Medios Demagógicos
Ayer se empezó a tratar el proyecto de la nueva Ley de Medios de Comunicación. Echándole un vistazo al esbozo, la primera impresión es que estamos ante una ley hermosa. Sin embargo, leyendo los pormenores, nos damos cuenta que el ánima H.G. Wells se hizo presente en el Salón de los Pasos Perdidos. La mentada ley que nos quieren hacer pasar por democrática, es cuanto menos, demagógica en el sentido aristotélico – platónico. O sea, cuando el sentido democrático se pervierte para fines autoritarios disfrazados de favores al pueblo.

El desfile circense legal es triste. Una ley en la que la mayoría de las citas son a expresiones sindicales. Incluso de la CTA que todavía está reclamando su personería gremial. De entrada se hacen referencias a la Declaración Universal de los Derechos del Hombre pero en relación al deber de velar por el órden público y el bienestar de la sociedad democrática. Por las dudas que el único asustado sea yo, les muestro el resto del panorama.

Se hacen muchas referencias a la importancia de las nuevas tecnologías para el desarrollo de las comunicaciones y al mismo tiempo se promueve la difusión de avances teconológicos a través de los medios. Esos mismos avances teconológicos que ahora fueron extremadamente gravados con un brutal impuestazo. Si les parece cínico, les cuento que también se promueve el aprendizaje a traves de los medios de difusión, de las nuevas teconologías a los pueblos nativos. Si, esos mismos pueblos nativos que se esdtan muriendo de hambre, chagas, dengue y alguna que otra enfermedad por descubrir.

Una familia aborigen festejando con gran algarabía la llegada de las nuevas tecnologías de la información a sus vidas.
Por otra parte, está plagada de contradicciones ridículas, como la promoción del respeto a la diversidad cultural y lingüistica y al mismo tiempo obligar a que la programación de señales abiertas sean en castellano. En la tele no hay drama, se subtitula. En la radio, se complica un poco. Las colectividades, al horno. Al mismo tiempo, se reconoce implícitamente la existencia de analfabetos -que por supuesto votan sin saber a quién, dado que no saben leer- al destinar programación para ellos. También se obliga a mantener un cupo de mujeres en los medios. No lo veo mal, pero yo no quiero laburar en Utilísima Satelital ni aunque me obliguen. Y aquí entramos en el gran daño que se le genera a las instituciones.

Esta medida de cupo mínimo, como todas las demás, están incompletas, sujetas a la reglamentación. La reglamentación de las leyes, las efectúa el Poder Ejecutivo. O sea, Cristina. Ella va a determinar cuál es el cupo. También va a elegir al Defensor del Público -si, se crea la figura del Defensor del Público y les juro que no es joda-va a determinar los integrantes de la Autoridad Federal de Servicios de Comunicación, cuya composición de 5 integrantes contará con tres del Ejecutivo y dos a propuesta del Congreso, pero con la aprobación del Presidente, quien también decidirá los montos y las condiciones de la onerosidad de la televisión por suscripción -el cable, TV satelital. Ella también puede crear en la reglamentación otras faltas que no estén previstas y en última instancia es quien decide la pena máxima, que es la quita de la concesión, de lo que hablaré después.

Jóven argentino feliz de la vida de poder escuchar música en castellano en su estéreo.
Se habla de políticas para combatir contenidos perjudiciales en los medios de comunicación, per no se aclara de qué tipo serían los perjudiciales, ni en perjuicio de quién. También se hace mención a que si uno quiere tener una tele o una radio y no tiene guita para infraestructura, el Estado la provee. Si, fuera de broma. Es cierto que viene con guita que recaudan de los gravámenes cobrados a los canales de gestión privada, pero tan cierto como que quienes deciden si se otorga este beneficio es el mismo Ejecutivo.

Ahora viene uno de los puntos más divertidos. Cualquier persona -y por esto me refiero a cualquier persona- tiene derecho a participar en las audiencia públicas para la licitación de licencias. Me imagino a La Campora en la audiencia para la revalidación de la señal de Canal 13 y me corren escalofríos. Otro punto mucho más contradictorio, es el de la promoción de la Integración Regional Latinoamericana, cuando tres artículos arriba se hablaba de la conservación cultural. En fin, supongo que es lo que nos queda, ya que económicamente nos han latinoamericanizado fantásticamente.

Fuera cipayos de la Argentina. Ahora tendrán que ponerlo en castellano, aunque no les guste.
Un punto divino que hace a la falta de previsión jurídica es aquel en el que se establece como requisito indispensable para poder obtener una licencia, el hecho de no haber sido funcionario de gobiernos de facto, en los rangos que a la fecha prevé el artículo 5º de la Ley Nº 25.188. Hasta ahí todo bien, pero también se habla de las que en el futuro la modifiquen o reemplacen. Absolutamente incompatible con toda norma constitucional. La teorìa de los dos demonios adaptada a la telenovela de la tarde.

Y aquí viene la primera de las heridas por la que sangra el Grupo Clarín. En ningún caso se autoriza la emisión de acciones o cualquier tipo de obligaciones negociables que comprometan más del 30% del capital social. Tampoco se permite a otra empresa propietaria de medios a comprar más del 30% en distintas operaciones.

Las licencias de las radios de mayor potencia, serán otorgadas directamente por la Presidente. El resto por el ente creado, pero los pliegos tienen que ser aprobados también por la Presidente. En el marco de esa falsa idea de integración cultural, las autorizaciones de licencias para las Universidades, la Iglesia Católica o los Pueblos Originarios, serán otorgados por licitación directa, pero solo si se puede.

Las licencias son otorgadas por 10 años, prorrogables por 10 años más. A partir de ahí, una autorización por tiempo indeterminado. Esto implica que si quieren, te la sacan. Las licencias no se pueden vender, por lo que también se cae el interés comercial de capitales de inversión. También el Ejecutivo verificará la existencia de accionistas que se vinculen con otros medios de información, algo antimonopólico, podríamos decir, si no fuera q
ue se trata de un intervencionismo lindante con el autoritarismo la falta de libertad de poder invertir el dinero donde se te antoje.

Y para aquellos que hablan como pelotudos de que la ley vigente hay que reventarla porque es una ley de la última dictadura -a pesar que se olvidan que el 70% del Código Civil que utilizamos hoy en día fue promulgado por Onganía- les cuento que se aplicará por ley una medida ordenada por decreto durante la gestión de Galtieri. Las radios deberan emitir un mínimo del 30% de produción nacional. Díganle chau a Aspen y a la libertad de escuchar lo que quieran. Pero empeora. Esta música tiene que ser en un 50% de producción independiente. Las discográficas reciben otro tiro de gracia y le damos la bienvenida a Ignacio Copani a la programación de FM Kabul. En la tele tampoco cambia mucho el panorama. Seis peliculas Nacionales si o si al año, más tres nacionales de producción independiente.

¿Qué te pasa Cristina?

Los mensajes de interés público ahora serán gratuitos. Se acabó la joda de la publicidad oficial. Todo es de interés público. Los avisos publicitarios también deberán ser de producción nacional si salen en televisión abierta, así que nunca más propagandas como la de Heineken o las de Coca Cola de navidad. También deberán respetar las incumbencias profesionales, por lo que se acabó esto de escuchar a Jorge Lanata o China Zorrilla haciendo de locutores en la propaganda de Sprite.
Las sanciones van desde amonestaciones hasta la quita de la licencia. Los motivos están explícitos. Uno de ellos que se atente contra el orden social. Sin embargo, también se deja la puerta abierta a las infracciones que a Cristina se le antojen a la hora de reglamentar la ley. Acá se produce algo que realmente es grave. La quita de la licencia, inhabilita al sancionado a poder obtener otra por el término de 10 años, inconstitucional por donde se la mire. Y al mismo tiempo se fija un tiempo de prescripción de la acción en 5 años, contrario a la norma de fondo establecida por el Código Civil (2 años) Teniendo en cuenta que un período presidencial dura 4 años, se tiene agarrado de los huevos a los medios sin necesidad de gastar plata en publicidad oficial.

En el impenetrable Chaqueño están ansiosos por ver las recetas de Choli Berreteaga para preparar el almuerzo.
Como verán, de democrático tiene poco. El derecho a elegir qué queremos ver ya lo teníamos y lo seguiremos teniendo. Nadie puede obligar al encendido de la tele. Lo que preocupa es la utilización de mecanismos totalitarios disfrazados de democráticos. Lo que preocupa es la sed de venganza de tratar de votar una ley que establece también que un espectáculo deportivo es de interés nacional, justo una semana después de poner 600 millones de pesos de la nuestra para transmitir el fobal a todo el país. Lo que preocupa es que el proyecto existe hace 5 años y que recién ahora lo quieran aprobar. Lo que preocupa es que nos sigan tratando de boludos y ahora realmente nos digan qué tenemos que ver y además qué tenemos que escuchar.
GREMIALES:
La Comisión Directiva del SUABA comunica a sus agremiados sobre la realización de su próxima Asamblea Ordinaria, a realizarse el próximo viernes 4 de septiembre del corriente año, a partir de las 21,00 horas en el Sector Mc Donald´s Kosher del Patio de Comidas del Abasto. Según la orden del día, el primer tema a tratar será la solicitud al Estado de una señal de televisión, con los costos pagos, para nuestro Sindicato. Si Moyano pudo, nosotros también.

Viernes. Confirmaron la amigdalitis. Descartan que se me hayan subido los huevos a la garganta.