
La costumbre de acostumbrarse a todo
Un viernes cualquiera del verano de 1988. Un hombre se levanta a las 5 de la mañana para hacer la cola en el banco. La inflación se dispara -y lo que

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En sus primeros años, la democracia era como todo bebé que arranca: se mandaba cagada tras cagada pero se le perdonaba todo, porque se sabía que estaba aprendiendo, que había

De todas las cosas que me han jodido del kirchnerismo -que no son pocas- hay una que estoy casi seguro que no podré perdonarles. Dentro de unos años es probable

Intenté robar una vez en mi vida y no salió del todo bien. Técnicamente hablando, no fue un robo, sino un hurto, dado que no ejercí violencia sobre persona alguna,

Cristina finalmente aceptó que es más divertido ser presidente cuando no tiene que lidiar con el inconformismo de este país, en el que todos quieren algo, desde una licitación amiga,

La muchachada anduvo algo perdida durante los cincuenta días en los que Cristina no estuvo. No fue fácil no tener todos los días alguna frase tranquilizadora de la Presi para