Un Día Normal
Aníbal Fernández armó una cena para los Diputados Oficialistas. Faltaron treinta, pero Aníbal no le dio mayor importancia, ya que se quiere ir acostumbrando a los números del año que viene. Cuando le preguntaron por el organigranama de la charla, refirió que la misma sería chorizo, morcilla, vacío y pollo. La gente se río pensando que era un chiste. Durante el día, también se había despachado contra el Presidente de la Sociedad Rural Argentina, diciendo que le parecía una broma que ellos digan que se preocupan por los pobres cuando acá no lo hace ni el gobierno.

Poker de Cínicos.
Mientras el Jefe de Gabinete consolaba las lágrimas de los Diputados, Chiche Duhalde reapareció en escena poco antes de sentarse a charlar con Cristina. Acostumbrada a cuidar a los amigos de su marido, dijo que Scioli tuvo una charla con el cabezón. Puede que lo halla llamado para pedir socorro, puede que le haya pedido la receta de los ravioles de calabaza, puede que haya pensado que hablaba con Julian Weich, lo cierto es que lo prendió fuego. Con un déficit de 3 mil millones de pesos en lo que va del año, el Gobernador Bonaerense está en un aprieto para cumplir con las obligaciones de la provincia. Un asesor sugirió que el hermano del Gobernador devolviera la que se está llevando desde hace casi dos años. Esta mañana lo encontraron tramitando el subsidio de desempleo.

Un ex Senador y su muñeco. El muñeco es el de la derecha.
Para remarla, Danielito acompaño a Cristina a pasear por Moreno. El payaso de IT travestido que tenemos por primera mandataria, salió a dar el ejemplo de ciudadana recorriendo un Hospital de Moreno para ver como anda la atención a los pacientes internados por la Gripe A. No se puede estar tan al pedo. Mientras repartía besos a cuanto se le cruzaba, ayudando a la prevención del contagio, fue envestida por una pregunta molesta respecto de su declaración jurada. Pocas declaraciones juradas están tan claras en internet, dijo y el reportero se quedó al borde del derrame cerebral tratando de procesar si la respuesta fue en defensa o autoincriminatoria. También están en internet también podemos encontrar como hacer las 50 formas de encender el fuego para preparar un asado, como enseñarle a un mono a preparar milanesas con papas rejillas y los números del INDEC.

Cristina reclamándole a una mujer que no fue a votar por tener a su hija internada.
Lo que no pudimos encontrar por ningún lado es cómo se puede fabricar un auto de 4,500 dólares, pero parece que el Gobierno lo está estudiando. La fabrica Zanella, que historicamente se dedicó a producir ciclomotores de la calidad de una pared de miga de pan, presentó un modelo equipado con un motor de 250 cc. Menos de la mitad de un Fiat 600. Fuentes de la fábrica informaron que posiblemente vengan con asientos de arpillera, bien mulliditos gracias a las bondades que brindan los cardos. El chasis sería de mimbre reforzado y la carrocería sería armada con un aglomerado hecho con los afiches que sobraron de la campaña de Kirchner. Creen que si suman los recibos de sueldo de todos los contratados cometeados de los últimos 6 años, tienen para abastecer el mercado. Los ingenieros son optimistas y calculan que en tan solo 16 horas y con viento a favor, una familia tipo podría estar en la laguna de San Vicente remojando sus patas peronistas.

El modelo full full vendría con aire acondicionado. A 20 lucas, el que no tiene auto, es porque no quiere.

Aclaración Innecesariamente Necesaria:

Finalmente, Graciela Fernández Meijide quizo poner paños fríos a la cuestión de los desaparecidos y refiere que en ningún momento dijo que los desaparecidos no eran 30 mil, sino que son 7.954 más o menos. También puteó contra el prólogo puesto en la reedición del libro Nunca Más, por considerarlo tendencioso y ajeno al contexto histórico en la que fue llevada la investigación.

También salió Eduardo Luis Duhalde, Secretario de Derechos Humanos de pocos modales, a demostrar que ya no está en sus cabales, haciéndo pública una manifestación que se podría haber hecho en privado, a solas con doña Fernández Meijide. Entre otras pelotudeces, se justificó en que los números eran menos de 10 mil en 1985 porque los militares estaban sueltos y los familiares tenían miedo. Después dijo que recién en 2004 los padres pudieron empezar a denunciar la desaparición de sus hijos. Las palabras podrían ser creíbles si no fuera que también pusieron un subsidio antes. Y también sería honesta, si durante los 15 años previos a 2004 no hubieran dicho que los desaparecidos eran 30 mil. También dijo que nunca se hizo un censo, lo cual directamente hace que al querer aclarar, tire un balde de petroleo.

Más allá de la cantidad de mails de personas molestas por la liviandad que supuestamente demostré al hablar del tema en la publicación de ayer, siento que nunca vamos a ponernos de acuerdo. Los números están y se pueden consultar en la mismísima página de la Secretaría de Derechos Humanos. Quien los quiera ver que los vea. Pero hablar por boca de ganso sosteniendo lo que alguna vez se escuchó por ahí, como si fuera una verdad absoluta y tener el Nunca Más como pata de mesa en vez de leerlo, no hace más que generar el efecto contrario al pretendido. Yo respeto a los muertos desaparecidos. Pero no puedo respetar a quien negocia con la memoria.

Miércoles. No me rompan las pelotas. Lean.