Ayer, por suerte para todos, Cristina vino a traer un poco de luz a esta sociedad presa de las compañías eléctricas deficitarias, aunque un par de botes salvavidas y unos barrenadores no habrían venido mal, tampoco. Desde Puerto Madryn encabezó un acto en conmemoración al desembarco argentino en las Islas Malvinas. Divina, nos contó lo angustiada que la pasó en 1982 porque se corría la bola de que los ingleses bombardearan Río Gallegos para obligar a Argentina a doblegarse. Menos mal que nos relató esa historia, porque en Buenos Aires nunca estuvimos enterados del riesgo de un bombardeo, más allá del detalle de estar en guerra contra el Reino Unido. Luego, dedicó varios minutos a relatar el flagelo de tener a la guerra en el continente. Raro, sobretodo en boca de una mina que niega -y cuando puede, encana- a los soldados del TOAS que se encuentran de acampe ad eternum en la Plaza de Mayo, bajo el pretexto de que no combatieron.
Así fue que, tras dedicarse a putear al Reino Unido por no querer sentarse a dialogar y, tras darle consejos económicos al Primer Ministro británico, nos contó que su ideal es el amor al prójimo y redefinió el concepto de Patria como el interés por el que tenemos al lado. Por último, citó una frase del exvivo expresidente: «Los especuladores no pasan a la historia». Néstor podrá caer en el olvido, pero es un precio que estuvo dispuesto a pagar a fuerza de comprar media patagonia y enriquecerse con la información confidencial del Banco Central.
Por primera vez en mucho tiempo quedó demostrado que el gobierno se sostiene sólo en la oratoria de Cristina, lo cual no es como para sentirse orgulloso. Casi un mes sin cadena nacional, sin discursos agresivos, ni pedidos angustiosos de ayuda, ni carita de estreñimiento mientras cuenta lo mal que la pasa porque Néstor aun vive. Un puñado de apariciones moderadas dio el pie a que prestáramos atención a quienes no dejan de hablar nunca, o sea, aquellos que se sienten con representatividad popular por el hecho de detentar algún privilegio -monetario- del Estado. Siempre estuvieron, pero es raro escucharlos sin una línea argumental que los aglutine, solos, ideológicamente en tarlipes.

Luis D´Elía, desde su local Einch Volk de González Catán, no pierde oportunidad de recordarnos a todos que el mundo será un mundo mucho mejor el día en que él vuelva al anonimato de puntero berreta del segundo cordón del conurbano bonaerense. Para demostrarlo, arroja visiones pascuales y afirma que «con el Papa Francisco y Daniel Scioli presidente, se indultará a todos los genocidas». En otra sintonía, Julián Domínguez -el exfuncionario de Menem presidente y de Ruckauf gobernador- aprovechó Semana Santa para convocar a la militancia pascual. No entendemos bien a qué quiso hacer referencia el dandy de Diputados, pero en algunas unidades básicas quisieron hacerle caso armando asado con vino mistela. Al borde del coma chocolatero, a María José Lubertino se le dio por arremeter contra los misóginos fabricantes de huevos Kinder, por entender que eso de hacer juguetes para nenes y para nenas, es discriminatorio, actitud con la que demostró que su vida sería menos amarga, si sus padres le hubieran regalado aquella casita de muñecas que pidió para Reyes en 1964.
Por si fuera poco, a Diana Conti, en un lapsus de sobriedad, se le ocurrió afirmar que a Daniel Scioli no lo quieren echar, sino alinear, y que no le van a permitir al gobernador bonaerense que meta ni un sólo candidato en las listas de las próximas elecciones. Diana sostuvo su idea en que el gobernador no está en ese cargo por haber sacado más votos que Cristina, sino «porque nosotros lo pusimos». El tema es que cuando Diana Conti habla de «nosotros» no sabemos a cuál de sus espacios se refiere: si a su histórica militancia en el Partido Comunista Revolucionario, a sus años de funcionaria menemista, a su paso por la función pública con la Alianza, a su banca de suplencia a Alfonsín, o a esto que hace en el kirchnerismo. Así, quedó bien en claro que el oficialismo sufre la patología Cobos. Necesita un traidor dentro del sistema. Necesita que alguien puesto por ellos, sea el que les pone palos en la rueda, así se trate de un vicepresidente radical sin voz, o de un gobernador bonaerense sin sangre.
Dentro de este esquema simpático, a los cráneos de Olivos se les ocurrió que Cristina debía profundizar su giro eclesiástico y, de paso, volverse el organismo de equilibrio entre una izquierda revoltosa -a la que pretendió pertenecer durante años- y el establishment capitalista -del que es socia vitalicia. El experimento arrancó la semana pasada, con sus declaraciones en Twitter, en las que acusaba a las agrupaciones de izquierda de provocar al pacifista Guillermo Moreno y a esa masa de chicos que fueron a luchar contra la dictadura descolgando un cuadro de Lanata.
En todo este delirio, no podían quedarse afuera los grandes baluartes de la pelotudez política, y decidieron imponer que los «Montoneros» están rearticulándose. Le metieron garra y hasta armaron una opereta mediática que prendió menos que un negro en el Ku Klux Klan. Son tres viejos aburridos, dos gatos avejentados con ganas de armar una mesitas, pegar unos afiches en barrios donde a duras penas saben quién fue Presidente antes de Cristina, y un par de cuarentones con voluntad para llevar banderas a algunas plazas del país. La reaparición de estos auténticos dinosaurios de una forma de hacer política que ya no tiene cabida en el mundo, no sólo hizo reir a varios -y asustar a otros tantos paranóicos- sino que disparó muchos interrogantes casi antropológicos. Y es que no todos los días se tiene la oportunidad de ver en acción una muestra tan palpable de a lo que puede llegar la pelotudez humana y cuánto pretenden hacernos creer el verso, cuando Firmenich Jr. concentra a los Camporitas de ultramar.

Todo parte de la idea ridícula de pensar que un grupo de pibes, ultracatólicos de triple apellido, rugbiers aburridos y chicas cansadas del Jockey Club, pudieron llevar adelante un intento de revolución a la cubana, y que la misma quedó plasmada, en parte -y para algunos- con el retorno de Perón en 1973. Poco importó lo que hicieron los zorros políticos mientras la muchachada distraía a la opinión pública jugando al TEG con la sociedad, pero hoy se recuerda aquellos años como «una etapa romántica, llena de ideales», como si fuera romántico entrenarse en resistencia de torturas y recibir descargas de 220v de tus propios compañeros, o la aceptación de la muerte de propios, enemigos y terceros inocentes, como factor de probabilidad. ¿Qué mecanismo perverso puede recordar con nostalgia quedarte esperando a tu hermano, hermana, novio o padre de tu hijo y enterarte que nunca más lo volverás a ver con vida, dormir con una .38 bajo la almohada o vivir huyendo?
Peor que un nostálgico, es el boludo que te habla en términos de juventud e ideales desde la experiencia de estar pisando los setenta años y seguir con los mismos mecanismos de pensamiento. Y es que el problema no son los ideales, sino la f
orma de exponerlos. Esa generación no podría haber hecho lo que hizo si el contexto internacional no fuera el adecuado. Hoy, en un contexto internacional que ha girado hacia el pensamiento de máximo beneficio personal en menor tiempo, siguen planteando la contradicción dialéctica, la distribución de la riqueza por sobre la generación de la misma, el apoyo incondicional por sobre el respeto ganado, el igualitarismo injusto por sobre la meritocracia.
En el texto anterior me reía de Horacio González. ¿Cómo no reirme de un tipo que llegó a dar clases para 10 mil alumnos antes de los 30 años, y ahora se conforma con aislarse de la realidad en su grupo de jeropas intelectuales a quienes reune en las instalaciones de su puesto burocrático estatal? ¿Cómo no llorar de risa con todos ellos cuando los escucho reivindicar la lucha armada contra un sistema al cual han utilizado para volverse millonarios, sea con licitaciones, con subsidios, o con un carguito?
Ya en aquel entonces, la mayoría de la sociedad les daba la espalda, pero al menos tenían espejos internacionales en los que sentirse reflejados, y varios seguidores que abrazaban la idea de una realidad sin explotados ni explotadores. El mundo ha cambiado y hoy se debate entre estados parásitos y el resto. En este contexto, la verdadera revolución ya no pasa por una sociedad igualitaria, sino por el deseo de no ser más todos lo mismo, sino que nos dejen llegar a dónde querramos, en función de nuestro mayor o menos esfuerzo, sin hacernos sentir culpables por ello, ni castigarnos por no estar a la altura de las circunstancias que un grupo de viejos borrachos -algunos con nostalgia adolescente y otros con arrepentimiento de no tener nada para contar sobre «aquellos años»- fijaron para tener un supuesto reconocimiento que nadie quiso darles ni entonces, ni ahora.
En eso andan, en el desprecio a todo aquel que quiera hacer lo que ellos mismos hicieron: putear al gobierno y resistirse al sistema que los oprime. Se puede estar de acuerdo o no con la escala utilizada para medir «opresión», y por suerte el mecanismo de resistencia es un poquito más humano que el utilizado en otras épocas, pero nadie puede cuestionar que la gente se manifieste y putee. Pero no, se han convertido en revolucionarios conservadores, dueños de la única verdad y sin ganas de tolerar un cambio distinto al de ellos.
Y mientras algunos sostienen que a este gobierno no se lo puede putear, porque es Nacional y Popular, otros nos preguntamos desde cuándo tenemos que callarnos la boca y agachar la cabeza, sólo porque a esta gestión la apoyan algunos de los que pertenecieron a las juventudes politizadas revolucionarias. Si ellos combatieron a un sistema en el que cualquier laburante podía comprarse una casa en un par de años, tenía un auto en la puerta y podía planificar una familia sin mayores sobresaltos ¿Cómo no putearlos si justifican una realidad mucho peor de la que a ellos les resultó injustificable?
Mercoledì. Votar es humano, putear es divino.
(La próxima la seguimos con los vivos que se suman al quilombo para pegar una banca y salvarse)
95 respuestas
Que profunda emoción
recordar el ayer…
Lo del Lole ya fue hace tiempo. Mi barrio no se inunda más. Igual, vivo en planta alta.
Para hablar con total (o mediana) objetividad hay que vivir los hechos. Sino son solo interpretaciones.
Olegario: Es diferente, alguna vez se te tiene que haber caido aceite al piso ¿o no?
Bueno, antes de comenzar la reunión de las XV Jornadas de Desaparecidos Pero No Tanto, que este año se realiza en Nassau, es menester tomar lista: Yabrán? Néstor? Hoffa? Hijos de Bonafini? Elvis?
Remember Reutemann… Ya te voy a ver pasando por Puerto Madero agarrado a un camalote
¿Me parece a mi o Adenoz sigue insistiendo con esa pelotudez de que para opinar sobre los setenta hay que haberlos vivido?
Digo, porque yo tenía algo muy interesante para acotar sobre las invasiones inglesas pero tengo miedo de no tener suficiente entidad histórica para hacerlo.
Estos porteños putos con tal de tener cámara se hacen inundar. Acá hace rato que no tenemos esas tragedias climáticas.
PEON GORDO
Opositor….yo no tengo la posta.
Soy solo un pelotudo taxista.
Ahora yo no puedo probar empirica/filosoficamente la existencia del ser de Jorge O y Raul A Bonafini.
Ahora…esos tipos votaron y reciben dinero del estado.
Ellos o alguien….y conociendo a su mamita…permitime dudar de su etica y moral.
Picarón…. Seguro que en la soledad del cuarto oscuro lo votaste a Binner.
Cuando sea Dictador mi castigo para vos va a ser sentarte cada tarde de lluvia solo a tomar mate con Hermes… Vamos a ver cuanto aguantás
Pero, bolú, no los voté denserio! Aparte sería ilegal votar en más de un distrito a la vez. NO quiero quilombos.
¿Se ahogó Bruera?
Si alguien lo ve, que le avise que desde Olivos necesitan a alguien del campo narc & pop para que ponga la cara, porque tanto cagón suelto da vergüenza ajena…
No, votaste a la loca y al totuer que los puso donde estan. Nada mas. Pero esta bien, ya te vi escribir: «yo no los vote», es un principio.
Yo no voté ni a Scioli, ni a D’Elia.
– Señora presidenta?
– Si, diga.
– Hay un… señor… un, no sé…
– Quién es?
– Un tal Red Bull Black Eyes.
– Ah, si! Hágalo pasar. Es nuestro hacedor de lluvias.
Es notable, pero parece que gracias a un comedido de esos que nunca falta, Cris se avivó que no estaba bueno hacer una cadena nacional para delirar sobre su proyecto de «democratizar» la justicia mientras en La Plata siguen apareciendo cadáveres flotando por las calles.
La anécdota da para pensar algunas cosas:
a) en cualquier país democrático normal, a nadie en su sano juicio se le ocurre esperar de sus dirigencias políticas un nivel intelectual, de honestidad o capacidad de trabajo muy superior a la del resto de la sociedad. Pero lo que sí en cambio se espera, es una muy aguda capacidad para sintonizar con las demandas sociales, porque eso es lo que les permite sobrevivir en el mercado electoral. Digo esto, porque que sea justamente la «abogada exitosa» la que puede mantener vivo al relato con su oratoria, indica que definitivamente estamos en el horno.
b) un gobierno nacional que concentra (como nunca antes) todos los recursos del país, y que ha convertido a todos los intendentes y gobernadores en mendigos VIP que viven peregrinando a la «Meca Rosada» para tratar de conseguir un mango, alguna obra o unos planes, pero que sin embargo nunca tiene nada que ver con lo que sale mal, sea la inseguridad, los paros docentes o las inundaciones, es insostenible. Se puede permitir algún tipo de oportunismo político, pero el cinismo descarado es inviable.
PD: Respecto a D’Elía, más que como a un piquetero berreta del montón, me gustaría verlo en el futuro como residente de Ezeiza.
Les regalo a Francisco,
a mi jermu y al FMI.
Mi calle y mi rocío,
me los guardo para mi.
¡Que Orto Mami!
Ade: Si hubiera pasado solo en Baires, sería Macri. Solo en La Plata Scioli (¿o el intendente Bruera?)
Ahora para mi se originó en varias jurisdicciones y más específicamente en el Cielo. Y todos sabemos que el cielo es de los dioses…. ¡La culpa la tienenNestor y Cristina! (y Perón, por las dudas…)
La Quia Obra Mal, Quiere Oro, Millones. Quiere Otro Mandato. Quiza Ofresca Militantes, Que Otros Mueran, Que Otros Maten, Quiere Oro Miamigo.
Anónimo 14.27
Por si no se entendió es una discusión filosófica. Y te tengo la mala noticia que estás equivocado: en el lugar adecuado y con los estímulos adecuados, hubieras sido cualquier cosa:
“no eran (salvo pocas excepciones) monstruos: eran gente cualquiera. Los monstruos existen pero son demasiado pocos para ser realmente peligrosos; más peligrosos son los hombres comunes, (…)”. (Levi, P., 1988, Si esto es un hombre, p. 209).
Mi calle y mi rocio me lo guardo para mi, y no veo porque tendrían que importarte. ¿y vos quien sos? ¿Nicolas y no firmaste?
Solo un tipo muy joven, o al que sus propias experiencias le pasan sin registro por delante puede afirmar las cosas tan taxativamente…
Qom? La Quinta Obrera Metalúrgica?
Con razon no te molesta que Insfran mate a los Qom. Total vos votaste a su intima amiga , no a el.
Es más: voto en Rosario
Otro triunfo popular: la mayoría de los inundados no son pobres de toda pobreza. Ver en la tele lamentándose porque se les arruinó el GPS daba risa.
Si, y que? Pense que te sentias parte del modelo, del proyecto de pais que necesitaba a Scioli en la Pcia.
Yo voto en Santa Fe.
Adenoz se olvida que la que le dijo que voten a Scioli a los bonaerenses, hace pokito, es la que lleva adelante la revolucion que ama. A Macri si quieren atenle una garrafa a la pata y tirenlo en tecnopolis. Pero Scioli es tuyo.
No se la experiencia de vida, el rocio y la calle que tiene opo, pero yo les aseguro que nunca seria ni el tigre acosta ni firmenich, ni ninguno de los politicos que nos gobiernan, que saben que no les da el cuero para las responsabilidades que tienen, pero siguen currando y asegurando impunidad para su corporacion.
Qué bueno.
Desde RDP viajando en el tiempo para relatar in situ lo vivido en los setenta (si mis cálculos no me fallan debe haber alcanzado la mayoría de edad en los ’80), pasando por lo de Gradeniazul diciendo que estuvo bien reventar a los zurditos (aunque disiente con los «métodos»), hasta llegar al bobo ignaro de Nico (no te vayas!) que putea como viejo gorila.
Anoche vi «Amores de historia» sobre el desvío de un avión en 1966 para aterrizar en Malvinas, hecho realizado por pendejos de la época pertenecientes a MNA (Movimiento Nueva Argentina). Al margen de la limitaciones de producción, me gustó la semblanza de los pibes jugándosela racionalmente.
Por qué tanto miedo a la reivindicación de esos tiempos y sus protagonistas militantes del campo popular? De última, no le den bola y listo. Les jode? Mejor.
Scioli-Macri: linda dupla para jugar a la batalla naval.
Que buena oportunidad para los exégetas camporistas… Podrán tirarle 35 muertos por la cabeza a Scioli….
No, Nicolas. No estamos discutiendo eso.
Estamos discutiendo si las condiciones de posibilidad para que cualquier fulano sea lo que fueron esa generación existe, o fueron monstruos extraidos de otra galaxia…
Por ejemplo por la virulencia que tienen la mayoría de tus comentarios ¿estás en condiciones de afirmar que vos nunca, bajo ningun aspecto hubieras sido el Tigre Acosta?
Estábamos hablando de «condición humana»
Solo eso
No entiendo qué es lo que están discutiendo ustedes dos, creí que ya todos sabíamos la basura infrahumana que son los montos. ¿Hay que discutirlo de nuevo?
ya «visionaria» ya que se cree abogas, arquitecta faraonica, porque no se cree «LA FLAUTISTA DE HAMELIN»y al son de su flauta va con sus Rata$ y se ahogan todo$ y toda$ (ella tambien) en la INUNDACION
SALu2 moja2
Excelente; pero te la cambio un poquito, según la ví y la viví yo: Entre 1973 y 1976, en pleno gobierno democrático, la inepta y corrupta clase política argentina fogoneó y amparó a grupos de delirantes terriblemente violentos (Montoneros; AAA; ERP; FAP; etc.) y cuanto estúpido pedestre quiso jugar a la guerra. Cuando la cosa se les fue de las manos entregaron la República atada de pies y manos al caos y la violencia, se abrieron de gambas y también abrieron las puertas del infierno. Ellos, los políticos fueron los únicos culpables. Hoy, esa misma clase política tan inepta y corrupta como la de entonces, muchos de los cuales aún siguen pululando, está llevando al País nuevamente al borde del abismo. Sin embargo, hoy se hacen los distraídos y miran para otro lado y buscan culpables entre por todos los rincones. Los argentinos, no se animaron ni se anima a gritarles en la cara:»uds. fueron los únicos culpables» – JUAN
PEON
¿dónde están los hijos de Hebe? Acá me sopla mi amigo Magnetto que si tenés data fidedigna te paga 1 palo verde puesto en el lugar del mundo que vos digas…
Y supongo que si estás tan seguro (no es la primera vez que lo afirmás), debés tener data fidedigna…
¿O estarán en ese imaginario tan Argento y chanta, junto a Yabrán?
PEON GORDO
Dentro de los 30000 estan contados los hijos de Hebe? O el juez?
Se pasan…no se la creen ni los montos lo de los 30000.
Si en los 70s tenian 20 o 30 anos ahora deben ser viejos pajeros de 50 o 60…se te escapo una decada relato.
Entonces quedaria asi:
Si el pseudo montonero tiene 50 o 60 es un pajero melancolico
Si tiene 40 es un vago de mierda, ademas de un pajero.
Si tiene 30 es un vago de mierda, idealista y poco veloz, ademas de un pajero.
Si tiene 20 es un imberbe, ademas de un pajero de mierda.
En resumidas cuentas….dejen de leer los panfletos y empiecen a ponerla.
http://www.youtube.com/watch?v=8VbJJQXwX4o
Para animar la discusión con una canción de «candente actualidad».
Y Venecia se hundió.
Relato: Tu caracterización es real, pero tiene dos subgrupos
a) El Max Lemmon (para ilustrar mejor el ejemplo), que compra a rajatabla
b) Y el tipo que hoy baila como si le gustara la música, pone cara de Max Lemmon, mientras piensa «¡toda la que me estoy llevando, Mamma mía!»,
Y uno de los dos lo que menos es -justamente- es ser un «boludo»
Opo:
Mi incomprensión no se da desde la comodidad del siglo XXI. Comprendo perfectamente todo lo acaecido en aquellos años. Lo que nunca voy a poder entender es al boludo que 40 años después reivindica una forma de ver la política perimida, anacrónica y comprobada como fracaso.
Relato, hablando un poco en serio, hay algunas cosas que son incomprensibles para quienes no las hayan vivido.
Los extremos más violentos de la vida se dan con seres humanos comunes y silvestres. Es mucho más cómodo pensar desde la comodidad de un teclado que quienes actuaron en los 70 eran monstruos sanguinarios. Eso nos exime de culpas. De creer que «nosotros» seríamos capaces de tamañas crueldades. Pero malas noticias: no es así, ni un poquito.
Los tipo que le arrojaban baldes de agua y picaneaban a tipos desarmados y atados, los que violaban detenidas, los que torturaron a una peligrosa «montonera» de la UES de 13 años de edad bajo el comando de Suarez Mason, o mataron a su no menos «peligroso» hermano de 16, no eran monstruos. Eran tipos comunes, normales. Padres de familia. Tipos que en otra circunstancia se hubieran horrorizado de tipos como ellos mismos.
Y lo mismo corre para el otro bando. Un tipo común arrojado en el microclima adecuado, durante un tiempo suficiente, con «razones» esgrimidas una y otra vez por todos los que lo rodean, es decir tipos jugados en una lógica ferrea y endógena, termina realizando hasta lo más inimaginable. Y en forma natural. Y sobre todo «justa» según el mundo que ese tipo se termina creando.
Boquear sobre lo que uno hubiera hecho es facil. Pero nadie tiene garantía de santidad.
Repito que tiende a estigmatizarse el tema para quedarse con la conciencia tranquila…
Pero lo patético realmente es el anacronismo. Nada justifica hoy levantar como héroes a quienes optaron por la lucha armada. Nada justifica tampoco poner en el lugar de víctimas al bando militar como pretenden -también- algunos.
Por último, (y esto para los oficialistas), si algo caracterizó a la «juventud maravillosa», fue su actitud no vertical, y su capacidad de cuestionamiento.
Es inimaginable pensar a un joven de los 70 justificando a Perón por llevar de vicepresidente a Alsogaray ¿se entiende el punto?
El verticalismo de esta «nueva juventud maravillosa» era más atribuible a un militante de la CNU o del CdeO. En todo caso
Opo:
Tuvieron 15 días para llegar al mil. Durmieron.
El tema de los huevos de Lubertino (que buena que estaba hace 15 años!) para no llegar al comentario mil..mmm….que bajo ha caido Don Relato.
Que reivindican cuando alzan las banderas ? Harta de vivir en el pasado, como una paciente crónica de un psicoanalista ortodoxo, que no logra llevar a su paciente a la catarsis . Así esta la argentina, presa de la queja infantil contra sus padres muertos. Es imperioso que atravesemos de una vez el dolor de vivir en una fantasía . La realidad con su cruel contundencia nos dice que , tenemos 40 años y todavía no pudimos abandonar la casa de los viejos. No hay nada peor que sentir que vivimos al pedo,que no aprendimos nada. Es hora de abandonar el miedo y bañarse ser libre, es la única salida.
RDP
Flojito el post. Sobre todo cuando fue hecho con el exclusivo motor de evitar el comentario 1000 en el anterior y garparse un asado 😉
Varios temas
a) Es totalmente anecdótico pero «una etapa romántica, llena de ideales», como si fuera romántico entrenarse en resistencia de torturas y recibir descargas de 220v de tus propios compañeros,», es totalmente falso, ni PRT -ERP, ni Montoneros (mucho menos en actores menores como FAP y VC (PCML)) incurrieron en tal práctica. No se quien te dio la data pero es trucha. De hecho Montoneros con la caida de Roberto Quieto impone la pastilla de cianuro porque se dan cuenta que era imposible no «cantar».
b)Con respecto a José Lubertino, mi asesor Pirincho tiene un amigo en Ferrero Rocher. Desde el año que viene se darán los siguientes cambios
– Los huevos vendrán envueltos en papel marron «torta», y tendrán la leyenda «para todxs»
– Se harán huevos y vaginas de chocolate. No permitiremos sexismos baratos
Idealistas en los 70’s eran las madres que llevaban a sus hijos a ver a Pipo Pescador. Hoy están sufriendo las consecuencias de semejante atrevimiento.
Yo creo que esta señora aún no cayó de su derrota cruel en Santa Cruz.
Si no pudo en su propio patio, mejor no le va a ir en patios ajenos.
Han hecho de la palabras una ilusión óptica…
Me encantó lo suyo, apreciado maestro.
Tengo poco más de 30 y lo que se de los 70′ es porque me interesé y leí bastante, de todos los bandos posibles, como para tener una idea.
La bandera de Montoneros me da pena, estos nabos son los responsables de muchos desastres, muchas muertes, bombas puestas «estratégicamente» vaya a saber uno con que criterio, etc. Son los mismos que se quisieron hacer los pistolas y fueron hechados como perros de la plaza, no?
Lo leo siempre Don Relato, la mayoría de las veces me saca una sonrisa por su manera de escribir, hoy me amargué un poco, será el bajón pos mini vacaciones tal vez.
Mis respetos y saludos.
Insuperable, como cada uno de sus posts que desgrana para nuestro beneplácito, don Relato. Como dice bien Carancho, eso de la «juventud idealista», solamente se lo creyeron ellos en sus mentes afiebradas y cuyo propósito fue hacer del país un emporio a la cubana. Yo odié durante mucho tiempo a los milicos que los pusieron en vereda a costa de muchas bajas de ambos lados. Hoy, no puedo más que agradecerles aunque con algunas reservas en cuanto a los métodos utilizados. De no haber sido así, Argentina sería una mala copia del reinado fidelista, sólo porque las idiosincracias son diametralmente opuestas. Lo que lamento en grado sumo, es que hayan «olvidado» barrer con muchos de los que hoy están montados en el poder y firmemente tomados de la negra pollera, ésa que cuando no derrama sus inteligentes discursos para su cohorte fanática e idiotizada con el modelo nefasto, hace lo imposible para propiciar vida miserable a la gran mayoría que cada vez se la ve más negras para llevar a fuerza de agachar el lomo, un cacho de pan para los que de ellos dependen. Y por si fuera poco, teniendo que ser víctima de sus humillaciones variopintas a diario. Podría decir mucho pero que mucho más, pero por hoy esto fue mi catarsis y le doy las gracias por permitirme hacerlo en su blog y con su permiso. Saludos!!
Elisabeth Pulfer
Qué decir, Don Relato?
Los que peinamos canas recordamos la historia. Recordamos que «la juventud idealista» no fue tal. Que hubo asesinos despiadados de ambos lados. Que escuchar a esta manada de pendeviejos forrados en guita mal habida nos revuelve el estòmago.
Le mando un saludo desde Moreno, donde el diluvio dejò una tonelada de barro. Porque, evidentemente, el asfalto y las cloacas son poco «revolucionarias».
Finalmente, un pedido: evite que el blog sea colonizado por el forrerìo a sueldo. Aunque por cierto, si no tienen el menor argumento y nadie los lee en sus blogs respectivos… sólo les queda dar pena acá.
Saludos, amigo. No olvide el paraguas. Y el bote inflable.