Campaña
Estamos en la recta final de una campaña rara. No es que las otras hayan sido ejemplares, pero así como en los actos cotidianos de nuestros gobernantes, dónde las cagadas que se mandan hoy quedaran opacadas por las de mañana y así sucesivamente, las campañas electorales van empeorando con el paso de las elecciones.

Caminar para conseguir votos, charlar con los vecinos para prometerles lo que probablemente ni recordarán a la esquina siguiente, debates televisivos, caravanas por los pueblos, todo eso quedó en el pasado. Ni siquiera tenemos una guerra de afiches o pintadas como el corazón tercemundista manda. Hoy por hoy, la campaña se trasladó a otros terrenos, no por ello menos politizados que la propia política.

Los Jueces han devenido en punteros políticos, Marcelo Tinelli se ha transformado en dueño de la consultora más grande de la Argentina y el resto de los programas que viven de la basura que queda de Showmatch, han reemplazado a las señoritas bien vestidas que lo paraban a uno en la esquina para preguntarle por quién iba a votar. Sin embargo, hay quienes no entienden que en el fondo, nada ha cambiado.

No es una caricatura. Es Néstor que está bastante preocupado por el caso De Narváez. Tiene miedo que lo llamen a declarar por todas las privatizaciones de la década del ´90. El teléfono del Carlo sonaba más que el de Susana Giménez.
Quienes se ríen del colorado de billetera generosa intentando bailar en el programa de Marcelo, tendrían que recordar que Marce no inventó nada. En los ´80, todos los candidatos iban al programa de Mario Sapag a enfrentarse a su otro yo, encarnado por el rey de la caracterización televisiva. Lo hizo Carlos Saúl, lo hizo Dante Caputo, lo hizo Eduardo Angeloz. Ricardo Alfonsín se prestó para una entrevista con Jorge Guinzburg y se tuvo que fumar al «gordito» al que le había dicho que no le iba tan mal. Y pocos programas en la historia de la televisión argentina se han reído tanto destruyendo a nuestros dirigentes como el de Tato Bores. Sin embargo, aquellos dirigentes se morían por ser invitados por el Actor Cómico de la Nación.

Hoy en día, tenemos a pelotudos que le quieren iniciar una demanda a Tinelli por ridiculizar la investidura presidencial, cuando se mearon de la risa mientras afilaban los cuchillos el día que el energúmeno de De La Rúa hizo el mayor papelón de su vida en el programa de Marcelo Hugo siendo Presidente de los argentinos.

En otro terreno, nos encontramos con un Poder Judicial absolutamente ensartado en brochet. Sodomizan a los jueces y ellos a nosotros sin escalas. Gracias a Faggionato Marquez, quien algún día podría explicar su millonario patrimonio obtenido en base a un sueldo del Estado, en cualquier momento procesan a Monseñor Bergoglio porque un Boy Scout de Villa Albertina utilizó el celular de la Pastoral para pedir un poco de faso.

La Justicia Italiana, aplicando la doctrina judicial argentina, quiere detener a todo el seleccionado albiceleste por haber recibido llamadas de Diego Armando, imputado en causas de narcotráfico en la península itálica. No pido mucho, pero con que se lleven a Heinze estoy satisfecho.
Un consejo para los candidatos. No hay nada más lindo y satisfactorio que reírse de los propios defectos. Ustedes tienen pinta de ser los boludos del secundario, que en vez de reírse y prenderse en las jodas, iban a buchonearle al preceptor que los estaban gastando. Aflojen, relájense. Nada es tan grave, al fin y al cabo, ninguna caricatura les cuestionó todavía que nadan en dólares mal habidos. Por otro lado, deberían considerar seriamente reemplazar a Cristina por su imitador. Al menos sabemos que es una careta de goma. O eso, o reemplazan al cirujano presidencial por el maquillador de Ideas del Sur.

Cristina dijo que por el momento no irá al programa de Marcelo a enfrentar a su imitador. Tiene miedo que la gente se de cuenta que la imitación es mala de lo bien que se la ve.

TORNEO DANTE GULLO 2009

La semana pasada, en un canal perdido en el cable, me crucé con Dante Gullo intentando debatir con María Alarcón. Era algo así como ver una discusión entre Porky y el Gallo Claudio. Ninguno de los dos podía terminar una frase de corrido y sólo un milagro podría haber hecho que de aquella velada surgiera alguna idea medianamente acabada. De todos modos, Dante dejó algo picando en el aire. Hay que votar por la continuación del modelo. Ante la carencia de refutación alguna de Alarcón, lindante con el derrame cerebral, el periodista le pregunta a la marioneta kirchnerista (me refiero a Dante, Alarcón lo era también, pero en otro momento) en qué consistía ese modelo. Don Gullo, muy suelto de cuerpo, prendió el cassette que les entregan en Olivos y empezó a enumerar lo de siempre. El crecimiento sostenido con una base de matriz diversificada, la obtención de recursos mediante retenciones a los sectores más productivos -otro al que se le olvidó mencionar al sector pesquero- para la construcción de Escuelas, Hospitales y otras utopías más.

Juanca Dante Gullo, un prohombre del peronismo antiperonista, devenido en consultor doctrinario.
La primera pregunta que se me vino a la cabeza es desde cuándo aplican ese modelo. Estamos en el año 2009 y después de 6 años y 15 días de gestión kirchenrista, no logro recordar un hospital que haya sido planeado, licitado y construido por este Gobierno. Una Escuela no es tan cara de construir. No para las sumas de dinero que maneja el Estado. No les pido que me nombren una Cárcel, sólo busco un Hospital. Y por Hospital me refiero a esos edificios grandes, con muchas habitaciones y miles de camas para internaciones, unidades de terapia intensiva, coronarias, quirófanos de alta complejidad totalmente equipados y con una infraestructura suficiente como para atender todas las disciplinas médicas.

El que logre encontrar alguna, se llevará de regalo una foto de Tula con bombo y todo, alentando a la selección de Pasarella en Toulouse, Francia, 1998. El premio podría ser mayor, pero mientras gestionamos co
n el Pepe Albistur el auspicio de Presidencia, tendrán que conformarse con ello.

Desde ya les aviso que no cuenta el Hospital Federico Abete del Partido Malvinas Argentinas, que si bien fue inaugurado en 2008, la obra empezó en 2000, y creo que si nos ponemos en quisquillosos, nos encontramos con que el llamado a licitación lo hizo Dardo Rocha en el siglo XIX.
Miércoles. Junto firmas para salir de la cama.