El Arte del Buen Censar
Por esas maravillas que tiene la vida, este año me toca participar del Censo 2010. No es un mal plan que tiren unos pesos por salir a conocer casas, marcarlas y volver de visita cuando los dueños no están. El plan sería ideal, si no se decretara feriado y uno pudiera faltar al laburo en medio de la semana, total, las planillas es lo de menos. Pero todo no se puede.
La primera señal que me recordó que el Censo lo efectúa el INDEC fue que me citaron en el primer subsuelo, pero la reunión era en el tercer piso. Yo pensaba que era un lindo curro cobrar por pelotudear un feriado, hasta que conocí a nuestra instructora. Una mina más al pedo que vos y yo, que cobra extras, también, pero por el mero hecho de ir a leernos el manual del Censista y que, en definitiva, nos lo terminamos llevando. La reunión pintaba lindo, sobre todo cuando me enteré que algunos de los convocados, eran Magos de verdad, cosa que me llamó mucho la atención, pero tuvo sus ventajas. En uno de los momentos de mayor embole, mi compañerito de al lado hizo desaparecer delante de mi vista un billete de dos pesos. La docente jubilada, sentada a mi izquierda, casi se larga a llorar.
Hay que ser honestos y declarar todos los pibes.
Los que buscaste y los que te hizo el Gobierno.
La instructora puso lo mejor de sí en los temas cruciales del Censo: como colocar correctamente la cruz dentro del casillero sin que toque los bordes. Después de ello, vinieron las preguntas estúpidas juntas. Sinceramente, llegué a pensar que era una represalia por saberla representante del INDEC. Ante las respuestas dadas por la mina, me avivé que estábamos mucho peor de lo que creíamos. O estaba contraatacando y era un agente de la SIDE tratando de sabotear nuestros cerebros, o este Censo es una joda.
Luego de lograr hacerle entender a la jovata de la tercera fila que cuando se refieren a un menor de tres años, no quiere decir que el nena tenga que responder, y que conseguimos que el gordito del medio comprendiera qué mierda es un cielorraso, empezó el derrape. La planilla censal pregunta si se trabajo al menos una hora en la última semana, a lo cual la instructora consignó –como dato ilustrativo- que se lo iba a considerar como empleado. Como nos pareció poco serio, decidió pasar a otro ítem, y fue allí cuando una despistada preguntó qué hacer en la pregunta de Sexo Varón o Mujer, si tenemos en frente a un travesti: Lo que él o ella quiera decir.
Planilla Censal 2010. La posta.
La formalidad ya era poca, y así y todo, era lo más serio que veríamos en el instructivo. Cuando se llegó al apartado “A partir de aquí, contestan todas las mujeres de 14 años o más” se le volvió a preguntar qué hacer en el caso del Defensor de Almirante Brown que nos decía que era nena. “Lo que se hace con las mujeres que te dijeron que son mujeres”. Fantástico. No solamente por lo ridícula de la situación, sino porque si sos hombre y criás a tus hijos vos solito, no te harán las preguntas concernientes a la prole que trajiste al mundo.
Siguiendo con las maravillas de la planilla censal 2010, surgieron las incógnitas lógicas con respuestas ridículas. Por ejemplo: como en el censo se relevan viviendas y personas, la división de los radios urbanos, se hacen por manzanas edificadas. La gente que vive en las plazas, no se censan. Los únicos que pueden responder las preguntas son los mayores de 18 años hábiles. Por ende, un menor de edad que vive en la calle sin un adulto responsable en su entorno, no puede ser censado. A nadie se le pregunta por sus hábitos de consumo ni su poder adquisitivo. Evidentemente, no hace falta, somos todos ricos. La Asignación Universal por Hijo no se la considera pensión, lo cual la equipara con el Salario Familiar, pero no existe el ítem que contemple los Planes Asistenciales del Estado, por lo cual, queda en la nada. Lo mismo que los Planes Jefes y Jefas, que no se los considera en ningún ítem, pero hay que colocarlos como gente que trabaja porque, se supone, prestan un servicio a la comunidad.
Manual del Censista
Como ya nadie entendía mucho, no repartieron ni un canapé y ya teníamos ganas de joder a la instructora como ella nos estaba jodiendo a nosotros, le pedimos que nos dijera qué se consideraba trabajo y qué no, al momento de responder. Nos cagó. El manual lo dice pornográficamente: Se considera trabajo la actividad laboral paga en dinero o especies; la actividad laboral no rentada –o sea, gratis- y lo que se haga para ayudar a laburar a un pariente. Sumado a que el que se cansó de buscar laburo, no es un desempleado, sino, un desanimado, en la Argentina no trabaja el que no quiere.
Llegando al final del Magisterio del Buen Censista, nos recordaron lo importante de ir con una sonrisa, aunque la gente nos escupa y que, ante cualquier duda, recurramos a la asistencia del Jefe de Radio, que estaba con la misma cara de poker que nosotros haciendo el mismo cursillo. ¿Cómo nos comunicamos con él en caso de una negativa a censarse? Con nuestros celulares, con señales de humo o pidiendo prestado el teléfono de línea del censado. Si, con el teléfono del que se niega a censar.
Lo más llamativo, es lo que se percibe de la planilla, que coincide con el adelantamiento del Censo –que tendría que ser el año que viene- y que nos demuestra que este censo, en realidad es una encuesta para ver en qué darle a la monada para rapiñar algún voto en 2011. Sólo así se entiende que se pregunte si el censado tiene botón o cadena en el inodoro, pero no se pregunte si tiene un auto, los chicos van a colegios públicos o privados, universidades del estado o pagas, si su casa posee calefón, termotanque, o nada, o si tiene una biblioteca cerca, un hospital, una comisaría, un cuartel de bomberos, o una escuela.
Al final, pasó lo que suponía que iba a pasar. Todos nos desesperamos por ir a censar a una villa. Preferimos que nos violen unos bufarras, nos zarpen la pilcha los fumapacos o nos saluden con piedrazo en la frente, antes que ir a tocar el timbre a Almagro, Caballito, Mataderos, Flores o Villa Pueyrredon y que nos pregunten Quién Vive después de disparar un escopetazo a la puerta. En definitiva, no está tan mal. Hasta podríamos llegar a ligar un choripete por la módica suma de 10 mangos.
El 27/10, seguí las variables del Censo 2010 por Twitter en la cuenta @RelatoDPresente. Transmitiendo en vivo hasta que termine el día. O hasta que algún pibe me punguee el teléfono.
Lunes. Se viene un censo muy particular. No se podía esperar menos de este Gobierno pedorro.