El eterno karma del empleo público argentino

kichillofAhora que estamos todos entretenidos en el debate de si tenemos que seguir cumpliendo con nuestro deber de argentinos mal informados y brindar soluciones al planeta para que arreglen problemas que no tenemos ni idea de cómo ocurrieron, o tan sólo quedarnos con la duda existencial de si es misógino o no desearle feliz día de la mujer a las mujeres, podemos volver a hablar de cosas realmente importantes, como el brutal ajuste del 1% del PBI, el reemplazo del nepotismo K por el acomodo necesario de los parientes de los nuevos funcionarios, la pasión de Axel Kicillof por el sexo masoquista en público, o que personas que aún pretenden dilapidar recursos públicos mangueando aviones para hacer la revolución sean las defensoras de cosas que no entienden, como el empleo público.
El empleo público es uno de esos temas a los que le venía esquivando desde hace rato porque no hallaba la forma de dar una opinión al respecto sin terminar con un pedido de ejecución inmediata en el lugar del mundo en el que me encuentre. Sin embargo, luego de que terminara dando mi opinión ante una pregunta que me hicieron en un programa de radio, y que derivó en una bello y civilizado contrapunto con Gabriel Solano del Partido Obrero –que finalizó con un piquete en la esquina de Guido y Uruguay–, creo que no hay nada peor que la autocensura.
Pensé mucho en cómo abordar este tema sin herir susceptibilidades hasta que caí en la cuenta de que, desde que Lubertino reformuló el Inadi y la lengua castellana, y la comprensión de texto del argentino promedio lo lleva a suponer que una prueba Pisa es una cata de jamón y morrones, acá podemos encontrar un ofendido aunque hablemos del tejido crochet. Pero vamos a intentarlo de todos modos.
Antes que nada, soy un exempleado estatal que cumplió funciones en el Poder Judicial y en poderes ejecutivos no nacionales bajo administraciones de distintas banderas ideológicas y partidarias. En buena medida, algo entiendo de lo que hablo. La primera vez que me despidieron tenía 18 años. La segunda, 23 eneros. La tercera, 26 y un hijo recién nacido. Para la cuarta ya contaba con 28 años. A los 31 descubrí que podía meter quinta y sexta en una semana –tenía dos laburos, uno privado, otro estatal–,  más exactamente en tres días. En ninguna de esas ocasiones tuve tiempo de hacer quilombo: en el mismo instante en que me rajaron salí a buscar laburo. Algunas veces conseguí enseguida, otras pasé meses sin pegar una  y hubo un período nefasto de tres años con laburos esporádicos. De todos modos no me puedo quejar, ya que la única vez que conseguí la planta permanente terminé renunciando, lo que debería haber derivado en un proyecto de ley para colocar una placa conmemorativa del increíble suceso.
Por una cuestión lógica –tengo 34 años– cinco de mis seis despidos se dieron en la década más mejor de la historia de la Via Láctea y galaxias cercanas. En algunas lloré, otras fueron un alivio similar a cuando te deja esa persona a quien te da cosa cortarle. Y tres de esos rajes fueron en el Estado.
Las reglas son claritas y todos lo sabemos desde el minuto cero: te vas a tu casa por la misma puerta que se va el funcionario que te firmó el nombramiento y probablemente sea el mismo día. Y si te quedás, probablemente obedezca a una cuestión de suerte, falta de recursos humanos –en el Estado la capacidad de los recursos humanos es inversamente proporcional a la cantidad de empleados– o a la lógica del esfuerzo: la famosa y siempre desconsiderada meritocracia.
Y ya que hablamos de lógica, sentido común y otros arcaísmos en desuso, también deberíamos recordar un detalle no menor, que son aquellos que están cobrando lo que no merecen –del español «hacer mérito para ser digno de algo»– y que son conscientes de eso. No, no me refiero a los ñoquis, sino a los que forman parte de planteles cuya relación entre cantidad y necesidad es insólita, y lo saben. Por ejemplo: en una mesa de entradas de una dirección de línea del gobierno nacional rajaron a 50 personas de un total de 120. Un numerazo se mire por donde se mire, salvo que algunos van a hacer hincapié en el medio centenar de despidos y otros pueden llegar a colapsar cardiovascularmente luego de caer en la cuenta de que una mesa de entradas tenía 120 empleados.
oficinaEl karma no es exclusivo de los poderes del Estado más politizados. Uno pasea por el edificio de Tribunales y se encuentra con un ascensorista. Sí, una persona que cobra un sueldo de casi 30 mil pesos –ahá– por tener el expertise y el know-how para poner en funcionamiento esa compleja maquinaria de ingeniería y que impide que el común de los mortales sepa cómo apretar un botón con un número que, casualmente, se corresponde con el piso al que queremos dirigirnos. Dios los bendiga por su tarea.
Y en los tres poderes se da una conducta habitual entre los empleados, que para lo que les conviene son capaces de convertirse en guerrilleros por la igualdad de los trabajadores, pero cuando es necesario aplican el derecho de castas con tal de que entre a laburar el hijo, un sobrino, un nieto, la amante o el que les consigue las drogas a buen precio.
Guillermo O’Donnell sostenía que «el gran desafío de la ciudadanía es recordar exigentemente a los poderes del Estado que ellos son nuestros y que, por lo tanto, son para nosotros». El tema es que se nos mezclaron los tantos y el «para nosotros» lo tomamos como que podemos hacer con él lo que se nos cante. Como en Argentina tenemos el lóbulo frontal atrofiado de tanto onanismo biempensante, nos olvidamos que el Estado no es un ente corpóreo destinado a la beneficencia, sino que lo mantenemos entre todos desde que el contractualismo social sentó las bases para los países modernos. Por si es difícil de entender, vamos al ejemplo práctico: Si usted, estimado lector, un día se despierta y se encuentra que tiene cinco mayordomos, tres plomeros, tres gasistas, seis coordinadores y diez personas dedicadas a la limpieza para mantener funcionando su dos ambientes ¿lo aceptaría? Si en la reunión de consorcio de su edificio propusieran contratar doce encargados ¿votaría a favor? Y si por estar en desacuerdo sus vecinos del edificio de al lado –que no pagan los salarios de su harén de porteros– lo tildaran de descorazonado, asesino de bebés, fotógrafo de delfines on-shore en Santa Teresita, fundamentalista de la pizza con ananá, o cualquier aberración humana por el estilo ¿le caería en gracia?
Dando por sentado que conozco su respuesta, salgo del ejemplo y voy a lo concreto: su departamento, su vida sus gastos, se cubren con el 45% de sus ingresos anuales. Los gastos de sostenimiento del Estado se llevan el 55% restante. Sí, más de la mitad del año laburamos para el Estado, pero por esas cuestiones del realismo mágico sudamericano, nunca hacemos la relación. O sea: es una locura que con mi 45% tenga que mantener a todas esas personas que no necesito, pero está perfecto que con mi 55% restante multiplicado por toda la masa de laburantes de la Argentina se mantenga a todo empleado de más en el Estado.
ateSi bien nunca imagine que llegaría a ver a progres defendiendo la burocracia estatal que fomentó el crecimiento de los sindicatos verticalistas que tanto les jode a fuerza de cuota sindical a miles de trabajadores que no importan que no laburen, sino que aporten, hay otros elementos que me joden mucho más. No hay forma de que un tipo que está por debajo de la línea de pobreza laburando 70 horas a la semana pueda sentir que «el laburo dignifica». Del mismo modo, no tiene nada de digno decir que se tiene trabajo cuando se sabe que se está cobrando un sueldo para no hacer otra cosa que bajar termos de mates y jugar competencias de cuantos paquetes de bizcochos de grasa se pueden deglutir en una mañana. No hay forma decorosa de conseguir apoyo popular para frenar la «ola de despidos en el Estado» cuando en Argentina no existe la persona que no tenga un pariente, amigo o vecino que labure en una dependencia estatal. Y mucho menos cuando cualquiera que haya pisado un banco ve que cinco personas atienden de 200 a 500 clientes en una mañana y una mesa de entradas necesita de 120 personas para poner sellos.
No es una cuestión de concepción del Estado, es algo más peligroso: es la aceptación de que el Estado no está para administrar sino para dar cobijo a los que las políticas del Estado no puede solucionar. Y como todo lo que ocurrió en los últimos años, cuando se rompió la ventana, se la tapó con cartón corrugado. Si dibujar estadísticas del índice de precios al consumidor es sencillo, hacerlo con la masa laboral no lo es tanto. Pero como en todo gobierno hiperpersonalista los funcionarios creen que no están para administrar temporalmente los bienes de todos, sino que se encuentran ahí porque así lo quiso Dios, gastar plata no les importa. Total, no sale de sus bolsillos y tienen la maquinita de imprimir billetes. El Estado se convirtió a sí mismo en un seguro de desempleo saladito de mantener al absorber a una enorme masa de personas que de pronto se sintieron económicamente viables.
Conceptos como contrato de locación de servicios, planta de gabinete o planta transitoria, deberían ser analizados desde la lingüística más básica: locación es por tiempo determinado, planta de gabinete es el personal que llegó y se va con el gabinete, y planta transitoria no es el tránsito entre el contrato y la permanencia, ni el cruce de Moisés por las aguas abiertas del Mar Rojo, ni una publicidad de yogur contra la constipación. Es tan sólo eso: transitoria.
Los sindicatos de los trabajadores del Estado deberían hacerse cargo, más allá de protestar, más cuando la planta transitoria ya paga cuota sindical y obra social. Nunca entendieron –o se hicieron los boludos– que la sobreabundancia de empleados deriva en la pauperización de otros derechos adquiridos hace añares. ¿Cuándo fue la última vez que un empleado público accedió a una vivienda construída o financiada por el Estado? Ni siquiera cuentan con créditos blandos de los bancos administrados por el propio Estado. No se calentaron por blanquearlos, o por pedir que se rehabilite la carrera administrativa, ni porque haya concursos para ingreso y para la ocupación de cada cargo administrativo. Mientras la masa de aportes creciera, el resto podía esperar. Y eso que no hay mayor empleador en negro que el propio Estado, donde las indemnizaciones las paga la Aseguradora Tu Vieja, y si se habilitaran, tampoco importa demasiado porque se garparían con la nuestra.
El mayor flagelo de todo este tema es que, durante años, creció como nunca la imaginación popular de los más pibes de que el ideal de vida es conseguir un trabajo en el Estado, porque «no te echan más». Y ahí están, personas de veintipico, sentadas a esperar la jubilación a los 65 años, sin otra ambición que terminar rápido el turno para volver a casa.
Los veo conformistas, mansos, sin deseos de algo distinto y dispuestos a bancarse una eternidad haciendo lo mismo. No duran dos años con la misma pareja, pero la sola idea de cambiar el laburo los pone ciegos. Perdieron la libertad y la iniciativa privada, esa que hace que explotemos la creatividad para hacer algo distinto de cara a la sociedad. ¿O por qué piensan que empecé este blog? Les tiro una pista: tenía 26 años.
Samid

Martedi. El trabajo que dignifica es el que te hace feliz siendo útil. El resto es relleno.

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Si tenés algo para decir, avanti

(Sí, se leen y se contestan since 2008)

664 respuestas

  1. Solo a un ignorante y/o mala leche se le puede ocurrir hacer público un contrato petrolero donde existe información técnica confidencial que vale millones de patacones.
    Mientras tanto: http://www.datos.gob.ar -> Portal de datos abiertos del Gobierno de la República Argentina. Acá encontrarás información pública, herramientas y recursos para desarrollar aplicaciones y visualizaciones y crear historias con datos.
    En desarrollo pero incluso así a años luz de la «transparencia» del kirchenismo.
    ¿’Tá rica la bilis, hijo de puta?

  2. Además de Code Geass, hay una serie llamada Puella Magi Madoka Magica. No tiene un tipo como Light Yagami, pero también habla de lo que pasa cuando se cumplen los deseos de gente de tener poder para el cual no está preparada.
    Si le interesa, son doce capítulos.
    Este tipo de series no son demasiado mi estilo (Ud comprenderá que para un guerrero como yo esto es muy extraño), pero puedo recomendársela a gente que busca eso.

  3. Don Ponja, supongo que gustó el argumento (nos pareció muy original), que fue breve (37 capítulos) y que tuvo un final razonable.
    De mi parte, ya estoy buscando Code Geass.
    Gracias.

  4. Además me ayudaría saber qué particularidad de Death Note le llamó más la atención, para saber por qué lado podría ir.
    Pero ya de entrada, Code Geass es una buena opción.

  5. LAS DOS CARAS DE LAURA ALONSO, COMO OPOSITORA Y COMO FUNCIONARIA
    “Cae la careta de la hipocresía”
    Con esa frase la ahora titular de la Oficina Anticorrupción celebró el fallo de la Corte Suprema que ordenó hacer público el acuerdo entre YPF y Chevron. Sin embargo, el viernes se reunió con Galuccio y después se pronunció a favor de mantener el secreto.

  6. «Don Ponja, algún animé al estilo de Death Note? En mi casa gustó mucho.
    Saludos.»
    Puedo recomendarle Code Geass – si bien no es la misma trama de Death Note, tiene la misma dosis de poder sobrenatural manejado por un adolescente.

  7. Miguel de Cervantes, no sabía que en sus tiempos ya se conocía la ESQUIZOFRENIA. La corrección ortográfica que ha señalado me despertó la curiosidad por las costumbres aborígenes de los siglos XVI y XVII, a saber:
    los comechingones ya vendían peperina en su época?
    Tenían Regata 85 a gas?
    En sus mesitas de luz, tenían estos indios 200 mil patacones?
    O son costumbres actuales, relacionadas más con los cuartetos que con los comechingones?

  8. Laurita Alonso, la que tenía la ONG financiada por Paul Singer, va a sacar a la luz la corrupción….
    Me hacés reír la pija, gordo amorfo

  9. ezquisofrenia:
    Dícese del grupo de enfermedades mentales que sufre el ágrafo inútil iletrado.
    No se cura con educación privada, ni votando a la derecha, ni insultando a las clases bajas con el afán de diferenciarse de ellas.
    Muy contagiosa. Puede afectar hasta 51% de la población.

  10. Mogolito! Laurita Alonso va a sacar a la luz toda la corrupción de Galluccio y sus secuaces.
    Vamos a recuperar la soberanía hidrocarburífera en serio.
    Se les viene la noche. Todos presos.
    Te recuerdo tus opciones:
    A) cerra el culo y fumatela
    B) arma un partido y gana la presidencia
    C) Atenta contra MM y empeza la revolucion

  11. Años quejandose de golpes imaginarios, para terminar llamando a un golpe en agosto
    Años sosteniendo que subir el MNI en ganancias era desfinanciar al Estado, para criticar ahora que «Mugrizio no cumple con su promesa de campaña, y no actualiza las escalas».
    Años cagandose de risa de la oposición desde 6 7 8, sin darle en el canal , ni en radio Nacional, un mísero espacio al PRO, socialismo, troskismo, radicalismo, etc. Y ahora lloran porque algunos (solo algunos) de sus escribas se quedaron sin laburo.
    Años puteando al «Manco delEspanto», para erminar votándolo.
    Años diciendo «¿a quien le importa el dolar», para terminar festejando cada centavo de suna de la divisa
    Años negando los pobres porque era «estigmatizante», para echarle la culpa a Mugrizio ahora de aumentar la pobreza.
    Años justificando el «roban pero hacen», y el afano como financiamiento, para repetir ahora el Mantra «Caputo, Niembro,Caputo,Niembro….»
    Años (casualmente ver los comentarios de esta nota) alabando el empleo público, para tener ahora que soslayar, callar, negar o hacerse los boludos con el ajuste en Santa Cruz llevado adelante por una gobernadora de apellido Kirchner….
    Ser k debe ser insalubre. El grado de ezquisofrenia necesario es humillante….
    Personalmente no veo la hora que aprendamos a no darles bola, a no contestarles, a que desaparezcan….
    Y a que podamos seguir adelante

  12. ¿Alguna otra historia de «empleado de empresa estatal que le ponía re pilas a su trabajo pero veía como a su alrededor eran todos ñoquis militontos K que no trabajaban y está bien que los hayan echado»?
    Aunque sera tírenele unos mangos a RDP por el copirrait

  13. Malconian a las 22 hs de ayer, en lugar de estar de fiesta con su «marido de 2 metros» o de estar sirviendo la cena, o lavando los platos (lo que sea que corresponda de acuerdo al horario) está comiendo un sánguche de salame picado fino frente a la pantalla de su Pentium II, celebrando el día de la mujer a su manera: sola como un perro y soñando ser raptada por Príapo

  14. En el año 2012 entré a trabajar (remarco, TRABAJAR) a la SCI… sí, la Secretaría atendida por Guillote Moreno (el de las pistolas y gritos a todo el mundo que no fuera sus amigotes Coto, La Salada y afines). Me entrevistan, me hacen firmar un contrato (NUNCA me hicieron copia) como monotributista pasando facturas a la UTN de Venado Tuerto (posta, no es joda) y entro como asistente técnico cobrando chauchas y palitos pero bueno, era algo acorde a mis conocimientos y experiencia en administración. Resulta que me tocan como colegas 2 abogados, una Lic en admin (hasta ahí todo bien), una diseñadora de ropa (!), una enfermera (!!) y otros dos más que nada que ver con papeles y números, pero dentro de todo la cosa funcaba. Varios de ellos venían renovando contrato hacía tiempo largo, ya que duraban 6 meses.
    Resulta que a los 4 meses descubren que yo no era K (pecadoooooorrrr, traidor a la patriaaaaaa!!!! ) y me hacen la vida imposible, teniendo que renunciar antes que termine mi contrato. Para esto había laburado como condenado cuando fueron las famosas misiones comerciales, justo enganchaba el tema importaciones y las DEJAI, etcétera. Les importó un carajo todo, claramente.
    Desde ese momento, para los privados al ver mi cv quedé marcado como K y para los públicos nacionales como ANTI, lo que me lleva a casi 3 años y medio sin laburo estable, por lo que sobrevivo dando clases particulares.
    Yo lo que sé es que muchos (no todos, claramente) que están en el Estado no durarían ni 10 minutos en un privado, por una simple razón: el privado vive de la ganancia, y para eso tiene que maximizar resultados aprovechando los recursos que hay disponibles. Si ese recurso no es suficiente… su ruta, capacítese o lo que sea necesario, pero no va a permitir perder plata y tiempo. Que hay muchos que se aprovechan de la demanda laboral? Sí, obvio, pero ese el juego de oferta y demanda, es así. Para bien o mal, el mundo es capitalista y se maneja de esta manera. Se han ido mejorando algunas cosas de condiciones laborales (artículo 14 bis, por ejemplo), pero la base sigue siendo la misma: No rendís? Bueno… ajo y agua.
    En el Estado me temo que pasa lo siguiente: 1 labura, 2 miran y 3 quieren serruchar el piso porque el que labura los pone en evidencia, pero a su vez dependen de él.
    En fin, sigan en la suya. Buenas noches!

  15. si no hubiese un gobierno, no existirían esos molestos empleados gubernamentales
    pd: tenía la esperanza que, después de más de un mes de ausencia, con un poco de suerte, el samurai se hubiese ensartado con una takana oxidada o mejor, envenenada… se nota que sólo soy afortunado en el amor

  16. Limón minimo… Así que ears ñoqui?
    Laburaste mucho para llegar?
    Me imagino, laburando en el call center, eso si, lo pagabamos todos, a tu sueldo.
    Ahora se te termino el currito, andá a quejarte a tu diosa y al forro de sanatela.
    Ahora quien te paga internet?
    Micro resintiendo, andá hacele el aguante con la tuya.

  17. Excelente!
    Además… Ahora salen los sindicatos a luchar por el pueblo trabajador ? En el Estado son comunes los contratos eternos, práctica ilegal y además la nueva onda de ponerlos a todos como monotributistas, haciendo que el laburante tenga que pagar sus aportes. Eso es precarización laboral, pero nunca nadie salto.
    Otra cosa, mi viejo esta en el Estado hace 30 años y el sindicato que corresponde es UPCN. En una paritaria se decidió que no se le iba a pagar la antigüedad a nadie más a cambio de que se hicieran cursos para ascender de categoría. Básicamente les negaron un derecho constitucional en un toque, y como siempre sucede en este país nadie dice nada y el juicio nunca sale.

  18. Qué grosso
    30 mil empleados echados como perros y Riki Jege “justifica” con un link a wikipedia….y recomienda “viajar”!!!!
    pobre infeliz

    Toda una argumentacion, demoledora, impresionante.
    Los echaron, espera que me pongo a llorar, ya que te gustan las estadisticas que recien descubris, 30.000 son apenas el 0,0008% de la poblacion total del pais, mas mueren en mano de delincuentes y no te escuche decir nada de esos padres de familia y esos del cementerio no vuelven, los otros se pueden ir a criar chanchos al chaco.
    Por esas cosas perdieron, empeza ya mismo a laburar para que cambien lo que no te gusta. pfrrrrrrrrrrrrrrrrrrr.
    PD: ¿La cantidad de pobres no la tenes a mano?
    Despues de 12 años no sabes cuantos pobres hay pero si cuantos empleados publicos.
    Se nota.
    PD I : Estas mal y para consolarte te arrimo unas sugerencias:
    A) cerra el culo y fumatela
    B) arma un partido y gana la presidencia
    C) Atenta contra MM y empeza la revolucion

  19. Karina: Lo que decis es totalmente cierto. Es mas, conozco un caso de una persona a la que los «compañeros» de trabajo le hicieron bullying porque trabajaba. Ojo nada excepcional, solo hacia lo que tenia que hacer. Pero la gracia en esa dependencia publica era frenar los expedientes para que los gestores hicieran su agosto. De mas esta decir los empleados vagos se llevaban el diezmo del gestor que ellos mismo recomendaban para mover el expediente. Pero eso es otro tema.
    Por suerte la persona que sufrio el caso de bullying acudio a la justicia y a una par de sus «compañeros» – los mas virulentos- los rajaron. A los otros los degradaron a la mesa de entrada. Lo mas patetico del caso es que el sindicato defendio a los agresores en vez del acosado.

  20. Haces cualquier cosa para llamar la atención mientras PAUL SINGER se la lleva toda, mientras el mundo llora por argentina, y este gobierno para ricos que te desprecia, se ríe de vos…..
    De todos modos, una persona que consiguió tantos trabajos en el estado, no puede hablar de burocracia estatal, es vergonzoso, mínimamente devolvé la que te llevaste.
    ¿Cómo conseguiste tantos empleos públicos? ¿Parientes menemistas? En LA CÁMPORA FLORES, debíamos hacer mérito para conseguir esa gloria y ahora nos han despedido a casi todos. Trabajamos tan duro para llegar al estado y ahora nos quedamos sin nada…. Malditos gorilas
    En fin, hoy es un día duro, vuelven los 90, AXEL lo advirtió. Están cometiendo un acto de insensatez; podíamos hacerlo de otra manera, AXEL estaba trabajando en eso.
    Ganaron lo buitres….
    Volveremos, unidos y organizador, en un nuevo encuentro para la patria.
    CRISTINA FERNANDEZ – MARTIN SABBATELLA 2019.
    Max Lemmon
    LA CAMPORA FLORES

  21. Marcelo, con ponerte furioso no ganás nada.
    Andá a Yoga, Reiki, algún tipo de meditación.
    O podés ARMAR UN PARTIDO Y GANAR LAS ELECCIONES. 😀

  22. El problema del argento promedio es que no entiende que el estado lo mantiene el. En tanto y en cuanto no asimilen el hecho que los cargos electivo y empleados publicos son sus empleados y tienen que trabajar para lograr el bienestar del ciudadano no va a cambiar nada. Para muestra basta un boton: en la oficina del Anses un pibe (probable ñoqui K) quiso apurar a una señora bastante mayor -de alrededor de 80 años-. La señora se paro y le dijo muy cortesmente que el era su empleado porque con su aporte e impuestos le pagaba el sueldo y que, en vez de maltratar a gente mayor, su funcion era asistirlos en tramites y otras yerbas. Al principio el pibe amago a llevarsela puesta pero la gente empezo a aplaudir apoyando el discurso de la señora. El imbecil en cuestion tuvo que salir huyendo. Falta mas gente que ponga en su lugar a los inutiles que pululan por la administracion publica.

  23. Ni siquiera con años de la más agresiva e intensiva campaña de propaganda regímenes como Rusia, China o el Norcoreano han moldeado fanáticos como este Ente que asume el nombre de Marcelo, entre muchos otros, para seguir defendiendo en soledad y hasta el final por la Yegua y el Régimen Kirchneirsta. Moscú, Beijing y Pyongyang pagarían oro por seres como Marcelo.

  24. Nicolas es tal como describiste la cantidad de empleados que no hacen nada y se lo pasan charlando y comiendo, es impresionante!. El servicio de atención y resolución de problemas es pésima. Las cosas funcionan mal xq son pocos los que trabajan y cuando descubren que a alguien le interesa y TRABAJA es mal visto x sus pares, pone en evidencia al resto de lo inútiles que son.
    Los Sindicatos los cubren, saben, solo les importa tener más gente p sacarles algo $. Y reaccionan como si se darían de baja a personal altamente calificado.
    No tienen vergüenza!!!!

  25. Winston Smith (no necesito decir que hablo del protagonista de 1984) era empleado público. Fue en su homenaje que elegí Winnie Smith como nombre.
    Si quisiera contar la historia de cómo una joven y ambiciosa admiradora de Frank Gehry, Gaudí y los hermanos Pelli terminó con el espíritu quebrado como auxiliar de escuelas (empleo sin piso ni techo ni carrera, en el que el mayor logro es llegar a los 50 sin cirugías… ortopédicas), abriría un blog y escribiría artículos.
    Los que me preguntan cómo se consigue ese trabajo reciben como única respuesta «no entren, es una trampa».
    Por lo pronto, sólo compro en lugares donde dan factura. Es mi pequeña acción para que los impuestos vuelvan a los contribuyentes.

  26. Qué grosso
    30 mil empleados echados como perros y Riki Jege «justifica» con un link a wikipedia….y recomienda «viajar»!!!!
    pobre infeliz

  27. Bueno, mogolito, conciso, cortito, ya que estas con los porcentajes a mano
    ¿cuantos pobres hay?
    Dale, contestame, si vos tenes estadisticas confiables y seguras al toque.
    12 años de prosperidad intergalactica y resulta que como «cualquier pais normal del mundo» tenemos que bancar a desempleados disfrazando subsidios como empleos en el estado.
    Yo vote justamente por lo contrario. Y resulta que el que tenia la misma idea GANO.
    mogolito me parece que hay que recordarte tus opciones:
    A) cerra el culo y fumatela
    B) arma un partido y gana la presidencia
    C) Atenta contra MM y empeza la revolucion
    PD: No pongas los ejemplos nordicos si no conoces. Alla no tienen gente al pedo, ni en el estado ni los privados.
    https://en.wikipedia.org/wiki/Copenhagen_S-train
    The S-train system has been entirely one-man operated since 1978
    Un solo empleado por tren, ni guarda ni boletero, ni abrepuertas ni acompañante.
    Aca la horda de chupasangres gremialistas «demandan» el derecho a nombrar a 6 empleados por tren en turnos de 3 horas.
    Hace el favor de callarte o viajar mas lejos que a alta gracia al museo del asesino.

  28. Primero: insoportables los k, pululan por todos los diarios que se cansaron de decir mentían. Y ademas creen que van a hacer cambiar a alguien sus ideas por repetir hasta el hartazgo lo mismo.
    Comparto la nota. Dos veces trabajé en el estado. Trabajé sin ser de ningún partido político o sea no fui militante. Y cuando consideré era tiempo de probar otra cosa me fui.
    En el segundo trabajo, en una municipalidad, una «compañera» sostenía que ella no iba a trabajar por esa gestión (radical). Y no trabajaba! Pero como bien dice la nota quien echa a alguien de la administración publica si es planta permanente? Eso si todos los fines de mes pasaba a cobrar su sueldo sin importarle que «esa gestión» era la que pagaba.

  29. ¿Bajó la nafta, Fuegi?
    ¿Bajó el dólar?
    ¿Retrotrajeron los productos de la canasta básica a Nov/2015?
    ¿Sacaron ganancias 4ta categoría?
    – AHHH pero QUÉ TENÉS QUÉ DECIR DE CASTELLS?? EHHH? EHHH?
    Reventate, hijo de puta.

  30. Pingback: Anónimo