Avellaneda`s Blues
En 2002, por esas vueltas de la vida de tener un imán para los quilombos, me encontraba trabajando en un Juzgado de Garantías en Lomas de Zamora. El de la doctora Salvo se encontraba de turno el día del quilombo de la Estación Avellaneda del Roca y fui un testigo tristemente preferencial de cómo se veía todo desde el otro lado de la ventanilla. Esa misma tarde, nos bajan la orden de que había que había que designar gente para dar una mano ante el quilombo de papeleríos, testimoniales, autos judiciales y todo el bardo que se avecinaba.

La causa había juntado 23 cuerpos de 200 fojas cada uno en tan solo una semana y la situación era una cagada tan grande como ver las dos habitaciones en las que se apilaban los expedientes, los videos, las fotos y otros efectos. Sin embargo, aun no entiendo como gente que lo vio de afuera, no le da la cabeza para entender que eso fue un poco más complicado de lo que paso hace un par de  días y lo único que tiene de punto de coincidencia, es la estación de Avellaneda, la muerte, y funcionarios políticos que no pagarán. A quienes reclaman efervecidamente desde el oficialismo que esto no quede impune, les recuerdo que Aníbal Fernández era Secretario General de la Presidencia y luego de dar indicios de saber qué era lo que había pasado, en testimonial se hizo bien el pelotudo.

Ahora que parece que somos todos troskos, estaría bueno que alguien intente buscar algo de coherencia y dejen de buscar culpables en otro lado. El fanatismo conduce a la autodestrucción y no lo quisieron entender. Justificar cualquier gansada desde la oposición a la oposición, trazando una nueva línea entre civilización y barbarie, donde el que no coincide con el Gobierno es un ser al que hay que destruir, deriva en actos ridículos, muertes pelotudas y peleas inocuas.

Es en ese infantil fanatismo que muchos oficialistas vieron lo que estaba pasando y, con una ecuación Avellaneda + Protesta + Muerte = Duhalde, apuntaron directamente al ex Intendente, ex Senador, ex Gobernador y ex Presidente. Enseguida saltó un tipo cuyo único mérito es ser hermano de Liliana López Foresi a tirar una información falsa. Es aquí donde uno primero apunta a la pelotudez humana, dado que para turro mucho no le da. Sin embargo, un bruto con inquietudes es peligroso, y este fue un ejemplo en cadena. Telam levanta la información y 678 baja línea dedicando todo un programa fundado en una noticia vieja. Y aquí es donde corresponde hacer pausa: ¿Y si Duhalde se hubiera juntado con Pedraza la noche anterior?

Pedraza vive como buen burócrata sindical, de la teta del Estado y los negociados que pueda hacer con él. Durante los últimos 7 años, la Unión Ferroviaria se la pasó sobándosela al Kirchnerismo y puteando a los troskos -como todos- reuniéndose con Aníbal Fernández y con Jaime por cuestiones atinentes a las negociaciones salariales, pero también participando directamente de actos oficialistas. Que Pedraza no haya ido a River el 15, no aporta demasiado si todos su muchachos ocuparon una bandeja del estadio. A nadie le importa.

Y cuando todos apuntan a los medios por los errores cometidos, por no querer reconocer las macanas propias, y porque hay que seguir hablando de destruir la concentración mediática para que se conozca la verdad, los que siguen insistiendo con la información equivocada, son los de 678, a pesar de que el mismísimo Jefe de Gabinete dijo que era ridículo. De los que no me sorprende más nada es de los Legisladores porteños que publicaron un comunicado del que nadie se hizo cargo, puteando a Duhalde. Son los mismos oligofrénicos que después se manifiestan por la Ley de Medios.

Pero no se puede esperar otra reacción de quienes se sienten representados por una mina que tiene el tupé de decir que esto es un intento de desestabilización, mientras nombra el caso ecuatoriano. No lo mataron a Ferreyra en un reclamo que derivó en una corrida gremial con la barra de Racing en el medio, la quisieron desestabilizar a ella. Una tilinga con complejo de inferioridad sumado a la indiferencia con que la miran, que no se le ocurre otra cosa para decir que este pibe es para los que siempre quisieron un muerto y no pudieron conseguirlo a través de las Fuerzas de Seguridad. Como dice mi amiga entrerriana, una críada a leche fíada que ante el dolor de algunos y la bronca de muchos, se pone a hacer proselitismo realzando la actitud de no reprimir jamás la protesta social.

Con no reprimir no alcanza. No hay peor forma de criminalizar la protesta social que la indiferencia total. Otros reprimían porque les molestaban o para ocultarlos. A este Gobierno, directamente le chupa un huevo lo que se reclame. Si la única medida para contener a los sectores sociales disconformes es decir «nunca los reprimimos» y con ello alcanza para llamarse Nacionales y Populares, estamos al horno, con papas, batatitas, morrones y cebollas.

Pero ahí está, ayer se encontraba «con mucha bronca e indignación», hoy «con mucha amargura y rabia». Mañana es sábado y a partir del lunes, los militantes oficialistas llevaran a Mariano en las banderas hacia la lucha por la liberación contra el imperialismo y sus sindicalistas cómplices, con Moyano al poder y con Juilio López en las remeras, pidiendo desde el Estado que aparezca con vida y que se haga justicia.
Viernes. Viernes. Viernes. Viernes. Viernes.