Luego de años de hablar de desestabilizaciones varias y gorilismos diversos, el kirchnerismo cristinista finalmente tuvo su intento de golpe de Estado. Y así como cada pueblo tiene el gobierno que se merece, nuestro gobierno ha tenido el mejor intento golpista al que pudieron aspirar: dos fuerzas de seguridad en protestas comandadas por suboficiales. No es mucho, es cierto, pero no hay que desestimar ninguna posibilidad a la hora de detectar a la rapiña fascista que busca derrocar al gobierno nacional y popular, así se trate de suboficiales muertos de hambre, sin otra cosa que perder que sus ya magrísimos sueldos.
La protesta de quienes no tienen otro modo de protestar fue interpretada como un atropello al orden constitucional por todo el arco oficialista y parte de la pedorra oposición que no supo dónde pararse. El cristinismo se enfureció y organizó la resistencia a la intentona, pero como no son tiempos para valientes, la planificación se efectuó desde Twitter. «Esto es un golpe de Estado organizado por Magnetto» afirmó Juanito Cabandié, un tipo con tan pocas luces que aún no entiendo cómo es que no lo pusieron al frente de algún ministerio. Lucas Carrasco, desde su blog, aseguraba que era el resurgimiento de la línea carapintada, aunque no aclaró si se refería a la mediación de Berni, o si cree que cualquier humanoide de color verde es un potencial golpista. Edgardo Depetri, por su parte, pidió a la militancia que se mantenga alerta ante los acontecimientos que atentan contra la democracia. Y así, mientras Bonafini llamaba a defender a la democracia ante el avance de los que no tienen votos y quieren sacar a Cristina de prepo, veíamos como ese grupo de oficiales hacía alarde de todo su poder de fuego: desarmados, con un mate en una mano y un recibo de sueldo en la otra.
Cerca del primer mediodía, el conflicto parecía desvanecerse ante el anuncio de la marcha atrás del decreto que hizo pupa el ya pobre salario de los miembros de las fuerzas de seguridad. Lástima que el anuncio lo hizo Abal Medina, entre acusaciones desestabilizadoras y recuerdos a «pasados oscuros que los argentinos no queremos revivir», aunque no aclaró si se refería a un real golpe de Estado o al recorte del 13% del último gobierno que integró el actual Jefe de Gabinete. Más tarde, apareció con vida Nilda Garré y afirmó que el conflicto estaba resuelto, dado que decapitó a la cúpula de ambas fuerzas. Uno creería que luego de haber pateado los pasillos de los ministerios a cargo de las fuerzas de seguridad, primero con Onganía, años más tarde con Storani, la Nilda la tendría clara, pero se ve que a la oficina iba a jugar a las cartas, mientras mantenía charlas de peluquería con Arrostito antes, y administraba el registro automotor que había conseguido en los años de Menem, después.
La oposición se dividió entre los que boyaban de la nada al dequémedisfrazo, y los que mantuvieron el sentido común. Los primeros participaron de una declaración de la Cámara de Diputados en la cual se pedía a los miembros de las fuerzas de seguridad que se mantuvieran dentro de ese enorme colectivo denominado «actitud democrática.» Entre los firmantes, estaban los visitantes ilustres a la Casa Rosada: Federico Pinedo por el PRO, Gil Lavedra por la UCR y Patricia Bullrich por Patricia Bullrich. Se ve que las contínuas acusaciones de desestabilizadores y golpistas los ablandaron y las balas finalmente les entraron. Hoy tienen tanto miedo de no ser votados por aquellos que jamás los votarían que salieron, temerosos, a apoyar la versión del oficialismo, ese mismo oficialismo que, sistemáticamente, los acusa de todo lo malo que pasa en el país desde la llegada de Juan de Garay al estuario del Plata. Claudio Lozano picó en punta entre los que se dieron cuenta de la joda y, mientras se secaba las lágrimas de la risa provocada por el comunicado, afirmó que jamás tildaría de golpistas a quienes efectúan un reclamo salarial.
Al segundo día de reclamo, nos asaltó una segunda oleada de argentinismo: Alfonso Severo, testigo del juicio por la muerte de Mariano Ferreyra, desapareció. Si bien uno pensó que se debió a que las fuerzas de seguridad le quitaron la custodia para poder llevar adelante el golpecito de Estado, el ministro de Justicia, Julio Alak, afirmó que Severo no había pedido custodia. Ahora que sabemos que Julio López no estuvo entre los gendarmes golpistas, podemos asegurar que, si desapareció y se murió, se tiene que joder por no pedir custodia en este país donde la seguridad es bancada por todos, pero usada por quien tiene la suerte de ser tocado por el dedo del Gobierno. Severo apareció al día siguiente y, mientras aseguraba que su secuestro se trató de un mensaje para la Presidente -se ve que las mafias modernas desconocen las bondades del correo electrónico- se quejó por ser kirchnerista y no haber recibido ni una llamada del gobierno nacional.

Mientras esto sucedía, los gendarmes y los prefectos emitieron su proclama revolucionaria, consistente en un salario mínimo de siete lucas. De exigir la renuncia de Cristina no dijeron nada, pero suponemos que se trató de una maniobra de distracción para no ser tildados de gorilones. Recién hoy, martes, el gobierno tendrá una respuesta al asunto. El pragmatismo no siempre resulta y las elecciones en Venezuela nos vinieron de anillo al dedo para hablar de otra cosa.
Si la memoria no me falla, hace añares que el país no estaba tan pendiente del resultado de una elección presidencial del extranjero. En lo particular, pude comprobar una vez más que la obligatoriedad del sufragio como garantía electoral es un chamuyo propio del siglo pasado: sin ser obligatorio, en Venezuela concurrió a votar el 82% del padrón, mientras que acá, con obligatoriedad, hace tiempo que no pasamos del 70%. La dependencia hacia lo que sucedía en Venezuela no tiene sustento alguno que la justifique en cuestiones fácticas, dado que el país caribeño ya ni siquiera es tenedor de un porcentaje significativo de nuestra deuda externa como para asustarnos con alguna pronta ejecución en caso de un cambio de mandatario.
[Joven argentino, si en 2005 estabas en una nube de pedos, o desconocías que internet servía para otra cosa además de buscar videos porno, te cuento que el pago al FMI se hizo en cash, y para cubrir parte de ese faltante en las reservas, se emitió un bono de deuda que fue adquirido casi en su totalidad por Venezuela, y cancelado recientemente, con el pago de buena parte de los Boden 2012.]
La figura de Chávez es, en todo caso, casi decorativa, más que desestabilizadora per se. Chávez es en sí lo que los demás queremos que sea. Algunos lo ven como al Patriarca de los Pájaros que demuestra su espíritu democrático cada dos por tres sometiéndose a elecciones. Otros, en cambio, sostenemos que avisar que si no gana, arrancan los tiros, no es muy democrático que digamos. Que el anticristinismo se deprima por la derrota de Capriles y el oficialismo se alegre por la victoria del recontrareelecto Presidente, habla más de lo bajo que caímos, que de cualquier otra cosa. Me cuesta creer que hoy, las esperanzas de uno y otro sector pasen por un resultado electoral en Venezuela. Y no se trata de minimizar a dicho país, ni de hacer una escala de importancia internacional, sino que no es coherente hablar d
e nacionalismo y soberanía, mientras nuestra felicidad va de la mano de unas presidenciales externas. En este caso particular, tanto los veedores de Capriles -otra vez Bullrich, Pinedo & Cia- como los militantes de La Cámpora, fueron a practicar futurología a Venezuela, creyendo que lo que pase allí es lo que sucederá acá próximamente, como si el argentino tuviera la misma idiosincracia e historia política que Venezuela. Cualquier argentino que camine por las calles de Caracas notará la historia de ese país en sus calles y verá con sus propios ojos que nosotros nunca, pero never in the puta life, podemos llegar a terminar así, porque partimos de lugares distintos y porque este país ha tenido la suerte de contar con gobiernos que, dentro de sus limitaciones, han sentado algunas bases para que sigamos sobreviviendo a pesar de todo.
Nuestra principal contra es, a su vez, nuestra principal carta a favor: el argentino nunca fue manso y votó a quien garantizara la máxima ganancia en el menor plazo posible. La creencia de que en octubre pasado, el 54% votó al gobierno de los derechos humanos, de la soberanía y del modelo de redistribución del subsidio con base en matriz sojera, queda para los que quieren creer en una épica romántica, cuando la realidad indica que frente a Cristina se encontraba un expresidente que los llevó al poder, el hijo disfónico de otro expresidente, un androide rosarino, y Carrió sin el aparato socialista. Yo era capaz de votar a Zulma Lobato, pero no todos son tan extremistas y muchos fueron a lo seguro, total, mañana se verá qué pinta. Sin embargo, ese mentado 54% -hoy convertido en número mágico, luego del resultado en Venezuela- es considerado por el oficialismo un número tan intangible, como todopoderoso, representante del triunfo de la militancia y el romanticismo de construir la patria para todos, a pesar del resto.
La necesidad de la construcción de una pasada épica inexistente por parte de quienes la vieron de afuera -o desde adentro de una embajada, mientras el resto era carneado- llega a extremos impensados. Hay gente grande que habla de cómo resistió a la dictadura en su juventud, aunque la realidad afirma que a la facultad iba a levantar minas y las reuniones nocturnas eran para salir de joda a Juan de los Palotes. Por cuestiones que hacen a leyes físicas, muchos pibes nacidos al calor de la democracia y críados sin demasiados sobresaltos durante el menemismo no tienen cómo sustentar ese sentimiento setentista. Es así como ven fantasmas donde hay seres humanos, desestabilizadores donde aparecen personas que opinan distinto, y golpistas donde hay un grupo de hombres negreados por el Estado. Es la muestra máxima de la devaluación política que hoy se pretende mostrar como el futuro dirigente del país: un sector de la sociedad que necesita de una épica y un mito que justifique la existencia, ante la carencia de hechos que enamoren. Existen puntos de partida, poco importa el resultado final: es el imperio de la intención. Así, la Asignación Universal por Hijo exterminó la deserción escolar, porque eso decía el argumento de su creación. Que usted, yo y mi tío Ernesto sigamos esquivando duendes descalzos en cualquier esquina, se debe a otra cuestión, quizás metafísica. Todo lo que se diga en contrario, es síntoma de simpatía por gobiernos pretéritos y asesinos. En idéntico sentido, la implementación de la Ley de Medios de Comunicación Audiovisual es la garantía que salvará a la democracia. Queda lindo, suena poderoso, aunque nadie puede explicar de quién hay que salvar a la democracia, en un contexto que llega a extremos tan copados que no se entiende por qué los únicos trabajadores que no tienen derecho a agremiarse, son considerados golpistas por levantar la vista y mirar a los ojos en reclamo de un salario que los saque de la pobreza.
A esta altura, creo que lo mejor que podría pasarnos es que entre en vigencia, con todo el rigor posible, la mentada ley de medios. Está más que claro que la más auténtica oposición al kirchnerismo es su política comunicacional. Las exposiciones de Cristina en las universidades norteamericanas, son un ejemplo de ello: cuando se puede retrucar, se ponen a la defensiva, cuando estamos indefensos, nos invaden con explicaciones que nadie pidió a preguntas que nadie hizo. Va más allá del que piensa distinto o igual, dado que hay momentos en los que no queremos ser informados por nadie, sobre todo cuando pretendemos un momento de distensión. Es ahí cuando, en pleno partido del equipo de nuestros amores, nos caen con la explicación de por qué De La Sota miente, como también aparece Cristina a la hora de la cena para contarnos que el país se ha convertido en potencia industrial intergaláctica.
Todos los que hemos militado alguna vez, sabemos del poder de la campaña callejera -el timbreo, la pintada, las pegatinas, etcéteras varios. Por ahí no sumamos ni medio voto, pero para el que recién arranca, es el pago del derecho de piso y una garantía de que el jefe directo, al menos, recordará cómo nos llamamos. Sin embargo, los neomilitantes cristinistas se han convertido en una especie de religiosos politizados, con potenciales pastores que te abordan en el momento menos indicado, y en el lugar menos esperado. Así es como los Testigos de Néstor llegan a cometer martirios tales como romperte las tarlipes mientras tomás mate en la plaza, inflarte los gobelinos cuando llegás tarde al laburo, o querer explicarte por qué Clarín merece desaparecer de la faz de la tierra por golpista y antidemocrático mientras vas caminando a Luján.

Creo que siempre fue mal expresado el argumento que reza que la diferencia entre los diarios opositores y los oficialistas radica en que a los opositores les pago si quiero y con los oficialistas no tengo opción. El gobierno ha adoptado desde hace casi un lustro una política que ha modificado ese precepto, y que hoy nos dice que la diferencia entre los medios privados y los públicos consiste en que a los primeros los leo cuando quiero y si quiero, mientras que de los últimos sólo me salva un estado vegetativo. Si la comunicación oficial consiste en spots bancados por todos en momentos en que nadie quiere verlos, en cadenas nacionales con el fin de informarnos que hay dólares y no existe la pobreza, en explicaciones a cargo de Abal Medina, Alak y Nilda Garré, o en una ley aplicada por Sabbatella, lo mejor que nos puede suceder es que invadan todos y cada uno de los refugios que aún nos quedan. Así todos tendrían el placer de ver a Alak -el exintendente platense que organizó la movilización de apoyo a Menem cuando estaba detenido en la quinta de Gostanián- sentarse junto a Eduardo García Aliverti para defender el modelo nacional y popular, como sucedió este domingo en 678. En definitiva, no hay mejor campaña en contra del gobierno que dejarlos hablar a toda hora y todos los lugares posibles. Porque para un kirchnerista, no hay nada peor que otro kirchnerista con micrófono.
Martes. Sonrían, estamos en PlazadeMayo.com
364 respuestas
A ver si queda claro.
Si Menem defendió perseguidos políticos, Magda hizo oposición, Néstor metió en cana represores, está bien.
Si ahora La Guiñazú labura para Magneto, Menem privatizó hasta el himno, está mal.
Es simple. Es claro.
Aguante Micheli!
En tu cara, Moyano!
«soltaron» por «solaron»
Olegario: La voz de quien le alcahuetea a Videla es de Magdalena. No es Fátima Florez. Y el de bigotito no es Martín Bossi. Qué cuernos tengo que desmentir.
Dejá de hacer agua.
Ojo: No le cuento las costillas a Magdalena. Es sólo un ejemplo de que el archivo les pesa a todos.
Porque vos mucho NK con la 1050, pero cuando te pongo a Magdalena complaciente con Videla decís «bueno, después cambió». Bueno: después NK metió en cana a los asesinos que solaron Raúl y Carlo.
Vos podés desmentir algo de lo que dije a las 17:03 o nada más que repetir giladas made in Wirtz?
No?
Lo sospeché desde un principio!!!
Olegario: -Porque cuando Magdalena en épocas de Videla bla bla bla
Magdalena: -Señor Excelentísimo Majestad Videla ¿Ud qué opina del programa cómico La Tuerca, que…
Olegario: -Ahhhhh pero Hebe Schoklender D’Elía Iran bla bla bla…
A veces conviene el silencio…
Epa, Epa!!!!
Parece que mamá Hebe estaba mirando otro canal…
http://www.youtube.com/watch?v=jB7HaEBFPyQ
Olegario
quedaste como un gil
pondré sobre ti un piadoso manto de silencio
Marce
¿Lo mejor que tenés para defender tu postura es una nota que la mina le hizo como notera a Videla en el ’77?
Hata el pelotudo de Tognetti te reconoce que la mina se jugó en los años 78,79 en adelante…
¿Sabés si 678 tiene alguna notita que muestre los huevos que tuvieron entonces VHM, Barone o algún otro prohombre de la actualidad?
¿O de algún hábeas corpus presentada por Néstor?
Sí, Marcelo, lo sé: muy de turro. Lo dicho: no era santo de mi devoción.
Olegario quedando como un nabo en 5…4…3….2…1…
http://www.youtube.com/watch?v=pjOVH1ED8ls&feature=related
(audio de Magdalena sobándole el toor a Videla)
Qué hizo cada uno en aquellos años no tiene ninguna importancia. Lo que vale hoy en día, es lo que decís que hiciste en esa época. ¡Y listo! Estos son tiempos de relato, no de hazañas verdaderas.
Magdalena era la única periodista que tenía lo que había que tener y cuando Videla era presidente se animaba a darle micrófono a Hebe en Continental mientras Edu García le cebaba mate, y otro prócer de la libertad como VHM polemizaba con Menotti por la trampa del off side.
Pero ahora para la gilada K, la mina es una mercenaria de Magnetto y los verdaderamente ilustres defensores de la libertad son chantas como VHM o Barone.
No hay nada que hacer. tenemos los héroes que se nos parecen…
Vigía: Seguramente salir a la Plaza ante una multitud preocupada a decir «Felices Pascuas, la casa está en orden» mientras abrochaba el perdón a los asesinos, no fue muy de estadista, ni muy de progre. Y muy de turro.
Te lo dice alguien que estaba junto a miles en el Monumento a la Bandera, en rosario, ese día.
«Si ‘salía tan barato’, por qué ninguno de los presidentes anteriores se calentó en comprar al progre por 2 pesos.»
Marcelo:
Alfonso no era santo de mi devoción, pero después de haber escrito bajo seudónimo en pasquines del Partido, querer dar un corte a todo el asunto me parece más de estadista que de «comerse los mocos». El Carlo se plegó a esa misma. No sé si por convicción o por conveniencia. Fernando… bueno, era Fernando.
De cualquier modo, los verdaderos progres son un porcentaje tan pequeño que… El resto es sólo instauración histórica de vergüenza.
RDP
Sólo dije que le reconozco a Hebe haber tenido los ovarios para hacer lo q hizo.
Otra
Cuando Néstor «descolgó los cuadritos» (frase injustamente peyorativa), los procesistas ya eran ancianitos. Pero vos creés que actualmente en la Fuerza hay un grupete de chiquilines democráticos que dicen «qué barbaridad lo que hizo nuestra superioridad en aquéllos años»? ¿de veras pensás que dar marcha atrás con Obediencia Debida y Punto Final fue una paponia?
Bueno.
Un tipo con código era da Vinci.
Me fui.
A mí me suena a debate tuitero.
Y a no confundirse. No busco hacer causa común nadie, ni deseo que la quieran hacer conmigo.
No lo necesito (debería estar claro eso, a esta altura).
Las camarillas no me gustan, ya lo dije.
Pero tampoco le pego arteramente a quien, a mi entender, defiende banderas similares a las que yo defiendo una forma por demás deficiente.
Y mucho menos sin ni siquiera haberlo leído…
A eso me refería con lo de los «códigos»
Marcelo:
Sí, puede que esté sensible, no te lo niego. Alfonsín se comió los mocos, es cierto, aunque lo hizo a 4 años de finalizada la dictadura. Menem indultó a 6 años de finalizada la dictadura. De La Rúa no se enteró que había ejército. Kirchner ordenó bajar el cuadro a más de dos décadas de finalizada la dictadura. Hay una cuestión de paso del tiempo y condicionamientos de las esferas de poder que no podemos dejar pasar.
Por otro lado, no podemos hablar de los indultos sin recordar que en los mismos también estuvieron todos y cada uno de los subversivos -y no tanto- y exfuncionarios del partido. En su momento se planteó como una medida de «reconciliación nacional.» Qué se yo, no se pueden juzgar intenciones. Hubo muchas personas que les dolió en el alma que largaran, así, sin más, a tipos que habían masacrado, o colaborado -por acción o por omisión- en la muerte de sus seres queridos. El tema es que tiempo después, se reivindicó una parte de la balanza, y de la otra no se acordó nadie. Y los pocos que reclaman, automáticamente reciben el mote de promilicos, aunque el familiar asesinado fuera sinónimo de peronismo o en su puta vida haya sabido qué pasaba en la política.
Es largo el tema como para tocarlo con esta simpleza, pero para ir al centro: esgrimir el arma «dictadura» para pegarle a adversarios, mientras se mantiene de amigos a impresentables como Cornide, es un poco fuerte.
Esto me suena a:
– No me copiés.
– No me copiés.
– Basta!
– Basta!
– Sos muy infantil, sabés?
– Sos muy infantil, sabés?
– No te hablo más
– No te hablo más.
– Soy un tonto.
– Sos un tonto.
– Ah, no me copiaste, ja!
El que roba a un ladrón tiene cien años de perdón. (Anónimo dixit)
El que roba maña, garpa doble. (Y? dixit)
Buzzi diciéndole compañeros a los camionegros… Sin desperdicio!
No, lo que falta, jode. Llegué a pesar 60 kilos (metro noventa) en 1995.
Marcelo:
Le tocaste a Menem, hacete cargo.
No, lo que sobra, jode. Llegué a pesar 130 kilos en el 2002.
RDP
Uhhhhbueno, qué sensible…fue una chicana, burda pero chicana. Digo: vos hacés lo mismo a cada rato…
No sé si caro o barato. Alfonsín reculó. Menem indultó. De la Rua…bueh De la Rua no sabía que había militares.
Si «salía tan barato», por qué ninguno de los presidentes anteriores se calentó en comprar al progre por 2 pesos.
Vigía:
No empiece a romper las pelotas con las formas gramaticales, lingüísticas o lo que mierda sea! Se lo pido por favor.
Marcelo: no leíste mis intervenciones.
Listo.
Adenoz: no fui yo quien mariconeó por mail.
La dinámica que ha tomado el blog; nada más distante de la perfección. Sí coincido con vos en que es tuitera. Te lo sugerí por mail te lo digo ahora: lo que falta, jode.
Salute!
Lanata espía?
No me lo imagino sortenado láseres entrecruzados y colgando como Tom Cruise.
(Esto lo escribí en Twitter y no me acuerdo si acá también. O era facebook?)
Marcelo:
Te hablo de un hecho conocido por todos, y a eso me respondés con un «tu martir de la dictadura.» Me tomás el pelo y no vas a la cuestión de fondo. Meter en cana a los milicos a partir de 2003, es la forma más barata de comprar a parte de la progresía y mantenerlos entretenidos para que no cuestiones los resultados de políticas de estado poco amigas al progresismo. Dicho sea de paso, en 1990 Néstor era Intendente, obviamente no tenía el poder ni el micrófono para manifestar su rechazo a los indultos del «martir de la dictadura.» Lo que sí podría haber hecho, por decoro, por dignidad -si es que tanto le molestaron los indultos- era decírselo al Presidente en la cara todas y cada una de las veces que se lo cruzó cuando llegó a Gobernador. O por ahí, no sumarse al colectivo y hacer campaña por la lista 2 en 1991, campaña que se inició 3 meses del indulto a Videla, campaña que llevó a Kirchner a la gobernación.
Digo, de pronto, mmme parece.
Marcelo, yo sabía que usted en el fondo era un tierno. No sé si alegrarme más por lo de «potable» o por lo de «más o menos».
Olegario
así que Sanata fue «víctima de un apriete por un aparato represivo»
OK. Andá a cubrir una elección a Estados Unidos, con equipo de filmación, productores, etc, y mandate a gritonear en cámara que la CIA te está persiguiendo, que es un atropello, bla bla bla.
Te mandan al calabozo de una patada en el orto, te detienen , te cagan a trompadas, te ponen en bolas, te culean y te mandan a casa, con suerte vivo.
Dejá de histeriquear.
Uh, parece que nos va a salir cara la gaffe de «esto es Harvard, no La Matanza». Ahora para resarcirse les va a reactivar la Mercedes, y adivinen quién comprará los vehículos.
RDP
What???
Cosmo:
Me parece más justo hablarlo públicamente que mariconear por mails. Los kirchneristas somos incorregibles. Si Marcelo «rompió» algún código, lo tuyo se acerca al escrache. Si te ponés objetivo, aséptico y desapasionado, notarás que el blog retomó una dinámica cercana a la perfección, con comentarios certeros, tuiteros y bonachones.
Esto es internet, no un curso de cómo realizar una mini-monografía.
Te lo explique por mail, te lo digo ahora: lo que sobra, jode.
Cosmocosme
No. No leí tus intervenciones. No me interesa leerlas. Me rompían soberanamente los huevos de una forma inimaginable.
No es cuestión de códigos. Es no hacer lo que YO mismo cuestiono:
Yo cuestiono cuando por ejemplo un tipo mas o menos potable como Vigía hace causa común lacras como Hegeliano o como «Forbi», sólo porque los une el espanto hacia el gobierno.
A mi el amor (o el espanto) no me une con nadie.
saludos
Marcelo:
Che, yo te trato con respeto, mostro. Si por contar una realidad efectiva y que nadie puede negar, me vas a tomar el pelo, me sumo al colectivo de los que te cagan a puteadas.
Es tu elección.
RDP: yo opino lo mismo. Simplemente el planteo vino por una cuestión mínima de respeto. Hay gente a la que le molesta que le llenen el blog de comentarios latrales y me dí cuenta (tarde) de que quizás era el caso.
Saludos.
RDP
Y luego, gracias a Néstor, tenemos en cana a la lacra que alegremente largó Carlitos (tu Mártir de la Dictadura), y en cana a la lacra que alegremente «puntofinalizó» Raulito. El pasado inmediato que redime el pasado remoto que no redime el presente.
Sobre la cana de Menem durante la dictadura, hay una variada bibliografía. Sobre todo una que cuenta que andaba llorando a gritos mientras pedía ver al Almirante Massera, confiado en que Emilio Eduardo quería por entonces armarse un partido político con «pata peronista»
Marcelo (9 de octubre de 2012 20:43):
Estamos a mano. A mí tampoco me interesa «marcelear».
Además, tres consideraciones:
1) si para vos «cosmocosmear» es discutir sinsentidos, o no leíste todos mis comentarios, o los leíste y no los entendiste, o no sé, vos dirás.
2) como yo sí creo tener códigos (hacerle la segunda a Fuegián con una crítica tan vacua como aparentemente acomodaticia… ¿qué querés que te diga?) no te voy a decir públicamente (a no ser que me fuerces) qué considero es «marcelear» y por qué no me interesa «marcelear».
Si querés lo charlamos civilizadamente por e – mail (cmocosme@hotmail.com), intención que tuve en un primer momento, pero que se vio frustrada por no poder conseguir dar con tu dirección e – mail.
3) así como te digo que creo tener códigos, también te digo que no tengo problema en romperlos cuando los rompen primero por detrás y arteramente. De hecho, con este comentario acabo de romper con uno.
PD: sinceramente, y sin ironizar, una lástima, aunque no una originalidad (los códigos rotos, digo). La derecha, en esto, suele ser mucho más pilla.
RDP de las 14:39. Se la puso hasta la tronca, como dicen en San Luis.
RDP:
No hay drama. Yo una vez le contesté a Cris Miró y hacía rato que había crepado.
Eso si, La nación titula que hay complicaciones en el tránsito por la movilización. Puede más el gorilismo.
Ade:
Error mío. Recibí -y leí- el comentario de Cosmocosme en el celular y entré a responderle…el comentario era en el post anterior.
Tengo la cabeza en otra cosa.
No, che, son gente como uno, o sea negros. Micheli puede morir en paz.
Moyano se debe querer cortar los huevos.
hay bastantes humanos en la plaza eh.. no me quiero imaginar la guita que se gasto magnetto para disfrazar a todos esos oligarcas de obreros
No creo que Micheli, con esa cara aindiada, pueda ser referente de los contreras gorilas.
Micheli está juntando más gente que Lugo.