Amado Vicepresidente
Un sábado a la tarde en pleno invierno es una circunstancia excepcional para quedarse en casa viendo un buen programa en la televisión. Ya no quedan emisiones familiares y las tardes son bastantes aburridas, con el cable que se complota en ponernos las peores películas que se pueda encontrar en una videoteca. La Presi, por suerte, piensa en todo y armó un evento ideal para disfrutarlo mientras degustamos unas tortas fritas. La Quinta de Olivos repleta de artistas, sindicalistas, Madres de Plaza de Mayo, gente de La Cámpora y demás impresentables esperando a que aparezca Cristina para anunciar el candidato a Vicepresidente. 
Sin embargo, tendrían que haberle puesto más onda. Una cuponera repleta de nombres y Nilda Garré enfundada en un body plateado para sacar el nombre del afortunado, no hubiera venido nada mal. O tal vez, un breve reality show «Un Vice para Cristina», donde los aspirantes al cargo pudieran expresar sus mejores y más originales formas de manifestarle su amor a la Presi. Un número de teléfono para votar y de paso recaudaban unos pesitos para la austera campaña electoral.  
Pero no hubo caso, el número central lo reservaron para Cristina y ahí quedó la cosa. Lamentablemente, no todo fue agradable y se vivió un momento de tensión cuando lo nombró a «Él» e inmediatamente se abrió una ventana. Todos tantearon que nos les faltara la billetera, relojes o alhajas. No es que crean en fantasmas, pero el lugar estaba lleno de colegas del Sindicato Amigos de lo Ajeno y no daba para andar con descuido. 
Finalmente, el misterio fue develado. El candidatazo a vicepresidente es Amado Boudou, para la satisfacción de quienes habían hecho sus apuestas por la fórmula menos peronista de la historia. Entre las cualidades que la Presi esgrimió para justificar la designación, mencionó la lealtad de Amado. Es increíble la facilidad que tiene Cris para creerse las burradas que dice. No es cinismo, no a esta altura, realmente se cree lo que dice. No hay forma de encontrar lealtad en un tipo que traicionó a todos los que le dieron de comer, siendo el último de ellos Sergio Massa, que lo puso al frente de la ANSeS, para luego ver como lo puenteaba para hacerse el gato mimoso con la futura viuda alegre.
Curiosamente, el ejército de justificadores de lo que venga salieron enseguida a intentar buscar algún argumento que pudiera sostener la idea de «puente con la juventud» de un tipo nacido en 1963. Llegué a leer cosas como «Amada Presidenta – Amado Boudou», «un vicepresidente rockero, joven, nacional y popular» y que «con Cristina tenemos el voto masculino y con Boudou el femenino» dado que gracias a ello iban a ganar por paliza en primera vuelta, haciendo extensiva a toda la población la condición de onanistas compulsivos con la que emiten sus razonamientos. Lo cierto es que no buscaron un tipo que arrastre votos -el único motivo que habría para que Boudou seduzca a algún votante es que dejaría de ser Ministro de Economía- sino que siguieron con la teoría «será impresentable, pero es nuestro», con la cual ya habían confirmado a Mariotto como candidato a vice de Daniel Scioli. 
El resto, no necesita demasiada justificación. Si Mamá Hebe dice que Boudou es como un hijo para ella, cuando Aimé era de esos que reclamaban la finalización de los juicios a los militares implicados en los crímenes de la última dictadura, no tiene demasiado sustento. Si Cristina cree que el hombre cambió de idea y ahora abraza el «modelo» kirchnerista con esmero y no quiere ver, no le importa, o le resbala que la única convicción que tiene Boudou es la del acomodo, allá ella. Ahora, hablar de lealtad para pegarle a un radical como Cobos y glorificar a un tipo que viene de la UCeDé, con un magister en el CEMA y que traicionó hasta al tipo que le abrió la puerta de la Casa Rosada, es demasiado. 
Lo que uno se pregunta es hasta dónde piensa llegar con estas propuestas electorales. El armado que llevaron a cabo es un suicidio de gobernabilidad. Se pusieron de culo a los barones del conurbano, vetaron a la inmensa mayoría de los candidatos a legisladores del armado provincial, borraron a los Diputados que pusieron el cuerpo a los huevazos para defender la 125, impusieron a un impresentable de candidato a vicegobernador de Buenos Aires, relegaron a los sindicalistas en todas las listas y se cerraron en un círculo demasiado íntimo al que no entraron ni los amigos progres de Sabbatella. Si realmente piensa que alguien va a poner el pecho en la calle por el «modelo» cuando no ligaron una goma después de ocho años de dar la cara, está equivocada. 
Por ahora, nos divertiremos al ver cómo corren en círculos golpeándose la cabeza para intentar esgrimir algún argumento para salir del 33% de los votos y poder acercarse a los 40 + 1, dado que en un ballotage, les gana Cherasny en top less. En la ciudad de Buenos Aires, Filmus ya se encuentra laburando en la estrategia electoral denominada «arrastrarse por un voto» y salió a justificar la brutal represión a los docentes santacruceños porque «los ciudadanos también tienen derecho a desplazarse», argumento que hizo quedar Rodríguez Larreta como un bolche fumón de la facultad de Sociales. Por si fuera poco, la ciudad ya se encuentra empapelada con afiches en los que aparece Aníbal Ibarra apoyando a Filmus. Intentamos hablar con gente del PRO para pedir explicaciones por tamaña campaña sucia pero, para nuestra sorpresa, nos informaron que esa pegatina salió del bunker del barbudo con menos carisma del sistema solar.
En otro orden de cosas, ayer, en un actitud absolutamente inconsciente, el Gobierno intervino para que el partido entre River y Belgrano de Córdoba se jugara con público en el Monumental. Ya sabemos cómo terminó el asunto: River empató, descendió y se armó una batalla campal que incluyó el incendio de instalaciones del club, corridas, vandalismo, enfrentamientos, medio centenar de detenidos, un patrullero prendido fuego y 68 heridos atendidos por el SAME -no se incluyen los que se fueron por sus medios y resultaron hospitalizados en otros nosocomios- de los cuales se llevaron la peor parte los policías, con algunos internados de gravedad.
Mientras algunos forajidos aprovechaban el bardo para saquear Farmacity y la Policía Federal demostraba qué tan en bolas se encontraban al repeler los ataques con el poderío de las piedras, algunos individuos con menos coeficiente intelectual que Forrest Gump después de una lobotomía frontal, salieron a decir que a TyC le convenía que River juegue en el Nacional B para poder tener más televidentes y hasta tiraron que Hector Magnetto habría incentivado a Belgrano, como si los cordobeces necesitaran otra motivación que llegar a primera para ganar. 
Nadie dio un argumento para explicar el motivo por el cual se decidió que el partido se llevara a cabo con público -orden bajada desde la Rosada- a excepción de Floppy Randazzo, que pareciera que hubiera aterrizado en Argentina después de vivir
en una carpa de la estepa siberiana, afirmando que «fueron actos de forajidos que empañan la fiesta del futbol».

Y así, con un soberbio homenaje callejero, terminó el Torneo Néstor Kirchner. En el ámbito del folklore futbolero, no me da para gastar a las gallinas dado que, como dijo un amigo al ver la tabla de promedios para la próxima temporada, puede que el año que viene terminemos jugando la promoción contra ellos. 

Lunes. Bienvenidos a la Jungla.