Teatro Argentino
Un pibe recibe un botellazo de un tren en movimiento que iba a parar a la cabeza de un guarda al que se la tenían jurada. Un mocoso de 16 años va fumando paco en el furgón del tren a Villa Rosa y se putea con su «señora» -adolescente, al igual que él- porque la menor de los tres hijos que llevan (uno calzado, otros dos, no) no para de llorar. Cinco chicos de entre 7 y 11 años caminan aspirando pegamento y fumando por la estación Once de Septiembre del Sarmiento, dos de ellos revisan una mochila de donde sacan una billetera, un celular, un reproductor de mp3 y descartan el resto tirándolo por la escalera que conduce al Subte. En la plazoleta de Hipólito Yrigoyen, La Plata y Rivadavia, un nene tapado de mugre mira como ingresan a su primer día de clase los uniformados del Sagrado Corazón. Una señora de 49 años sale a manejar un taxi. Hace un año fue obligada a retirarse voluntariamente de la empresa para la que trabajó por más de 30 años y le falta edad para acceder a la jubilación anticipada. Un joven de 24 es asesinado en la puerta de su casa. Volvía de trabajar 12 horas para poder pagarse el gusto de tener un auto. 
Este breve resumen de cosas que he visto personalmente o anoticiado a través de algún medio, se produjeron en la última semana. Factores de una argentina paralela, sensaciones de inseguridad, desigualdad y problemas sociales graves. Ilusiones patológicas que sólo vemos aquellos que no pertenecemos al minúsculo grupo de los iluminados que han conformado esta obra de teatro a la que denominan el mejor gobierno de los últimos 5 años.
Una ficción que estamos acostumbrados a ver desde los clubes de la buena onda de los medios oficialistas, es tan falsa como la misma buena onda que pregonan sus integrantes, a no ser que sea de buena onda tratar a todo el mundo de desestabilizadores que le hacen el juego a la derecha por reclamar que un fumapaco no te vuele la mollera de un corchazo porque le pintó sacarte el auto que compraste con tu laburo o por quejarse por esa costumbre que tienen los chicos pobres de morirse de hambre. 
Por suerte, contamos con un grupo de admiradores que nos muestran el camino a seguir para no conseguir nunca menos y no dar ni un paso atrás. Un séquito de artistas venidos a menos y otros que nunca pasaron del papelón televisivo, agrupados en el Tren de la Cultura del siglo XXI, que se encuentran ante el trauma de saber que se les acaba la exposición que supieron conseguir en los últimos años. Ellos firmaron una solicitada apoyando «este presente que vive el país con políticas transformadoras a favor de quienes más necesitan», proponiendo a Cristina para la reelección y a Sabatella para la Gobernación Bonaerense. Firmas de la talla de Víctor Heredia, Teresa Parodi, Federico Luppi, Florencia «si hubiera nacido antes, habría sido montonera» Peña y Arturo Bonín, se suman a las de Daniel Tognetti, León Ferrari y Ricardo Forster en una solicitada, la cual encuentra toda justificación cuando afirman que deben «defender lo conseguido».  
Este llamado en defensa de lo conseguido, se sostiene en las declaraciones de la fanática de Stalin, Diana Conti, que en este momento debe estar escondida debajo de la cama para que no la muelan a golpes, después de haber ventilado que planean modificar la Constitución después de ganar las elecciones de octubre y, según palabras de la Diputada, «eternizar a Cristina» para poder profundizar, entre otras cosas, los avances en políticas de Derechos Humanos. El hecho de que Diana Conti no mencione que ella fue Secretaria de Derechos Humanos del Gobierno de De La Rua, se debe, en parte, a esa facultad innata que tienen algunos funcionarios para el olvido selectivo. Pero van mejorando para llegarle a la gente. Es eso, o seguir cortando Gran Hermano los viernes a las 10 de la noche para mostrarla pidiendo ayuda para continuar su mandato. 
Por suerte, en frente tenemos una oposición de puta madre. Mientras Ricardo Alfonsín habla de convocar a un Pacto Social -si, otra vez- en su entorno se dedican a la campaña encuestológica, publicando una encuesta todos los días. El domingo le dió a Alfonsín un 24% de intención de voto. El Lunes, 57%. Siguiendo esta proyección, para octubre a Ricardito lo votarían el 3569% de los argentinos. Por su parte, Lilita está a la deriva, rechazando las coqueteadas de Alfonsín, puteando a Anibal Fernández y a Cristina, mientras dice que no sabe por qué, pero la quiere. Finalmente, Redrado se acerca a Duhalde, mientras Fort le pregunta por qué decidió contratar a Luly Pop, habiendo minas más baratas y discretas; Duhalde busca a Macri, mientras Rodriguez Larreta y Michetti lo miran con cariño al cabezón y Mauricio dice que no necesita de alianzas para gobernar el país, que con el PRO le alcanza, con lo cual pareciera no entender que todo el aparato del kirchnerismo no desaparece por arte de magia por perder una elección y que, en el hipotético caso que ganara, se lo comerían entre dos panes, con chimichurri y salsita criolla. 
Martes. Definitivamente, Herminio se merece un acto reivindicativo.