Divagues

Permítame una foto para empezar a buscar a su hermano inmediatamente, señorita. Ah, no tiene una encima. Bueno, sí, sería de gran ayuda si nos puede traer una de su casa inmediatamente. Mientras tanto, si me efectúa una breve descripción así voy pasándolo por radio. Si, atención. Se busca a masculino, de 19 años de edad, contextura delgada, mediana estatura. ¿Eh? ¿Cejas depiladas? Ropa varios talles más grandes. Piercings en la boca y en la ceja. Cabeza a medio rapar con un corte tipo felpudo en la parte superior. El sujeto es gangoso al hablar, y camina desgarbadamente, como si tuviera joroba. Boca abierta hasta cuando no habla. ¿QSL? No, Gutiérrez, no me traiga a toda la plaza junta, con que…sí, entiendo, Gutiérrez…ahá…sí, tiene razón… Bueno, señorita, lamento informarle que estamos en un problema. Oiga, no, no es que no querramos trabajar, pero si vamos a demorar a todos los que portan este rostro, se visten de este modo y caminan y hablan como usted lo describió, tendríamos que parar al 21% de la población total de Argentina y no tenemos tantos uniformados para eso.
Desde hace ya varias décadas, la pobreza ha ingresado en un camino irrefrenable en su ascenso social hasta ocupar el lugar central de nuestra sociedad. No salió como se esperaba, no mejoraron en su status, pero hoy los tenemos asimilados y ya no los miramos con temor a terminar como ellos. Puede que los veamos con cagazo a que nos hagan algo, pero no pasa de ahí. No habrá salido como soñábamos hace varios lustros -allá cuando el desempleo era de sólo el 2,3%- pero algo es algo. 
En aquellos tiempos arcaicos de pleno empleo, trabajar no era un derecho, sino un deber. La educación era una joyita, con algunas fallas, claramente -si tenemos una mujer de 60 pirulos que dice hachedoscero, evidentemente ya había fábrica de burros en aquel entonces- pero que permitía que cualquier hijo de vecino pudiera acceder a unas aulas donde les enseñaban las materias básicas que hacían a la cultura general -de antaño- y hasta les explicaban como prevenir enfermedades en higiene y puericultura. La salud pública era precisamente eso: salud y pública. No existía nada en una clínica privada que no tuviera el hospital público más cercano. Obviamente, la asistencia social por parte del Estado era un derecho, y no una obligación.
La sentencia menemista «siempre hubo pobres» fue un certificado de defunción a la búsqueda de la supresión de la pobreza. Es cierto que siempre hubo pobres, pero también cáncer, y sin embargo no me imagino que se suspendan las investigaciones para hallar una cura. Pero las afirmaciones son propias en tiempo y espacio. Por aquel entonces, a la sociedad -hablo genéricamente- le importaba un pepinazo si había o no pobres. Siempre los hubo y, probablemente, siempre los habrá. Pero de ahí a bajar los brazos, hay un largo trecho. Sin embargo, en la década del ´90 ocurrió un evento del que, algún día, la sociología tendrá que hacerse eco: tuvo inicio la cultura de la marginalidad. 
Algunas décadas antes, los informes económicos sobre los estratos sociales no medían a la clase baja, dado que no la registraban como tal. Estaban la clase alta, la clase media y los trabajadores. El sueño generalizado -lo que podríamos llamar «The Argentinian Dream»- era promisorio para cualquier tano recién bajado del barco: ellos llegaron, trabajaron, tuvieron su casa y educaron a sus hijos, que en muchos casos llegaron a profesionales y se colocaron en la clase media o alta. Golazo de media cancha. ¿En qué otro país se podía conseguir eso sólo de una generación a la siguiente?
Los años fueron pasando, los gobiernos se sucedieron, los golpes de Estado se hicieron costumbre, pero con o sin inflación, con o sin abastecimiento, con o sin dólar bajo, con o sin democracia, la posibilidad de subir en la escala social seguía vigente. Creo yo que el mayor daño que dejó la última dictadura militar no fue el aniquilamiento de los subversivos perejiles en complicidad con sus mandamases europeizados, y de todo lo que se pareciera a un subversivo, aunque no lo fuera ni por error. Además de matar gente la dictadura destrozó -literalmente y a mucha consciencia- el aparato productivo argentino construido durante muchas décadas. Y el resultado comenzó a verse ya en el gobierno de Galtieri, cuando la desocupación y la pobreza dejaron sus cómodos lugares bajo el 5% para nunca más volver. 

La primavera alfonsinista sobrevivió a los planteos militares, al Plan Austral, a La Tablada y al Coti Nosiglia. Sin embargo, no sobrevivió al Plan Primavera, y la hiperinflación hizo el resto para que el país llegara al 8% de desocupación y un 47% de pobreza. La convertibilidad de Cavallo y Menem apareció como cura milagrosa. La extinción inmediata de la inflación y la reducción de la pobreza a niveles no vistos desde 1977 fueron mérito más que suficiente para que hasta el Diego llevara una remera con la leyenda «gracias Mingo» y la mayoría del arco político abrazara al justicialismo neoliberal. Como todo lo bueno no puede durar, la pobreza empezó a subir, el desempleo también, y se cruzó la barrera de los dos dígitos, llegando a un inédito 17% en 1996, para luego bajar a donde más cómodo se sentía, alrededor del 13%. El gobierno de De La Rúa no tuvo mayores cambios en el ascenso de la pobreza-desempleo, y el estallido -con su posterior devaluación- nos colocó en un precioso 53% de argentinos que no alcanzaba a cubrir la canasta familiar, y un nada envidiable 21% de compatriotas sin laburo. 
La pseudobonanza que afloró en el país de la mano de la soja y el tipo cambiario, fueron reduciendo los índices de pobreza hacia el 23% en el primer trimestre de 2007 y la desocupación hacia un 9,8% en el mismo período. Lo que vino después no puedo tenerlo en cuenta dado que, luego de un segundo trimestre con ascenso de la desocupación -que volvió a cruzar los dos dígitos- el Indec fue intervenido. Sin embargo, los índices de desocupación -nobleza obliga- son los más bajos de los últimos 15 años. 

Pero como los números no siempre reflejan la realidad como corresponde, cabe aclarar que la desocupación del 15% de los últimos años de la convertibilidad, comprendían a una población de desempleo estacionario. Gran parte de quienes integraban ese porcentaje eran desempleados por poco tiempo, empleados por otro poco tiempo, desempleados por poco tiempo, y así. La desocupación de estos últimos años es, lamentablemente, estructural, lo que quiere decir que gran parte de los desocupados no consiguen trabajo desde hace años o nunca lo tuvieron. Y esto, estimados chichipíos, es lo más grave, dado que contribuye y nutre la cultura de la marginalidad.
La marginalidad fue un factor social por años, un componente minoritario que estaba al margen de aquella sociedad de ascendencia social, o sea, sin integrarse, sea por desempleo, pobreza, ilegalidad, o lo que fuere. Ser pobre no significaba ser marginal. A fines del siglo pasado, las clases media y alta empezaron a hacerse eco de los gustos de las clases bajas. En las fiestas de la Quinta de Olivos se bailaba al ritmo de Comanche, La Ventanita de Grupo Sombras alegraba cualquier casamiento de la High Society argenta, y en la televisión abierta pasaban tardes enteras de grupos cuyas le
tras no calificaban para pasar el primer filtro del Comfer. De a poco, las canciones llamando a matar un rati, a aspirar poxirán y salir de caño, empezaron a ser cantadas por todos los jóvenes, tuvieran el poder adquisitivo que tuvieran. Así no fue de extrañar que viéramos pasar un auto con quince lucas de tuneado encima, con Pibes Chorros a todo volumen. 
En un increíble proceso de años, de a poquito fuimos asimilando a la pobreza como algo normal y nutriéndonos de su cultura. La globalización también hizo lo suyo y los adolescentes del pobrerío urbano empezaron a adquirir gustos más sofisticados en cuestiones de indumentaria: zapatillas de 150 dólares, remeras de equipos que no conocen que practican deportes que ni saben que existen, celulares, reproductores de mp3, etcéteras. Obviamente, esta clase de gustos tienen su precio, difícil de pagar si se pertenece a ese porcentaje que no alcanza a cubrir la canasta familiar. 
Como el trabajo ya les resulta extraño -la desocupación estructural lleva a que un pibe que hoy tiene unos 16 años no haya visto laburar nunca a sus viejos- el caldo de cultivo para la delincuencia esta disponible para cualquiera. La falta de contención social -hoy confundida con mero asistencialismo- lleva a que se desee lo que el otro consume, se odie al que tiene lo que uno no tiene, y se acceda a ese producto por la fuerza, porque así se desea, porque sí. No es una cuestión de educación, es una cuestión cultural en el mayor de sus significados. Así lo aprendieron, así lo mamaron, así lo creyeron correcto. 
Las actitudes adoptadas por los gobiernos que capearon las distintas crisis de las últimas décadas, hizo lo suficiente para que la marginalidad se afiance. Después de cada hecatombe económica, el ejido social tuvo cada vez menos fuerza de reflote y así lo vimos en 2002, donde las calles parecían Haití y las líneas ferroviarias dispusieron trenes fantasmas para transportar a los cartoneros de la patria. Lamentablemente, el ejido social de los sectores más pobres hoy no tiene -ni a palos- la fuerza suficiente para salir a flote, ni las ganas tampoco. Y el Estado no hace mucho por ello.
Hoy el pobre es pobre porque sí. Se entiende que siempre existió, que tiene una cultura propia que hay que respetar y el gobierno debe garantizar los recursos necesarios para su supervivencia, no para su progreso. Aman tanto a los pobres que los quieren así, bien pobres, bien urbanos y dependientes de la teta del Estado. La culpa también hace lo suyo y ante cada derecho exigido, nadie se atreve, siquiera, a exigir el cumplimiento de una obligación. Lo que se quiere se obtiene, así sea una clara necesidad como un bolsón de alimentos o un mero capricho, como una vivienda gratis en un buen barrio porteño. Así como los «pobres» de antaño llegaban al puerto e iban a parar algún recóndito lugar para construir su vivienda -a unas dos mil veinte leguas marinas de sus casas- los de hoy no tienen ganas de tanto esfuerzo. La cultura marginal -urbana, como ya dijimos- no quiere vivir donde pueda progresar, sino donde pueda estar más cómoda en el regazo del Estado al que desprecia.  
Los políticos de cualquier partido sienten pánico por quedar mal ante una sociedad que reclama reglas claras, aunque lo haga cada vez menos y ahora se limite a exigir orden cuando una horda ocupa un parque público. La búsqueda de diálogo y consenso ha desplazado abiertamente al mero cumplimiento de la ley, y el monopolio represivo del Estado -una de las cosas para las que fue creado- hoy es visto como «volver a la dictadura». Las leyes pretendidamente inclusivas son aplicadas de forma asistencialista y discrecionalmente. La exigencia de paliativos para necesidades les da pavor a muchos y salen corriendo a buscar la forma más rápida de solucionar el reclamo de los que no producen, a costas de los que sí lo hacen. Buscar el ideal de una progresiva inclusión real no da, y si se hiciera, los resultados recién se verían a largo plazo, en otro gobierno. Por lo pronto se justifica cualquier exceso del sector bajo como una reacción ante la ostentación de los que más tienen, como si hablar por celular en avenida Rivadavia estuviera a la altura de comer langosta en Ciudad Oculta. La falta de educación es otro de los caballitos de batalla de quienes están en el poder desde antes que Dios hiciera la luz. Lamentablemente, no pueden darse cuenta que lo que queda de la sociedad argentina fue construida sobre una base inmigrante, pobre, analfabeta y plena de necesidades, pero con la cultura del trabajo tatuada. Ante cada expresión de bronca de quien fue víctima de un ilícito es cada vez más común ver que sale algún culposo a colocar a la víctima en un rol de victimario odioso hacia quien no tuvo las mismas oportunidades.
La cultura de la marginalidad llenó el vacío producido por la desaparición de la cultura del trabajo, cuya ausencia afecta a todos los sectores de la sociedad. Es más común ver a un pibe de veinticinco años rascándose el higo o haciendo que labura, que a uno que se desloma por progresar. Los de clase media para arriba saben que tienen el respaldo de los padres en caso de que les den un puntapié en el upite por no mover el amperímetro laboral. El techo lo tienen garantizado y la vivienda propia algún día llegará, probablemente, en la sucesión de bienes.
A muchos se los puede ver en cualquier plaza del conurbano profundo, un día cualquiera a altas horas de la noche, o en las esquinas de cualquier barrio de Buenos Aires. Tienen su auto -comprado con plata familiar, obviamente- o su motito con parlantes -minicuotas Ribeiro todo lo puede-, no trabajan, no estudian. Alguna vez hicieron una changa y sintieron que ya estaban para jubilarse. Hacen culto de la moda marginal del momento, adoptan sus modismos al hablar, sus gestos y se visten todos con distintas variantes del mismo uniforme.

Sinceramente, creo que a esta altura cualquier tipo de paleativo queda corto. Generar empleo en una sociedad que no sabe para qué sirve trabajar, no tiene sentido. Dar derechos ante cada necesidad sin exigir una contraprestación -por más simbólica que sea- sólo genera más necesidades -nuevas, más caras- a cubrir. Quizá sea hora de plantear un cambio cultural serio, antes que el choque de civilizaciones sea irreversible. Tal vez sea el momento de buscar la forma de reformular las cosas y que las nuevas generaciones pudientes entiendan que a papi no compró la casa con el premio del Quini 6 y que por algo los abuelos eran pobres. En una de esas, sea el momento de intentar algún modo de que las generaciones venideras menos pudientes entiendan que los que tienen algo, no se lo robaron a nadie. Tal vez sea hora de dejar de añorar orgullos pasados y repetirlos.

Viernes. Tal vez sea hora de que me ponga a laburar…nah, es viernes.

Si querés que te avise cuando hay un texto nuevo, dejá tu correo.

Si tenés algo para decir, avanti

(Sí, se leen y se contestan since 2008)

99 respuestas

  1. pseudo artista rosarino:

    tuviste que nombrarme. no podes vivir sin mí adenoz. me extrañanste mucho forrazo?

    Es verdad que me enojo útlimamente. Tengo miedo que Moreno me deje sin fideos italianos , tenga que lastrar los nacionales y eso me pone loco.

    Repetí. Chucky, mantenido, bohemio noctámbulo,horarios poco cristianos, solitario de internet. no seas boludo man ,que estoy de vuelta y necesito que la cacatúa del pueblo a la vera del río, que quiere pero no puede cumpla su función circense.

    Tengo un estigma brother. Siempre gano

    saludos

  2. Estimado RDP no se olvide del esfuerzo de los sindicatos en esto, en mi experiencia he visto como en vez de trabajar para mejorar las condiciones de trabajo, la productividad de las personas, han sido grandes defensores de vagos afines.
    El resto, de acuerdo, hemos hecho un gran esfuerzo por dejar la cultura del trabajo en categoría subcultura o tribu urbana

  3. Denostates, te respondo a tu segundo comentario. Piensa en Finlandia, Singapur e Israel. El futuro de cada una de esas naciones sin gente pobre es sencillamente brillante. Los finlandeses se preocupan sólo de moejorar su economía, en fomentar la ciencia y la tecnología made in Finland y en ganar títulos deportivos a nivel mundial.

  4. Como dijo Relato, aquello que era orgullo de Argentina en su salud y educación pública, basada en una concepción europea de la sociedad (para bien o para mal, guste o no), hoy se va convirtiendo en el típico país latinoamericano de hace 30 años atrás, lumpenaje generalizado, y dos capas de la sociedad muy diferenciada, las que accedian a los servicios privados (salud y educación de distinta calidad segun la guita que pudieran pagar), vivian en barrios claramente marcados de clase media, alta, etc y la turba que se conformaba con ir al hospital una vez por lustro, mandar a los pibes a ver si terminaban el primario, depender del estado para una subsistencia básica y una delicuencia nutrida. Como dije otra vez, este Gobierno es la versión católica de la pólitica, que vanagloria a los pobres porque de ellos será el reino de los cielos, y por lo tanto sacarlo de su condición de pobre seria casi una herejia politica.

  5. Agrario:
    Gracias por preguntar.
    En un tiempo habíamos implementado con un grupo solventar con una suma fija (era el 1 a 1) a una familia sin recursos hasta que el padre consiguiera laburo y generar una reacción en cadena, o sea el tipo se sumaba al grupo. Fue unos 6 meses y no anduvo. Cuando pudimos mejorarlo llegó el 3 a 1 y a la mierda. Pero no descarto implementarlo nuevamente.
    Ahora, con la Enana, hacemos, los fines semana, talleres de arte en dispensarios, bibliotecas o comedores. Hasta ahí llego, por ahora.
    No sé, capaz que si multiplicaran este tipo de cosas, a lo mejor se cambia algo. Igual no la voy de idealista, me causa placer egoísta realizarlo.
    También da pequeñas alegrías. Hay un pibe (Gastón) que, instintivamente, es un genio artístico en potencia.
    Ya le hice una falsa denuncia para que lo encanen.
    Una cosa es ayudarlos y otra muy diferente que te caguen el negocio.

  6. Sacando al eje del mal Adenoz_Y?_Florencia Peña que tienen claro lo que quieren, o sea tetas grandes, el resto tenemos menos opciones que Zulma Lobato.
    La Gorda Carriò parece Juana de Arco, recièn quemada.
    Duhalde ya demostrò que es capaz de hundir un bote salvavidas de telgopor.
    Los radicales ni siquiera dan làstima.A veces hasta ternura, por lo inùtiles que son.
    Los Rodrigez Saà…bueno, alguien que fuè capaz de encamarse con Ester Goris no tiene los patos en fila.
    Macri es màs parecido a Austin Powers que a Rudolph Giuliani, y Rodriguez Larreta y la vice lo ayudan mucho en esto.
    Què quiere que le diga, Relato, yo me puse contento cuando el Opus Dei transmutò un carcinoma diabòlico en una amìgdala inflamada y angelical. Las opciones eran màs feas que ver a Florencia de la V depilàndose la entrepierna.
    Lo dejo porque es Viernes y tengo porròn con los muchachos a las 19, pero ya voy aflojando con el laburo para no llegar cansado.
    Un saludo y buen finde.

  7. RDP,
    Soy anónimo de 1139.

    Con todo respeto, no contestas la preguntas.

    Te pregunto por progreso del país, el más alto de la historia de la Argentina, y me contestas sobre 15 indigentes en la plaza de mayo, creados por Carlos Saul y no por CFK…

    Perdón, pero creo que sos ciego ante el NUEVO PARADIGMA MUNDIAL.
    CFK, es una estadista que realmente dejó chiquitos a todos en el G20.

    Rosas, Yrigoyen, Perón, Nestos y la más grande… CFK…

    Saludos,

    Maximo

  8. excelente, como siempre. Coincido con la mirada tuya desde casi todos los aspectos que describís, pero para mí la industria nacional salvo algunas ramas de la misma siempre se las arreglo para vivir del estado (tipo de cambio, subsidios, contratos,Banade, derechos de importación)Creo que también tenemos un empresariado local del mismo nivel que nuestro gobernantes, desde el año que se quiera mirar. Ejemplos sobran y acá en mi ciudad también.
    Con respecto a Adenoz, más allá del boludeo, me gustaría que el propanga alguna solución a este tema desde su mirada. Como le reclama a RDP.
    Abrazo.

  9. Es increíble que en la era de las comunicaciones, en el mundo la ignorancia este ganando tanto terreno. Esta gente no es marginal, es ignorante. Y pasa en todo el mundo. Tener o no dinero da lo mismo. Si sos una persona que piensa, de alguna forma honrada y sin joder a nadie, te la vas a rebuscar. Hoy la gente no piensa, tenga el nivel económico que tenga.

  10. Un par de cosas.
    Este post (su esencia) ya lo leí otras veces, con variantes.
    Para cuándo uno sobre inseguridad o el aborto?

    Denostates:
    Como ya no lo veo publicado, te referís a un comentario que me estaba dedicado?

    Chuky:
    Te lo digo acá: mostraste la hilacha. Te enojaste. Perdiste.

    Repito lo que puse en feisbuk:
    «A estos negros los arreglamos con un plasma para que miren a Tinelli. Y si no aprenden modales, se los puede mandar a hacer el servicio militar durante tres años, para que se hagan hombres que quieren a los hombres.
    O de última, rociarlos con napalm».

  11. Anónimo 11,39:

    Diste en una tecla incómoda. Yo también me hago la pregunta «qué carajo ven los de 678 que yo no vea».

    Yo, sinceramente, no puedo ver oportunidad y progreso cuando en 5 cuadras tengo a tres pibes, dos ancianos, un discapacitado y cuatro mujeres con bebés a upa mangueando una monedita para subsistir. Posta que no lo veo.

    Si por la inflación alta y no reconocida, en cada paritaria el asalariado recibe el aumento que hubiera necesitado el año anterior, tampoco veo el progreso y la oportunidad.

    Si un comerciante se ve obligado a cerrar el laburo o vender la porquería que se produce acá -tan cara como la importada, y muchísimo más berreta- no veo el progreso.

    Si lo que se considera industria nacional tecnológica, no es otra cosa que un rompecabezas de partes importadas, no veo el progreso.

    Quizás, lo que no ven los kirchneristas es la calle. Se cierran sólo en los números del Indec intervenido. Seguramente es por ello que creen que ya no hay indigencia, como dijo Moreno hace 6 meses desde la Casa Rosada. Curiosamente, no hay forma de salir de la Rosada sin ver a indigentes en situación de calle: los hay sobre la Plaza de Mayo, debajo de la galería de Alem o de Paseo Colón, o sea, las tres salidas de la Rosada.

    Sinceramente, repito, no sé que ven ellos que yo no vea.

  12. Anonimo de 11.39,me parece que o sos ironico o te tragas el relato,si a vos te parece que consumir con la guita ajena crea posibilidades de progreso,asi les fue a los Espanioles,Griegos y otros cuando la guita se termino.

  13. Le pifiaste fiero, Relato. No me imagino a un agente de la Bonaerense usando la palabra «desgarbadamente».

    Saluti,

    Muñeco

  14. ¿Tasa mas alta de ocupacion o tasa de personas directa o indirectamente subsidiadas?

    RDP, si cierro la importacion, le doy negocios a 5 amigos, y esos contratan esclavos por 3000 pesos que al final pagamos los consumidores, es un subsidio de desempleo encubierto.

    No jodamos, esto es una economia manejada por una gorda de palermo sensible, con un hijo falopero y un ferretero de sarandi.

  15. Me agarra el viejazo y siento ganas de cantar «qué pasa esta tarde que está la cosa negra, negra».
    En otra época tal vez ya habría explotado el malhumos de algún milico y entonces, esperanzados, caíamos de la sartén al fuego. Hoy no le veo solución y tal vez no la haya, pero que la cosa está negra, negra, es cierto porque no hay alguna opción o interés en que la haya.
    Nuestro país se interna cada vez con más ganas en el laberinto de los pueblos que sobreviven porque el aire es gratis y si no tocamos aún los niveles de algúna remota nación africana, no pierdan las esperanzas que vamos derecho a eso.
    Si hay quién tenga la receta para evitarlo, que la plantee rápido porque mucho tiempo no nos queda.

  16. Genial,

    Crédito Frávega también lo puede todo.

    Tal cual, antes se decía que esa masa de pobres mantenía los sueldos bajos. Ahora mantiene las urnas llenas, (y no se van a acabar mientras el voto sea obligatorio)

  17. El contra post de lo que escribiste es la historia de Salvatore y Antonia que perdieron todo y pidieron trabajo durante más de un año apelando a todas las instituciones.

    El sistema les ofreció primero un plan de capacitación que no terminó en el trabajo prometido, y luego directamente limosna a cambio de declararse inhábiles para trabajar.

    Como solamente sabían vivir de su trabajo, insistieron hasta que se cansaron y se suicidaron.

    http://www.lavozdegalicia.es/noticia/internacional/2012/01/13/dos-sexagenarios-italianos-quitan-vida-tras-perder-trabajo-casa/0003_201201G13P22994.htm

  18. Lindo el diagnóstico.
    Pero no alcancé a encontrar (soy de leer rápido) ni una sola propuesta, más allá de la expresión de deseos del anteúltimo párrafo.
    Más de lo mismo.
    Estos troscos…

  19. RDP,
    ¿Que tal si estás equivocado? El otro día hable con un amigo K y ve otra película. Ve que ahora, el 80% de los que tienen Planes mandan a sus hijos a la escuela y que esos hijos (vestidos como los describís) serán trabajadores de las empresas que progresan gracias a la maximización del consumo que sus padres hacen con la plata de los planes. Keynesianismo Puro, me explico mi amigo K.
    ¿Como explicas que vos vez pobreza y 678 ve progreso y oportunidad?
    ¿Que no estás viendo?
    Otro concepto que me explicó mi amigo K es que vos NO crees en la gente, crees en el mercado, El Progresismo tiene como axioma creer en la gente….
    Valoraría mucho tu respuesta….
    Máximo

  20. Don Relato: Me ha recordado un interesantísimo debate que tuvo lugar en la clase de Perspectiva Sociopolítica (no he caido tan bajo como para llamarla, por amor a la vagancia, con el apócope de «Socio») del profesorado, acerca del populismo. No volaron sillas porque los miembros de la elite que fuimos bendecidos por el privilegio de recibir educación superior pública y gratuita, (ya que lo único en lo que debemos invertir es en los calamitosos viajes en desastrosos bondis y trenes, en pilas de materiales de estudio hasta la vergüenza y humillación de andar por la vida con libros fotocopiados en los que se nos va el sueldo, en tiempo y noches en vela que les quitamos a nuestras familias, ya no hablemos de ocio, ¿qué era eso? y mucho más) sabemos que los muebles del Instituto son de todos y, de ser destruidos, los tres turnos de esa aula deberían sentarse en el piso. ¿Y por qué me someto a semejante gasto de tiempo, dinero y energía mental, si ya tengo un trabajo? Porque quiero tener mejor calidad de vida, para mí, para mi familia. La oportunidad me la hago yo, como el trabajo me lo busqué yo, ninguno vino a golpear las manos a la puerta de mi casa.
    Toda esa horda que está siendo echada a perder me recuerda la historia del capullo de mariposa. El populismo lo veo todos los días, y me duele. Una cosa es que tiren una mano cuando no tenés nada, pero de ahí en más, corre por tu cuenta.
    Y todavía me tengo que tragar las ganas de chillar por no haber podido ir a la universidad, después de haber visto las banderas de varios pisos de alto que adornaban el pabellón de Ciudad Universitaria y pensar en los costos de telas, pinturas y horas-hombre, pss.
    Me voy. Para más datos, escribo este comentario desde el celular que compré TRABAJANDO.
    Me toca un arduo laburo, bastante desprestigiado, cuando me reciba. En otra vida debo haber sido kamikaze.
    Abrazo.

  21. Don Relato: Me ha recordado un interesantísimo debate que tuvo lugar en la clase de Perspectiva Sociopolítica (no he caido tan bajo como para llamarla, por amor a la vagancia, con el apócope de «Socio») del profesorado, acerca del populismo. No volaron sillas porque los miembros de la elite que fuimos bendecidos por el privilegio de recibir educación superior pública y gratuita, (ya que lo único en lo que debemos invertir es en los calamitosos viajes en desastrosos bondis y trenes, en pilas de materiales de estudio hasta la vergüenza y humillación de andar por la vida con libros fotocopiados en los que se nos va el sueldo, en tiempo y noches en vela que les quitamos a nuestras familias, ya no hablemos de ocio, ¿qué era eso? y mucho más) sabemos que los muebles del Instituto son de todos y, de ser destruidos, los tres turnos de esa aula deberían sentarse en el piso. ¿Y por qué me someto a semejante gasto de tiempo, dinero y energía mental, si ya tengo un trabajo? Porque quiero tener mejor calidad de vida, para mí, para mi familia. La oportunidad me la hago yo, como el trabajo me lo busqué yo, ninguno vino a golpear las manos a la puerta de mi casa.
    Toda esa horda que está siendo echada a perder me recuerda la historia del capullo de mariposa. El populismo lo veo todos los días, y me duele. Una cosa es que tiren una mano cuando no tenés nada, pero de ahí en más, corre por tu cuenta.
    Y todavía me tengo que tragar las ganas de chillar por no haber podido ir a la universidad, después de haber visto las banderas de varios pisos de alto que adornaban el pabellón de Ciudad Universitaria y pensar en los costos de telas, pinturas y horas-hombre, pss.
    Me voy. Para más datos, escribo este comentario desde el celular que compré TRABAJANDO.
    Me toca un arduo laburo, bastante desprestigiado, cuando me reciba. En otra vida debo haber sido kamikaze.
    Abrazo.

  22. A riesgo de recibir comentarios insultandome el aparato productivo comenzo a desmantelarse mucho antes, ya con el congelamiento de tarifas y precios(les suena?)de Gelbar, luego Morales que no hizo nada y que le estallo a Celestino..durante el gracioso gobierno peronista de MARTÍNEZ de PERÓN María Estela, PERÓN Juan Domingo, LASTIRI Raúl Alberto y CAMPORA Héctor J. …se reunieron las condiciones para que a partir de ese momento todo salga mal…en realidad, aunque suene gorila, la decadencia argentina comenzo con Peron (cierto que el proceso destructivo comenzo antes, pero recibio un pais en condiciones de progresar)…podria haber hecho grandes cosas con el pais como lo recibio y sin embargo se deshizo en populismo,lo que lleva al capitalismo de amigos, lo que a la desinversion, y finalmente al desastre

  23. Tengo el raro privilegiode ser yo quien exprese el primer comentario a este post. No porque en estos moentos esté desempleado dejo de buscar trabajo y presentar curriculums en colegios u otras entidades. Lo he hecho hasta finales del año pasado y ahora sigo buscando por mi cuenta. La cultura del trabajo no fue exclusiva de este país en otros tiempos. Si miras los casos históricos de EE.UU., Canadá, Australia, Nueva Zelanda, Brasil e incluso Chile, los inmigrantes que llegaron de los barcos con una mano atrás y otra adelante pudieron educar a sus hijos con sacrificio y en EE.UU. ves a políticos, empresarios, artistas y premios nobel hijos de inmigrantes pobres que bajaron del barco sin más ganas de ponerse a trabajar para labrarse un futuro. En mi país hay fuertes colonias de griegos, croatas, españoles, alemanes y no pocos italianos. Sin ir más lejos una pareja de inmigrantes alemanes, los Kast se asentaron como agricultores en la región central de Chile tras haber pasado penurias en la II Guerra Mundial en su país natal. Educaron a sus hijos y lograron formar una empresa gastronómica que ahora es toda unja cadena de rotiserías, marca de fiambres y restaurantes llamado «Bavaria». El caso es que los miembros de esta familia son notorios militants de la derecha chilena y algunso de sus miembros fueron funcionarios de la dictdura militar pasada en mi país. se cuentan entre quienes pormocionaron las ideas de la escuela de Chicago en la sociedad chilena y mientras tanto exculpaban sus conciencias bajo el manto protector del culto de la virgen de Schoensttat. De ser trabajadores pasaron a reestructurar la economía con los salvajes postulados neoliberales. Lo que me lleva a concluir primeramente que estas sociedades tiene como otro denominador común para agregar a nuestra lista de males la predisposición a la autodegradación colectiva.

  24. Un tema más.
    El tema de una subcultura lumpen (no laburante, según terminología marxista), fue sacralizada en EEUU en los ’80, con Reagan. Luego se convirtió en un gran negocio (de indumentaria y de discográficas). El modelo local repite el norteamericano, hasta en las gorras de beisbol y los pantalones a media pantorrilla. Es nac&pop, pero del norte. Por lo que tampoco es original.

    El mundo occidental indujo una cultura del consumo, intentando obligarnos a todos a ser consumistas,(laburemos o no), con diversos fines, que no vienen al caso y para ganar dinero (algunos).

    No existe una movida cultural occidental seria en contra de ello. Al único que lo escuché referirse formalmente a esto y proponer un modelo diferente de vida (más al estilo austero socialista de hace 50 años atrás) fue al presidente de Uruguay, que hizo una encendida defensa, con argumentos, del no-consumo. El resto le hace el juego a los shoppings y a los vendedores de camisetas y zapatillas y drogas.

    Da para más y es profundo pero esto no lo quería obviar.

    Gran tema trajo a la mesa.

    Lo felicito.

  25. Estimado Relato:
    Excelente. Trae varios temas más que interesantes.
    Hoy tengo un día de trabajo de locos, como para hacer un par de comentarios.
    Lo felicito. De esto debemos discutir. Brindar opciones culturales para permitirnos a todos vivir mejor y bàsicamente, intentar ser felices, que de eso se trata.

    Un tema, cortito (y no es nodal), lo importante es el resto que amerita pensarlo y debatirlo. La moda de subir estilos desde il popoli hacia arriba, no es nuevo. Pasò con el tango y el jazz hace 100 años atrás.

    Puede disgustarnos (a mí no me gusta), pero ciertamente no es novedoso.

    Lo felicito una vez más.

    H.

  26. Muy bueno Relato. Pusiste el dedo en la llaga : ¿qué hacer con el desempleo/pobreza estructural? Está visto que no alcanza con la asignación universal por hijo ni con ninguno de los otros planes. También se sabe que la educación genera resultados en el mediano-largo plazo, pero si es continua y consistente (no se trata de «CBC para todos»).

    Como construir más cárceles para «contener socialmente» a los pibes lúmpenes no parece tampoco una política adecuada,ni se puede programar una campaña del tipo «motitos de delivery» para todos, aparentemente sólo queda recurrir al control demográfico. Más allá del tono burlón, lo cierto es que leyendo a nuestros sociólogos y politólogos (tengo ese vicio por laburar en la Facultad de Sociales)no se advierte ninguna salida, más allá de las expresiones de deseo tan típicas de los «progres» y de esa neurótica búsqueda de un «sujeto revolucionario» que venga a redimir a la sociedad.

  27. Muy bueno Relato. Pusiste el dedo en la llaga : ¿qué hacer con el desempleo/pobreza estructural? Está visto que no alcanza con la asignación universal por hijo ni con ninguno de los otros planes. También se sabe que la educación genera resultados en el mediano-largo plazo, pero si es continua y consistente (no se trata de «CBC para todos»).

    Como construir más cárceles para «contener socialmente» a los pibes lúmpenes no parece tampoco una política adecuada,ni se puede programar una campaña del tipo «motitos de delivery» para todos, aparentemente sólo queda recurrir al control demográfico. Más allá del tono burlón, lo cierto es que leyendo a nuestros sociólogos y politólogos (tengo ese vicio por laburar en la Facultad de Sociales)no se advierte ninguna salida, más allá de las expresiones de deseo tan típicas de los «progres» y de esa neurótica búsqueda de un «sujeto revolucionario» que venga a redimir a la sociedad.

  28. Es la primera vez que escribo, caí en el Blog hace unos… 2 días y en cada rato libre aprovecho para leerlo (decidí hacerlo cronológicamente pero bueno.. me tenté). Por más que no soy peronista y disto de serlo, ante todo soy argentino. Y lo que muchas veces veo en tus posts es que ponés ante todo el amor por tu tierra, tu patria y después por el partido político. Ojalá muchos pudieran pensar y actuar igual.

    Sobre el post, me gustó. Como jopende de 24 años me toca ver en muchos amigos y compañeros míos lo que acabás de nombrar y porque no, también tengo parte de la actitud citada. Veo mucha envidia hoy en día, si laburando honestamente, haciendo equilibrio en esta fina cuerda llamada «MODELO NACIONAL Y POPULAR». Veo que pibes de mi edad y más grandes no tienen puta idea que hacer de sus vidas. Piensan que independencia de los viejos es comprarse el Led de 50 pulgadas en 42 cuotas y tener el auto 0KM. Nada de irse a vivir solo, bancarte tus compras, demás. Los abuelos, padres de uno terminaban el secundario y se ponían a estudiar una carrera y a laburar a la par. Pero parte de sus ahorros (porque podían ahorrar) los destinaban a guardar para la futura casa o dpto. El objetivo era la casa propia, no el último 0km, pilcha de marca y demás. Era la casa propia, el techo, el ser dueño.

    Me indigna ver como se destruyó la cultura del laburo, como se empezó a odiar al que tiene sus cosas laburando y no al que las tiene afanando… es fácil acusar a la clase media de egoísta y golpista con un Rolex comprado gracias a la gita de casas rematadas en la dictadura.

    Abrazo RDP, buen finde.

  29. Seria fantástico Don Relato que este post solo hubiera sido una crónica marciana; Una mera ficción. Pero no: esto es Argentina 2012; Argentina 2.0; Argentina IPv6. Bah!! Quizá esto sea lo mas sorprendente…

  30. La verdad que muy buen post. Pero disiento en algunos aspectos, no sé si importantes o accesorios. A ver que dice Ud.

    Primero: A la industria la mataron desde el día que los políticos dijeron «hay que impulsar la industria». Ahí tuvimos el cóctel mortal: impuestos altos+tasas altas+legislación laboral socialista+sindicatos = chau industria.
    Hubo que subsidiarla con la consecuente destrucción de la calidad. El resultado, luego de 80 años de políticas «pro industriales» es una raza de cuervos prebendarios como ¿De Mendiguren? ¿Ratazzi? la UIA…
    Súmele a eso una cultura de la burocracia rentista donde un funcionario de 6ta categoría uede decidir sobre la vida o la muerte de una industria dando un plumazo en un despacho de CABA (recuerde el caso de los fabricantes artesanales de autos, industria pujante si la había, destruída de un día para el otro)

    Pero así y todo, habría que ver que fué lo que hizo que hubiera una industria de pymes algunas con competitividad internacional, no para «ayudarlos» si no para ver como evadirse de este gobierno de mierda.

    El segundo punto es la «cultura villera» Usted cree que se formó en esos estratos, pero yo creo que es un invento, algo sintético diseñado por el zurdaje progre. Por la sencilla razón de que fueron ellos lo que la promovieron como un valor y un fin.
    De hecho la cultura, a través de la historia, parece ser un fenómeno mercantil que aparece cuando a las sociedades les empieza a sobrar tiempo luego de las actividades para lograr su subsistencia, y como producto de tener que trabajar. El cual no es el caso de los supuestos «villeros».

    De hecho los que he conocido me han dicho que la villa es una reverenda mierda, que si pudieran la quemarían y que quisieran vivir de manera mas decente, pero se les hace muy cuesta arriba conseguir un departamentito en alquiler, por que es difícil conseguir un trabajo en blanco, y en Argentina un trabajo en blanco paga necesariamente poco. (salvo el empleo estatal que mientras dure será la panacea)

    Sobre el «siempre hubo pobres» es cierto. Pero el problema es idiomático, resultado de la perversión del lenguaje por la política. Y el problema acá es que cuando en Argentina hablamos de «pobreza» en realidad hablamos de miseria extrema, hambre y enfermedades erradicadas en occidente hace muchas décadas. Hay que acalarar ahí. Pobreza es un término relativo, miseria es un termino absoluto. Y ahí estoy de acuerdo con Ud. no siempre hubo la miseria que hay hoy con gente revolviendo la basura, o muriendo de hambre, en el interior.

    Pero ningún político ni periodista quiere hablar de miseria, por que si bién se trata de un término absoluto implica que de algún modo tiene solución. La pobreza en cambio es una condición humana. Es relativa y perenne. De ese modo que el político siempre quiere «erradicar la pobreza» por que de ese modo su negocio no termina nunca y el político se vuelve «necesario». En cambio para erradicar la miseria se necesitan técnicos que hagan el arreglo y luego lo mantengan, cosa mucho mas realista, pero menos épica y menos visible!

    Le tiro estas por ahora
    un abrazo

    TN

  31. Y acá te dejo la foto donde consta el «gracias mingo» por si alguno lo dudaba:
    http://goo.gl/JTUUU

    Igual, yo creo que el cambio primero que nada debería ser de mentalidad. Al gobierno le es funcional la pobreza a los pobres les es funcional no laburar. Hasta que los gobernantes no entiendan que no son más que empleados públicos esto no va a cambiar.

    ¿Cuánto hubiese durado el gobierno K con una sociedad con educación plena? ¿Hubiesen asumido?

  32. Nooooo por Dios. Lo que siempre quise transmitir a mis amigos y no le encontre la vuelta ni las palabras. Genial Relato. Pida lo que quiere pago yo. Este analisis merece otra que el Pulitzer. No sabe lo que me acaba de poner en la cabeza: El detalle de las cosas que siempre quise decir y no le encontre las palabras. Repito. Tomese algo a mi cuenta. Aca en mdq estamos rodeados con doble o triple hilera. Gracias amigo.

  33. Don RDP: Espectacular post. Para hacérselo tragar a los k de corazón sensible, que se angustian por la pobreza pero tiemblan ante la idea de que una villa se instale en la vereda de enfrente.
    A mi juicio, la solución es arrasar las villas, el inmigrante ilegal es devuelto a su país y si vuelve a entrar sin papeles va preso, se construyen barrios decentes y PAGAN una cuota mensual baja en concepto de alquiler protegido o hipoteca (nada se regala y pagan los servicios como el resto de los mortales) subsidio de desempleo y capacitación por un año, y basta. Con todo lo que hay que hacer en esta país (rutas, puentes, asfaltos, etc) que la mitad de la población se rasque es una ofensa.
    Ya sé, soy pariente de Videla y fan de Hitler. No me importa.
    Saludos.

  34. Por los «Divagues» Estoy de acuerdo en todo lo que decis, en los porcentajes y en que la pobreza se va volviendo costumbre.
    Pero aunque cueste aceptarlo pobres habra siempre. Y esa es una situación que no puede ser modificada en su completitud. Pensa en un pais sin gente pobre y decime cual es el resultado.

  35. Por alguna de esas casualidades chequeaste el ultimo comentario del post anterior? Te recomendaría que lo borraras porque es demasiado insultante. Y no le deseo a nadie que lean semejante cosa referida a su pareja. Igualmente es asunto de otra persona. Simplemente lo lei y me pareció demasiado. Aunque lo loco del caso es que tenes habilitada la moderación de comentarios por lo que puedo suponer que lo leiste y decidiste publicarlo.

    Igualmente es solo una observación. Si querés borra este comentario.

  36. Buenísimo!!!! las fotos y descripciones de mis alumnos!
    Faltaría un aparte para las chicas de este sector juvenil marginal, las que creen que se hace carrera teniendo hijos desde los 14 años, para cobrar planes y AUH…

  37. No me quiero extender mucho. La mayoría de los argentinos no quiere dictadura del proletariado sino movilidad social. Pero no la puede haber, hicieron todo para que no pudiera haberla. Hay excepciones, claro, solo eso. Para algunos talentosos habrá sueño argentino. El resto somos animales de la selva. Y somos peores que un proletariado revolucionario. No lo digo con orgullo sino con tristeza. Buen post, Relato.