Entre las cosas que menos extraño de los ´90 son las fiestas sin preocupaciones colectivas. El bardo era personal: la sola idea de tener que tolerar quince días entre preparativos y cenas infumables con personas a las que hoy no les daríamos bola ni en Facebook. Las peleas familiares giraban en torno a decidir si la solterona de la familia lo era por trola, por torta o por frígida, la cara de ojete del primo cornudo y las tetas casi al aire de su ingrata esposa, el maltrato disfrazado de buenos modales de la suegra, y la elección entre hijos quilomberos o reprimidos emocionalmente. Y, mientras se degustaba una cena impagable con champagne importado y regalos norteamericanos, se puteaba a Menem porque no había plata en la calle.
Hoy, por suerte, podemos hablar de otras cosas que nos alejan de la insoportable levedad de nuestras vidas. Si en una charla de bar podemos resolver la alineación perfecta para que la Selección gane el próximo mundial, en una cena de nochebuena tranquilamente podemos armar dos o tres revoluciones antes de que el abuelo se quede dormido. En la nochevieja, antes de que nos saludemos por el año entrante, y en medio del debate entre los que prefieren el lechón caliente y los que gustan del porcino frío, solucionamos la inflación con doctrinas caducas, arreglamos la inseguridad del país matándolos a todos, y proponemos la supresión de algún que otro partido político como teoría máxima para eliminar toda problemática argentina.
Así, mientras algunos opositores al gobierno -aun dolidos por la inutilidad de quienes consideraban cuadrazos políticos- terminan coincidiendo con Abal Medina en que los saqueos fueron organizaos por Moyano, otros proponen un sistema de libertad que permita imponerles a otros sujetos conceptos tan subjetivos como la moral, y el resto sostenemos que con Perón estas cosas no pasaban.
Muchos consideran que el saqueo es una bestialidad injustificable bajo cualquier punto de vista. Coincido. Pero coincido en la general. Que se hayan generado las condiciones para que, una vez más, se produzcan saqueos, no puede justificarse. Nunca pudo justificarse, del mismo modo que no se puede explicar cómo puede haber desnutrición en un país que genera alimentos para 500 millones de personas y, según el último censo, tiene menos habitantes que España. Pero pasa. Pero pasó. Pero puede volver a pasar. Hoy, mañana, pasado, en cualquier momento, puede volver a pasar.
Los parámetros personales aprendidos en el seno familiar, no nos sirven para estas cosas. Decir que nuestros abuelos vinieron con una mano atrás y otra adelante, y no por eso salieron a saquear, tampoco. No se puede comparar una sociedad con una cultura del trabajo plena, entendida como el camino para la concreción de los sueños personales, con esta actualidad consumista. El sueño argentino de ver un ascenso social en tan sólo una generación, se desvaneció para gran parte del país hace tiempo y en estos años no se ha hecho nada para revertirlo. No se puede pretender que un tipo entienda el valor del esfuerzo cuando, primero, no tiene dónde esforzarse y, segundo, no le sirve de mucho ya que tiene que volver a un barrio al que sólo le faltan jirafas. No se puede ser tan idiota de suponer que una familia puede quedarse en el molde durante una década, sin laburar y cobrando chauchas y palitos, sea en las changas, o gracias a la todopoderosa Anses, y con las ganas de consumir lo que les ofrecen por todo los medios posibles.
Pero ahí están, gritándonos que El Modelo, junto a Papá Noel y los Reyes Magos, son los padres. Ahí están los que duermen en la calle, los que patean el tren, el bondi y el subte mangueando monedas, los que la miran de afuera, los que nunca vieron a sus padres y abuelos laburar, los que recibieron el decodificador para mirar los partidos en HD y no tienen dónde, los que recibieron por toda educación un listado de derechos, pero nadie les explicó la parte de las oblgiaciones, los que no pueden discutir en paritarias el aumento del puñado de billetes que cobran de arriba, como sueldo por ser pobres. Ahí están, diciéndole a Cristina que aunque se mueva en helicóptero y hable con la gente sólo en los actos, hay gente que realmente la está pasando mal y no tiene idea de por qué, porque nadie les dijo cómo dejar de ser pobres, porque nadie se calentó en generar un mínimo de condiciones para que haya igualdad de oportunidades, que no es lo mismo que igualdad de poder adquisitivo. Ahí andan, ejerciendo por mano propia el derecho a ser feliz en un país en el que esta todo tan, pero tan bien, que no entienden por qué a ellos no les llegó la bonanza.
Ya pasó Navidad y con ellas los saqueos. El lunes se termina el año y, en cuanto se les pase la resaca, volverán a ser pobres. Al menos la fantasía les duró unos diez días y, como souvenir, les queda un LED de varias pulgadas, en el que podrán ver en HD todas esas cosas que no pueden comprar, porque no tienen con qué, porque no saben cómo se consigue y porque, los que sí saben, son conscientes que no califican para ello. La batalla más dura de las que nos esperan, es la cultural. Suponer que esto se arregla con políticas económicas y planes de contención, califica para un examen de coeficiente intelectual. Cultura del trabajo, lisa y llanamente, cultura del trabajo. Y para recuperarla no sirven ni los planes cooperativas ni los talleres barriales, que tratan a los que participan como si fueran deficientes mentales a los que se les monta una ficción laboral. ¿O acaso suponen que esos tipos nunca vieron lo que es una fábrica de verdad ni desde la vereda?
Y dentro de la batalla cultural, hay una lucha que es tan dura como la de reimplantar la cultura del trabajo. Es la lucha interna, la de los que no pasamos necesidades sustanciales porque laburamos, heredamos o ya la hicimos toda. Es la lucha por la tolerancia, por la aceptación del otro. Es hablar de conjuntos de personas con ideales, de individuos que conforman un todo diferente al nuestro, y no de productos ideológicos deshumanizados. No es lo mismo oponerse a un plan social porque sabemos que no sirve para nada, que oponerse porque no queremos ver a un morocho ni más allá del horizonte.
Hace catorce meses tuvimos elecciones. Muchos de los que votamos a nuestros candidatos opositores -por convicción, o porque no nos quedó otra- aún no nos atrevimos a exigirles explicaciones por oponerse al gobierno en una cámara televisiva, y acompañar en una cámara legislativa. Y nosotros, en la confusión generada por el gobierno, creemos que exigir cuentas claras y explicaciones a quienes votamos, es hacerle el juego al oficialismo cuando nos sugiere que, en vez de quejarnos, ganemos elecciones. ¿Para qué queremos ganar elecciones, si los que dicen oponerse andan entre la masturbación doctrinaria y la indignación de cola de banco?
Sin embargo, propio de estos tiempos de extremos, la reacción ante el fundamentalismo kirchnerista se muestra, también, de un modo casi talibán. Otra que chiítas y sunitas. En épocas en las que necesitamos ponernos de acuerdo en algo, los perfeccionistas de siempre pretenden que todo sea color de rosa, según sus parámetros ideológicos y valores morales, y siempre en sintonía con sus temores. Así es como resulta normal que haya gente que se ofenda cuando el oficialismo descalifica la marcha del 8N porque estuvo la Pando, pero a la hora de acompañar al sindicalismo a la Plaza de Mayo, les agarra una reacción alérgica.
Personas que no necesitan tomar sol para broncea
rse, ven a un negro y putean al peronismo. Individuos que todos los días gastan más que el anterior, piensan que la única inflación fue la de Alfonsín. Gente que no leyó un diario en los últimos 30 años, cree que los planes sociales son un invento patentado en 2002. Y entre todos, nunca falta el más peligroso de todos, el que todavía cree que con los militares estábamos mejor mientras califica de dictadura a esta junta de impresentables que algunos llaman gobierno.
Acá es cuando me surge una duda enorme, que hace más ruido que Máximo tirándose bomba en una pelopincho: ¿Qué será de nosotros en el post-kirchnerismo? En serio lo pregunto, como también pregunto cuántos de nosotros estamos realmente dispuestos a un país inclusivo de verdad, tanto en lo social como en lo ideológico, cuando esta farsa haya terminado del todo. ¿No te gustan los que viven de arriba? A mí tampoco. ¿Dónde ponemos a los que no conocen la relación esfuerzo-progreso? ¿Qué hacemos para revertirlo? ¿Estás dipuesto a revertirlo? Las preguntas no son en vano, porque los de arriba, pronto se irán. Ahora, los que sobrevivieron como pudieron, están. Los que no se enteraron que se puede progresar sin beber eternamente la teta del Estado, existen. Los que abrazaron al modelo sin tener la chance de kirchnerearse ni una caja chica, también, y son muchos. ¿Qué hacemos con ellos? ¿Los expatriamos?
Si, encima, llevamos esto al plano ideológico, estamos al horno. Se puede disentir en la ideología, pero no se puede culpar a la misma por lo que las personas hacen de ella. La sola idea de generalizar, me genera rechazo. Si seguimos en este camino, pronto condenaremos al catolicismo por ser la religión de Cristina.

Acá estamos, cerrando el año, yo escribiendo y vos leyendo. A veces coincidís en todo, a veces en nada. Pero volvés. Y estás. Y me leés. No soy un personaje, realmente soy peronista. No soy morocho, soy tan blanco que en verano paso vergüenza, mido 1,90, no me como las eses, y se leer y escribir. No vivo en el conurbano, no nací en Ciudad Evita. No me gusta la cumbia, ni andar en cuero por la calle. No tomo vino del cartón, ni lo mezclo con jugo en polvo. Amo el choripan, igual que todos. No me hicieron peronista mis padres, me hice solito. Debo confesar que algo de masoquismo hay en esto, dado que nunca me sentí oficialista. Pero no me hice peronista por las personas, me hice peronista porque me enamoré de una doctrina plagada de ideales de bien común, siempre en función del progreso personal, en la que el concepto de autodeterminación, nacionalismo y soberanía no tienen sentido, si no se tiene en cuenta a la única clase de hombre que importa para el bien de la sociedad: el hombre que trabaja, el que tiene poder de trabajo y quiere trabajar.
Por ahí no viene al caso, pero necesitaba decirlo. En estos tiempos convulsionados, en los que cualquiera es blanco móvil para la puteada -diga lo que diga- me abrazo a mis ideales más que nunca. Es lo que soy, es en lo que creo, es lo que me llevó a escribir acá y a putear al gobierno, es lo que hace que cada día salga a la calle con ganas de hacer algo. Y como yo, hay muchísima gente más, en cualquier partido político y, muchos, sin afiliación ideológica.
Tal vez no se dan cuenta que esto, precisamente, es lo que llevó a que las concentraciones del 13 de septiembre y del 8 de noviembre fueran tan populares. Algunos cuatro de copas creen que desde una red social movilizaron a la multitud. Otros, menos optimistas, sostienen que no nos une el amor, sino el espanto. A mí, en cambio, me gusta creer que no nos une el espanto, sino que nos hermanan los ideales. Porque antes que las ideologías, están siempre -y deben estar siempre- los ideales.
Estos son mis principios. Si no les gustan, por suerte, no tengo otros.
Espero que tengan una excelente nochevieja y que arranquen el 2013 de la mejor forma posible.
Miércoles 26 de diciembre de 2012. Los Mayas se nos cagan de risa.
110 respuestas
de q chubasco internacional hablas y? el unico continente q esta en crisis es europa, al lado nuestro los paises latinoamericanos crecen a tasas records, al igual q los africanos, y ee.uu de a poco se recupera, al contrario lo unico q nos favorece es q la soja esta x las nubes y q brasil siga creciendo sacate las vendas del fanatismo y mira la realidad d vez en cuando
Políticamente, puede ser. Va por todo (el poder)
En cuanto a el desarrollo del pais, no. Y la sarasa se está agotando rápidamente
opositor a UD le parece que este gobierno no ha probado que va por más que un empate?
Y?
Y si en vez de demostrar la habilidad para la trenza y para aguantar el 0 a 0, algún día juegan a ganar???
Si el mérito de este gobierno es zafar, estamos jodidos ¿no te parece?
se aguantó
el chubasco internacional, con un 2013 más holgado salute compañeros.
Si, los mismos que segun la loca conspiran contra argentina. un redneck americano, un artista callejero en París, un talabartero en Varsovia, todos menos tu.
Jaaaaaaa
sí, el Papelón Internacional del Pueblo Argentino
Imagino a un redneck americano, a un artista callejero en París, a un talabartero en Varsovia, haciéndose el plato por el oprobio al que se sometió el Pueblo Argentino merced a lo que pasó con su Fragata.
Digo…o alguien se toma muy en serio los editoriales de La Nación, o es un terrible pelotudo…
… o las 2 cosas.
El 9E llega a Mardel la fragata cautiva y Cris la espera con fuegos artificiales, todo la troupe desgobernante, con cientos de barcos de clubes deportivos e incluso halicópteros y naves de la Armada (si logran ponerlas en marcha) y, como no puede ser de otra manera en toda fiesta popular oficial que se precie de tal, la presentación de Fuerza Bruta.
Supongo que usará ese magnífico acontecimiento para pedirle públicamente perdón a la tripulación de la fragata por el mal momento a los que los sometió durante casi 80 días en Africa, a todo el pueblo argentino por el papelón internacional que nos hizo pasar, y aprovechará la oportunidad para echar a los inútiles responsables de este lamentable episodio: los ministros de Defensa y Relaciones Exteriores.
Si el cuero no le da para tanto, seguramente criticará a los fondos buitre.
Y los monitos aplaudirán contentos…
El problema Piscuiza, es que a Marcelo le gusta hacer gala de su pelotudez.
Bien Marcelo, despues de todo va avanzando o mutando su concepcion de la politica, ahora no es tan peronista, ni tan revolucionario, ni tan de la campora, ni tan tan tan…
Empezo la negacion despacito, en un tiempo no queda ni uno.
Es increible que un tipo como Marcelo que, según ha manifestado alguna vez, ya anda por los 45 años, pueda ser tan pelotudo.
No sea injusto!
Yo conozco grandes pelotudos de mas edad que Marcelo.
Piscuiza
De un imbécil como vos Marcelo, no esperaba otra respuesta.
La pregunta era para confirmar nomás.
Vos entrás siempre en la categoría de boludo.
Y los que no somos de derecha y no nos da lo mismo que gobierne Khadafi o Mujica pero queremos forrarnos con el fruto de nuestro laburo, ¿en cual categoria entrariamos??
Opositor:
Entonces vos mismo reconocés que los que votaron a este gobierno porque «se creyeyon que están haciendo la revolución» deben ser 5: Fienmann, alguno de La Cámpora y alguno de 6,7,8…con lo que tu afirmación se convierte en una paparruchada. Porque eso de «hacerles creer de izquierda a derecha» cuando los que se la creen son 5 gatos…
Y los verdaderos zurdos son los forros alla Esteche, que no llenan la parte de atrás de un camión a la hora de conseguir votos, y no creen que este gobierno tenga nada de revolucionario. Y a la derecha le chupa un huevo si gobierna Khadafi o Mujica. Mientras puedan seguir forrándose.
Nop. A los forros los usan, pero no los invitan a comer.
¿Marcelo habrá sido invitado al asadito que hizo Alak en la ESMA?
Me olvidaba de vos Forrito…..,,
Marcelo: hacia rato que no veia forros y alcahuetes fe la talla de los Pichetos, Kunkel, Abal Medina, Conti y sigue la lista interminable. En los 70 se justificaba porque eras boleta pero ahora son slcahuetes y forros de nacimiento nomas……
Con respecto a «Duhalde y los suyos», son el peronismo, tanto como otros.
Y con respecto a los votantes de Cristina:
Si, Marcelo, eso es exactamente lo que dije
Pero lo que solo yo entendí sobre lo que dije, es que la derecha cree que este es un gobierno de zurdos, y los progres tambien. Dos lados de un mismo flan
La inmensa mayoría de los que votaron a Cris, lo hicieron fuera de toda épica. Y a los que le da la edad, seguramente votaron algunos por Alfonso, otros por Menem y otros por De La Rua…
Pero no dije esto último, dije que los 10.000.000.- (creo que enrealidad fueron 12) que votaron a Cristina eran unos pelotudos.
Bah, además dije ilusos, no pelotudos….
En todo caso te habré dicho que no fue «el peronismo» sino Duhalde y los suyos. O Duhalde y esa rama del peronismo. Porque a De la Rúa no lo rejó Chacho Alvarez ni Obeid (por poner 2 nombres que se me cruzaron ahora).
Igual si te hace feliz te digo que tenés razón. Tanta razón como para decir que este gobierno tiene 10 millones de pelotudos que creyeron que es rovolucionario, y por eso lo votaron.
Olegario: A quién votaste porque va a hacer la revolución. A quién votaste por honesto y eficiente. Después seguimos hablando.
No es tan dificil Marcelo. Y no fue hace meses atrás. Cuando manifesté que el peronismo no podía acusar a nadie de destituyente y hablé de los saqueos que echaron a Alfonsin y a De La Rua, me ninguneaste pidiendo pruebas sobre tal afirmación.
Ahora lo dijo Cristina.
Así de fácil
Marcelo no pateó la pelota afuera.
Directamente se fue a jugar solo, a otra cancha.
Un mostro.
A Marce no le hicieron creer que están haciendo la revolución.
El los vota porque son honestos y eficientes. En fin, son el gobierno ideal para un país con «buena gente».
Opositor…me perdí…no sé qué respuesta querés que dé. No me retrotraigas a conversaciones de hace meses. No soy Comsme.
Por otro lado, no se a quién «le hiceron creer que están haciendo la revolución». A mi, ni en pedo. Y a varios que conozco tampoco. Contame a quién convencieron de semejante pavada.
Argentino del Medio: por si hiciera falta, tus últimos dichos son una cabal muestra de lo que sos. Del lado de quién estabas/hubises estado en una situación como la de los ’70: Del lado de los alcahuetes. Lo tuyo es la delación, el ser miserable, el forro. El pobre tipo.
Marietta: por tus dichos, deberías cambiar el avatar de Rapunzel por el de Lita de Lazzari.
Opositor, es lo que tratan de hacer, hacerle creer a varios sectores que son revolucionarios, pero ni la izquierda posta los quiere.
Ni muchos montoneros de verdad que los he escuchado decir «yo no era un joven idealista, era un tipo revolucionario con formación para militar, que quería derrocar un gobierno y me ofende que me digan joven idealista»
Son revolucionarios fantoches, que hacen revolución de sillón, de TV, y de la boca para afuera.
Se acabó la magia hace rato, lo grave, es que se le está acabando la guita.
FELIZ 2013 PARA TODOS Y TODAS!!!
No Argento. Por ESTA cagada no. A lo mejor era otra, pero no esta
Lo mágico del kirchnerismo es haberles hecho creer de izquierda a derecha que están haciendo una «revolución»
Resulta entonces, Argento, que unos son tan ilusos como otros (digo ilusos, porque me suena un tanto agreta tratar de «pelotudos» a quienes no piensan como yo)
Marcelo: estoy esperando tu reflexión sobre los comentarios de la Diosa sobre la intervención justicialista en los saqueos que derrocaron a Alfonsin….
¿Es una mentira sin sustento de La Presidenta o deberías darme la rezón a mi también?
Una preguntita: En lis años 70 quisieron hacer la revolucion y se inmolaron frente a los militares para esta cagada?????? .- El resto de los Argentinos no tenemos la culpa de su pelotudez…….
Marcelo, como toda la lacra gobernante atrasa hasta el infinito. Pobrecitos se quedaron en el pasado. Lo peor es que nos condenan a su inutilidad mientras se llenan de guita. Marcelito, el mundo camina hacia adelante, son Uds los que van para atras…….
Habría que leer la implementación de los planes quinquenales en la Unión Soviética, en cuanto a «infraestructura que aún hoy puede verse»
Ojo que los enamorados de nuestra Generación del ’80 pueden sorprenderse cayendo en la cuenta que allí también está «ladrillo sobre ladrillo» el producto de aquéllas épocas.
Sergio, qué cuenta sacás? También llevamos 123 años de radicalismo y 203 de argentinismo. Y?
PD: si descubriste a tu mamá cogiendo con Herminio, yo no tengo la culpa. Saludos!
Setenta años de peronismo.
Los resultados están a la vista.
Andate a la puta que te parió.
Gracias, Hyspasia y Anónimo.
Buen fin de año para ustedes, para Relato y para los amigos que andan por aquí.
Almafuerte:
De mi parte, no dije ninguna genialiadidad. Sí cité a dos profesionales que se pelaron las pestañas estudiando, investigando y escribiendo.
El mérito es de ellos.
A mí me puede citar siempre que se le antoje nombrando o no la fuente, a su gusto.
buen fin de año
«Creo que la Argentina no tiene futuro. Para cuando este llegue, en la Argentina habra siempre un solo presente» –Charly Garcia
Excelente Hyspasia y de mi parte Almafuerte, es un honor.
Gracias. Feliz año para todos.
Hyspasia y Anónimo, quisiera agradecerles a ambos sus extraordinarios comentarios, de corazón.
Y también pedirles permiso para difundirlos por ahí, vía copypaste o similar. Si no les molesta.
Gracias.
Anónimo 9:37, felicitaciones. Totalmente de acuerdo.
Dos datos a sólo efecto de abundar:
1. Existe un libro de Liernur, ma-ra-vi-llo-so, «Arquitectura en la Argentina del siglo XX – Jorge Liernur», publicado por el Fondo Nacional de las Artes, que no sólo lista algunas de las obras que Anónimo menciona sino que da un contexto ideológico para la construcción de los edificios del Estado. (Explica la razón de ser de las Escuelas-Palacio), la valoración del ciudadano independientemente de su edad y condición social, y la incorporación de todos los niños (hijos de ricos y de pobres) a los beneficios de la libertad y de la prosperidad. Serías hijo de un peón, pero tu escuela tenía pisos de mármol y de madera de primer nivel. La directora de tu escuela ganaba buen sueldo y su despacho tenía piso de roble de eslavonia y lámparas con cristal tallado ¿qué tal? No sólo en la capital, sino en las provincias de La Rioja y Corrientes, entre otras. Estas escuelas y hospitales hoy se vienen abajo como la que destruyó el actual gobierno de La Rioja para hacer un shopping o las que no mantiene el retrasado de Macri. Es un libro bellísimo que recomiendo enfáticamente ya que contextualiza y da ejemplos de lo que Anónimo acaba de describir. El libro está agotado pero se descarga gratis en pdf de internet.
Como contracara; el desamor, la desconsideración y el disvalor, que exhiben los Gobiernos a los gobernados desde 1955 a la fecha, se simboliza a través de la arquitectura pública. Está descripto en un libro muy cortito, de EUDEBA, «Una escuela dentro de una escuela», de María Mónica Maldonado. Se lee en un rato. Creo que con esos dos tenemos las dos puntas. El amor a querer ser mejores y la exhibición de la impudicia por parte de nuestros gobernantes que se quedan con la nuestra (kirshnereo puro). También se puede bajar por internet en pdf.
2. (1880-1930) Hubo una incorporación a la sociedad, a través de un progreso económico y social de millones de personas, que pasaron de desheredados a ser propietarios de su casa o almacén o lo que fuera o propietarios de 100 a 500 ha en la provincia de Buenos Aires (ver registro de la propiedad de esa época). El crecimiento de lo público tuvo un correlato en el incremento de inversión privada, en grandes empresarios pero mayormente miles de cuenta-propistas. El tema social-político falló, pero no hubo falta de buenas intenciones. El ministro del Interior de Roca, Joaquín V. González propuso leyes laborales, la creación del fuero laboral (partiendo del presupuesto de la asimetría de la relación patrón-trabajador) y otras medidas de protección de las clases populares, las que fueron frenadas en el Senado, principalmente por el amigo Carlos Pellegrini. Así que sí hubo tensiones al respecto, que no llegaron a buen puerto (ni luego con los radicales tampoco).
Por lo que agrego esto al comentario de Anónimo.
a los kk los ayudo el viento de cola sin dudas, pronto les va a hacer viento la cola y van a tener q rajar como ratas o seguramente como la mayoria d los politikeros se van a cambiar d bando como d calzon (aunq dudo si el calzon se lo cambiaran tan seguido)
A la INSENSATEZ de la voluntad(política) se opone fatalmente, tarde o temprano, la ESCASEZ de la realidad(economía).
Es tiempo de abandonar la adolescencia o morir como un necio.
Se acabó la herencia(el estado está quebrado), es hora de buscarte un verdadero trabajo que cree riqueza. Es hora de ser verdaderamente útil a la sociedad siendo útil a vos mismo.
Marcelo, es una lástima que no pases más por acá. Hoy deberías optar por darme la razón, o repudiar a Cristina…
¿recordás cuando me planteaste de dónde había sacado que el peronismo había sido instigador de los saqueos que derrocaron a Alfonsín?
……….
Gracias Marietta,igualmente: El tema lo tengo tan a la vista que sería de necio negarlo. Gracias a ese viento de cola pude viajar en una ruta de 1916 al encuentro de mi padre internado en un hospital de 1907, le cobré la última jubilación en un banco provincia de 1910 y lo inhumamos sobriamente en un cementerio para gente del pueblo de 1902.
Un viento de cola peso sobre peso en ladrillo sobre ladrillo y todavía funciona.
¡Fijese en el subte A de 1916 o en el prodigioso tendido ferrocarrilero del noroeste de la misma época por hablar de alguna maravilla.
Una buena tarea para ocio de vacaciones rastrear la abrumadora nómina de realizaciones de aquellos años gracias a las cuales aún comemos,habitamos trabajamos,nos curamos y hasta morimos dignamente.
Y? nunca va a entender una clase dirigente que construya un pais.Para el los politicos tienen que construir poder como sea y para cualquier cosa, menos para el bien comun.
Anónimo de las 09:37, clap clap clap clap-
Feliz 2013!!!!!
Y?
No dejo a 1900/1920 fuera del viento de cola, solo que considero que utilizaron el viento de cola para infraestructura.
El problema de ellos es que no crearon clientela política y además tuvieron que remar con una inmigración que no estaba en sus cálculos. Para 1906 el 80% de la población de la Prov. de Bs.As. era inmigrante,como dato.
Concebían la política estrictamente un juego liberal y seguro que no hubieran hecho política social aún si hubieran podido.
Lo mas probable es que no hubieran podido porque la infraestructura les ocupó todas sus horas.
Fíjese usted que el 70% de los hospitales del país se hicieron en ese período. El 90% de los colegios y recintos para universidades.Casi todo el tendido de aguas servidas. Todos los grandes bancos nacionales y provinciales,el trazado del 80% de todas las rutas. El país hoy en un 50% funciona por ese período.
El comportamiento de las clases dirigentes de entonces se asimila miserablemente a las del 30 cuando está ladrillo sobre ladrillo y por cada rumbo que quiera tomar del país el producto de aquel viento de cola.
Aquella clase dirigente además dejó casi todas sus propiedades en manos del estado. No hay palacio o edificio que hoy no lo ocupe una institución de gobierno.
Un ejemplo de aquello: (Solo una gota de agua de ese mar) El hospital Rawson imagíneselo en una calle de tierra con una luz de gas en cada esquina,ahí nomás la estación constitución y a 800km la de Bahía blanca etc.
Todo está para que lo vea. Para negar esa obra constructiva suspendida hace casi 100 años tendrían que demolerla o seguir quemándole la cabeza a otra generación para que no la vean.
Es un testimonio invisible pero sin el cual ni siquiera podríamos salvar nuestra vida en un accidente de tránsito de cualquier ruta del país.
Peón Gordo la fortaleza de un Gobierno se mide por el poder de fuego, éste da sobradas muestras de poseerlo, estamos en el medio juego, lejos del jaque mate con rey protegido, control del centro, control de columnas, ventaja de desarrollo y mejor estructura de peones.
RDP el año que viene menos del 1% del PBI va para pago de deuda, un gobierno Peronista con liquidez ya sabe como convence.
Luego del Kirchnerismo se va a dar algo que hace mucho no se da, un traspaso de mandato que no será en llamas y con cuentas de un país viable.
Anónimo 11:49 aplica la teoría del viento de cola en forma selectiva, deja afuera de la misma 1900/1920.
Disculpe Un Opositor, venía leyendo muy apurado y más me apuré a comentar. Mil disculpas por el error.
Pienso lo mismo que el anónimo que lo escribió.
Se descubrió la identidad secreta de cosmocosme.
http://www.perfil.com/contenidos/2012/12/27/noticia_0017.html
Me parece que el problema es que seguimos encolumnandonos detrás de los «ismos» (peronismo, radicalismo, kircherismo, cristinismo,etc., etc. etc.).
Es como si importara mas quien dice algo, y no lo que dice. Los nombres antes que las ideas.
Un puñado de ideas que sean de nuestro agrado, manifestadas como parte de una doctrina mucho mas amplia, craneada por un «ismo equis», ya es razón mas que suficiente para que abracemos dicha doctrina aunque la misma tenga mucho olor a podrido.
Pareciera que somos incapaces de sobrevivir sin etiquetas.