundo surgió en los ’80. Los problemas que sacudieron al país durante la década del ’90 fueron idénticos a los sucedidos en otras partes del planisferio, sólo que acá nos hacemos los boludos. Cuando la desocupación coyuntural tocó el 18% durante un trimestre de los 40 que gobernó Menem, en Brasil consideraban adoptar el canibalismo para paliar el hambre de años de desocupación estructural.
Sin embargo, a los problemas que el país no supo/no pudo/no quiso enfrentar, este Gobierno pretendió arreglarlos con soluciones para problemas que ya no existen. Proteccionismo para fábricas de ensamblaje de importados, restricción de exportaciones que no se volcaron al mercado interno. Sólo en carnes perdimos 10 mil millones de dólares en nueve años. Diez mil millones que podrían haberse usado para que se construya todo lo que prometió Cristina, o para que funcione todo lo que inauguró.
0822_Cris2
AFP

Todo lo que regularon para ir en contra del capitalismo financiero mundial, lo fundieron. En 1999 cerramos el gasoducto a Bolivia porque ni lo usábamos, acá se exportaba gas. En 2004 aplicaron las retenciones a los hidrocarburos, en 2005 empezamos a importar, en 2009 reabrimos el gasoducto para poder prender una hornalla e hicimos un acto para festejar la reconexión de la Patria Grande. Como si el Modelo fuera el Joven Manos de Piedra con parkinson, todo lo que tocaron lo hicieron mierda sólo con aplicar remedios obsoletos para la coyuntura internacional a la cual pretendieron insertarse.
Quisieron curar el sida con penicilina. Lógicamente, no funcionó y la frustración los sobrepasa al ver que el Modelo se va a la casita con default, inflación, desocupación estructural y aumento de la pobreza. Como frutilla del postre, ni siquiera tienen a la vista un candidato que les garantice la continuidad del sentimiento de pertenencia. Huérfanos voluntarios, se sienten a la deriva con la partida inevitable de mamá Cristina.
Pocas veces quedó tan a flor de piel la mentalidad sin fuerza de voluntad de buena parte del padrón. La multiplicidad democrática de voces se convirtió tan sólo en un coro gregoriano sin permitirse siquiera la posibilidad de meter un canon de vez en cuando. Miles de boludos repitiendo lo que dice el puntero del barrio, que junto con otros cientos se lo escucharon a un cuadrazo que lo dijo por orden del Chino Zannini que dice que se lo escuchó a Cristina cuando se cepillaba los dientes.
Por eso prende el delirio de hablar de soberanía de la deuda en vez de deuda soberana. Si agarrasen un libro de vez en cuando, o le preguntaran a los profesores después de las charlas del centro de estudiantes, sabrían que deuda soberana es deuda pública, y que de soberanía no tiene un carajo: si se debe, no es nuestro.
También es por eso, por la necesidad de sentirse alguna vez parte de algo con sentido, que no tendrían problemas en defender a rajatabla cualquier banana que se le ocurra a Cristina. Si putearon a la Iglesia porque nombraron Papa a un Bergoglio colaboracionista de la Dictadura y, 24 horas después, estaban chupando cirios y colocando al Papa Peronista de fondo de pantalla, tranquilamente podrían bancar un proyecto de ley que habilite al Consejo de la Magistratura a destituir a un juez federal de los Estados Unidos bajo el principio de la soberanía judicial.
Pero, fundamentalmente, apoyan lo que sea porque tienen miedo. Miedo a tener que asumir que la vida vuelve a ser una mierda. Miedo a reconocer que nunca dejó de serlo, pero que durante doce años se sintieron Donald Trump de paseo por La Salada porque pudieron entrar en el Plan Canje de Calefones de 2009.
Obviamente, ya sabían que la culpa del presente continuo es del mercado, de los capitalistas internacionales, del señor que vive en un duplex en Oslo, del sionismo israelí, de la tía Giuseppina que quiere cobrar la jubilación en euros, del cipayo del portero que putea porque quería armarle la fiesta de 15 a la nena, de los agrogarcas, de Magnetto, de la burocracia sindical -siempre que no sea de los gremios amigos-, de la derecha peronista, de la izquierda troskista, de la clase mierda a la que pertenecen, de Campanella, del imperialismo yanki, del almacenero formador de precios, de la Dra. Pignatta, de los medios hegemónicos, de las multinacionales siempre y cuando no se traten de mineras, de los que gobernaron el país hace 25 años, de los que gobernaron el país hace 36 años, de los que quieren comprar 50 dólares para salvar algo, de los que sueñan con comprarle un juguete decente al hijo, de los que se preguntan por qué tienen que dejar en impuestos el 60% de lo ganado al año, de los que tienen la osadía de reclamar un servicio decente, de la CIA, del Mossad, de Salustriana, de los que quisieron sacar un crédito hipotecario, de los que sencillamente quisieron comprar un libro importado, y de los que son tan idiotas para creer que este Gobierno es un modus operandi del choreo sistemático, cuando todos sabemos que Cristina amasó su fortuna siendo una exitosa abogada sin matrícula.
A todo esto se le suma la indefectible cagada de que ya no estará Cristina para señalarles a quién culpar. Desahuciados emocionalmente, razonarán todo su desencanto en que a Cristina no la dejaron hacer lo que quería hacer, aunque ni ellos sepan de qué se trata.
La culpa, obviamente, será nuestra.
0822_Cris1
Viernes. «Errar es humano, culpar a otra persona es política», afirmaba un tal Hubert Humphrey mientras culpaba a los Kennedy por comprar votos.

Si querés que te avise cuando hay un texto nuevo, dejá tu correo.

Si tenés algo para decir, avanti

(Sí, se leen y se contestan since 2008)

1.156 respuestas

  1. Me imaginaba algo así, usted no me da como alguien que ande con la cresta pintada de verde.
    Por cierto, extraño al che pibe que venía con la pizarrita, se hacía el banana, era medio nabo, pero tolerable, ¿qué habrá sido de él?

  2. Ramonero. Sin cresta, ¿lo decepcioné?
    Hay fotos, y están mejor guardadas que el cuaderno de Néstor y los fondos de Santa Cruz.

  3. marce, ¿un informe de Cristina5Néstor contra documentación histórica investigada por economistas, vos me estás jodiendo?
    1- ese tipo está muy exaltado, le deben pagar el mismo plus que a vos.
    2- habla de libre competencia y defiende la regulación, ¿uátdefác?
    3- los casos mundiales de las multas menciona ¿son por exceder precios máximos?
    4- pone como ejemplo a ¡España!, que como todos sabemos está peor que Argentina.
    5- el ejemplo con la cadena de valor de la leche omite mencionar la carga impositiva en cada uno de los pasos.
    6- «Cuando alguien se queda con una parte muy grande entre el productor y vos, eso te afecta el bolsillo» dice el merquero ese olvidando el 60% que va al fisco en cada paso.
    Y dejé de escuchar porque me empezó a doler la cabeza. Me debés siete minutos y una aspirina.
    Te repito la pregunta: ¿conseguiste algún ejemplo de control de precios beneficioso para el país que lo haya adoptado? Por control de precios me refiero al establecimiento -por parte del gobierno- de precios máximos para determinados bienes y servicios.
    Y viene al caso: ¿qué se siente trabajar para una multinacional mala mala mala?
    Ah, vos sos solo un simple engranaje. Ok.
    ¿Y haber podido comprar un derpa taca-taca durante el saqueo neoliberal?
    Ah, Cristina y Néstor estaban de acuerdo entonces. Ok.

  4. Nico, como ya dije muchas veces, me divierte dejar al pelotudito mamavergas como… eso, un pelotudito mamavergas.
    Y me divierte todavía más ver su incapacidad de responder con lógica a algo, sin recurrir a clones, chicanas o directamente hacer mutis por el foro.
    Aunque debe ser duro ver que el supuesto modelo jamás existió, y defender lo inexistente e indefendible es una tarea imposible.
    Aunque el soretito se esfuerza, haciéndonos reír más todavia.
    Vamos a extrañarlo el año que viene, cuando la yegua delirante, el enano marxista y el resto de los delincuentes se vaya por la cloaka de la historia, junto con él.
    Saludos, amigo.

  5. Pensamientos no-lindos
    «Los negros de la villa son todos vagos y chorros y yo los mantengo con mi plata»
    Si, Nicobobito: es un pensamiento no-lindo el tuyo.

  6. El facho es uno, pero ellos son los que te castigan y censuran si tenés pensamientos no-lindos, no-correctos, pecaminosos, y que puedan asustar a las señoras gordas bienpensates del progrerío vernáulo.

  7. Gracias Fuegian. Hubo una época donde la gente solía ejercitar el cerebro más que las gónadas. Por cierto, si une lee a los socialistas del siglo XIX argentinos, a Leandro Alem y unos cuantos otros, le sorprendería encontar que estaban más cerca de nosotros, fachos liberales comebebés, que de los «pibes para la liberación».

  8. Nicolás, la poesía se llama El Temulento, es de Joaquín Numa Castellanos. -> http://www.portaldesalta.gov.ar/temulento.html
    Agradecimiento y admiración póstumos a mi abuelo paterno* por habérmela recitado de memoria cuando yo era un imberbe punk y él andaba ya por los 93 años. También hizo lo propio con Almafuerte y José Hernández.
    Pero esa es otra historia.
    *Se llamaba Domingo, fue socialista de los de antes y -como fue costumbre en cierta época- el tirano prófugo le confiscó uno de cada tantos camiones del trigo que salía de su campo.

  9. UDM, en la sección de libros electrónicos del Mises Institute puede encontar muchos libros como ése, y la mayoría gratis.

  10. Es verdad, si tan sólo Jimmy Carter hubiera sido petizo pintón, patilludo de ojos azules, jamás habría sufrido la malaise.

  11. Nicolás, mi pensamiento va en línea con lo que dice Hegeliano: no creo, ESTOY CONVENCIDO DE QUE ASÍ SERÁ. Ninguno de los que nombraste tuvo un apuesto ministro marxista con medalla de oro de la UBA ni el software necesario para una implementación exitosa de políticas centralizadas.

  12. Interesante, Fuegian, me suenan esos versos, ¿sabe quién es el autor o título?
    Sólo la poesía puede expresar la desolación, la tragedia del eterno adoslecente que soñaba siempre con la Revolución.

  13. Carancho, debo admirar su fontana inagotable de insultos, lástima que los desperdicia en tan poca cosa.
    Hegeliano, le reciuerdo que los escuadrones de la muerte del INADI están al acecho de pensamientos no-correctos, para impartir tolerancia, respeto y amor a balazo limpio.

  14. Nicolás, me hiciste pensar en una línea del Dante que nada que ver, y buscándola encontré una poesía extensísima. Que también nada que ver y de la cual forma parte lo que copio abajo.
    Aunque, como dice Pancho Ibáñez, todo tiene que ver con todo.
    Mi vida se pierde en el vacío inmenso
    Como se pierde en la desierta pampa
    La que resuena aguda entre la trampa
    Pantanosa de un gran tembladeral,
    Donde cae y se hunde, y al hundirse
    Con fuerza hinchando la nariz y roja
    La espantada pupila, al viento arroja
    Fiero relincha indómito bagual.
    Perdido hasta el encuentro se revuelve,
    Se esfuerza y brinca con violento ahínco,
    Pero más se sumerge a cada brinco,
    Y cuando entero se sumerge al fin,
    Agitase el fangal con fuerza…; luego
    Tiembla apenas su verde superficie,
    Después calma y silencio….; la planicie
    Queda en paz hasta el último confín.

  15. Lo dudo, mamavergas mal cogido, a menos que a todas tus taras sexuales le agregues el sexo con muertos.
    Aunque no me extrañaría si lo hicieras.

  16. Fuegian, hablando de ese libro, ¿usted cree que la Yegua y los camporitos van a lograr lo que ni Diocleciano, los faraones, Enrique VIII, Hammurbi, la URSS, el Reich Nazi y el Imperio Británico, Nixon y Carter y hasta Perón no lograron, fracasando estrepitosamente?

  17. Además de chicanas, notas desactualizadas que se basan en datos del Ministerio de la Verdad, y el baldecito de mierda, ¿tenés algo que aportar en defensa de Elmo Delo?
    ¿No?

  18. Lo decís d’envidioso, martu. Nadie alaba tus comentarios.
    Cambiando de tema, ¿conseguiste algún ejemplo de control de precios beneficioso para el país que lo haya adoptado? En ese libro que estoy leyendo mientras buscás, ya llegué a la Revolución Francesa y aún nada, che. Pero estoy tranquilo porque el Kici es un tipo muy capaz y -aunque nunca haya tenido que pagar salarios, y aunque haya fundido un bar- tengo la certeza de que vio lo que nadie en 4.000 años de historia pudo ver. Y esta vez seguro, ponele la firma, sale bien.

  19. Ya el cloneitor es viejo, sobapenes lastimoso. Perdió la poca gracia que tenía, si la tuvo alguna vez.
    Actualizate, forrito mamavergas.
    Pedile ayuda a tu supervisor, si tu cabecita llena de piojos y vacía de ideas no sabe qué responder.

  20. Gracias Carlos. Con tu elogio le puedo pelear un 20% de aumento a Singer. Quedate que por línea privada te tomo los datos para enviarte en agradecimiento una copia del libro Es Guéitorei, Señorita (y otros mitos de la Década InfGANADA).

  21. Flor de la V es un travesti.
    Tiene pito, y sus genes son XY. Biológicamente es un ser de sexo masculino.
    Que quiera ser mujer no la hace mujer. Ni madre.
    Y vos tragaleches, seguís siendo un sorete rosarino patético y pelotudo, aunque creas ser un gran revolucionario.
    De nada.

  22. Te hacía más perspicaz, Fuegil. El otro pone «tu jefa es menemista» y le mandé lo mío. Y tenías que ser vos el pescado?
    Uy, bajó el blue,