Inicio » La locomotora de El Modelo
Ex diputada, ex senadora, arquitecta egipcia, papisa, exitosa abogada, locomotora, madre de la Patria y Presidenta de los 40 millones de argentinos y argentinas. De todo esto, lo que más intriga es el tamaño de la tarjeta personal de Cristina.
Lo bueno viene en frasco chico, dicen los refraneros y los petisos, y éste fue el caso del discurso de la Presi en su cadena nacional a la hora del almuerzo, que en tan sólo 20 minutos demostró que la magia está intacta. Eso, o el malhumor de tener que levantarse antes del mediodía -¿A quién se le ocurrió armarle un acto a las 11,30 de la madrugada?- la dejó tan del ocote, que no pudo arrancar su oratoria de otro modo que con un «muy buenos días a todos y a todas en un día hermoso, no esperen que diga otra cosa porque si no me censurarían».
De entrada dijo que es mentira que los empresarios estén en pie de guerra contra el gobierno, dado que están ahí, con ella, de lo cual se puede deducir que en el país hay solo 10 empresas, o los únicos empresarios que cuentan son los que siguen viviendo de la teta del Estado.
Contenta, anunció que ahora sí vienen las inversiones chinas para el Belgrano Cargas, que esta vez es denserio, que ya no es joda, que todas las anteriores no existieron. Sí, es cierto, lo anunció su difunto marido en 2006, lo dijo ella en 2009, en 2010, en 2011, en 2012 y en diciembre del año pasado, pero eso no quiere decir que tengamos que dudar de su palabra. Hubiera estado bueno que explicara qué onda con los 10 mil millones de dólares que los chinos nos prestaron para el Belgrano Cargas en 2010 y que no se ejecutaron, pero eso sería tener que hablar bien de Franco, que también es Macri.
Enojada por tener que laburar, se quejó que hace «50 o 60 años» había coches nuevos en Argentina y que «en ese entonces se fabricaban aquí», lo cual es en parte cierto y en gran parte verso. Los últimos trenes nuevos que llegaron al país lo hicieron en 2006 y los trajo Jaime de España, durante la gestión de Néstor. Los pueden ver si se toman el Roca, pudriéndose al sol. Antes, los últimos trenes «nuevos» son de 1973 y, previamente, en 1961: los famosos Toshiba que, con diversas mejoras, utilizaron las líneas Mitre y Sarmiento.
Resultó interesante que afirmara que «todo esto se destruyó por décadas y tuvimos que comprar las máquinas en el exterior», cuando durante años nos dijo que los talleres ferroviarios argentinos estaban a pleno. También resulta interesante saber que no todo se destruyó durante décadas: el servicio de ferrocarriles metropolitano renovó su flota durante la década de los ´90. Con cierta lógica, se optó por reformar los coches, dado que con cincuenta años de vida útil, tenían entre veinte y treinta años de uso.
La «destrucción del sistema ferroviario» es achacable en lo que tiene que ver con el transporte larga distancia. Ahora, si quieren reinventar la historia de los trenes metropolitanos de los últimos veinte años, van a tener que matarnos a todos, porque cualquiera con el lóbulo temporal medianamente en funciones recuerda lo que era pagar una multa de 5 dólares por no tener el boleto encima, las estaciones limpias y los trenes a horario y con frenos.
Pero así es la Presi. Sin problemas anuncia que se lleva adelante el plan de obras para el trienio 2013-2015, que es un calco del plan de obras para el trienio 2003-2005 fijado por decreto en 2002 y que la gestión de Néstor pasó a mejor vida con los resultados a la vista. Que los diez años de diferencia entre las obras que se tendrían que haber llevado a cabo en 2003 coincidan con la década ganada, es sólo un detalle más de vivir en el país que saca a pasear a Canadá y a Australia.
Luego continuó con otras nimiedades como que la tarjeta SUBE no existía hasta que apareció ella. Si tenemos en cuenta que ya existía la tarjeta Monedero, que la implementación de la SUBE fue porque los subsidios ya estaban colapsando y que el sistema anunciado para implementarse en 90 días, demoró un año, no cualquiera se animaría a mostrar un cartón de plástico como logro en materia de infraestructura de transporte.
Mujer al borde de un ataque de ego, puteó a los que votaron «a aquéllos que cerraron los trenes y ganaron las elecciones en 1995». No cualquiera tiene los ovarios de cargar contra los que permitieron que el 10 de diciembre de 1995 jurara como senadora nacional, colgada de la lista oficialista junto a su marido gobernador.
Después de mezclar a Mao, Perón, Scalabrini Ortiz, Cámpora y Solano Lima, se refirió a los jóvenes que la acompañaban -un miércoles al mediodía- como «el futuro del país». Un país de aplaudidores monotributistas.
Finalizado el discurso en el que puteó a los que la votaron en 1995, nos trató de boludos que nos quejamos porque los trenes no frenan cuando ella nos dio la tarjeta SUBE, y dijo que la inseguridad no es de hace dos años. Porque chorros hubo siempre.
Ante tamaña cagada a pedos en la hora de la milanesa con puré, me quedó picando su discurso anterior, cuando con un tono pacifista, explicó que el país siempre estuvo dividido y que no es culpa de ella.
Antes de pedir la paz y justificar el enfrentamiento gratuito, la Presi contó que a mediados del siglo XIX los políticos de Estados Unidos decían lo que sentían y que ella lo sabía porque lo vio en una película la noche anterior. Obviamente, pidió a la oposición que diga lo realmente piensa «porque vieron que acá nadie es de derecha, son todos de centro para la izquierda». Boudou aplaudía.
Luego vino una clase de historia sobre las divisiones de los argentinos que arrancó con las peleas de la Primera Junta y finalizó en la última Dictadura. En el medio, metió a unitarios y federales, radicales revolucionarios, conservadores, balbinistas y alfonsinistas, peronistas fachos e infiltrados. Porque divisiones hubo siempre.
Allí nos pidió de frentuza que debatamos qué modelo de país queremos, y que lo digamos de frente, para construir «desde nuestras diferencias». Para dejar en claro el reglamento del debate, puso como puntos a discutir las paritarias libres, Aerolíneas Argentinas, YPF, la política de Derechos Humanos y los planes sociales. O sea, que deberíamos debatir si estamos de acuerdo con lo que ellos dan por sentado que hicieron bien. Tan interesante como agarrar al pibe que vende curitas en Diagonal Norte y, en vez de comprarle, llevarlo a 678 para que opine si está de acuerdo con que haya vuelto la militancia a la juventud.
El kirchnerismo ha planteado «el debate» como mecanismo de masturbación ideológica. Teniendo como último argumento la afirmación dogmática incuestionable, en el medio son capaces de justificar que la Tierra es plana en base a estadísticas. La contradicción empírica basada en hechos comprobables, dispararía la afirmación de que nosotros queremos volver a la época de Videla o Menem, cuando la Tierra era redonda.
A mí, en lo particular, la dialéctica de la confrontación siempre me resbaló lo suficiente como para dormirme al tercer párrafo. Hay hechos que no se debaten y existen determinadas personas que no ameritan un debate. En cierta medida, Cristina tiene razón y hasta me sirve de ejemplo. Ella plantea un debate sobre hechos debatibles y la oposición plantea la discusión de hechos indiscutibles. O sea, ya sabemos que se llevaron hasta la alfalfa de los caballos de los Granaderos. La corrupción no se debate. Y mierda que sería interesante escuchar qué piensan hacer con todos los caballitos de batalla del kirchnerismo, sobre todo para saber si les molesta el kirchnerismo o los kirchneristas. Pero no es con los oficialistas con quienes hay que debatir, porque son los causantes de los hechos indebatibles.
El debate no tiene por qué generar uniones, es tan sólo una cuestión de tolerancia. Que lo venga a plantear la reina de los bajitos camporitas que creen que criticar a Cristina es «tocarla» y que si la tocamos «qué quilombo se va a armar», como si una crítica fuera una apretada de teta, es un poco fuerte.
El delirio de comparar la división de los argentinos del siglo XXI con las masacres sangrientas de la guerra civil del siglo XIX, es patético. Básicamente, porque consiste en poner unitarios de un lado, federales del otro, y que cada uno se reparta el rol que quiera: de un lado, los que afanan hasta para la estadística, revientan el sistema de transporte, funden la infraestructura energética y se empedan con el delirio de que todo lo hacen por «la Patria». Del otro lado, los que quieren llegar a fin de mes y, preferentemente, con vida. No son dos modelos de país, como el que se disputaban unitarios y federales, sino que son dos modelos de vivir la vida.
Algo de la idiotez que el neorrevisionismo histórico no supo-no quiso explicar es por qué el desprecio por los otros estratos sociales se tergiversó entre los períodos de John Sunday y los de Néstor. O sea, en la década del ’40, existía un desprecio por las costumbres de los desplazados que se sumaban a la clase media, los cabecitas. No era muy distinto al desprecio histórico por el tano, el gallego, el turco o el judío que llegaban en manada desde finales del siglo XIX, pero de pronto daba miedo: los hijos de aquellos desplazados europeos compartían su puesto de bancario con la clase media histórica. Porque, no jodamos, en Argentina la clase media no apareció en 1950. Existía de mucho antes. Lo que el período peronista hizo, en todo caso, fue propiciar un reordenamiento social mediante el cual los que nacían pobres no vivían condenados a la pobreza y, de pronto, se encontraban con trabajo, vivienda y promesa de crecimiento social. O sea, lo que todos queremos: que nuestros hijos vivan mejor que nosotros.
El desprecio se daba hacia la falta de cultura. Los reacomodados también la dejaban picando, como mi tío Rocco que fundió un Torino a las dos horas de sacarlo de la concesionaria por no enterarse que tenía caja de cuatro velocidades. Pero la falta de cultura nunca fue idiotez. Se reconocían brutos, ignorantes y cuasianalfabetos, pero sabían que sus hijos necesitarían de otras herramientas para progresar en un país en el que, si ellos llegaron con la vida metida en una valija y lograron la vivienda propia, todo era posible.
Hoy, las herramientas de la educación y la preparación no se exigen para progresar sino para no volver al estado generacional anterior. Por mera supervivencia de clase.
El desprecio, decía, era casi una guapeada de «yo llegué primero». No era temor a perder lo que se tenía, porque laburo sobraba. Era miedo a dejar de ser superior a alguien, era temor a lo desconocido, era el meo del perro reclamando como propiedad el árbol al que se llegó primero, aunque estuviera en medio de un bosque.
Hoy, existen divisiones minúsculas a nivel clase media. Básicamente, no queremos que nos rompan las tarlipes. El resto, lo negociamos. Las diferencias entre los que llevamos dos o tres generaciones de clase media y los que llevan dos o tres siglos quedaron limadas por el mero paso del tiempo.
La clase alta jamás se metió en ninguna lucha de clases. Saben que en este país nadie puede llegar a desplazarlos y, lo peor que puede pasar, es tener que compartir el yacht club con Rudy Ulloa. Nadie los desplazará porque en Argentina no hubo un intento revolucionario post Caseros que lo iniciara algún paquete resentido con los viejos o conmovido por la realidad que vio cuando logró salir de su círculo de protección. Aparte, cómo se nos ocurriría desplazarlos si quisiéramos vivir como ellos.
La mayoría de los pobres no odian a los ricos porque no se puede odiar lo que no se conoce. Los que sí los conocen, están agradecidos por el empleo, así sea en negro.
La lucha de clases moderna es un delirio transculturado. Y mal. Cuando el comunismo era incipiente, el discurso de dictadura del proletariado colapsó frente a los beneficios del peronismo. Más tarde, existió un invento que compraron un montón de niños bien del Jockey Club de La Plata, San Isidro Labrador y las quintas de Monte Grande. Ex pibes de doble apellido que quisieron ocupar el poder que ya era ocupado por los de su misma clase. Querían matar al padre, básica y freudianamente hablando, y reemplazarlo literalmente.
Hoy tampoco existe lucha de clases, al menos no bilateralmente. Existe, sí, un desprecio recíproco entre clase media y marginalidad, pero no va más allá de eso. No puede haber lucha cuando no se da una competencia por un objetivo contrapuesto, único e indivisible. El único momento en el que coinciden los marginales con la clase media, es en la cola del cajero automático y cuando a alguno que otro le pintó apropiarse del auto, las zapatillas, el celular o la vida de otro.
Llevarse un dedo como souvenier de un atraco al bondi habla por sí sólo. Ese desprecio por la integridad física de un laburante opaca el hecho de que ese colectivo no es un banco rodante sino un medio de transporte popular para viajar al trabajo, a la escuela, al hospital o a una reunión social de cualquier tipo, todos elementos de los cuáles se carece en un contexto de marginalidad. ¿Cómo respetarlo si ni siquiera se lo necesita?
Triste desenlace de una cadena de horrores políticos: la división de los argentinos ya no se da por la lucha por el poder sino por la lucha por sobrevivir a pesar del poder.
Pero eso tampoco es importante. Después de todo, pobres hubo siempre.

Jueves. «Las ideas dominantes de una época son las ideas de la clase dominante», cuentan que le gritaba Marx a la policía de Bonn cuando se lo llevaban en pedo a la salida de un cabarulo
Si querés que te avise cuando hay un texto nuevo, dejá tu correo.
(Sí, se leen y se contestan since 2008)
591 respuestas
Carancho, 8.09: yo me desperté con la grabación de sus voces y sus dichos por la radio. Primero, pensé que era un chiste de mal gusto. Después, que debían de haberse dado con algo de muy mala calidad. Esta gente, A LA QUE LES PAGAMOS UN SUELDO, no entiende nada de nada. Me preocupa, me preocupa mucho. No hay que reirse de esta gente porque son muy peligrosos. Pretenden cambiar de paradigma y dios nos libre si lo consiguen: la víctima es el victimario porque pertenece a una sociedad opresora y el victimario es la víctima porque es el excluido. Además de ser una pelotudez grande como un cohete, no explica qué harían con los delincuentes de guante blanco (está clarísimo que es un proyecto para ampararlos) ni por qué no serviría para la justicia militar, para poner por caso. Siempre tuve una profunda admiración por Orwell pero nunca creí que algún día tendría que temer por alguna de las miradas tan lúcidas sobre el ser humano con las que él hizo literatura.
Que patada en el orto se va a comer la chántora!! Ni el peronismo los aguanta!! Unos militontos de la chántora intentaron participar de una reunión en una unidad básica peronista, en San Juan, y unos peronachos de ley les dieron la paliza de su vida!! jua jua, se fueron con el orto roto. No lo busquen, no está publicado, de última, pregúntenles a los tragaleches que tienen en San Juan. La tropa peronista ya le aclaró a Gioja, no hay lugar para la cámpora, por eso anda diciendo que se debería hacer una interna peronista, está abriendo el juego y tratando, como buen peronista, de despegarse de la yegua (que está muerta) a la que tanto le chupó la concha todos estos años. El peor enemigo de un peronista, es un peronista jua jua
Don Leo, como dije (escribí) en algún momento, estos pobrecitos choriplaneros vienen acá a hacer de punching ball. Ya no pueden defender el modelo por ningún lado, por lo que se dedican a trollear, a boludear, a demostrar que son mogólicos contratados en algún asilo.
La realidad se los está llevando puestos y no hay forma de disfrazarla. Y el legado de estos cretinos va a ser un kilombo económico e institucional fenomenal.
Y como este país es un péndulo, espero ver dentro de poco que la palabra «progre» sea un insulto similar a «milico» después de la dictadura.
Saludos, amigo.
«Pero desgraciadamente tus dibujitos no sirven ni siquiera para ilustrar papel higiénico.»
🙂
Para Don Caracho de las 10:16.
No se me vaya a olvidar que al Axel, además de las tareas para el hogar que le encomendaron en la sede del FMI, ayer en Brasilia le echaron un poco de flit.
Y lo mandaron de vuelta con la cara de pocos amigos junto a la polifacética y camaleónica Ministra Giorgi.
Como habrá sido la respuesta de los brasucas que se embroncaron de tal manera que no quisieron chamuyar ni pío con los cronistas que cubrían esta enésima deffaiance catedrática.
Se nota que les dieron «banana nao tem caroço» bastante porque se las creen que puede imponer condiciones pero se las devuelven por el toor a esas cuestiones pretendidas.
¿O no?
Negro de mierda, qué curioso. Casualmente tu gobierno es quien alienta el modelo «la salada» con trabajo esclavo y sin impuestos. ¿Y creés insultarme con eso? Seguí participando, forrito color mierda.
Por último, oscurito lombrosiano: te invitaria al banco donde laburo y te haríamos un plan de negocios, para que dejes de ser un choriplanero. Pero desgraciadamente tus dibujitos no sirven ni siquiera para ilustrar papel higiénico.
Lástima. Dedicáte a algo para lo que seas bueno, como choriplanero, ladrón de celulares o chupapijas en algún baño público. No luches contra tu vocación.
Cuidáte de los gendarmes, esa carita es una invitación al tiro al blanco. Mejor dicho al negro.
Saludos a tu clon, tan forro, arrastrado y patético como vos.
Frases célebres:
CFK: «El que quiera devaluación tendrá que esperar al próximo Gobierno»
ED: «El que depositó dólares, recibirá dólares»
CSM: «Síganme, no los voy a defraudar»
¿Los vamos seguir votando?
¡cuanta homosesualidá reprimida, shico!
Se quieren colgar de mis tetas!
…a la salchichita de copetin fofita?
Bueno, al palito…
…Pero acusas recibos.
Natalias es muy milico-policial. Sos la coherencia al palo
…porque no doy bola a los Natalias.
Yo también
La marginalidad y la pobreza …»el futuro llegó hace ratoooo ♫»
Lo vendiste? El comprador no llegó a leer mi comentario de ayer? Pobre.
Adenoz: «Lo de ADENOZ, SIN PELOS EN LA LENGUA de las 9:15 es un texto que escribí en este blog hace bastante tiempo y que sostengo.»
#Coherencia.
A ver, universitas… Un paradigma estalla por los aires cuando empiezan a aparecer anomalias. Y vos seguis sosteniendo que la tierra es plana. Porque si, porque te conviene, porque refutas las anomalias, porque no queres ver, porque queres que sea cierto el buzon que te vendieron, porque te garpan para venir a trollear, porque…
Post scriptum. Me decidí por Binner Marce, porque la edad me hizo un tibio. Hace 35 años atrás hubiera soñado con un magnicidio
No se si es un cambio para bien. Que la historia y el nuevo dueño del R12 que vendí ayer me juzguen
Y… si, futurología podemos hacer todos. Total…
Igual yo me acuerdo de la apuesta por el Código Civil.
Ade, si. Y la mando para Rosario, cortada con alfalfa. Negocio redondo (bah, negocio paralelepípedo)
Marce: NO. No «los están garchando» en realidad. Nos están garchando a todos. La diferencia está entre quienes ponen el culo con gusto y por voluntad propia, y quienes no.
Cada tema que sale transparenta la mentira. No informan la cantidad de pobres, y esperan que nos creamos quien sabe que cosa. A los dos días sale el tema de la boludez del servicio militar, y si nos corremos de lo evidente y tratamos de analizar porque surge, nos damos cuenta que es otro emergente del relato
a) dos referentes del oficialismo, Intendentes (territorio ¿remember?), no saben que hacer con la horda de marginalizados que pueblan el conurba, y tiran una solución desesperada…..¿Oia? ¿y la inclusión de la mejor década del cuadrazo de doscientos años, al infinito y más allá?
b) A raiz de la reacción de Ishii y Granados, vayan imaginando que van a hacer si a La Diosa en vez de poner a Scioli de candidato, lo pone al panza verde Uribarri, a Kiciloff o a Florkey….
Estos tipos no saben como sostener este relato endeble por 16 meses más….
Y nos están garchando Marce, porque la marginalidad y la pobreza se van a quedar. Para nosotros y para Ustedes
– Caranchi, la remerita que me vendiste el otro día es un talle más chico. Acá la traje para cambiarla.
– Cambiar qué, negra de mierda? Yo no acepto devoluciones. Y si sos una gorda pedorra, problema tuyo. Andá, tomátelas y seguile chupando la pija al gerente del banco, tragaleche!
Estrategias de venta para vendedores ambulantes.
Llegó el chupapijas. Ya se puso de rodillas y empezó a laburar.
Gritando loosers a los que se niegan a vivir en el mundo de fantasía. Y a no olvidar «clasemierda» y «resentidos».
Sacáte las urnas del orto, tragaleches, y fijáte cuántos votaron a «otro» en la última elección, en vez de a la piara que te paga. 7 argentinos de cada 10. ¡Genio!
Saludá a Milani, gusano, con un pasado «turbio» y hoy jefe del ejército por capricho de la yegua relinchante. ¡Maestro!
Saludá a la madre putativa, con un desfalco de 200 palos. ¡Idola!
Besitos a Zaffaroni, dueño de prostíbulos y juez de la dictadura.
Chupásela con ganas al Kici, que se fue al FMI y volvió con una listita de deberes., nada revolucionarios. ¡Capo!
Dale, ridículo degustador de semen oficialista, hacénos reír más, que está nublado y hay alerta meteorológico.
Le cuento, abuelo Simpson.
Lo de ADENOZ, SIN PELOS EN LA LENGUA de las 9:15 es un texto que escribí en este blog hace bastante tiempo y que sostengo. Desconozco quien lo puso ahora, pero no hacía falta cambiarme el nick. Con indicar que eran mis dichos era suficiente.
Para Marcelo en Miércoles, 30 de abril, 2014 en 9:54, no tengo ningún problema que tengan celular y zapatillas mejores, o lo que quieran, mejores que los míos, mientras no salgan de mi bolsillo y salga de SU laburo.
Cloneitor no se hace responsable de que, debido a su uso, septuagenarios confundan expresiones.
Para Anónimo de las 9:39 y 9:40.
El tema es que el grado de pelotudez es tan pero tan contundente que se mofan de lo que algunos escriben pero no se dan cuenta de que admiten lo que son.
Admite/en ser oportunista, admira a la cultura kirchnerista: corrupción a toda costa, bardeo inútil e innecesario, ilimitada incapacidad intelectual digna de la célebre frase de Einstein: «…Dos cosas son infinitas: el universo y la estupidez humana; aunque tengo dudas sobre lo primero…»
Y si admiran el método, así estamos.
Para Adenoz, el pelotudo contundente e importante de las 9:15.
«…Usted no comprende.
Desde que recuerdo, jamás tuve referentes, ni ídolos, ni mesías. Soy, por decisión propia, ateo de todo ateísmo y nadie me vende lo que no quiero comprar…»
Lo que Ud. se niega a reconocer es que Pelotudo se nace, no se hace. Y se lo dije hace bastante tiempo atrás.
Otra muestra más de su inveterada pelotudez es esta de confundir Hannibal con Leonardo Roia que son dos personas distintas, con distintas profesiones y capacidades intelectuales distintas. ¡Pelotudo!
Acepte que su pelotudez es muy importante y peligrosa.
¡Pelotudo!
Mándele saludos de mi parte al Pelotudo de su otra cara de Jano, el Pelotudo.
Para Leonardo Roia en Miércoles, 30 de abril, 2014 en 9:09, tiene razón, corrijo, el cambio debe venir desde LA FORMA de militar, basada en buena educación, de conocimientos, pero sobre todo, de las buenas formas y costumbres y el respeto.
Para anonimo en Miércoles, 30 de abril, 2014 en 9:39, amigo, por favor, no lo presione tanto. Una vez que intentó armar una «idea y/o explicación» coherente (¿?) con su forma de actuar, me lo deja knockout. Tranqui, yo me mordí los dedos por no responderle, pero me pareció interesante que exponga una idea y ver si puedo entender algo sobre su forma de pensar. ¿Escribió pelotudeces incoherente con lo que hace el kirchnerismo? Seguro que sí, pero le tengamos paciencia, si no, va a empezar a hablar del clonetor, del geriátrico, del dolar loly y el dolar mirra bla bla.
Opo debe plantar cannabis en la banquina.
Bueno, ahora lo tienen de referente al resentido de Marcelito Tinelli.
Por qué sigue llorando por no tener el Fulbo para todos? Ya está, perdiste. Ahora, a mostrar ortos que se acaba el mundo!
P.D.: Cloneitor incluye un cursito gratis de gramática, para que el «doctor» Lecter sepa la diferencia entre «sino» y «si no».
Mientras tanto en ciudad Gótica…. Continúa con ésito el modelo con matriz diversificada de producción. Diversificada en soja de primera y soja de segunda… Es lo que hay. Si quieren otra cosa váyanse a vivir a Canadá …
Opo se definió por la Momia Durmiente
El resto, sacando la cháchara de «quiero alguien que Respete Las Instituciones, La República, Los Valores bla bla bla» … NADA
pero NADA: sólo un rejunte de resentidos que se juntan en un blog a destilar odio
La clasemierda que se horroriza porque un negro pueda tener un celular o unas zapatillas mejores que las que ellos tienen.
Se los vienen garchando desde hace 10 años y escriben «jaaaaaaaaaaa la arquitecta egipcia dijo hache dos cero!!!»
Manada de losers.
Y encima el otro boludo o el mismo boludo sigue pateandola a la tribuna. Tipos grandes, che. (No se cansan?)
Adenoz 915
«Se enfrentan a Clarín? Buenísimo» → Lo dejaron tranquilo dividido en seis testaferratos
«Lo bardean a Bergoglio? Mejor» → Le fueron a besar los anillos cuando lo nombraron Papa
«Juzgan a los milicosputosasesinosgorilas? Mi aplauso» → Y Milani?
«…los K ejercen la política como la entiendo y comparto. Con huevos.» → Se le empezaron a ir los huevos y ajustarse a los mandamientos del FMI y del mercado capitalista.
» Pero tengo en claro que no son para siempre y caerían en un grave error el querer eternizarse.» → De que estas hablando, Willis?
Estos rosarinos desayunan con grapa.
gagá
adj. col. Que chochea a causa de la edad:
«el abuelo está gagá, no se entera de nada.»
chochear ⇒
intr. Tener debilitadas las facultades mentales como consecuencia de la edad.
Word reference
Diccionario del Habla de los Argentinos, 1a. Edición, año 2003, Academia Argentina de Letras, Grupo Editorial Planeta S.A.I.C. / Espasa Calpe.
Página 451
Pelotudo: tonto, estúpido.
Pelotudez: cosa sin importancia, tontería.
Nunca menos. Marcelo, Adenoz: dos pelotudos.
¿O uno?
Hannibal Roia 22:51
Usted no comprende.
Desde que recuerdo, jamás tuve referentes, ni ídolos, ni mesías. Soy, por decisión propia, ateo de todo ateísmo y nadie me vende lo que no quiero comprar.
Mi ideología la puedo definir como «Adenozista», ya que amoldo a mi parecer y conveniencia las políticas que siento que me representan y benefician.
Díganme oportunista (no lo digan, es una forma de decir), pero todos actuamos según nos convenga, a nosotros y a los nuestros, pero en primera instancia a nosotros mismos.
Odio los autoritarismos, pero por poco prácticos, no tienen mucha vida. Vivimos con un sistema al que se llama «perfectible»: la democracia. Tengo mis reparos hacia ello. Quizás todavía no encontramos el sistema que no tenga fisuras. Hay tiempo.
El kirchnerismo me representa, pero no los Kirchner. No porque los considere ilegítimos, ineptos o corruptos. No. Vuelvo al principio: no tengo ídolos, ni los tendré. Pero los K ejercen la política como la entiendo y comparto. Con huevos. Pero tengo en claro que no son para siempre y caerían en un grave error el querer eternizarse.
Se enfrentan a Clarín? Buenísimo.
Lo bardean a Bergoglio? Mejor.
Juzgan a los milicosputosasesinosgorilas? Mi aplauso.
Son un instrumento, en el mejor de los sentidos. Tienen mi más acérrimo apoyo.
Para Hannibal de las 0:31.
Cuando utilizo las palabras «pelotudo importante» quiero significar precisamente eso: preocupante, peligroso, nefasto.
¿Qué se puede esperar de esta «rancia» casta que ulula y pulula las pampas de Peronia?
El asunto es que dicha expresión, en el gracejo popular, es la más usual.
De todos modos ya saldrán los pelotudos importantes a descalificarnos con sus usuales catilinarias obsoletas, perimidas y desgastadas.
Para Eduardo de las 6:13. Cuando Ud. habla de que «… el cambio debe venir de la militancia…», hay que tener cuidado porque los resultados saltan a la vista.
Considero que el gran cambio se debe dar desde la educación que no pasa por el porcentaje alto o bajo del presupuesto nacional.
Estos energúmenos nos quieren confundir con el tema de que se invierte más del 6% del presupuesto pero la calidad es deprimente; y no solo por el resultado de las encuestas sino porque, como siempre pasa, mucha plata se derrocha en burocracia, en los tres o cuatro suplentes por cada titular, la escasa cantidad de días de clase.
Este gran cambio se verá, si los hubiera, dentro de no menos 20 años.
¿Los habrá?
Al lado de Hannibal, Don Leo es Seinfeld
Eso mismo, cumpa. Hacete cargo de tus insultos, Hannibal Roia.
«heridos en su orgullo intentan demostrar que no son pelotudos si no que son unos hijo de puta»
«decirle pelotudo a alguien no es técnicamente una grosería»
Che, pelotudo de Hannibal: hacete cargo de tus insultos.
Al final Hannibal Lecter no era Carancho. Resultó ser Leonardo Roia.
Nooooo!!! Lo leí, no te puedo creer!!! Si hay algo que reconocerle a los KKs es que no dejan de sorprenderte con las estupideces que dicen y hacen, con tal de defender las cagadas que hacen. Todos estamos de acuerdo en que el actual código penal es una mierda, pero el que quieren aprobar, es peor!! Penas más livianas, porque saben que las van a padecer ellos mismos cuando se les acabe la fiesta ja ja. Lo único que falta es que le pongan en algún lado que los ex funcionarios son ininputables. Garcas, garcas totales!!
Mi madre. ¿Leyeron esto?
¿Estos payasos son «fiscales», que son quienes defienden al «pueblo» (a nosotros)?
http://www.infobae.com/2014/04/29/1560778-para-dos-fiscales-k-el-codigo-penal-actual-es-sexista-clasista-y-oligarquico
La imbecilidad del progrezurdizmo no tiene límite.
No sé, martu, el progre y todólogo sos vos.
No iría por la SF, eso es seguro; en algún momento la iglesia católica entendió que no era muy copado andar quemando herejes, en otro momento los puritanos dejaron de perseguir brujas. Ninguno de esos cambios fue sin sangre pero tampoco hubo necesidad de exterminarlos a todos.
Hannibal, amigo, use las frases que le gusten.
No hay problema, no pienso cobrarle derechos.
Finalmente, ¿en serio le preocupa lo que un imbécil (que sí usa un clon) sólo apto para defender delincuentes e incapaz de encontrar y/o conservar un laburo honesto opine (si se asume que estos subnormales retardados pueden hacerlo)?
No vale la pena, sólo hay que reirse de su pelotudez y ridículo cada vez más manifiesto.
Saludos.
Para Valentina en Miércoles, 30 de abril, 2014 en 6:17, es cierto, es utópico, por eso dije que hoy por hoy no existe ningún candidato que cumpla con eso. Yo milité en dos partidos distintos, en distintas épocas de mi vida y en los dos había, entre otra cosas, una coincidencia: los cargos se compran, no hay otra forma, con algo hay que pagar el bondi, el chori y la coca de los zánganos. El problema es que no es la gente más capaz la que llega a una candidatura, es la que la puede comprar. Se queda mucha gente en el camino por ese motivo. Cuando un tipo llega a una candidatura, por ejemplo, de senador tiene demasiadas cabezas pisotedas en el camino y debe favores a medio mundo, en ese periodo está obligado a devolverlo. ¿Crees que se calienta por hacer su laburo? Piensa todo el tiempo cómo devolver los favores y dónde esconder los muertos que tiene en la mochila. El cambio, definitivamente, tiene que venir desde la militancia, con gente que tenga ganas de laburar para el pueblo. Los militontos KKs están descartados, por supuesto. Seguiré soñando nomás, quizás algún día me lleve una grata sorpresa.
Para Marcelo en Martes, 29 de abril, 2014 en 22:41: ¿Te contesto? No, vaya y aprenda lectura y comprensión de textos, así se evita escribir pelotudeces sorete. Lea bien, muy bien antes de contestar.
Para hannibal en Miércoles, 30 de abril, 2014 en 0:31: «…en algún momento, (usualmente abrumados por los hechos) hacen un acto de humildad se reconocen y hasta piden disculpas y se recatan, creameló…» Estas ratas KKs, no creo, les estamos metiendo supositorios de realidad por el orto hace unos días y sólo hablan del clonetor, el parrillero y cualquier estupidez que desvíe la atención. No hay problema, son ininputables, no les da la cabeza para darse cuenta de lo bajo que están cayendo.
Eduardo, coincido contigo que un punto intermedio sería lo mejor que nos podría pasar. Pero lamentablemente el sistema político está viciado de corrupción en todas las intersecciones. Veo muy difícil una transición desde el fanatismo K a algo tan utópico. Lo bueno es que los argentinos somos muy originales para cosas agarradas de los pelos. Tal vez nos sorprendamos a nosotros mismos en el 2015.
Feliz día, mañana, a todos los que aún consideran que trabajar dignifica. 😛
para el sr Leonardo, estimado: ud dice por ahí que lo sres. descriptos por mi como pelotudos son pelotudos importantes, perdone la corrección, entiendo en el sentido que ud lo dice, o al menos eso creo, seria algo asi como «pelotudos preocupantes» , pero un pelotudo nunca es importante, si preocupantes, y son de cuidado, usualmente son los que tocan el botón de lanzamiento de un misil nuclear para ver que pasa.
normalmente esta clase es muy útil en ciertos regímenes que no pueden existir sin ellos el caso de argentina o Venezuela por ejemplo, y un pelotudo, como ud lo ve en los ejemplos ya citados que tenemos en este blog, siempre pero siempre es un ignorante no asumido o sea psicológicamente (y por orgullo) negado a su condición (de ignorantes) y ahí nomas sacan pecho y se hacen los vivos (o los cultos, Maradona es un gran ejemplo), hablando de cosas que no saben o alabando a personas objetos o situaciones lamentables, etc. (aunque por ahí pegan una, como independiente que le gana 3 – 2 a sportivo Belgrano…)
pero y según mi experiencia como profesional hay una gran mayoría (No me pregunte por que ahora) en algún momento, (usualmente abrumados por los hechos) hacen un acto de humildad se reconocen y hasta piden disculpas y se recatan, creameló.
mire, http://www.telam.com.ar/notas/201404/59629-la-gorra-bigote-nuevo-simbolo-del-presidente-venezolano-maduro.html , este tirano hace eso luego de 40 muertos en manifestaciones contra su régimen, y sus seguidores (pelotudos) desmayan entre lagrimas y adoración., (y compran la gorra), aquí es casi lo mismo. (vea los chistes de ayer de «cristina» por cadena perpetua nacional), no haría eso sin reidores boludos,
bueno, saludos cordiales estimado
perdone carancho use 2 frases que le pertenecen, «yegua relinchante» y «madre putativa» (esta ultima de uso mas extendido), se lo digo por que los siomes marcelo adenoz y otro por ahí dirán que yo soy ud. lamento los inconvenientes,
repito lo del principio me pareció excelente la nota sobre «la locomotora del modelo», y lo quise manifestar en el blog, allí también lei sus intervenciones y las del sr. Eduardo (entre otros) que y salvando las groserías me parecieron muy oportunas
saludos cordiales
otra mas: lamento que el pelotudo consuetudinario de marcelo insista en que el sr. carancho y yo servidor somos la misma persona. por que según el «escribimos con minutos de diferencia» (o algo asi,) con esa regla todos aquí seriamos la misma persona., un disparate.
si creo que el blog debiera checkear el mail con el seudónimo antes de publicar o ingresar con una clave para evitar las acusaciones de infortunados como marcelo (o adenoz) que creen que hay una sola persona puteandolos (al kisnerismo y kisneristas) en colores y no cientos de miles tal vez millones por que la guita alcanza cada vez menos obra del mago kichiloff (y es nombre de mago) y su madre putativa