Periodismo para nadie

0217_TomografoQue subió el dólar, que sólo se blanqueó la cotización que ya tenía, que se levantó el cepo, que no había cepo, que aumentan las tarifas, que en realidad les quitan los subsidios, que en la ciudad más rica se pagan los servicios más baratos, que se despiden a trabajadores del Estado, que en realidad se dieron de baja a avivados militantes, que el Papa es cómplice de Milagro Sala, que sólo le mandaron el mismo rosario que le envían a cualquiera que visite a Francisco, que en el hospital Posadas reventaron un resonador, que se confundieron y pensaron que era una máquina para hacer alineado y balanceo a sillas de ruedas. Todo es cierto, por más ambivalente que suene. Depende de quién lo diga, cada medida de Gobierno tiene lógica o es un atentado a la moral y las buenas costumbres.
Del mismo modo que garparía que muchos entiendan que empalar exfuncionarios no está permitido por ninguna legislación occidental –por más tentador que resulte– estaría bueno aclararle a los kirchneristas que no es necesario hacer un manifiesto de cada nimiedad cotidiana que les pasa ni contarnos la loca idea paranoica y conspiracionista de que todo es en contra de ustedes. Lamento informarles que, si bien vivieron en una suerte de secta durante los últimos dos lustros y medio, no son el centro del universo, Dios no los castiga, nadie les está haciendo un gualicho y ni por asomo se los tiene en cuenta individualmente a la hora de decidir si es necesario o no mantener y financiar programas que no son políticas públicas.
0217_EcharriLa militancia tardía y mal entendida se degradó aún más llegando a la pelotudez supina de tener que fumarnos en cualquier red social el acoso de lamentos por gansadas. Son llorones, no hay caso. Un coro de fantasmas con el futuro económico de sus bisnietos asegurado que se la pasan puchereando en las Plazas los fines de semana preocupados por «el ajuste brutal» del 1% del PBI o por la libertad de expresión. Entiendo que atravesar un sábado sin compañía les resulta insoportable y que evaluar la vacuidad de sus vidas que transcurren en un eterno devenir de días sin fama subsidiada puede parecerles duro, pero realizar convocatorias para que el gobierno nacional no se apropie de la palabra «alegría» es un poco mucho. Más allá del ridículo, suena fuerte viniendo de quienes inventaron conceptos divinos como «soberanía satelital», «democratización de medios privados» o «peronismo de izquierda».
Podrá resultar extraño, pero estas líneas no son una excusa para hablar de mi gremio –periodístico– sino que vienen como anillo al dedo, dado que en nuestras trincheras se han generado situaciones similares y que generarían el mismo nivel de vergüenza si no fuera porque el común de los ciudadanos no consume periodismo –si no me creen, saquen la ecuación lectores/televidentes/radioescuchas/cantidad de habitantes, y hablamos– y porque nos creemos grosos. Y hablo desde la generalidad de la primera persona porque no sé si yo no merezco alguno de los palos que arrojo al aire desde este texto.
Los periodistas vendríamos a ser como la cantera de la sobreactuación. Va con onda, pero así como creo que «la Grieta» es un concepto bastante flojo de papeles –por cuestiones que ya fueron abordadas en este otro texto– y que sólo sirve para seguir machacándonos con que somos todos una manga de inadaptados sociales, también sostengo que a muchos les viene fantástico. Y me sumo a la ola, eh: yo no sé si estaría acá escribiendo estas líneas si las circunstancias de los últimos años no me hubieran empujado hacia el periodismo. Pero… Cómo decirlo de un modo sutil… Hay cada pelotudo con carnet de periodista que se cree dueño de la única verdad y cada animalito que necesita sobresalir todo el tiempo y no se da cuenta de que siempre es a costa de terceros. No exageremos: nosotros no inventamos nada y nuestra materia prima son las personas o los hechos producidos por esas personas. El tema es qué hace el artesano con la arcilla, si construye algo único o vende latitas pintadas en la peatonal, si obliga a pensar o prefiere demostrar cuántos libros leyó, si trabaja sobre los hechos públicos de las personas o le gusta más hacer puré a las personas en base a los trapitos de su vida privada, si le gusta el periodismo o el show. Basicamente, si es periodista por función social o para paliar un trauma no resuelto que le reduce el ego a la mínima expresión si no consigue demostrar que es superior a cualquier colega que lo rodee y, obviamente, muchísimo más capo que cualquiera que consume las columnas, notas o informes que se hagan. Son esos colegas que tratan a los lectores de tal modo que da la impresión de que, si tuvieran un comercio, se habrían quedado sin clientes hace rato largo.
1123_Scioli6678Es loable, también, la habilidad que tienen muchos para victimizarse luego de hacer torta a alguien, e incluso en este punto hay distintos cristales para mirar. No es lo mismo que lloren hostigamiento los que desde el canal del Estado dedicaron dos horas diarias, seis días de cada una de las 52 semanas de cada año desde 2009 a escrachar la vida de cada uno de los que critican al Gobierno, que el muñeco que publica una investigación u opinión y se come una amenaza. En sentido contrario, no es lo mismo protestar por comerte una carta documento tras publicar una investigación que podría llevar a la cárcel a un funcionario, que dar cátedra mediáticamente sobre por qué están atentando contra la libertad de expresión del mundo occidental luego de que un tipo que ni siquiera pertenece a la farándula te cagó a puteadas porque te metiste con la vida privada de toda su familia.
Cuesta creer que personas que lo único que tienen es la reputación no conciban otra forma de laburar que hacer mierda la reputación y la vida de otras personas y de terceros inocentes. Y pasa. Pasa todo el tiempo, del mismo modo que algunos presentan como «investigación exclusiva» cosas incomprobables, operaciones abiertamente interesadas o burradas que ni se calientan en llevar al terreno de la lógica.
Esto no pretende ser un nuevo capítulo en la eterna discusión sobre el rol de los medios, sino sobre los periodistas como seres humanos con licencia para escribir como cualquier otro, pero que, por esos milagros de la humanidad, tenemos algunos grados más de impunidad que nuestros conciudadanos. Fíjense lo básicamente humanos que seremos los periodistas que muchos demuestran que, durante buena parte del kirchnerismo mantuvieron una postura crítica por cuestiones comerciales, y hoy se nota cuando vemos que no saben cómo reinventarse. Si tuvieran las ideas más claras, se darían cuenta de que no tienen que reacomodarse en ninguna vereda ideológica: si se quedan quietitos, resultarán más creíbles. Porque eso de criticar a uno lo que se le perdonó al otro o sacar de contexto cosas que todos vivimos hasta hace nada más que un par de meses, no sólo suena a desesperación por permanecer en el candelero, sino que demuestra que la única forma que conocen de ejercer el periodismo es haciendo a los demás más infelices de lo que ellos son.
Los que se niegan al cambio de las tecnologías de comunicación merecen un capítulo aparte, y va más allá del extremo inentendible de los periodistas de negarse a utilizar las redes sociales o, al menos, a interiorizarse en cómo funcionan. Los formatos de papel como consumo de noticias entraron en alerta roja en el ranking de especies en extinción con contadas excepciones, que son las publicaciones de nicho, las revistas especializadas o coleccionables. Por definición, un diario es un racconto de sucesos ocurridos con antelación. Hoy nos informamos mientras el hecho ocurre. Si eso pasa con una publicación que sale todos los días, imaginemos qué tan excitante puede resultar consumir una edición semanal o mensual sobre actualidad.
Los tiempos cambian y el que no se adapta, ya se jubiló. Así como se le dijo «adiós» al linotipista cuando llegaron las máquinas off-set, pronto se le dirá adiós al periodista que se resista a subirse al tren del presente. Cuando asumió el macrismo, en las aulas se empezó a escuchar de boca de los más veteranos del periodismo «ahora podemos enseñarle a ustedes cómo se ejercía antes», en clara alusión a la posibilidad que contamos ahora de llamar a un funcionario y que nos atienda el teléfono. Para nuestra generación, que eso ocurra es algo similar a que nos enseñen cómo usar un telégrafo: está piola, pero dejame con los celulares inteligentes. Nos educamos en el periodismo sin tener la posibilidad de que nos atienda ni un director general de tercera línea y tuvimos que hacer las notas igual, en tiempo real porque hay que publicar antes que la competencia y si otro portal lo saca antes, se pierden lectores lo que se traduce en menos publicidad, ¿acaso hay que hacer un curso para que nos enseñen a marcar un número, decir «buenas tardes» y preguntar? En el siglo XXI ya no hay tiempo para que nos digan por teléfono lo que ya sabemos porque emitieron un comunicado que se publicó por internet y se compartió por redes sociales. No es falta de ganas de chequear: es que, sencillamente, ya está chequeado. Y lo que el personaje de turno no quiere decir públicamente, lo seguirá diciendo en off como toda la vida.
Sobreactuación, impostaciones morales, tribunales éticos, buches, operadores, respuestas que nadie pidió para preguntas que ninguno hizo. Algunos se comportan como si estuvieran librando una batalla para salvar a la humanidad y apelan a conceptos comunicacionales anacrónicos, escriben en un idioma que sólo ellos entienden y se muestran públicamente con una forma de ser que pareciera que todos les molestamos, que la vida les duele, o que nada les importa porque son mejores que el resto. Es el drama de crecer con Superman y no darse cuenta de que Clark Kent se hizo periodista no para salvar al mundo, sino para pasar desapercibido. Y no, no hay romanticismo en el periodismo. Lamento que lo leas de este modo, joven argentino que estudias esta carrera por creer que es como ser policía de investigaciones pero con menos estudios, lo cual ya es bastante. Somos todos tipos comunes, más arruinados psiquiátricamente que la media, sólo que algunos lo asumimos. El resto es un asilo donde se puede encontrar todo el compendio de trastornos de la personalidad: egocéntricos, depresivos, paranóicos, esquizoides, histéricos, narcisistas y antisociales.
Como casi todos, pero con sueldo.
0217_Superman
Mercoledi. Gilbert Chesterton decía que «el periodismo consiste esencialmente en decir ‘Lord Jones ha muerto’ a gente que no sabía que Lord Jones existía». En Argentina consiste en decir «Lord Jones ha muerto» a gente que no sabía que existía, reírse de ellos por su ignorancia y contar que el padre de Jones tenía un romance con el jardinero, que a su vez fue drogadicto en su adolescencia, fan de Justin Bieber y abusaba del Fotolog.

PD: Hace unos días falleció José María Stella. A José lo conocí personalmente y laburé con él eventualmente, pero no es algo que venga al caso. Al fin y al cabo, está lleno de obituarios en los que se aprovecha al muerto para remarcar qué grosos que fuimos por haber permitido que el difunto nos conozca. José era uno de los mejores periodistas que he conocido y generó una suerte de revolución interna en el periodismo junto a Nacho Montes de Oca gracias a Eliminando Variables. Fue una revolución silenciosa para los consumidores de notas de investigación, pero dentro del gremio se sintió y fuerte. En épocas en que los popes hablaban de censura, o preferían callar atrocidades, o no sabían de qué disfrazarse para conseguir información sin que se las regale un funcionario, estos dos tipos prendieron fuego todo desde una plantilla de blogger y sin presupuesto. Para el dolor de cabeza de muchos, buena parte de las causas que podrían terminar con sentencias judiciales en contra de funcionarios del kirchnerismo –como el Plan Qunita–, salieron de la mente obsesiva de José y el laburo de hormiga de Nacho. Algunas veces los citaban, otras veces usaban sus investigaciones y se hacían los boludos, y siempre, pero siempre lo hacían gratarola. Acordarse de José en las redes sociales fue lo mínimo que pudieron hacer: demasiado barato les salió el pésame.

Si querés que te avise cuando hay un texto nuevo, dejá tu correo.

Si tenés algo para decir, avanti

(Sí, se leen y se contestan since 2008)

929 respuestas

  1. «A partir de la entrada en vigencia de la norma, que en los próximos días será adecuada a cada fuerza de seguridad, el Estado tendrá la posibilidad de intervenir cada vez que un grupo de personas interrumpa el tránsito sin haber pedido autorización. Bullrich explicó cómo será el proceder: «Les vamos a dar cinco minutos, les vamos a decir que se vayan por las buenas, y se van o los sacamos».
    http://www.infobae.com/2016/02/18/1790948-patricia-bullrich-los-piquetes-les-vamos-dar-5-minutos-se-van-o-los-sacamos
    Y por supuesto, la bolsa de pus ponebombas de Verbitsky patalea.
    Conclusión, si es malo para este terrorista asesino, es bueno para el país.

  2. Jorge RV, te advierto que algunas palabras se acentúan. que las personas que desean fuertemente algo no están «habidas» sino «ávidas» y que no entendí qué idea quisiste transmitir con frase como (por ejemplo):
    «Este habito de contradicciones temporales ha hecho de sus lectores por supervivencia, desechar todo de su memoria…»
    Me dormí dos veces antes de completar la lectura de todo tu mensaje. Mi consejo (nadie lo necesita, pero igual lo doy) es que te ejercites con Twiter

  3. Sin duda que la nota me ha sorprendido, porque como Ustedes saben siempre estimulo a cualquier ciudadano a dar su opinion particular, libre de influencias y catalizadas en el razonamiento interesado en conocer y a la vez revelar la verdad, pues esta es la unica que puede ofrecernos un camino limpio de obstaculos a nuestra mejor evolucion como seres humanos, entendiendo esto como prioridad ante cualquier temporal inclinacion a disminuirnos por la necesidad material en exceso.
    Es posible como revela la nota que los lectores esten habidos de lo morboso u otras disimuladas expresiones de envidia, o pretender que de esas revelaciones aparezca alguien peor que el para darle algun justificativo a su escasa busqueda del conocimiento.
    Pero tambien es cierto que el periodismo tergiversado tiene mucha responsabilidad en esta cuestion, este periodismo se comporto como un niño haciendo los deberes de una autoridad superior, postergando sus inquietudes o sus investigaciones para llegar a ser mejor, la comodidad de no tener que pensar y que a la vez fuera muy bien pagado, hizo dificil para este abandonar sus malos habitos, aunque con una frustracion latente construida por si mismo, y de ese modo se justifica el transferir la frustracion a quienes lo leen, mudando de posicion segun fueran cambiando las circunstancias, para seguir con el mismo habito.
    Este habito de contradicciones temporales ha hecho de sus lectores por supervivencia, desechar todo de su memoria, pues era mas sano cargarla nuevamente, que analizar lo que le metieron adentro, y asi sin memoria ni principios puede asumir una falsa posicion de que siempre esta «informado», y preparado para canalizar su frustracion con el primer disparo mediatico, que le señalara oportunamente a quien debe hostigar.
    Pero bueno, disculpen la extension, solo entre por el excelente formulario que han puesto, y que me parece un error que solo lo hagan con esta nota, tendria que estar en todas las otras, pues es un termometro de lo que sucede en las cabezas de los lectores, como nosotros lectores sabemos o imaginamos lo que hay en las cabezas de los columnistas.
    A veces puede ser dura la replica a una opinion, pero si a nuestra opinion le damos algun valor, es de que no tiene que estar influenciada, debe ser sincera le guste o no le guste a cualquiera, la opinion no es ejecutiva, no se mata a nadie por ella, o no se deberia matar a nadie por ella o agraviarlo, se puede opinar distinto y agregar los fundamentos, sin los cuales la opinion carece de sentido, y puede ser solo un agravio.
    En los casos de habitos agravados, creo que la mejor forma de encontrarle sentido a su vida, es preguntarle a sus hijos, si prefiere que su padre escriba para que el tenga mejor futuro, o si prefiere que su padre gane mas dinero aunque eso no sea suficiente para su mejor futuro. Saludos y Gracias.

  4. HORACIO BENITO MAIDANA: ni siquiera merecés un insulto.
    Bah, cambié de idea. Andá a la recalcada y renegrida concha de tu madre, negro de mierda alimentado a choris.

  5. La micromilitancia afectó a HORACIO BENITO MAIDANA, que ahora escribe con minúsculas su opinión chiquitita, cuando otrora nos venía a gritar sus verdades bien grandes. Eso sí, sigue teniendo bloquedas las mayúsculas al escribir su nombre.

  6. Muy bueno que lo veas vos que sos del palo, yo noto que quienes me parecían analistas politicos en la era K, ahora son agoreros profesionales a falta de un enemigo. de repente algunos muy «prestigiosos» parecen seisieteochescos.

  7. Un Gobierno que ocupa sus puestos con militantes jamás callaría ninguna voz ni atacaría la libertad de expresión porque no responde a ningún poder fáctico. Un gobierno de CEOs si

  8. Sí. No solo sos un pelotudo engreído que no da el brazo a torcer, «periodisto», sino que no entendes ironías.
    «Transar», acá y en San Telmo, es arreglar con un poder mayor a pesar de uno, porque no queda otra. Y eso es lo que pretendiste decir.
    Andá, periodisto, seguí vendiendo Renomés en el kiosquito, que lo tuyo no es el violento oficio de escribir.

  9. «Transa» deriva de «transacción» que no está mal hacer una «transacción» por alguna cuestión. «Tranzar» tiene otro significado que aunque no este en la Real Academia Española sí tiene un significado distinto en el vocabulario popular…que se ve es lo que te falta.
    Y periodista no es una cuestión de género, erudito, es EL periodista y LA periodista.

  10. Estimado Nicolas, como siempre muy bueno tu escrito aunque tenga algunas diferencias en algunos conceptos. Creo que somos producto de una sociedad que se alimenta, en su mayoría, del morbo y las vidas privadas y así como el periodismo debe adaptarse a las nuevas formas de comunicación, muchos periodistas se han adaptado a lo que prefiere consumir la sociedad, lamentablemente. Hoy muchos medios y periodistas que se han rendido ante la pauta publicitaria del Estado y se han transformado en publicistas del gobierno o del dirigente de turno y gracias a ello se han vuelto millonarios. Ya han dejado de ser periodistas. Gobiernos y dirigentes que surgen de esa misma sociedad, no llegan como extraterrestres. Gobiernos y dirigentes corruptos y que la sociedad repudia un «poquito» pero que en realidad (gran parte de ella) quisiera estar en su lugar.
    El periodismo está en crisis, pero aún así, sigue siendo una reserva moral. Las denuncias de los hechos de corrupción más importantes no surgieron de las dirigencias políticas, surgieron de investigaciones serías y responsables de periodistas que todavía trabajan de periodistas y tratan de sobrevivir como tales.
    Todas estás cuestiones, en el interior del país, se multiplican y se potencian e intentar hacer periodismo es cada vez más difícil y vivir de la profesión es imposible sino se tranza con el poder de turno. Quienes no tranzamos y seguimos haciendo periodismo tenemos que terminar atendiendo un kiosco para vivir.
    Más allá de estás cuestiones que aquí expongo, fundamentalmente quería adherir al final de tu escrito, a tu PD. Al recuerdo merecido y silencioso de José M. Stella y el reconocimiento a Eliminando Variables, un refugio para todos aquellos que seguimos creyendo que el periodismo es una hermosa profesión.

  11. Muy buen artículo. No creo que sea una «autocrítica» o un «sincericidio» si no que parece, más bien una catársis.
    El periodismo es sólo otra profesión con fines de lucro. Como los abogados, los arquitectos o los taxistas. Viven de eso. Pagan las cuentas y llenan la heladera gracias a eso.
    Cortémosla con la «mística».
    Muy bien, Lucca. Como siempre

  12. Y pensar que los liberboludos querían arriesgar todo por esto, hay que dejar que se quemen solos. Pero yo qué sé, no soy estrella de Twitter.

  13. Excelente como siempre, sos un brillante joven periodista que con cada escrito me seguis ayudando a pensar y a entendernos un poco más….si es posible, con mis 68 años y muchas cosas vividas/pasadas, cargando con la responsabilidad por acción u omisión, de ver que nos sigan pasando tantas cosas casi incomprensibles. Nuevamente muchas gracias por pensar tanto y darnos la oportunidad de poder leerte.

  14. Qué sensación melancólica descubrir que el oligofrénico que lee a Jauretche no es tan distinto del oligofrénico que lee a Ayn Rand.

  15. A Macri lo corren por derecha, lo corren por izquierda. Es dificíl cuando estás entre el Diablo y el profundo mar azul.
    A mis queridos liberales de Internet, les digo, cálmense y no reclamen al gobierno lo que los kukas quieren que Macri haga. Paciencia. Aguantamos 12 años de oprobio, podemos un mes o dos más.

  16. Muy buen artículo. No creo que sea una «autocrítica» o un «sincericidio» si no que parece, más bien una catársis.
    El periodismo es sólo otra profesión con fines de lucro. Como los abogados, los arquitectos o los taxistas. Viven de eso. Pagan las cuentas y llenan la heladera gracias a eso.
    Cortémosla con la «mística».
    Muy bien, Lucca. Como siempre.

  17. En realidad todo este harakiri se basa en creer que la gente común no tiene el criterio suficiente como para pensar por si misma y que cree y respeta a los periodistas. Calma! ustedes no se torturen! digan lo que quieran y como les parezca, da lo mismo, nosotros sabremos encontrar la verdad.

  18. Lo que pasa es que la mayoria de los que se llaman periodistas son en realidad piratas y filibusteros. Hay muy pocos comprometidos con la verdad.
    Excelente el articulo.

  19. Andrés Veiga piensa que los periodistas reclaman “Che, Macri, empezá a mandar sobres porque si no te hacemos mierda”
    Es cierto. Pero no es de ahora. Antes a Mauri le decían “Che, Macri, empezá a mandar sobres porque si no, no hacemos mierda a Cristina”

  20. «Los periodistas vendríamos a ser como la cantera de la sobreactuación. »
    En una línea resumió estos últimos dos meses.

  21. Excelente artículo don Lucca. En Peronia los periodistas son divas, histéricas de falsa faz, extorsionadores, informando solo para el provecho personal, manejan la información de la misma manera que un tahúr maneja sus cartas. Son de lo peor.
    Salvo un puñado de justos.

  22. Una nueva era, ni tinelli, ni fontevecchia, ni asis, ni rial, ni tn, nadie consigue el sobre a cambio del aprete.
    Leer la portada de este sitio es ver a fontevecchia/zunino sangrando por las licencias de TVDT las que les nego la ex, y el manco a cambio de campaña les prometio.
    asis, con el dolor pais y el ampliaremos, se quedo con la embajada en paris atragantada.
    El proxeneta popular de tinelli quiere la afa y ahora se acuerda de criticar al gobierno, como un nene encaprichado.
    rial en cuanto quieran engrilarle al gato va a empezar con la sarta de giladas sobre la mujer del primo del chofer del secretario del abuelo de MM.
    el «doctor remoto» de nelson esta con una lupa mirando las fotos de MM para encontrarle algun cancer no diagnosticado y hacer 2 libros y 6 meses de programa con sanatas.
    Pero para mi todos estos no son nada, no me cambian la manera de leer la realidad, solo provocan un ratito, como el rosario del pollerudo a la delincuente o el gato de rial riendose de los nervios antes de terminar en ezeiza.
    PD: que olor a sabalo podrido.

  23. Andres Veiga, ésa es la sensación que da cuando uno ve los programas de las 22hs de TN
    Lo estaba por decir, pero me pareció mucho bardeo, Lucca es el Tinker Bell del periodismo

  24. Nico querido, eres el Messi del periodismo underground. Nunca jamás le falta ni una coma a lo que escribes y además de aplaudirte, también digo Chapeau!! Es que lo haces con una certeza tal, como midiendo cuidadosamente el ángulo para donde tienes que patear, en medio de diez contrarios que se te ponen delante para impedírtelo, sin éxito of course, porque el golazo lo metes justo en el lugar que has elegido. Aplaudo.
    Una cosa que no quiero olvidar, es que tu amiga Stella H. mi sobrina, me prometió enviarme tu libro que aún no llega. Si puedes, te pido, ruego, le des un toque para recordárselo, seguramente a ti te dará más bola que a mí. Un abrazo, genio!!

  25. Vos no lo vas a decir, por ética. Pero prácticamwnte la totalidad de los «famosos» están planteando evidentemente «Che, Macri, empezá a mandar sobres porque si no te hacemos mierda».

  26. Es muy claro, muy buen artículo, gracias. Yo miré casi 5 minutos Intratables el otro día, no lo resistí más, y encontré mucho de lo que describís. También algún programa de TN con los que se quieren reinventar porque hay que seguir destrozando gente, pero son también de terror.
    Ojalá la generación de jóvenes como vos mejore un poco el ambiente.

  27. Los argentinos son como esa mina que el marido le pidió el divorcio, que esta en pijama mientras el ex anda de joda. Tu marido se fue y te quedaste con todos los bardos. Los argentinos deben hacer el luto del kirchnerismo. Asi como lo hicimos del Menemismo. Es por esa razón que los gobiernos deben ser como máximo dos periodos. No es para siempre. Solo tenes una, y con suerte dos vueltas, ellos lo saben y por eso cuando llegan se roban todo. Mientras los argentinos seguimos con la idea del romance eterno. Y para eso necesitan del periodismo. Ahora Clarin es el medio oficial. Los medios Kirchneristas todos prendidos fuegos porque ya no hay pauta ni letra.

  28. Cierto, Lucca. Hay que asumir que muchos periodistas son boludos con licencia para comunicar, como una meteoróloga de TN que dijo que en verano hace más calor porque el sol está más cerca de la Tierra. Me dirás que no es periodista, es presentadora. Pero a la presentadora la presentan como periodista, tiene licencia para decir gansadas
    También están los que emiten opiniones parciales, los que viven equivocándose porque en lugar de reflejar la realidad, cuentan su parecer. Palo para vos, aunque no veo por qué no se puede expresar la opinión. Claro que si la opinión venía de un panelista de 6-7-8 era ridícula y si la decía el gran Van der Kooy, era una revelación divina
    Tengo un primo periodista… lo echaron del diario

  29. Bien dicho, Nicolás. Y esperemos que «Eliminando Variables» continúe con más fuerza aún, y haya motivado el nacimiento de otros blogs de periodismo de investigación; el Cuarto Poder ayuda a equilibrar este país sin instituciones.

  30. Maestro: Chapeau! Tanto di capello!
    Excelente nota, esperando que sigan muchas de muchos esperpentos ex nac & pop!.
    P.D. Adhiero el recuerdo al «jeñio» de José María Stella: este fué un «jeñio» de verdad que, cono siempre pasa, los primeros en irse de gira son los mejores.

  31. Una excelente autocritica de la profesión. Uno la verdad es que se sorprende como muchos «periodistas» que se han caracterizado en los últimos años como una especie de barrera moral contra el atropello K, hoy parecen estar haciendo «kirchnerismo ligth», en una especie de añoranza de sus años de persecución y maltrato.