Hace poco más de un año, cansado de encontrar el auto destrozado, sin estéreo o roto porque sí, dejé de pagar el seguro al pedo y lo guardé. Mi circuito de movilidad no se vio gravemente modificado ni mucho menos, dado que vivir a escasos metros de una boca de subte tiene sus ventajas, y para el resto, un taxi no genera demasiado gasto, al menos no en comparación al costo del automóvil particular.
Este fin de semana que acaba de terminar, decidí salir a pasear por zona norte. A la hora del regreso pintó hacer una recorrida por el bajo porteño, por lo que pareció una buena idea tomar el tren a Retiro. La idea no resultó tan buena y a la segunda estación dos muchachos pensaron que mi celular es lindo y, sin pedir permiso, intentaron tomarlo como suyo. Sorprendido, hice fuerza sobre el mismo, pero evidentemente no estaban confundidos, querían mi celular. Y así fue que, sin mediar palabra, le pegaron una trompada en la cabeza a mi señora y, como al no medir consecuencias somos todos valientes, me trencé en un juego de manos con los dos muchachos que, lejos de empacharse con el dispositivo de telefonía móvil, también pretendieron la cartera de mi mujer. Y bueno, manos van, manos vienen, dos contra uno, la gente que gritaba pero no se metía y la policía que ni asomaba la gorra.
Como la cobardía es moneda corriente en estos días y pegarle a una mujer es algo que deben hacer con la borrega con cinco críos que tienen en la casilla construída en la terraza de los padres, dieron por sentado que un elemento cortopunzante los haría más machitos y entraron a darme con una botella rota, para escándalo del resto de los pasajeros y desgracia de mi ya magullada cara. Lamentablemente, la policía llega en el momento justo en que los dos amigos de lo ajeno se tiran del tren.
Como correr delincuentes ya no debe figurar entre las obligaciones de las fuerzas de seguridad, los gordos comepizzas dieron por sentado que no los alcanzarían y, obviamente, tampoco estaba la tarde como para hacer ejercicios aeróbicos «solo por un celular». La violencia física contra una mujer, en un acto cobarde por intentar amedrentar a la víctima de un robo, no es motivo suficiente para andar jugando al poliladron, y el hecho quedó ahí no más, ahí no más de que me agarre un aneurisma por la bronca.
Mientras mi señora intentaba frenarme las hemorragias con pañuelos descartables, el guarda me informa que en la siguiente estación podrían atenderme. Lamentablemente, la gente de Ferrovías supuso que mantener un servicio médico de guardia era al pedo, así que nos tuvimos que conformar con unas gasas y un frasquito de agua oxigenada que me alcanzó el guarda. Los agentes del orden, lejos de mostrarse sorprendidos, disimular, o al menos justificar el sueldo, se sentaron para hacer tiempo y ser relevados en la siguiente estación.
Y así fue como un hermoso domingo de paseo familiar, finalizó con mi rostro tajeado, mi celular en manos ajenas, mi mujer golpeada y yo pobre pelotudo argentino que, aunque se plantó de manos sin medir las consecuencias en defensa de la mujer que ama, no daba abasto entre el consuelo a mi pareja, las llamadas para bloquear el teléfono y el recabo de datos para hacer la denuncia, todo mientras buscaba más elementos para secarme la sangre.
En mi vida hice de todo por la curiosidad de conocer mundos que me son ajenos por cuestiones de entorno social. Viajé a colaborar con escuelas de frontera en el noroeste argentino, permanecí noches enteras en estaciones de tren por el sólo hecho de conocer profundamente a quienes trabajan cuando todos duermen, ayudé en comedores comunitarios, participé de jornadas en centros de rehabilitación, toqué la guitarra en el subte junto con un flaco que vive de eso, visité manicomios, asesoré jurídicamente a personas de bajos recursos, estuve en manifestaciones que no me representaban y hasta participé de un libro sobre políticas carcelarias, entre cientos de cosas que en este momento no consigo recordar.
Sin embargo, nada me marcó más que haber trabajado en la justicia penal del conurbano bonaerense. Ni siquiera quien viva en el conurbano puede medir la crueldad y la bajeza de las acciones que el ser humano puede llegar a realizar. He visto cosas inenarrables, he presenciado situaciones inexplicables y he sido testigo de hechos difíciles de digerir. Y no me refiero al caso de algunos psicópatas o alienados que siempre existieron, sino a lo destruído que se encuentra el ejido social en lugares donde la delincuencia no es un factor social indeseable, sino un rasgo cultural bien visto, una forma de vida.
Hace unos catorce años, a León Arslanián se le encargó una reforma judicial que modernizara el anticuado sistema escrito y que le diera a la justicia bonaerense más agilidad y eficiencia frente al notorio avance del delito. A don León, garantista de saco y corbata que hablaba de las maravillas de su modelo mientras viajaba al trabajo con una dotación de custodios, se le ocurrió que la mejor manera de eliminar la delincuencia era imponer el sistema de algún país sin delito, y copió el modelo Suizo. Claro está que Ingeniero Budge, Villa Fiorito, Valentín Alsina, González Catán y Laferrere no se parecían demasiado a Zurich, Ginebra, Lucerna y Montreaux, pero desde entonces tendrían algo en común: un código garantista, una solución europea para los problemas del conurbano más pesado.
Como las cosas se pueden destruir rápido, pero para hacerlas mierda hay que dedicarle más tiempo, a León le dieron una segunda oportunidad durante la gobernación de Felipe Solá, que tenía el upite fruncido por el asesinato de Kosteki y Santillán. Entonces, don León pensó que el sistema judicial suizo no daba pie con bola porque no tenía una fuerza policial que estuviera a la altura, así que puso manos a la obra y, en su loca cabecita, supuso que en las películas de Hollywood siempre le tienen respeto a esos machazos de uniforme. Y así fue como, decidido a poner a la bonaerense a la altura de la Policía de Nueva York, arrancó por lo elemental: le cambió los nombres a las jerarquías. Los monchos se cagarían de risa de los uniformados bonaerenses, sus sueldos seguirían por debajo de lo que cobraba el barrendero municipal, los patrulleros seguirían atados con alambre -literalmente- pero el placer de que al Comisario le digan Capitán, mejoraría la imagen de las fuerzas. Porque no es lo mismo decir Comisario Pérez, que Capitán Pérez. Tiene otra estirpe ¿Se entiende? Por las dudas que esto no alcanzara, mientras le daba apoyo a la bonarense, León creaba la Policía Bonaerense 2, un engendro con patrulleros de alta gama, decorados por un pintor con desprendimiento de retina, y que batió en pocos meses todos los records de gatillo fácil contra terceros.
Mientras tanto, los boludos cagatintas nos preguntábamos en qué mejoraría el sistema judicial, si de catorce Juzgados de Instrucción y cinco Fiscalías, pasamos a tener catorce Fiscalías de Instrucción y cinco Juzgados de Garantías. En las seccionales policiales no tuvieron tiempo de hacerse ese tipo de preguntas, dado que en la misma reforma estaba incluida la unificación de jerarquías y los muchachos de azul no sabían a cual de los tres Capitanes darle bola. Lo único realmente notable de toda esta movida fue que ya no recibíamos protestas en el juzgado: la gente estaba tan confundida sobre quién instruía un expediente y quién daba las órdenes, que democratizaron la protesta y empezaron a quemar las gomas en la puerta del edificio.
Como buen contreras, me conocía todas las villas del conurbano, pero vivía en Capital. Soy de los que decían «si pasás un turno en mi Juzgado, dejás de quejarte de la inseguridad porteña». Y era así, no más. Pero como no hay dos sin tres, y
Arslanián quería ser profeta en su tierra, desde hace poco menos de un año es una voz autorizada en el asesoramiento de Nilda. Ideas notables como vaciar de Gendarmes las fronteras y moverlos a la ciudad, ponerles camperas radiactivas a los Federales y generar choques por encandilamiento con las balizas de los nuevos patrulleros -la misma bosta de antes, pero con nueva decoración- fueron presentadas como medidas innovadoras para contrarrestar el avance de la inseguridad. Inseguridad que pasó de ser una mera sensación a convertirse en tema de campaña para que Filmus no sufriera tanto en las elecciones porteñas, pero que volvió a ser la nada misma luego del triunfo de Macri.
Nada cambió, más allá de sacar las placas de los caídos en cumplimiento del deber en actos subversivos. Se sigue recaudando con los supermercados chinos, los desarmaderos clandestinos, los puticlubs y el trato preferencial con la seguridad para los comerciantes que pongan un mango. La calle Libertad sigue siendo el paraíso de lo choreado, el centro sigue empapelado con publicidades de puteríos clandestinos -con dirección, número de teléfono y hasta mapa para llegar- los puesteros aún venden mercadería trucha mientras el poli toma mate con ellos y la Superintendencia de Seguridad Ferroviaria sigue siendo el lugar donde mandan a los «indeseables» para mostrarles la puerta de salida. Estos son, en definitiva, quienes debieron garantizarnos que nuestra incursión por los ferrocarriles urbanos un domingo a la tarde, no finalizara con un robo violento, mi mujer golpeada y mi rostro herido con una botella rota…todo a cambio de un celular de mierda.
Los muchachos amigos de lo ajeno, a quienes según la progresía debería haberles entregado todo el producto de mi laburo, además de pedirles disculpas por formar parte de ese sector de la sociedad que los marginó y los obligó a delinquir -a pesar que de mis impuestos salen todos los servicios que disfrutan gratarola- no sufrirán ninguna consecuencia, más allá de alguna contusión, moretón o chichón producido por mis manos. Y está bien que así sea, dado que no vamos a cambiar las cosas por culpa de un inconformista que cree en la propiedad privada, el respeto al prójimo y la cultura del trabajo para adquirir lo que uno desea.
Casi tres décadas de conservadurismo culposo, han llevado la marginalidad a límites difíciles de dimensionar. Hace un tiempo, veíamos a la generación que había crecido sin ver trabajar a sus padres. Hoy, también tienen hijos, pero estos han crecido con la justicia de su lado, las fuerzas policiales sin ganas de combatirlos al pedo y el Estado proteccionista que los quiere tanto que los conserva así, impolutos, confiados en que deben pelear por conseguir lo que quieren, sea con una botella rota, pegándole a una mujer, fajando a un anciano indefenso en su casa, o metiéndole un corchazo a la panza de una embarazada.
Llámenme extremista o digan lo que quieran, que hoy todo me resbala. Lo único que les pido es que no vengan con la gansada de las políticas de inclusión, la educación y toda la sarasa progresista que puedan llegar a decir. La inmensa mayoría de nosotros somos hijos o nietos de inmigrantes, que vinieron expulsados de sus países por la insatisfacción de sus necesidades básicas, que vivieron sus primeros años en Argentina marginados por ser tanos brutos, gallegos ignorantes o judíos muertos de hambre, y sin embargo salieron adelante con el sudor de sus propios culos, sin resentimiento ni rencores para con el resto de la sociedad.
El discurso progre, déjenlo para una charla sobre «la Argentina que queremos» en el auditorio de la UBA. Quienes conocemos el submundo de la marginalidad sabemos que son misóginos en extremo, a la noviecita la presentan como «mi señora» aunque tengan catorce años, dejar embarazada a una mina es marcar territorio, mantener al pibe es una obligación del Estado y el metro patrón para medir el orden de prioridades en la vida, es un ciclomotor con el escape libre.
Lunes. Al menos Boquita es puntero. Algo es algo.
140 respuestas
Recien lo leo, siento el mal momento que pasate y admiro tu valor y huevos por defender a tu sra. un abrazo!
Pero cómo va a hacer tanto quilombo por una nimiedad… como dice adenoma.
Si le paso a usted nomás.
La cagaron a patadas a su mujer?
Le tajearon la cara?
Y de paso mientras le sacaban el celular le rompieron el orto por boludo y garca?
A llorar a la iglesia.
Los fieritas en los gobiernos nacionales populares y garantistas están de parabienes.
Son la nueva clase privilegiada.
El futuro del país.
La crema de la sociedad.
Las víctimas del holocausto de la burguesía.
Los inocentes que reclaman con sus botellas rotas o sus cuchillos tramontina lo que los pudientes que viajan en tren a trabajar les negaron generación tras generación.
Somos culpables. Debemos pedir perdón por el celular, el techo y el auto 2007 y por las otras miles de ostentaciones de riqueza – como la billetera con dos de cien – ante las masas explotadas por nuestro comportamiento vil, capitalista y ostentoso.
Que el dios del populismo nos perdone.
Ante él nos inclinamos humildemente, prometiendo de aquí en adelante ser como aquél que nos lastima ,con la legitimidad que le da saberse reivindicado por el que lo gobierna, como víctima y nunca victimario.
En una sociedad donde todos se devoran asoma Darwin y peligrosamente nos acercamos a los animales , nos desdibujamos cada vez más de nuestra humanidad y de todo aquello que nos distingue y eleva como personas.
Es lo que hay.
Ese adenos escribe infinito y no dice nada.
Que precario se quedo clavado en los early foros de 1998 de puro agite. Que indigente.
saludis
Relato querido..colgada mal..recien leo esto !!! Cuánto lo lamento…Espero que vos y tu señora esten recuperando el aliento…
A Adenoz lo traería a mi barrio Nac&Pop un lunes a la noche…un festin se hacen con este adorable ser…..despues se lo paso a Andy
Relato, le mando un fuerte abrazo y espero que Ud. y su Sra. se repongan pronto física y anímicamente.
Defender a su mujer es un acto de hombre bien nacido y su Sra. debe estar muy orgullosa de Ud.
«Lloren argentinos que la Argentina ha muerto, lloren argentinos que la Argentina ha muerto…» A viva voz, una desquiciada que arrastraba sus tamangos por la calle Florida en una madrugada de enero de 1967, anticipaba una y otra vez nuestra realidad del siglo XXI.
Perdoneme Don relato, pero me calenté tanto cuando leí lo que le pasó, que no pude mas que putear al NOgobierno KK.-
lamento lo que le sucedió. Un Fuerte abrazo.-
Totalmente de acuerdo con vos. Y mucho, pero mucho mas…., pero claro, pedir en este pais de negros, justicia, educación, SEGURIDAD, y que la negrada vaya a laburar es sinonimo de ser Adolf Hitler. Así estamos, cada dia mas negros e ignorantes. Te vieron blanquito en el tren y te dieron para que tengas.-
Un Pais de negros, gobernado por negros y nosotros blanquitos indefensos boludeando por la vida.-No te quejes, la sacaste barata y esto recien empieza………
No nos podemos quejar, tenemos el mejor gobierno de la historia arrrrgentina.
Fuera de joda, la cosa esta jodida y esto recién empieza compañero, a prepararse, por lo pronto modifica tus hábitos turísticos, hace algo mas seguro. Lamento el mal momento y les mando un abrazo.
Que garrón!!!
Claudio Tavaut justo puso en el FB de hoy:
«El hombre a quien el dolor no educó siempre será un niño».
Niccolo Tommaseo
también dijo:
«La ira ofusca la mente, pero hace transparente el corazón»
Hay que seguir,todavía no reventó el furunKulo que le ha salido a la nación…
Estimado Relato,
Lamento mucho su triste experiencia que no le deseo a nadie.
Y aprovecho para comentarle que su generosidad intelectual permite que algunos energúmenos aprovechen su espacio para tener el protagonismo que nunca obtendrían por medios propios.
Espero que Ud.y su familia se recuperen pronto de semejante episodio.
Relato, tranqui los que se llevaron el celular ya estan muertos, se pueden llevar unos en el camino, pero ya estan muertos, por mano propia o ajena, la justicia funciona, pero la otra justicia, eso ya lo sabes.
Un consejo habilita la maquina de cortar boludos.
Espero con ansias la próxima reunión del abasto que va a ser mi ultima.
Ampliando el post del Sr Carambanos, olvido señalar que con la simple resistencia al arresto o el ataque a un police officer te acomodan 5 (five) añitos por la cabeza.
De ahi que desde el año 1990 en el «imperio» no sale a la calle una patrulla comun si no le funcionan las camaras de TV.
Como no escapara al elevado criterio de los señores lectores, si el chorrito se te retoba como aqui lo hacen con la poli…va en naca derechito con el simple registro de la cámara de la patrulla.
PD – por hacer simplemente exhibicion de un arma de fuego de puño sin estar autorizado para su uso… te comes otros 5.
Tolerancia cero que le dicen, a ver si aprendemos lo que tenemos que aprender pero claro, para eso se necesita una justicia que funcione y aplique las leyes.
Nada mas.
Se perdio el valor del esfuerzo.
Se perdio el querer mejorar.
La mediocridad nos gano.
Para que entregar una obra de alta calidad cuando conseguimos el mismo redito por una morondanga?
El que labura es un gil. El que paga impuestos y labura es doblemente gil.
Despues se llenan la boca hablando de solidaridad e inclusion. Pero los impuestos no los pagan.
Por eso el iva es del 21%. Porque lo garpan la mitad con suerte.
Hace dos semanas nos desgarrabamos las vestiduras con Candela y hoy con Relato. Manana seran nuestros pibes o un hermano. Es cuestion de tiempo y estadisticas.
La cultura del laburo y la honradez es muy dificil de imponer porque es muy dificil de practicar.
En primer lugar, mi solidaridad con Ud. , Relato, y con su familia.
El debate es interesante salvo por las pelotudas intervenciones de Adenoz (por cierto, recuerdo que una vez, a propósito de la discusión sobre el rubro 59, opinó «seriamente», seguramente porque se vió afectado por su problemática familiar ..)
El tema es complejo y va más allá de la dicotomía garantismo vs. mano dura. No se si hay o hubo una deliberada política para fabricar marginalidad, pero lo cierto es que la marginalidad o el lumpenaje es una realidad y se distingue de la pobreza: el pobre puede ser incluido o reincluido en la sociedad más o menos rápido, el marginal no. No alcanza con que crezca el empleo ni con la mejora de la educación, por lo menos no en el corto-mediano plazo, el marginal no se integra y permanece -como el nombre lo indica- en los márgenes o en las afueras del espacio «civilizado» de convivencia. No propongo matarlos, por supuesto, pero sí una política de seguridad más efectiva (aquí lo importante es reformar a la cana, algo también muy difícil) y un sistema judicial que permita enjuiciamientos rápidos y efectivo cumplimiento de las penas. Si esto es utópico, o imposible, entonces recurramos a la ciencia y combinémosla con el «progresismo» o con el «kirchnerismo» cultural: esterilización para todos o ingeniería genética para todos, y así las probabilidades de amenaza disminuirán en el lapso de una generación. Si esta «biopolítica» atenta contra nuestra idiosincracia liberal o cristiana, y resulta intolerable para nosotros, entonces busquemos ayuda en Dios y no jodamos más.
Relato, lamento el mal momento.
Para mi la «inseguridad» es una política de estado.
Fulano.
Muchachos…se estan subiendo los animos.
En la Argentina el que afana lo hace porque quiere.
Porque con todas las dadivas que dan….Ahora…si no te sirve lo que te regalan porque queres tener un iphone y un ipad…o laburas o choreas.
Cambiemos ipad y iphone por paco y merca. Es lo mismo.
No se pueden erradicar. A menos que haya un fuerte compromiso del gobierno. Y no hablo de mano dura. Sino hablo de mano.
No se puede robar en los trenes ni desfigurar con botellas de vidrio.
No pido la pena de muerte para el chorito…solo pido la pena que le corresponda.
Se arregla facil. Es menor y no se lo puede encarcelar….Que se le saquen los planes a sus familiares.
Los que reciben dadivas del gobierno deberian ser los primeros interesados en mantener el status quo.
Siento mucha impotencia. Porque todos tenemos estas divertidas «anecdotas». Es mas que una sensacion.
Y si bien no lo comparto, alguno en su ceguera saldra cargado y empezara a bajar choritos. Y eso es el principio del fin.
De nuevo…no se puede eliminar el delito. Pero si se puede disminuir. Es cuestion de voluntad nomas.
Anonimo de las 16:32
Estoy de acuerdo con usted en que es tan delincuente el que consume como el que provee, lo que quise señalar es el motivo por el que lo hacen, porque aunque no tenga justificativo comprar cosas ilicitas, es importante tratar de establecer por que lo hacen si realmente queremos combatirlos.
MF
Fue una forma de redactar. No tuve intención de decir que vos hacías eso, pero insisto que no me parece que haya mucha diferencia entre un chorro y un tipo de clase media que está dispuesto a comprar mercadería que puede tener sangre.
Hace poco tuve una discusion con alguien que me decía sobre los que andan sin seguro, VTV y con una carcacha con las gomas lisas «¡pobre tipo no tiene guita!»
Bueno, si no tiene guita que no tenga auto.
Nada justifica comprar cosas en un desarmadero.
Relato:
Aunque es al cohete, mi solidaridad. Realmente envidio tu tolerancia al bancar excrecencias como adenoides ( con minuscula) y el nabo de Y, que acepta que en lo personal, si le pasa algo, pero que como sociedad, no se puede responder al delito como corresponderia ( si leyera al menos lo que escribe, tal vez hasta se avergonzaria de ser tan imbecilmente seudo-superado). Por donde yo vivo, en casi todos los lugares publicos, un afiche que tiene una foto de un revolver recuerda a los distraidos que, si lo usan para cometer un delito le corresponderan 15 anios, si al cometer ese delito lastiman a alguien, 25 anios, y si matan a alguien, su propia vida. Y te puedo asegurar que no es solamente un slogan. En general, aunque pasen anios, los terminan agarrando. Si los imbeciles que repiten como loros que la aplicacion rigurosa de la ley no sirve tuvieran medios para salir de sus cuevas verian que aquellas zonas que eran peligrosisimas en los 80 en Nueva York o Miami, hoy son perfectamente normales. Que te pueden afanar? Por supuesto, pero quien lo hace sabe que puede que no le salga gratis. Un abrazo
Hoy estoy más al pedo que de costumbre, así que voy a intentar una vez más…
Adenoz: Si hay dos ideas núcleo en los políticos argentos ellas son
a) Todavía no pudimos
b) lo recibimos como herencia
Perdoname que te diga que lo único que puedo juzgar son hechos y discursos.
No veo que el tema de la inseguridad o de la cultura del trabajo tengan ninguna curva en los últimos años.
¿Crecio el empleo de 2003 para acá obvio que si?
¿Se asistió de alguna forma a los que menos tienen? Si. En lo personal no como me gusta, ya que despues de 8 años se sigue con soluciones transitorias, como son subsidios y asignaciones.
Pero la cultura del trabajo decae. Los tipos que reciben plata a cambio de nada son demasiados. Y el ingreso de pibes a edad laboral sin ocupación es enorme (aún con los números de tu INDEC, la franja con mayor porcentaje de desocupación son los jóvenes)
Un tipo no deja de ser marginal porque le entreguen una Banelco y vaya al banco una vez por mes.
Un tipo no va a «aprender» rápidamente que no es digno que espere «que le den». Por eso digo que la marginalidad es una política de Estado. Por oposición. Porque no veo a nadie preocupado por dar vuelta las cosas.
Y la marginalidad trae aparejado que el tipo aprenda que las cosas llueven. Es adolescente y no entiende porque mierda no tiene todo lo que le quieren vender.
Porque amigo Adenoz, no se gastan lo que te chorean en ladrillos, o para darle de comer a su viejita postrada.
El arquetipo del pobre pibe que roba por necesidad, es cosa del pasado cuantitativamente hablando.
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Una realidad de la vida que aprendemos tarde o temprano es que la gravedad de matar a otra persona está condicionada en nosotros. En el que no está condicionada y está dispuesto a vivir en la clandestinidad la gravedad se reduce a que te agarren o no. Si la posibilidad de que te agarren es cercana a cero, matar es realmente facil.
Yo la verdad que o me decidiría a: no tomar tren, tomarlo sin celular ni plata, o tomarlo con revolver.
Ultimamente me esta gustando un Smith 642. Un tiro de 38 tranquiliza el ambiente en un santiamen.
Anonimo de las 15:37
¿Usted piensa que los honestos clientes de un desarmadero compran repuestos usados como una postura anti-monopolica?. No, compran ahi por que (ademas de importarles un rabano el origen) son mas baratos. Yo no puedo cambiarles la estructura moral que tienen ni que los agarre a rebencazos por el lomo. Pero si puedo como Estado bajar los impuestos y hacerles competencia con la industria licita de mi lado (ademas de perseguirlos judicialmente y bla bla bla). Por ultimo, no cometa el error de personalizar el mensaje. Yo no estoy hablando sobre mi comportamiento.
MF dijo
«Es una falacia, porque si bien es cierto que se roba para satisfacer una demanda, habría que preguntarse porque hay demanda de repuestos robados y no de repuestos nuevos. Obviamente por el alto precio de los repuestos nuevos cuyo componente impositivo llega casi al 60%. Si el estado pusiera freno a su voracidad y bajara los impuestos, bajarían los precios, aumentaría la demanda de productos nuevos.»
No estoy de acuerdo. Esto te colocaría en el mismo nivel ético que el chorro.
Si no tenes guita para mantener un auto, no lo tengas.
Sino el chorro podría decir : «Si fuera barato y facil me lo compro, pero como es caro y hay que laburar, choreo»
Upss…!!! Parece que alguien te leyó Mr. Relato:
http://www.lanacion.com.ar/1407480-arslanian-elogia-a-garre-y-critica-la-demagogia-de-la-mano-dura
MF:
Me gustó el inicio de su comentario. Claro, luego derrapó con el análisis histórico teñido de gorilismo.
Pero al final (con lo del atletismo) se reivindicó.
Los dejo, gente, es la hora de mi guardia en la cuadra. Dónde carajos dejé el pito? El silbato, digo.
Saludos Don Relato:
Los niños se educan a través de la imitación de las conductas de sus padres, esta es una característica propia de la condición humana y no puede ser suprimida por la voluntad. No es cierto que «el no tener para comer» conduce a los jóvenes al delito. Nadie entra a una carnicería a robar milanesas ni entra a una verdulería a robar lechuga. Tampoco es cierto que «la falta de expectativas de progreso» sea la causa, todos hemos visto como dedican las horas de clase a «joder al prójimo» desperdiciando la oportunidad de educarse y progresar. El objetivo de los actos delictivos es la adquisición de drogas ilícitas, tabaco y alcohol, como así también fetiches de la sociedad de consumo como telefonía celular, ropa deportiva y joyería. También es para financiar la diversión que muchas veces dura de Lunes a Lunes. Decir que «Vivir de joda» es la única expectativa de vida que tienen es una mentira. Esa es la única que les interesa por que así fueron educados por sus padres, hijos a su vez de «la juventud maravillosa de los `70».
Sostener que los «pibes chorros» son víctimas de la sociedad es de una perversidad supina. La teoría de las ONG que defienden «pibes chorros» es que la delincuencia se genera en la marginación que hace la sociedad de algunos de sus elementos. Así, como la sociedad somos todos, todos somos responsables de empujar a un joven al delito, incluyendo a las víctimas de dichos «pibes chorros». Los únicos exentos serían los propios «pibes chorros» por que al estar fuera de la sociedad, por haber sido marginados, ellos no comparten la culpa del pecado comunitario. Así que, según esta lógica perversa los «pibes chorros», son inocentes de su delito y del delito comunitario. El resto de la sociedad, incluyendo a las víctimas, somos culpables -según ellos- del pecado comunitario y en consecuencia, también somos responsables del delito del «pibe chorro». ¿Qué quiere que le diga?. Me parece que los únicos responsables son los que le ponen un «fierro» en la mano y les dicen «anda a chorear vos que siendo menor, si te agarran, llamamos a los abogados de la ONG del barrio y te sacamos en menos de 15 minutos.
Recuerdo haber leido que el ex secretario de seguridad de la Provincia de Buenos Aires, León Arslanian sostenia que se roban autos (o como en este caso celulares) porque hay gente que compra repuestos robados. Es una falacia, porque si bien es cierto que se roba para satisfacer una demanda, habría que preguntarse porque hay demanda de repuestos robados y no de repuestos nuevos. Obviamente por el alto precio de los repuestos nuevos cuyo componente impositivo llega casi al 60%. Si el estado pusiera freno a su voracidad y bajara los impuestos, bajarían los precios, aumentaría la demanda de productos nuevos. Cabe señalar que este pensamiento del señor ex secretario de seguridad ya mostraba una cambio sobre la acostumbrada “cantinela” de que “roban porque no hay trabajo”. Como si en un país normal los menores deberían estar trabajando.
Con respecto a los comentarios, algunos parecen haber olvivado que fueron los peronistas los instigadores del terrorismo de estado, a través de grupos como la Triple “A” y Montoneros. Además olvidan que fueron ellos quienes encumbraron a los golpistas Videla, Massera y Agosti en la conducción de las fuerzas armadas. Estos sujetos olvidan que el peronismo nunca fué, ni será democratico. Flirtearon con el fascismo Musoliniano, la revolución pseudo-marxista, el neo-liberlismo salvaje y en la actualidad con el clientelismo parasitario.
Por nuestra parte deberemos acostumbrarnos a vivir rodeado de rejas y alarmas, siendo victimizado por los electores de la presidente, ya sea con robos, asesinatos, violaciones o marchas de antorchas proto fascistas contra el «gatillo facil». Con respecto a la autodefensa le recomiendo la mejor de todas las artes marciales: el atletismo.
Opositor:
Te pensás que, a esta altura, tengo necesidad de venir a hacer campaña?
Lo de octubre ya está.
Ahora es puro deporte retórico.
Acá en mi provincia, tenemos a la «santafesina» que responde, en la actualidad, a Duermes Binner y nunca, a pesar de ser oponente político, critiqué por casos de inseguridad.
Es así, la nación, en este caso, no tiene injerencia. Bien, no creo que Binner aliente la marginalidad ni la criminalidad. Pero existe. Y no le reclamo soluciones rápidas, porque es claro que es compleja la cosa.
Por eso, venir a pedir soluciones pasados solo ocho años y viniendo del desastre, no me parece serio.
La mejor situación económica y la educación, claro que ayuda a solucionar la cosa.
Pero el choro siempre está. Como el sol.
Piscuiza:
Eh… no, nada, dejá.
Hay momentos en los que este blog se convierte en «El Show de Adenoz»
Una pena.
Relato: a vos y tu sra, ya te lo dije por ahí: abrazo enorme y lamento lo ocurrido.
Adenoz: con el mayor de mis respetos, sos un pelotudo importante.
Buena semana.
Piscuiza
Tenés el mayor de los valores para ser militante del FPV: la negación. El asado no sale, 30 mangos , el asado no sale 30 mangos, no y no….
Pero reconozco que tenes dotes de cuadro: Hablas de cualquier cosa menos de lo que se está hablando. Podrías reemplazar a Scioli en 2015.
Yo hice lo que se debía. Pedro, Perico y Juan hacen lo que se debe. Y no pasa una mierda. Ergo la culpa es de los tipos que reciben las denuncias, los que diagraman políticas de seguridad, los que administran justicia porque están haciendo algo mal.
Y si me compro una 40 (que lo hice) y un día me cargan a mi o yo me cargo a alguno, la culpa es de esos mismos.
Adenoz,sos un tipo inteligente que invalida sus propios razonamientos por narcicismo. Vos sabes perfectamente que de Videla para acá la marginalidad es una política de Estado
Germán:
Si te conociera más te diría que sos un pelotudo congénito, pero no es el caso.
Pelearse?
Papá, el chorito está acostumbrado a la trifulca, vive de eso, está todo el día «entrenando». La víctima, usualmente, se paraliza. Y cuando reacciona (las pocas veces) se enceguece y le pega a lo que no debe, aparte de que, si tenés menos estado que Palestina, vas a boquear a los pocos segundos.
Lo lamento mucho¡¡¡Abrazo grande.
De lo que te paso no voy a comentar porque me van a tildar de facho, pero el napalm sería una buena medida.
Despúes vemos si la culpa es del chancho o del que le da de comer.
Ahora se puso lindo el debate.
Faltaba nada más que un par se sacaran los prejuicios de encima.
Un opositor:
Fuiste a reclamar a las autoridades, pero no fue como esperabas. Entonces, que hacemos? Porque, que yo sepa, la disyuntiva es simple: o ir a las autoridades o no ir.
O delegás la justicia en los supuestos representantes o te olvidás del asunto.
Qué otra queda? Salir en busca de los choritos solo, armado con una sevillana? Queda buenísimo como guión, pero no da.
Nitanbuena (qué nick raro):
En mis comentarios hay de todo, estimada. Tengo un público variado, pero hay bastante de desdramatizar, como bien señala.
No te comás lo de víctimas sociales útiles, es para la gilada que nos vota.
Me parece que hiciste bien, te comiste una paliza, un mal momento pero te defendiste.
Hay que defenderse, cooperar con los ladrones es ser cómplice y perpetuar el miedo que ellos quieren imponer a la sociedad que todavía cree en la cultura del trabajo.
Estimado Adenoz! Quiero pensar que sus comentarios ácidos responden a un intento por desdramatizar situaciones que desde lo personal desestabilizan. Quiero pensar que sus comentarios son irónicos y metafóricos. Porque si en cambio pienso que su análisis responde enteramente a su modo de entender la realidad… la pucha!!
PD: sería interesante que cada tanto se baje del burbujeante mundo universitario y recorra un poco el real (…le aclaro que tengo mas libros que alpargatas, pero me tomo un poco el trabajo mental y fisico de embarrarme en la complejidad)
Ah! El FPV no es EL culpable del atraco, pero sí es responsable de hacer de los atracadores unas víctimas sociales útiles.
Ade:
Si es que sos capaz de comentar algo en serio, hacelo.
Siempre sostuve, y despues de haber estado de rehen con mi hija de 7 y el varon de 8 en mi casa, lo sigo sosteniendo, que no se puede ni legislar ni proponer políticas desde el punto de vista de una víctima.
La víctima quiere venganza. Hasta ahi, de acuerdo.
Pero no hables de las autoridades (y no me refiero al FPV): las que fueron hace 20 años, las de hoy o las que seran.
Haces trampa para comentar, como el imbecil de 13.05, soslayando partes de lo que lees.
En lo personal hice la denuncia. Me comi horas en la comisaría de mi zona, y horas en otra comisaría cuando aparecio destartalado uno de los autos que se llevaron.
Me comi horas en mi casa con la policia científica levantando huellas, y con el comisario y dos canas recorriendo terrenos linderos al pedo.
Y a los 60 días vino el mismo cana con la cedulita que decía «falta de pruebas». Mi mujer hinchada las pelotas decidió ir a la fiscalia donde la atendio amablemente un tipo, que le dijo ante su pregunta que las huellas nunca habian vuelto procesadas desde La Plata. -«¿pero Uds. la reclamaron?» -preguntó la patrona…cri…cri…cri…
O sea que ni siquiera saben si los choreos de la zona (Lujan, Pilar, Exaltación de La Cruz) los comete 1 banda o 100.
Poniendo un par de retenes en las 2 (DOS) rutas de la zona, no solo aminorarían los choreos en una zona que no les da otras vías de escape, sino que pararían otros delitos comunes en el lugar: abigeato y tránsito de droga.
Pero no. Solo están en la ruta para pedirte el matafuegos, y solo si no llueve.
Los dos móviles que tiene la comisaría de mi zona (a 14 km) recibe 750 mangos mensuales de Scioli para moverse. ¿Adivina que? ¡Los canas encima te piden guita para poder pasar una vez por semana por tu casa!
Entonces Ade, dejate de joder con las autoridades. Porque justamente eso es lo que pido yo. Que me cuiden, no que salgan de cacería a matar negritos.
Y hoy se les pide a Uds. porque Uds. están en el gobierno.
Es verdad lo que dice Mensajero en cuanto a la pasividad.
A mi me tocó estar presente mientras un tipo fajaba a su supuesta pareja en la calle. No sé de donde saqué bríos para meterme, supongo que fue instintivo.
Entre los dos la dejamos a la miseria.
Por fin alguien se animó a decirlo!!
El FPV es culpable del atraco.
Listo, estamos todos, poné la mesa, vieja.
A los pasajeros, ya que no se los puede cagar a patadas, al menos habría que exigirles que «paguen la entrada al show», que vieron cómodamente desde sus asientos.
Lamento la situación que pasaste, pero viste como es esto, de acuerdo a Zaffaroni robar un celular no es delito porque segun la teoria del embudo, el ladrón es víctima de tu demostración conspicua de riqueza.
Pero mi teoria, es que el gobierno, en su intento de, por un lado, hacer honor a su palabra con los narcotraficantes que pusieron guita para la campaña, sacan a los gendarmes de la frontera para que, como bien decís vos, emprendedores del capitalismo argentino como los muchachos que flotaban en el charco, puedan generar riqueza y de paso mandar un cheque a nombre del FPV. Por otro lado, para no enemistarse con un sector que le genera muchos votos, es decir, el lumpenaje nacional y popular, hijo de vivir sin laburar a expensas del estado y de los bienes ajenos. Entonces, calculo que se les ocurrió la brillante idea de, como sucede con el tránsito en Argentina, si el Estado no se mete ni hace un carajo, solito encontrará su manera de acomodarse, de forma que la gente se acostumbre a la situación, y que la cantidad de chorros y choreados se mantenga en niveles más o menos estables, sin necesidad de meter a nadie en cana y por lo tanto se gane la enemistad politica de la toda la familia que vivia de lo que afanaba el pobre delincuente detenido. PD : Puse mi voto soberano (agarrámela con la mano) en Bitacoras.
Ok, canaleón, andá a «Revancha S.A.» de mi parte y fijate que te hagan un buen servicio y descuento.
Adenoz: sólo alguien que no leyó nada (o se hace el desentendido), «recomienda» ir a las autoridades, cuando ya está escrito que pasó con las autoridades del lugar.
Relato: Todavía siguen intentando explicarme la diferencia entre Justicia y Venganza. Y sigo sin entenderla cuando la venganza es justa. Saludos
Aflojá, loco, ya fue. En serio.
Escribite algo. Sobre todo lo que me debés.
Sinceramente, cero ganas de comentar, pero sólo voy a decir una cosita:
A la justicia, como ex miembro de la misma, me la paso por el quinto forro de las pelotas.
Me dejan 10 minutos en una habitación de 3 x 3 con los dos monchos sin botellitas de vidrio y soy feliz.
Ah, me olvidaba.
En la facu me chorearon hace un rato. Merecía un 9 y me mandaron un mísero 6.
Un robo total.
Ambrose (y en usted, a los demás):
Ud, indudablemente, anida deseos de venganza, e’cir, de tomar la justicia en sus manos.
Piensa que sería reparador y que, por supuesto, le causaría placer, ya que el sentimiento de rencor es elocuente.
Ha pasado por una situación límite que lo hace reaccionar instintiva y asocialmente, despreciando la reparación legal.
En otras palabras, y citando a Freud, usted los quiere «hacer cagar sangre».
Serénese, hombre, y busque refugio en otras actividades que lo distraigan de ese sentimiento. Tenga en cuenta que la moderna legislación enfoca en la reeducación del criminal o su reforma, dejando de lado la instauración de la vendetta como equilibrio.
No sé, e’cir, me parece.
Nadie queda exento de la criminalidad, pero los casos particulares son solo eso y lo único para lo que sirven es para exacerbar ánimos revanchistas y pedidos urgentes para que alguien asuma la responsabilidad, en la certeza de que nos movemos en un tema bien complejo y de larga data.
Quiere solucionarlo? Acuda a las autoridades. Expresarlo por este medio solo alarga el proceso necesario para asumirlo y lo coloca en una postura de victimización que no agrega ni quita absolutamente nada. Además… Caramba, ya es la hora.
Nos vemos la semana que viene.
No se olvide abonarle a mi secretaria.
Contado, obvio.
@Anónimo (13:05): Te referís al Nunca Más de las Madres de la Plaza de Meldorek? O a la mano dura de los militares de los 70’s que ya se fueron hace décadas.
Entendé que no es una cosa ni la otra, no intentes vendernos blanco o negro habiendo tantas escalas de grises (y que, por lo que veo, te perjudicarían «el modelo»)