Inicio » El fin de todos los males
Recién levantado para ir a laburar, o algo parecido, hacés zapping mientras desayunás. Canal 13 da por sentado el fin del kirchnerismo, el resto habla del aplastante triunfo oficialista a nivel nacional, menos Telefé, que da noticias de Saturno. Salís de tu hogar, saltás a los winners de la década ganada que viven en el hall del edificio y corrés para la oficina. El viaje se hace denso, más desde que te cagaron a palos con un chumbo en la cabeza para sacarte el Palio 1999 con GNC, pero sabés que tenés más suerte que tu compañero de contables, que todavía no sabe si le conviene tomarse el Sarmiento durante la semana o un sábado.
Llegás al subte y gastas los últimos mangos de la carga de la tarjeta al pedo: hay demora. Al menos no te comés un paro sorpresa porque dos maquinistas y tres mecánicos aparentemente tienen conocimientos de ingeniería civil y descubrieron que no es seguro circular. Vas en busca de un bondi. El flaco del kiosco se quedó sin carga para la SUBE. Agradecés que tenés un bulto de monedas porque nada del mostrador cuesta menos de dos mangos.
Aparece el 39 y revienta de gente. Dejás pasar uno, dos, tres. Al cuarto, apremiado por la hora, tomás coraje y te sumás al improvisado scrum para lograr subir. Quince viejas que salen de paseo a las siete de la mañana, veinte pibes camino al colegio que se mandan mensajes de un asiento al otro y un nutrido grupo de turistas que salen de safari por el centro porteño. Son fáciles de reconocer: son los únicos que sonríen.
Rompiste tu propio récord al marcar tres horas cuarenta minutos en hacer Chacarita – Obelisco, pero al menos te sirvió para comprobar que la elasticidad humana y su capacidad de compresión no reconoce leyes físicas, dado que en cada parada subía más gente. Al menos quedaste relativamente cerca de la puerta delantera. Llegás a destino. El colectivero te recuerda que no pagaste por no llegar a la máquina. Hacés tu esfuerzo. El bondi arrancó. Pagaste. Te pasaste.
A las puteadas contra Dios y contra la vida entablás una carrera con obstáculos. Cinco linyeras, tres montículos de basura por metro cuadrado que Santilli no pudo resolver, dos ratas y seis baldosas flojas que te salpican con lavandina ante la mirada de ojete del portero. Saliste de tu casa de punta en blanco y llegás con la corbata de riñonera, el saco arrugado, la camisa empapada de sudor, los zapatos llenos de mierda y el pantalón con un curioso degradé desteñido, todo para encontrarte con el copado de Recursos Humanos que te descuenta la llegada tarde.
Desde que no conseguís almorzar sin dejar un Sarmiento en la caja, reemplazaste el morfi por un café con algún amigo. No ayuda mucho a la salud, pero al menos bajás de peso. Durante los treinta minutos que dedicaste a relajarte al aire libre en la peatonal de Diagonal Norte tuviste que dejar la charla para otro momento ya que cada oración fue interrumpida por nueve vendedores de medias distintos, la piba de las curitas, el chico de las estampitas y el nene que todavía no sabe hablar, pero reparte papelitos pidiendo para la leche de los catorce hermanos. Te dan ganas de pedirle que te acompañen seis cuadras por Diagonal Norte hasta la Rosada, pero te relajás pensando en la calidad educativa que el gobierno dice haber llevado a un nivel escandinavo, seguramente de madrugada, cuando nadie los ve en la calle.
Cerca del final de la jornada laboral le pegás un tubazo a tu amigo que labura cerca de Plaza de Mayo para preguntarle si todavía están los que acampan en la avenida y ofrecerle que se acerque a tu oficina para volver juntos. Absolutamente al dope: los celulares funcionan cuando quieren.
Salís a la calle dispuesto a caminar unas cuadras para despejarte camino a tu casa, pero en Callao ves una columna de banderas de La Cámpora, a un promedio de dos por persona, rumbo al Congreso. Suponés que se tomaron muy en serio eso de que ganaron las elecciones por conseguir tres diputados y perder cinco senadores, o tal vez están yendo al Congreso a pedir una ley que prohiba los coágulos cerebrales y el voto en contra. Te acercás a preguntar y te anotician que van a manifestarse por la Corte Suprema. Les contás que el único Juez que hay en el Congreso es un Senador cordobés y que la Corte queda en Plaza Lavalle. Te miran feo. Consultás si no es demasiado pronto para volver a pedir la reforma judicial. Te tratan de loco, si la Corte es amiga y dijo que la Ley de Medios es constitucional porque es una Corte democrática. Te resulta raro que hablen de democracia en referencia a un Poder del Estado que quisieron reventar con el argumento de no ser democrático, y lo hacés saber. Ante el silencio preguntás si sabían que es la misma Corte que defendieron por incorruptible hasta el año pasado, que se convirtió en dictatorial hace siete meses y que lo fue hasta hace un par de horas. No te responden de un modo entendible pero, generosos, te ayudan a llegar corriendo a Pueyrredón.
Agotado, decidís gastar los últimos billetines que te quedan en un taxi. El hombre, además de conductor, resultó ser un analista político, socioantropológico, director técnico y abogado constitucionalista, como todos nosotros, pero con un rehén escucha como pasajero. Te cuenta que se acabó eso de que un diario voltee gobiernos. Le preguntás si el creyó que en 1989 había hiperinflación sólo cuando leía el diario o si en 2001 salió a la calle sólo porque Magnetto se lo pidió. «Usted mira mucho TN ¿Verdad?», te dispara a través del espejo retrovisor mientras un chico descalzo revolea tres mandarinas en el semáforo. Finalizado el improvisado show, el nene levita entre los vehículos con la mirada perdida y la mano semi extendida. El tachero se disculpa por no tener ni diez centavos. Te explica que con el nuevo aumento de bajada de bandera, le subieron el alquiler del auto. «Usted mira mucho TN ¿Verdad?», tirás, devolviéndole la gentileza.
Cuarenta cuadras y setenta pesos después llegás a tu casa, con prolapso rectal pero sano y salvo. En medio de una nebulosa confusa, pensás si tenés que tirar a la basura tu libre albedrío, dado que una comisión de notables garcas le dio la razón a una comisión aún más grande de notables garcas que sancionó una ley impulsada por una comisión pequeña de notables garcas, por lo que ahora quedó comprobado que sos víctima de un monopolio. Sabés bien que vos no decidiste que te cagara Cablevisión, si eras cliente de Multicanal hasta que Néstor puso el gancho fusionador, pero que así y todo optaste por conservar el servicio, teniendo la posibilidad de elegir que te garque Telecentro.
Para digerir el día, volvés al zapping. Tu jermu te interrumpe para contarte que al carnicero lo asaltaron por quinta vez en el año, que se lo contó mientras la asaltaba con un kilo de milanesas. No sabés bien qué poner. C5N, Crónica, Canal 7, Canal 9, Telefé y CN23 dicen que se acabó el monopolio informativo. Pensás que es una cadena nacional, pero las caras cambian de canal en canal. Creés que en TN están encarando la contraofensiva al recordar que el kirchnerismo sufrió una violación el domingo, pero no, se prendieron en el juego.
Dispuesto a desconectarte con un poco de ficción, sintonizás 678 y te encontrás a la junta de exempleados de Clarín en plena cátedra colectiva sobre el daño que ha hecho «La Corpo» al manipular la cabeza de los votantes. Te das cuenta que estuviste equivocado toda tu vida, que también lo estuvieron los que te enseñaron que te pueden decir qué pensar pero nunca, jamás, never in the puta life te pueden decir cómo pensar, dado que si así fuera, 678 tendría 70 puntos de rating y no ese lastimoso 2,3 perpetuo.
No sabés bien en qué momento pasó, pero te devolvieron a un 2009 sin Néstor ni Cristina. Incluso resucitó el eslogan «Clarín Miente», aunque nadie aclara desde cuándo, si desde siempre o sólo desde 2008. Por si fuera poco, aparece Eugenio Zaffaroni para, en un claro ejemplo de independencia ideológica, afirmar que la cultura no puede quedar en manos de un monopolio. Magicamente, el inversor inmobiliario te da vuelta todos los conceptos: la cultura es la que dictan los medios y no ese conjunto de pautas sociales y costumbres colectivas propias de cada comunidad de la que surgen esos mismos medios. Nunca quedó tan claro que realmente quieren decirnos qué pensar y cómo hacerlo.
Algunos dirían que tienen a un pterodáctilo con cistitis atado con correa. Vos, menos dramáticos reconocés que sólo vivís en Argentina. No sos accionista de Clarín, así que te tiene sin cuidado cualquier cosa que haya pasado. En cambio te sentís ansioso por el día después, por salir a la calle sin tener que firmar un testamento ni despedirte de tus hijos, por llegar al trabajo, y si es sano y salvo, mejor.
Ansiedad por encontrar que lo que hoy pagaste cinco, mañana no saldrá siete y por confirmar que los zombies infantes sin futuro eran en realidad el elenco de extras que pagaba Clarín para generarte sensación de miseria subsahariana. Ansiedad por ver que Guillermo Moreno no es un violento, que los trenes frenan y que Julio López está vivito y coleando. Ansiedad por saber que las villas dejaron de crecer y que se debate cómo erradicarlas. Ansiedad por saber que los muertos de La Plata sólo estaban de vacaciones y que Aerolíneas Argentinas dejó de perder dos palos al día. Ansiedad por ver que el único fallo judicial que se cumplirá no es el de la Ley de Medios y que van a empezar a pagar los juicios contra la Anses, que repartirán la pauta oficial sin discriminar y que el Procurador General de Santa Cruz será repuesto en su cargo. Ansiedad por encontrar que todas aquellas cosas por las que elegiste pagar, funcionan. Ansiedad por encontrar que todas aquellas cosas por las que no elegiste pagar, también funcionan. Ansiedad, tremenda ansiedad por encontrar un gobierno conformado por personas que se dedican a administrar y no por barrabravas que creen ser los dueños del club mientras permanecen de espaldas al partido por el cual no pagaron ni la entrada.
Pero algo te dice que no.
Jueves. Te pueden decir, como mucho, en qué pensar. Nunca podrán decirte cómo pensar.
Si querés que te avise cuando hay un texto nuevo, dejá tu correo.
(Sí, se leen y se contestan since 2008)
671 respuestas
Cuando sea grande me gustaría ser un vivo como Marce…
http://www.clarin.com/politica/AFIP-cayo-Magdalena-Ruiz-Guinazu_0_1024697918.html
Cómo era lo del gobierno redemócrata y respetuoso de las libertades?
Lástima que no ponen tanto ímpetu en inspeccionar a Boloudou, la reina equina y el resto de los chorros.
Preguntale a Macri…
uy, cierto que ahora no soy Adenoz.
ADENOZ, una pregunta:
«Sube el tomate, entonces no como tomate.
Sube el pan, entonces no como pan».
Si suben los impuestos: no pago más impuestos??
Es así de facíl?
Gracias!
Olegofrenario: los tiempos cambian: en vez de hoguera tengo una trituradora de pelotudos. Vos serías un bocatto di cardenale.
Ahora sale Nicolasito a decir «lo de los trapitos con Videla no pasaba» y me muero de ternura.
«fabricar billetes a diestra y siniestra no produce inflación»
«los productores dejan que se les pudra la mercadería porque así hacen subir el precio»
Estamos de acuerdo, son pelotudeces. Pero no las dije yo. Las dijiste vos.
Si en vez de citar lo que yo digo, escribís pelotudeces con mala leche…yo no me hago cargo.
Sambenitos y corozas para todos.
Tachá marcelo y poné «los Marcelos»
Nico, esa es nuestra desgracia y la razón de la mayoría de nuestros males. Nunca nos pudimos liberar de la Inquisición y su mentalidad represiva.
La etapa liberal fue un espejismo que duró lo que dura un pedo en un canasto.
Rápidamente volvió la vieja España, cerrada, proteccionista y totalitaria.
Entre Marcelo y Torquemada lo único que cambia es la razón que esgrimen para perseguir a los demás, pero el fanatismo, el miedo a la libertad y el odio al distinto son iguales. Si tuviera huevos, ya estaría preparando una hoguera en la puerta de su casa…
Nico, a tu pregunta sobre los carros: si, obviamente, no hay mejor señal que un pais anda sobre ruedas que esa. Sobre todo cuando no solo pasa en las grandes ciudades sino tambien en las pequeñas como algunas de la Costa argentina o en el interior de la provincia de Buenos Aires donde no se veian desde la decada del ’90. En el conurbano habian mermado bastante (nunca terminaron de irse) y ahora reverdecieron por cien.
¿No es tierno como Marce salta con cualquiera para tratar de despretigiar un argumento? Si usted dice que en los 90’s algo no pasaba, inmediatamente Marcelo lanza que uno es contumaz menemista. Imagínense los destrozos que hubiera hecho en el tribunal de la Inquisición este muchacho. No hubiera quedado nadie sin quemar. O sus efigies.
Marcelo, el ejemplo que pusiste sobre el sol es una teoría cientifica no tu visión sobre el tema del trigo. De ahi mi respuesta, ya que ejemplificaste lo de pedirte pruebas con esa teoría.
Dicho lo cual me parece que es un conjunto de cuestiones que están fallando. Y acá no solo entran a tallar los cinco que la tienen larga como Grobocopatel o la ineficacia del gobierno en el tema sino también otros intereses sobre otros tipos de siembra donde juega además el «querido» Monsanto entre otras cosas.
Ahora alguien me puede decir cuando este pais tuvo algun gobierno con politicas agropecuarias serias. Porque desde que yo recuerde siempre se favoreció a los grandes y se tiró al bombo a los pequeños productores.
No sé, pero no me parece muy recomendable. Los graduados de ahí salen diciendo pelotudeces, como que fabricar billetes a diestra y siniestra no produce inflación o que los productores dejan que se les pudra la mercadería porque así hacen subir el precio (y ven cómo otros se hace ricos mientras ellos se funden)
Esa teoría ya la aplicó Kichi cuando tenía la concesión del bar en la facu. No vendía ni café ni facturas (que almacenaba en la piecita del fondo) para que el precio aumente. Los estudiantes decidieron ir al bar de enfrente, con las consecuencias lógicas: el bar de la facu se fundió, el de enfrente se llenó de guita, y el olor a podrido de la piecita del fondo se sentía desde la vereda.
Después, cuando terminaron de limpiar y desinfectar, volvieron a circular el café y las facturas en el bar de la facu, con el nuevo concesionario.
Y Kichi empezó a manejar la economía del país. Parece que su experimento fracasó, pero solamente porque le faltaba escala suficiente.
¿Dónde se estudia todología?
“Esto con Menem no pasaba”
Tal cual. Pasaban otras cosas, pero esto no.
Ahora pasan las mismas cosas que con Menem, pero estas también.
La decadencia, que le dicen…
La incompetencia de los actores del Estado es indiscutible, porfian en lo que ya se sabe como termina, porque ya ocurrio 1000 veces, pero deben suponer que ellos son superiores y con ellos no va a fallar. Y te puedo asegurar que a 780 u$s que llego a estar, mas de uno dejo sin comer a las gallinas para vender. La cosecha no fue buena en calidad, pero si se hubieran smbrado lo normal de los ultimos 20 años , por decir, tendriamos 14/15 millones de tn, y no 9 como tuvimos.
tachá «Estado», poné «gobierno»
Porque el precio se forma precisamente por no vender. Y por la mala cosecha. Y por la incompetencia de los actores del Estado en este tema.
Con todo respeto, tocas de oido. Ysin entrar a discutir si son 5 o son 500 los que forman los precios, ¿ porque el resto no vende si le conviene el precio formado?
«Esto con Menem no pasaba»
Olegario
Carlista tardío
«miles de productores»??
Los que mueven los hilos son 5 con la poronga así de larga, y el mercado se mueve según lo que ellos decidan.
No solo no es cientifico, yo lo llamaria de otra manera.¿de verdad crees que miles de productores desparramados desde Formosa hasta Rio Negro pueden ponerse de acuerdo para no vender? ¿y ahora que se cayo el precio mas de un 40%, siguen sin vender? Porque te informo que ya arranca la nueva cosecha. Es un delirio pensar que todos son conspiradores, me parece que la explicacion es mas sencilla: es el fruto de las pesimas politicas de los craneos planificadores , a los que ningun fracaso lo desanima.
Me pongo sensible, y? Sabés lo que cuesta ir con gorrita, remera de fulbo americano y bermudas a la facultad? Dejá, no me hablés más.
Ahora si, chagasau.
Dice «compran», de «alquilan» no hay nada…
Ade: no te pongas sensible. Tenés todo el derecho del mundo de ir a la facu, también si querés podes ir a Macdonal (o al pub gay friendly Titio’s). Es lo lindo de la libertad.
Marce: tu capacidad de síntesis es más pobre que tu capacidad de comprensión de texto, lo que ya es mucho decir. Pero bueno, qué se le va a hacer…
Una más y me fui.
Ahora está la campaña «Los verdaderos hombres no compran mujeres». Bueno, propongo un afiche con Guillote, el Coco Basile y Jacobo.
Qué manga de hipócritas.
Sevemo
Sube el tomate, entonces no como tomate.
Sube el pan, entonces no como pan.
Sube la tarifa de los yiros, entonces no… bueno, de algún lado sale guita.
Ir a la facultad a mi edad es hacer pendejadas? Un guiso de mamut a la derecha!
Síntesis final de Oligofrenario:
Que vuelva Carlo
Florinda (en confianza ¿puedo dejar de lado el Doña?): Yo tampoco dije que lo mío fuese algo científico.
Yo no dije que fuera a Macdonal, sino mi hija. Yo prefiero las hamburguesas de «Tito’s», bien aceitosas y chorreando cebollas.
Che, mucha facu y Macdonal. Un viejo choto haciendo pendejadas.
Vos no serás la versión masculina de Coca, la jermu de Calabró?
Gordo infame, no comás pan. No le hagás el juego a los chacareros
Saliendo de Macdonal, mi hija vió a una familia comiendo las sobras de un cantainer. Todos moriremos!!
Cormillot es el enemigo natural de los opogarcas acaparadores de trigo…
Ayer, en la facu, unos pibitos entraron a pedir. Estamos al horno!
Bueno, pensá que si algún día el pbi de los países se mide por cartonero / m2, vamos a ser potencia…
Qué buena que está la jermu de Zamora, el gobernador de Santiago del Estero!
Cuando estuve en Nueva York vi pasar, a la noche, varios indigentes empujando carritos de supermercado. USA se va al carajo.
La mejor dieta se empieza no comiendo pan.
A adelgazar, chimpas!
Alanon, Olegario, si uno se sienta en la puerta de su casa a tomar aire, y en menos de una hora ve que pasan tres carros cartoneros, ¿es señar de un país pujante, no?
Nico, Morsa, caranchito,
monos de este blog.
Cabecitas adoradas
odian a Perón.
Ya nos morfamos a Clarín. Siguen los chacareros ignorantes y luego las cajas de seguridad de la tilinguería. Dos años para terminar de garcarlos.
Una injusticia!!!
Pero quedáte tranquila que si el remisero se aviva y le hace el reclamo a Berni, el viaje se lo terminamos pagando nosotros (un par de votitos más nunca vienen mal ¿no?)
Olegario, recien estaba viendo la noticia en Telefé y los periodistas ¡estaban indignados porque al remisero no le pagaron el viaje! jajajajjajajajajajjajajaajjaajaj
¡Son chorros fugados de la cárcel! ¿encima pretenden que garpen el viaje? nahhh jajajaja muy lisérgico
Nunca dije que lo que yo escribía sean hechos cientificos sino opiniones mias, completamene subjetivas y personales.
Das mucha lástima, no sabés responder sin apelar a un insulto/bajeza/descalificación. En mi respuesta anterior no hubo ningun agravio hacia tu persona (a menos que te consideres mentiroso y corrupto. Yo en cambio te tenia en el grupo de aquellos que todavia le creen a éstos, no parte de los mismos). En serio, das muchisima pena. Debe ser tristisimo ser vos
http://www.lanacion.com.ar/1635889-dos-presos-se-escaparon-del-penal-de-olmos-en-un-remis
Seguimos ganando la dékada a full!!!!!
En «Remisería Marcelo» incorporamos un nuevo servicio para los clientes privados de su libertad que quieren fugarse… los pasamos a buscar por su Unidad Penitenciaria y lo llevamos a su guarida favorita.
(Con recomendación del Gordo Valor te hacemos un 20% !!!!)
Se ve que el cottolengo en el que vos estás atrasa un poquito conceptualmente en Economía Política (seguramente el profe debe ser Kichi). De todos modos, si esa fuera la razón, siempre existe la posibilidad de importar trigo y romperle el orto al especulador, y no llevar el pan a $30 el kilo.
Tarea para el hogar: ¿por qué durante los 10 años de menemismo eso no pasaba y el pan valía más o menos lo mismo?
Doña Florinda: Es decir que las megatoneladas de huevadas que leés en Clarín y repetís acá en tus megabanales intervenciones, están todas probadas cientificamente, ¿no?
Mirá de lo que me perdí…