La Noticia Rebelde
Imagínense que pasaría si ponen al productor de Lucho Avilés al frente de los programas televisivos oficialistas y tendrán 678, Duro de Domar y Televisión Registrada. Partiendo de esa base, no es de extrañar que el papá de Camilo García -para quien no lo registra, Camilo es el entracano de voz de ganso del panel de Viviana Canosa- al frente de TelAm se sienta eufórico e impune de hacer lo que se le cante el upite. O sea, si Orlando Barone es la voz de la experiencia del oficialismo, cualquiera se siente el ciudadano Kane.
No muy distante de lo que ha pasado en Canal 7 con los recientes nombramientos en cargos directivos de personajes cuyo currículo en materia de comunicación se compone de haber escrito blogs oficialistas, la agencia estatal de noticias no ha escapado a esta regla. Es cierto que Carlos García cuenta con un currículo brillante en materia de periodismo: Locutor, Director y productor de programas de diario y televisión -incluso pudo laburar para Radio Belgrano y Canal 11 durante la última dictadura militar, aunque el programa duró poco- fundador del CEMEC, creador de la revista El Condor, fundador de la Asociación de Medios Estatales de Comunicación, entre otras. A mediados de los ´80, ingresa a la función pública de la mano del Tony Cafiero en la Gobernación de la Provincia de Buenos Aires. Desde allí, pego un saltito al Gobierno Nacional, donde ocupó cargos durante toda la década del ´90. En los últimos años, produjo algún que otro documental para San Luis, laburó para La Rioja y fue Consejero del extinto COMFER.
El toque de oro para su carrera fue llegar a presidir la agencia Telenoticiosa Americana, fundada como sociedad mixta en el ´45, Sociedad Anónima en el ´59 y estatizada por Onganía años más tarde. Sin embargo, ese temita de haber estado tantos años ejerciendo la comunicación del menemismo le dejó una ligera confusión que le impide diferenciar el laburo periodístico de la militancia y armó una Unidad Básica pedorra, al mejor estilo Nac&Pop, en la agencia nacional de noticias por excelencia. Que en la cabecera de la página de TelAm apareciera Néstor con escafandra, no tiene nada que ver con el Nestornauta. Tan solo avisan que ya nos tapó el agua.
Si bien muchos medios se hicieron eco de las «efemérides» de TelAm, donde aparecían cosas tan desopilantes como tratar a Arturo Frondizi de imperialista o se calificaba a la oposición de la década del ´40 como más civilizada que la actual, lo cierto es que muchas de las mismas proceden de un blog de un docente de Lomas de Zamora. Un tipo un tanto perdido en tiempo y espacio que reivindica al mismo tiempo a Perón, Scalabrini Ortiz, las FARC, el Padre Camilo Torres y la lucha revolucionaria latinoamericana en todas sus matices. Desconozco si este sujeto con funciones de enseñanza cobró por ceder sus efemérides a TelAm, si lo hizo ad honorem o si en la agencia hicieron copy-paste, cualquier opción es probable. Lo cierto es que esto es lo que pasa cuando se confunde la función pública con el fanatismo ciego.
Si a ello le sumamos la desesperación por permanecer, nacen los justificadores de todo, aquellos que son capaces de defender cualquier medida de gobierno, por más contradictoria que sea, aunque pasen de defender la gestión de Aníbal Fernández con las Fuerzas de Seguridad, a considerar a la Federal como la Geheime Staatspolizei que debe ser disminuida a su más mínima expresión. Lo de los Pasaportes, es tan solo un detalle. Es mejor que todos nuestros datos estén en manos del Gobierno Nacional y puedan recabar información confidencial sin firmar un solo papel. Todo se justifica en la supuesta intención de Garré de buscar datos personales de represores, como si no bastara con buscar en la agenda de Nilda. Pero nada impide el apoyo incondicional a lo que sea. Basta con ver que el apoyo a la candidatura de Amado Boudou para Jefe de Gobierno proviene de la CGT Moyanista, de la Juventud Peronista oficialista y del Socialismo para la Victoria, denominación que se convirtió en el mejor oxímoron que escuché desde Peronismo de Izquierda.  
Lo único coherente que procedió desde el oficialismo en los últimos meses, fue la calificación de «Jornadas Kirchneristas» a las labores de pintar escuelas y colocar banderas de La Cámpora en cada una de ellas. Ningún nombre le habría cabido mejor a una Jornada en homenaje a Néstor que mandar de vuelta al colegio, aunque sea por un ratito, a cada uno de los monitos que repiten como loros consignas anacrónicas y tergiversadas. No dio resultado, pero la intención estuvo.
Martes. Aunque quieran disfrazar todo como una guerra por la patria, nunca pasarán del circo. Por más épica que quieran tirarle, Hijitus nunca será Supermán.