Disforia de Animo
Le darían bola si la escucharan pero, evidentemente, no es el caso. Otros sostienen que, al menos, la escucharían, pero les habla en cualquier idioma. La Presi pidió a los sindicalistas que tengan mesura al momento de reclamar. Dos días después, Pablito Moyano bloquea las plantas de combustibles de la provincia y ciudad de Buenos Aires. «Si hubiera utilizado otros términos como ‘eh, amigo, no te ortivé’ o ‘recatate, gato’, habríamos entendido de una», sostuvo un vocero del gremio de los camioneros, al tiempo que manifestó que un contundente ‘sáquenla un poquito’ no habría dado lugar a segundas interpretaciones. Tomada llamó a conciliación obligatoria, y Moyano Jr. tiró buena onda: «Si no hay arreglo después de la conciliación, se pudre el rancho.»
Debo confesar que siento algo de lástima por Carlos Tomada. Es un tipo que se cargó el hombro a cuanto muerto le tiraron por la cabeza, se puso en defensa de lo indefendible y se especializó en intentar apagar incendios con una pistola de agua. Al pedo. Se le ocurrió lanzarse como candidato a Jefe de Gobierno de la Ciudad y se encuentra a Moyano apoyando a Boudou y el resto a Filmus, el ser vivo con menos carisma desde la extinción del Dodó. 
Daniel Filmus es un caso interesante para mencionar en el análisis de la Política como el arte del  vendehumo. Lleva cuatro años contratando a Rouvier mediante una locación de servicios. O sea, todos los meses el Estado le paga a la consultora de Rouvier religiosamente con la nuestra. Rouvier, como contraprestación, le vende a Filmus más humo que Cappa y Caruso Lombardi juntos. Sólo así se explica las burradas que dice Danielito cada vez que le ponen un micrófono. En la Ciudad en la que el estado de la educación pública es prioritaria sólo para el 11% del electorado y sólo el 8% considera que el nivel es malo, a Filmus se le ocurre hacer campaña pegándole a Macri por el nivel educativo de los porteños. Más allá de eso, Rouvier tampoco hace milagros. Escuchar al fenómeno de la escuela shopping hablando de la privatización de la educación, da un poco de nervios. Por suerte, Filmus le pone onda a la campaña contándose unos chistes geniales, como que el Frente para la Victoria gana en primera vuelta en Capital Federal.
Los que no están tan seguro del resultado electoral son los que rodean a Cristina. Saben que con ella sacan un 33% y, si no se llega a presentar, el último tendrá que apagar la luz. Por eso le meten garra, la endulzan a la hija llevándola a los actos y le compran jueguitos nuevos para la Play al Máximo. Si fuera por su entorno, Cristina estaría inaugurando hasta los carritos pochocleros en la peatonal San Martín de Mar del Plata, mientras anuncia el Plan Manzanas Acarameladas para Todos. 
Ya no le respetan ni un mal día. En su discurso de ayer, estaba más puesta que Samantha Farjat en El Cielo. No paraba de temblar y llorar. En ese estado calamitoso y lamentable, la subieron a un palco y le pusieron un micrófono. Ella hizo lo que pudo y criticó a los políticos que dan por dar pero no organizan a la gente para que se valga por si misma. Evidentemente, estaba un poco desorientada y se olvidó que ella es el oficialismo, ese mismo oficialismo que en cada elección tiene el plan canje Un Voto – Un Electrodoméstico o Cuatro Chapas y que en cada acto garpa por cabeza más que la Asignación Universal por Hijo. 
Fue uno de los discursos más alucinógenos que escuché en los últimos tiempos. Se puso a hablar del comedor estudiantil de un colegio de La Plata, recordó que ella no iba al comedor universitario, porque vivía en Tolosa y eso era para los que venían del interior y hasta habló de las rutas de Entre Ríos y las cloacas de Presidente Perón. Luego le pidió a una chica que no llore, mientras el resto gritaba «Cristina corazón, acá tenés los pibes para la liberación.» El orgasmo de la confusión tiempo-espacio estalló en la mística socialista, con banderas peronistas y funcionarios de un gobierno de retórica progresista y gestión feudal. Tiró un poco más de lástima diciendo que «de los dos, queda una» y luego arremetió de vuelta con la crítica hacia la realidad argentina -de la que ella es parte fundamental hace 8 años- al remarcar el problema de los hogares donde nadie tiene trabajo. Para finalizar convocó a toda la sociedad a colaborar en el proyecto de país mientras la monada cantaba «Che, Gorila, no te lo decimos más, si la tocan a Cristina, qué quilombo se va a armar.» Bipolaridad al palo, aunque un asesor aclaró que «la Presi no está deprimida, tan sólo tiene disforia de ánimo.»
Por suerte para la causa Nac&Pop, la militancia no conoce de fronteras. El hijo de Firmenich desde España y los hijos de varios exiliados desde México, realizan actividades para captar el voto de los argentinos en el exterior. «Sólo los que estamos lejos podemos apreciar el cambio que vive la Argentina desde que están los Kirchner», refirió un compañero mexicano que demostró su compromiso kirchnerista al tratar de boludos a los que no piensan como él, afirmando que los que viven en la argentina y no lo ven, es porque vivieron el cambio de a poco. Como allí el Nestornauta no prendió mucho, por ahora se debaten entre el Néstor del 8 y un pingüino con bigotitos cantinflas. Lamentablemente, ya descartaron la imagen del Chómpiras y el Botija, por una cuestión de la alta competencia para acompañar a Néstor en la dupla.
Viernes. Son una historieta. Más dibujo que argumentos.