Doble Estándar
Ya no dan ganas de escribir. Ya no dan ganas de seguir discutiendo contra la nada. Ellos no van a cambiar la forma de pensar, ya que realmente están convencidos de que este es el camino a seguir. Y la corrupción a nadie le importa. No nos importó nunca. Desde Urquiza para acá, han sido contados con los dedos de la manos los Gobernantes que no han utilizado el Gobierno para asegurar el futuro económico de todas las generaciones venideras de sus propias familias y nadi dijo nada, nunca, jamás. Así que no veo porque ahora podría llegar a importarle a alguien.

Como a nadie le importa, nos jodemos. No se miden las consecuencias. Que se choreen todo mientras hacen algo, puede conformar a algunos. Que prepoteen a cuanto piensa distinto, puede satisfacer a otros, que con más vocación de barrabravas que de ciudadanos, disfrutan de las chicanas y la verborragia virulenta de este Gobierno. Pero afuera no es lo mismo y ni siquiera toman la precaución de pensar lo que se va a decir en un contexto globalizado en materia de información.

Ir a España a criticar las medidas proteccionistas cuando se tienen varados a camiones y barcos en los puertos y fronteras de la Patria, verla criticar a los europeos por políticas migratorias restrictivas tratando de defender a los inmigrantes como provenientes de países subdesarrollados para luego hablar de la recepción argentina de uruguayos y paraguayos en presencia de mandatarios de esos países, apoyar a un Juez suspendido por el propio Gobierno Español, pedirle al flamante Primer Ministro del Reino Unido que respete el tratado de 1965 y no se fije en actos dictatoriales, para luego pasarle factura al Gobierno inglés por haber recibido a Pinochet (en la misma oración). Todo esto sería gracioso si no se tratara de nosotros y del Gobierno que nos representa.

Si la Presidente de los Argentinos critica el doble estándar internacional en materia de protección ambiental, cuando Argentina reclama por una pastera en Uruguay desde una Casa Rosada ubicada a 30 cuadras de la boca del Riachuelo, es un chiste de mal gusto. Si la Mandataria de este ispa ubicado entre Uruguay y Chile critica en una cumbre la economía especulativa cuando la noticia que daba cuenta de un Néstor comprando 2 palos verdes un día antes de que la moneda subiera un par de centavos, suena a sketch de Olmedo.

Que la oradora de lujo diga en la entrega de un premio a Lula «así que la verdad que me encuentro muy feliz de poder estar aquí compartiendo este momento contigo; pensaba dónde va a poner Mariza ese cuadro tan lindo, ya algún lugar ella le va a encontrar y seguramente va a ser un lugar muy importante, es un cuadro fantástico» para luego dar a entender que uno de los que más estuvo con Lula fue Néstor y finalizar con que se lleva mejor con los empresarios brasileros que con los argentinos, en una semana en la que el Gobierno brasileño puteo hasta en 35 idiomas y 14 dialectos por las restricciones comerciales, suena a monólogo de Tato.
Pero lamentablemente, no es gracioso. Como tampoco lo es que el periodista Alfredo Zaiat presente como respaldo a «la baja en los índices de pobreza» producto de la asignación universal por hijo, los testimonios de una mujer que dice que el mate cocido de la cena, ahora lo corta con leche y otra que dice que pudo sumar una cena más en la semana. No se puede ser tan hijo de puta. No me entra en la cabeza que alguien sea tan ciego. Si por contrato lo obligan a hablar bien del Gobierno, que se dedique a destacar como combina la ropa Cristina o que busque algo serio y no contradictorio. Pero decir que una cena más a la semana te saca de la pobreza, es de cínico. Si esto es estar convencido del modelo, hay que barajar y dar de nuevo.
Y a la vista quedan los resultados de la boca floja gubernamental. Saenz de Santamaría, representante del Partido Popular español, dijo que Cristina es la menos indicada para dar lecciones de Justicia y seguridad jurídica. Inglaterra dijo que la soberanía en Malvinas se la pasan por donde no pega el sol y las reuniones bilaterales que consiguió Cristina en su estadía, fueron con el Primer Ministro de Grecia y el de Irlanda. Le falto España y Albania para cerrar una jornada de relaciones internacionales con potencias económicas de Primera C.
Dificilmente lleguemos a que la corrupción se instale como un problema real. Ya está en nuestros estándares de vida. Si todo lo arreglamos con un 20 y el diezmo en la única forma de ganar una licitación, no podemos pretender que el Gobierno sea menos. Pero no nos quejemos de las consecuencias. La soberbia de saber que a nadie le importa si su patrimonio crece un 500%, hace que a Kirchner también le chupe todo un huevo. Y eso, estimados, es realmente lo grave de este asunto.

Martes. Esto es lo que hay.