Santos y predicadores
En mi primera infancia existió una persona mítica, una leyenda de la que todos...
Pasión por la vigilancia
Existe una manía que se adquiere con el starter pack del hiperpresidencialismo: el intento...
La insoportable intrascendencia de un pony
El primer recuerdo de tu vida es un hecho que, cuando ocurrió, lo viviste...
Demasiado tiempo
No hace falta ser economista para entender una de las leyes más básicas de...
Crossover estresado
A mí me gusta tener los asuntos separados. Cuando quiero hablar de cosas personales...

El encanto del fin

Corría el año 1999 cuando, en una tarde de pelotudeo, me encontraba en la Casa Rosada. Un vigilante amigo -que duró de vigilante lo mismo que me duró de amigo-

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La crisis de los 30 años

En sus primeros años, la democracia era como todo bebé que arranca: se mandaba cagada tras cagada pero se le perdonaba todo, porque se sabía que estaba aprendiendo, que había

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Doble botón para la doble moral

De todas las cosas que me han jodido del kirchnerismo -que no son pocas- hay una que estoy casi seguro que no podré perdonarles. Dentro de unos años es probable

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La oportunidad y el saqueo

Intenté robar una vez en mi vida y no salió del todo bien. Técnicamente hablando, no fue un robo, sino un hurto, dado que no ejercí violencia sobre persona alguna,

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Pagamos nosotros

Cristina finalmente aceptó que es más divertido ser presidente cuando no tiene que lidiar con el inconformismo de este país, en el que todos quieren algo, desde una licitación amiga,

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Lo que hago es y no es periodismo.

Sean bienvenidos a mi hermoso desorden.

Tanto leer libros, algunos tenía que escribirlos.

Alguna forma de contacto.