Gobernar ya queda enorme. Administrar, está claro, no rinde. Sólo queda pasar el rato, arengar a la patria contratada y plantear juicios de valor sobre cosas que no deberían ser siquiera materia de debate. Cris dio una nueva exposición de oratoria en la que anunció una medida revolucionaria para manejar la economía.
Hay algunos puntos que no cierran. Más allá de la gansada de presentar como producto de la modernidad un billete concebido con las medidas de seguridad de 1952, de que el mismo había sido diseñado para eternizar a Eva Duarte después de su fallecimiento y de que no hay explicación a por qué no salió entonces.
En relación a esto, voy a romper con la costumbre de divertirme con los hilarantes y lisérgicos discursos de la Presi. Tomaré sólo dos frases que no dan para dejarlas pasar. A pesar de que se me ocurrieron muchas formas de aprovechar su afirmación de que «el embutido viene de salame» en medio de la presentación de un billete, Cris marcó dos parámetros que me sacudieron un poco de la modorra y me borraron el buen humor. Primero mencionó su intención de no polemizar al afirmar que cree que Eva tiene más méritos que Roca solo porque es mujer. El segundo punto es la pregunta que hizo Cris: «¿Para quién trabajar, para qué trabajar, cuál es el objetivo y la dirección que tiene que tener no solamente un economista, sino un político o un gobierno?»
Por empezar, si la intención es no polemizar, lo último que se puede hacer es borrar a un personaje de la historia polémico –que genera polémica– para colocar a otro aún más polémico. Podrían haber creado un nuevo billete de 200 o 500 pesos, que mal no vendrían, en lugar de sacar a Roca para colocar a Evita. Los militantes, semiprogres y demás pelmazos afines, festejaron la medida de eliminar de lo cotidiano, del día a día, a Julio Argentino Roca.
Burros e ignorantes de la historia, ponen a Roca a la altura de un genocida, un tipo sangriento que exterminó pueblos originarios que habitaban pacíficamente por sus propias tierras. Otros, un poquito más ilustrados –quizá leyeron el reverso del billete de cien pesos– lo llaman «facho» y «milico». El uniforme debe haber ayudado a la definición. Algunos más colocan a Roca y a toda la generación del 80 bajo el rótulo «oligarquía». Y lo dejan ahí. Como si la palabra fuera autosuficiente. Como si la construcción de lo que hoy llamamos historia no fuera la sucesión de hechos concatenados en un contexto político determinado, en una coyuntura internacional específica y donde influyen factores socioculturales. Lo que no pueden explicar es por qué Juan Domingo Perón le puso esos nombres tan cipayos al símbolo nacionalista por excelencia: el ferrocarril.
Cris se pregunta para quién trabajar y cuál es el objetivo de un gobierno. Y lo hace en el mismo acto en el que pretende borrar de la historia a Julio Argentino Roca, uno de los contados militares argentinos que llegaron a ejercer la Presidencia sin dar un golpe de Estado. Y resulta ser que Julio Argentino Roca fue el que definió la nacionalidad, hecho analizado hasta por Arturo Jauretche. Porque resulta ser que el General Roca fue el que combatió a la oligarquía porteña –netamente mitrista– por considerarla contraria al concepto de Nación. Porque resulta ser que el expresidente Roca concibió un Estado moderno, laico, independiente de la Iglesia, políticamente liberal y económicamente desarrollista. Y porque resulta ser que Roca pensó un Estado que colocaba al capital a su servicio, garantizó el libre desarrollo de la actividad comercial y empresarial y, al mismo tiempo, llevó a que el Estado se hiciera cargo de lo que no era productivo para ningún inversor. Entre otras cosas, la construcción de ferrocarriles en zonas improductivas.
El progresismo medio bobo, que en vez de buscar el progreso se dedica a juzgar sucesos de hace siglo y medio, lo putea por genocida. Tipos aburridos con apellidos bien europeos, se hacen los boludos cuando el gobierno reprime a los Qom. Pero se irritan cuando hablan de Roca, al que consideran un tipo que bañó de sangre inocente el territorio argentino. Un territorio argentino que no existía hasta el arribo de Roca.
Si entendieran el concepto de contexto histórico, les resultaría fácil asimilar que los mapuches son originarios. Pero de otro lado. Y que así como aniquilaron a los tehuelches, luego se dedicaron a saquear zonas productivas. Chorearon ganado y demás pertrechos que luego vendieron en el naciente país trasandino. En medio, mujer que encontraban, mujer que se llevaban. Si tuvieran un atisbo de comprensión hacia la situación reinante en las Provincias Unidas del Río de la Plata, se darían cuenta de que, más allá de la zanja de Alsina, el país no existía. Tierra vacía y a conquistar. Los mapuches no concebían el concepto de Estado, ni el de territorialidad, ni mucho menos el de derecho.
Si tuvieran un puchito de intención de saber de historia, no andarían por la vida meta putear a un «genocida» que según sus propios camaradas «no tenía las pelotas para ejecutar gente». De hecho, nunca sentenció a muerte a nadie en una época y contexto en el que podía hacerlo. En un contexto en el que se daban situaciones como una invasión a cargo de Cafulcurá que concluyó con 500 cautivos, 300 muertos, el robo de 150 mil cabezas de ganado y la violación de un tratado de paz, el resultado final de lo que definen como masacre y no como conquista, es muy bajo. Es más: podría decirse que Roca les hizo precio a los mapuches y a los chilenos, dado que frenó su avanzada en la cordillera.
La ausencia de coherencia es un factor congénito y un requisito imprescindible a la hora de incorporarse a las filas del progresismo vernáculo. Y así andan: vitorean a peronistas, una ideología a la que el progresista siempre despreció por considerarla fascista.
Si fueran coherentes, ya le habrían entregado sus viviendas a los aborígenes que aún quedan en el país sin haberse integrado a la sociedad civil. Deberían pensarlo. Imaginen un acto humanista, entre lágrimas, en el que entregan la llave del departamentito mal habido, comprado a sabiendas de haber sido construido en tierras usurpadas a los pueblos originarios. Y ahí a volverse a España, al menos hasta que salten los visigodos a reclamarles que se retiren por ser descendientes de galos. O a Italia en lo que tarden los Etruscos en darse cuenta de que son descendientes de esos invasores latinos. Puede ser que por último terminen en el Cuerno de África, comiendo las sobras que encuentran.
Sé que pedir coherencia a un progre es tan al pedo como pedirle a Aníbal Fernández que deje de insultar a todo el mundo. Pero con pedirlo no perdemos nada más que tiempo. Ese «ejército moderno» que Roca utilizó para combatir al indígena fue construído por el mismo Roca. Se lo puede considerar, sin temor a equivocarse, como el auténtico padre del Ejército Nacional. Si hubieran agarrado algún libro de historia que no tuviera la firma Pigna, en vez de putear a Roca le agradecerían por esa escuela pública a la que defienden, a pesar de enviar a sus pibes a colegios privados.
Garantizó la libertad de cultos al promover el registro civil como reemplazo de las partidas eclesiásticas y fue el primero en garantizar la educación laica. Así provocó un cisma dentro de la Iglesia Católica. Sí, estuvimos fuera del catolicismo de manera oficial por más de una década. Si a esos autores que reivindican por ser «padres del pensamiento nacional y popular» los leyeran denserio, no podrían justificar cosas como las siguientes:
«La campaña de Roca, ganando tiempo, ante las urgencias de Sarmiento que lo apremia, ignorante de que el general construye su ejercito sobre la marcha, disciplinándolo y acondicionándolo como un ejército moderno, termina en la batalla de Santa Rosa donde el ejército nacional entierra definitivamente al ejército de facción. Hay ahora en el ejército un sentido elemental de la política nacional que se irá perfilando con la marcha de su conductor. También hay otro estilo que no es el de los degolladores. El general Francisco Vélez refiere cómo el general Roca hizo fusilar, bajo la presión de sus consejeros, a un supuesto espía, que después resultó que era verdaderamente agente de enlace de su amigo Civit. Agrega Vélez: «Es fama que Roca sintió entonces profundo horror y que formó el propósito de no firmar otra pena de muerte, propósito cumplido religiosamente durante su larga actuación en la jefatura del ejército y del Estado.» Esa nueva promoción que tiene a Roca como conductor careció de una teoría nacional de la política y de la economía. Sólo le fueron dados atisbos parciales de la realidad; no así liberarse de las supersticiones ideológicas, pero con todo, su carácter nacional la hizo contrabalancear a los agiotistas y especuladores del puerto de Buenos Aires y posibilitar algún desarrollo industrial. Esta época y la de sus continuadores fue también de enajenación de los ferrocarriles nacionales y de concesiones leoninas al capital privado. Pero cumplió, en cambio, una política ferroviaria de sacrificio a cargo del Estado, que tuvo en cuenta las fronteras y estabilizó el norte argentino y la conexión con Bolivia. Pero lo fundamental es que con Roca vuelve al país el concepto de una política del espacio. Vuelve con un auténtico hombre de armas y vuelve porque ya hay un ejército nacional y la demanda mínima de este, la elemental, es la frontera.»
«Está la frontera con el indio, abandonada desde Caseros, cuando éste vuelve a rebalsar y hasta interviene en nuestras luchas civiles: Mitre ha traído a los indios a La Verde como los llevó a Pavón seguramente para replantear el dilema de civilización y barbarie a favor de la civilización, del mismo modo que Brasil llevó sus esclavos a la lucha por la libertad de los paraguayos. La primera tarea que realiza el ejército nacional es la conquista del desierto. El plan de operaciones repite el de la Confederación, con medios más modernos pero con la misma visión nacional. Lleva implícita la ocupación de la Patagonia –que se realiza– y la definición de la frontera con Chile que obtiene solución favorable y definitiva por la Política Nacional de las fuerzas armadas que representa el fundador del nuevo Ejército Nacional. Ella no hubiera sido posible sin la construcción del mismo, por encima de las facciones y sometimiento al mitrismo; la extensión vuelve a formar parte de la Política Nacional que se irá complementando hacia el norte, con los expedicionarios del desierto que en Chaco y Formosa consolidan, con la ocupación hasta la frontera del Pilcomayo. Toca también al ejército nacional resolver la cuestión Capital que algo aliviará al gobierno argentino de la presión constante del círculo de la oligarquía porteña. Frente a Avellaneda vacilante ante la insolencia de Tejedor y los demás mitristas, Roca expresa la posición firme de lo nacional y la decisión del Ejército Nacional de no aceptar más retaceos a la República. Este es el momento decisivo y es bueno señalar lo que destaca Ramos: al lado de Roca está Hipólito Yrigoyen, jefe del futuro gran movimiento nacional. Durante el período del mitrismo no fue carencia: hubo política antinacional consciente y deliberada, que se sostuvo en la inexistencia del Ejército Nacional, reemplazado por una milicia de facción. Con Roca y la reconstrucción del Ejército Nacional empieza a definirse una Política Nacional, zigzagueante entre la comprensión parcial de los hechos y el adoctrinamiento antinacional de los ideólogos, pero hay por lo menos una Política Nacional, la del Ejército, expresada por su fundador, el general Roca, que tiene una Política Nacional de las fronteras y una política económica a la que falta mucho para ser nacional, pero ya retacea el librecambio impuesto por los vencedores de Caseros en obsequio de los “apóstoles del comercio libre”»
El libro del que extraigo estos párrafos se llama «Ejército y Política». El año es 1958. Y el autor es Arturo Jauretche.
Pero de Jauretche sólo leen lo que les conviene. Y lo bien que hacen. No podrían digerir conceptos de don Arturo como que la izquierda argentina es «antinacional y estúpida». Sin embargo, lo que más molesta no es que estas actitudes las tome un progre, sino que el gobierno que se dice peronista se preste a un manoseo tan dañino de la historia. Quisiera suponer que lo hacen de puro brutos y no adrede. Pero me genera sospechas eso de forrear y ningunear a uno de los militares y políticos a los que Perón más admiraba.
Porque Perón no era peronista, era nacionalista. Peronistas eran los que lo seguían al general. Y Perón, como militar y político nacionalista, no sólo admiró a esos hombres que forjaron lo que hoy conocemos como país, sino que los reivindicó al colocarlos en billetes. Hasta bautizó a los símbolos de su gobierno con aquellos apellidos. Para él, los pilares de lo que hoy llamamos Nación Argentina, fueron cinco políticos, cinco generales al igual que él. Narcisismo de por medio, en honor a ellos nombró a los ferrocarriles y hasta lo dejó expreso en los considerandos del Decreto 20.024/1948:
«Es un deber del gobierno mantener vivo en el pueblo el culto a la memoria de los forjadores de la nacionalidad, como tributo de gratitud a sus patrióticos afanes y para fortalecer los sentimientos de solidaridad con nuestro pasado.»
El evitismo es un manotazo de ahogado para quienes no pueden explicar nada. Es una técnica de boludeo que se acarrea desde los tempranos años setenta. La figura de una mujer fallecida a los 33 años, bella y sin formación política, era compradora para los pibes. Evita no envejeció, Evita murió joven y dejó un cadáver bello. Evita fue nuestra primera rockstar. El evitismo es el recurso al que apelan quienes se disfrazaban de peronistas, los que de Perón sólo reivindican haber dado espacio para que Evita desarrollara su labor social y cada tanto citan alguna frase que les resulta simpática.
En una época en la que la mujer no tenía ni acceso al voto, suponer que Eva podría haber hecho todo lo que hizo sin el General a su lado, es de una mentalidad más pelotuda que inocente. El evitismo surgido en las agrupaciones peronistas de izquierda se dio en la medida de un factor básico e imprescindible: Eva estaba muerta y no podía opinar. Con esta gran ventaja a su favor, «si Evita viviera sería montonera» y habría intervenido para que el General aceptara el camino hacia la Patria Socialista.
El evitismo resulta cómodo, mucho más cómodo. Primero, porque Evita pasó a la inmortalidad a las 20.25 hs. de un día como hoy de hace 60 años. No pudo presenciar cómo, años después, su marido mandaba a tomar la leche a la muchachada que lo tildaba de gorila. Qué cosa esa de llamar gorila al que piensa distinto que no se salvó ni Perón.
Y en segundo lugar, porque de este modo pueden seguir en el bondi del peronismo sin sentir que desentonan. Después de todo, Eva también se apellidaba Perón.
Hoy, a seis décadas del fallecimiento de Eva, el gobierno la vuelve a exponer a la controversia. La utiliza como caballito de batalla para provocar y abre la puerta a que todos los que comulgan con otra ideología se hagan la fiesta. Mientras, borran al tipo que materializó ese concepto de Nación que todavía conservamos.
Hay que ponerle garra para hacer tanto con tan poco esfuerzo.
Giovedì. Si Evita viviera, Isabelita seguiría soltera.
Nicolás Lucca
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512 respuestas
Qué bien que escribís flaco. Muy claro y didáctico lo tuyo.
Forbi..cuando Adenoz dice que estan hablando bien con Marcelo..se refiere a los insultos de este último ? Aflojen chicos..despues se quejan y no se les cae el BOLUDO o menosprecio al interlocutor..EL MODELO de intolerantes
Bobeto, todavía no te apiolaste que tus puteadas nos resbalan? No te diste cuenta que nos cagamos de risa de vos y tus dislates? No aportás, no sumás, no existís, vegetal.
Ojo, para comprender el proceso histórico hay que mirarlo en su totalidad.
Por eso yo considero que Roca es un personaje nefasto.
Si no hubiese sido por ese sorete, la historia argentina sería muy distinta. Pensemos un rato: hoy en día Néstor sería un finado chileno sin pena ni gloria, Cris tendría una boutique en Tolosa, donde simplemente sería una conventillera inofensiva.
Y lo mejor de todo: Adenoz y marcelo se tendrían que ganar la vida trabajando…
No te pongas celoso Ade..puedo darte palos a vos tambien…hoy defendiendo ironicamente a Marcelo, me hiciste reir.
Viejo puto: hace tu vida forro, a mi el unico que me llama al pie es relato.
Lustrame el nabo, pelotudo y deja de quererte parecer a Bugman que no te sale
Bobeto, sos como el salame de Olmedo, un piantavotos.
Si, es cierto, Opo, quedaron muchos afuera, pero solo pueden ser 11.
En el mío me faltó el Beto Imbelloni (a) «El caballero Rojo» en el banco. Por si hay goma….
Viejo puto, que mierda te metes pelotudo. Que salís a defenderlo a marcelito, es tu macho pedazo de adefesio?
Atte Bobeto, agachate que te la meto
Che, bobeto, estamos hablando bien. Andá a cloaquear a tu cueva.
Opo:
En el fulbo no hay misterio: 4-3-3.
En el arco lo pongo a Scioli, que se ataja todas.
De 4, sin proyección, me quedo con Lastiri. Los dos del medio de la defensa son Uriburu Y Aramburu, que no tienen piedad y de 3, bien zurdo, al loco Altamira.
En el medio van Solá, Pino y Binner.
Adelante, el Peludo Irigoyen y Juan Domingo. De creativo va el Néstor, sin duda.
No vamos a ganar nada, pero nos vamos a cagar de risa.
MArcelito te rompo el kulito: amenazarlos y embarcarlos por la fuerza es represion, ahi tenes a la Gendarmeria y a La Campora echando a los Qom
Imbecil, sorete, kornudo e hijo de puta
Marcelo: ¿Cómo voy con los números? ¿Mejoré mi porcentaje, oh instrumento de mi propósito? Calcúlemelo, por favor; sé que tiene todos los mensajes copiados en un procesador de textos para encontrar fácilmente las referencias refutatorias de quién dijo qué cosa y cuándo.
Hablando de viejos chotos, la medicación para el Parkinson amigo. Esa.. ¡Esa que quedó al lado del vaso con los dientes!
Cucu:
Vos sabés que no soy celoso (no tengo esas veleidades burguesas), pero lo tuyo con Marcelo roza la obsesión. La mayoría de tus comentarios van dirigidos al crédito rosarino. Aflojá, se nota mucho.
Ade:estoy esperando tu equipo con los políticos de la historia. En el mio para que veas que no discrimino, puse un rosarino
Son patéticos/as, che.
Si RDP manda que hay que estar desanimados, todos dicen: «Qué bajón!». Si en el post siguiente exclama que hay que levantarse y resistir, la monada grita: «Vamos! Si, se puede!». Ahora sale con lo de Roca y los chimpas se unen para homenajearlo. Un poco de autocrítica que tanto nos reclaman, loco!
El único que se salva es mi «amigo» Opositor, pero, bueno, todos saben son los viejos chotos que son contreras con cualquier cosa.
Si Evita viviera, bailaria con Tinelli.
Documento histórico.
En este grabado de la época vemos a Garchapulentén en su gesto típico que, décadas después sería popularizado por la neo-indiada.
En el face de Relato quedó mejor armado.
Y? la pone a Evita a la par, No me parece justo. El cerebro no estaba ahi
No hables mas..tu gobierno te perjudica en la defensa che
MArcelito te rompo el kulito: y Rosas no hizo su campaña al desierto? no mato ningún indio? Los mapuches no aniquilaron a los verdaderos pueblos originarios tehuelches? te falta leer mucha historia imbécil, sos un pobre ignorante
RDP
Pedirle a Marcelito que proponga una alternativa a lo que hizo Roca es una pérdida de tiempo (o una muestra de extraordinaria fe en la naturaleza humana).
Pero no se caliente. Peor le va a su papá que le pide que termine la carrera porque está podrido de bancarlo como estudiante crónico en la facu (hasta lo amenazó con sacarle OSDE).
Pero es totalmente al pedo. Marce está para el boludeo y nada más!!!
Marcelito te rompo el kulito: o sea reivindicas a Gildo? que bien lo tuyo, nunka menos
Laura no entendió, Evita es Perón quiere decir que no soy de los Evitistas que relativizan a Perón.
Excelente. Dedicado a los idiotas que «descubrieron» la historia con Pigna y creen que el lenguaraz Fernández es el mejor discípulo de Jauretche. Sólo leer y estudiar nos salvará del falso relato K
Genial, felicitaciones Don Relato. Gracias
Me habla a mi opositor..justificando que entre el ejercito a la villas….
Marcelo, me perdí ¿me estás hablando a mi? ¿de qué? ¿la ironía entra en tus parámetros?. Hace rato que me parece un debate sin sentido….
felicitaciones y abrazo.
Peron evita la patria socialista Y?
Y despues de Roca, vino Paolo Rocca que creó los tubos para lanzas sin costura…
Y la revolución Nac&pop, hizo la reforma agraria devolviendo la tierra a sus verdaderos dueños: los indios Grobos
¿A masacrarlos con Remingtons?
¿no?
Ah,….menos mal…porque si era así, ello te obligaba a reivindicar a la Presi. Como hacés con Roca.
Y?..Evita no es Peron. El YA era Peron antes de conocerla…que les pasa peronistas ?
No marcelo..se le ocurrió a la presi al mandar a militares a las villas hace mes y medio.
Evita es Perón.
Roca creó la oligarquía terrateniente vía regalo de tierras y créditos humorísticos en donde sobraban testaferros y precios ridículos.Con eso para mi basta para reventarle todos los monumentos.
Lo demás es contexto.
Ahora bien puede haber progres que cebados quieran cambiar el nombre de la calle Las Casas de Boedo por calle «soluciones habitacionales»
Parcialidades o tribus que, por lo menos en él último período de la conquista del desierto, combatieron aliados a las tropas del estado argentino:9
Tribu del cacique Juan Sacamata (tehuelches septentrionales). En 1906 el gobierno argentino, en reconocimiento a su colaboración, les otorgó un territorio de cuatro leguas, al norte del lago Musters, en el valle de Sarmiento.
Tribu del cacique Manuel Quilchamal (tehuelches septentrionales -parcialidad cordillerana-).
Tribu del cacique Catriel (tehuelches septentrionales mapuchizados); vivían en la zona de Azul.
Tribu del cacique Coliqueo (eran el resto de los boroganos que se salvaron de la masacre de Masallé); se ubicaban en Los Toldos.
Indios Asesinos de indios. Y estos progres fachos que los reivindican…
Yo prefiero un 4-4-1-1, con Victorio Calabró en el arco, en el fondo por las banda izquierda el colorado Ramos, de líbero (obvio) Alsogaray, stopper (obvio también) Ubaldini. Otra línea de cuatro con dos carrileros pícaros: Menem y Herminio Iglesias, y un doble 5 aguerrido El Chiche Vanrell y Guillote Moreno. De ariete el Cabezón Duhalde
Manager Frondizi / DT Peron
Porristas Isabel y Cris…
Creo que tenés razón y mordí el anzuelo, pero tengo que revisar el hilo de la conversación, S.E.U.O.
Que descorche se armó acá por el billete que vale 15 dolares.
No, no. A mi leeme bien
El ejército de HOY está peor armado que los indios de HOY
El de Roca tenía más poder de fuego que el de ahora
Los remington no se trababan
los FAL del 60 no sirven ni para palanquear una puerta
Para no aburrir con la discusión sobre el revisionismo histórico, propongo que armemos ternas sobre los mejores políticos de la historia argentina. Aquí va la mía:
Roca
Frondizi
Perón
(suplente: J.B. Alberdi)
Aplaudo de pie, tanto por el post, como por (parte de) el debate posterior.
Es verdad, Opositor.
Si a Roca se le enfrentaba una horda de wachiturros con Nike La Salada, otra hubiese sido la historia.
Imposible Marce, hoy la indiada del conurbano está mejor alimentada, tiene mejores zapatillas y armas que el Ejercito…
¡¡Y ni hablar de la logistica en comunicaciones! Todos con blaberri
Al final terminás ahondando la desazón Ade, teniendo tipos como Garchapulentén, hacen billetes con la cara de cualquiera…
Me quebré.
La reivindicación de Roca como paso previo a pedir que el Ejército embista contra la indiada que vive en las villas del conurbano, que son hostiles, improductivas y ocupadores, para recuperar las tierras para la oligarquía terrateniente.
ah..¿cómo?? ¿ya se les había ocurrido???
Ya que estamos en planes historiográficos, creo que es menester relatar una crónica por muchos olvidada: la del cacique Garchapulentén.
Era un mapuche bravío e indómito que asoló (si, él solo) a la zona sur de la provincia de Buenos Aires. El indio era temible, audaz y los blancos de la región le tenían un real cagazo. Comandó el famoso malón “Operación Tormenta del Desierto” contra el puesto de avanzada “Fortín de Liniers” y se cuenta que reventaba milicos mientras se garchaba a una cautiva arriba del caballo. Le gustaba el alcohol y deliraba por el oporto que podía conseguir en sus correrías.
Cuando fue la época de la Campaña de Roca, Garchapulentén se puso bajo el mando de Baigorrita y se preparó para resistir. Cuando estaban por enfrentarse con la tercera división, al mando del Loco Racedo, el cacique tuvo una visión real de la situación y se prestó como voluntario para encabezar (él solo) la ofensiva. Baigorrita le otorgó ese honor y, seguido por un clamor de la indiada, se acercó, desafiante, a las filas enemigas. A unos pasos de la vanguardia opositora, gritó: “Quiero ver a Racedo!”. Los soldados, recelosamente, le abrieron paso y, fuertemente vigilado, se encontró con el militar. Por unos instantes mantuvo la mirada torva y cetrina, hasta que afloró su sonrisa desdentada cuando dijo: “Che, milico, si me garantizás mi vida, te paso la data de las fuerzas de Baigorrita”.
Con la información recibida, Racedo hizo moco a los mapuches, aunque se le escapó su líder.
Garchapulentén fue ampliamente recompensado y terminó sus días en un barrio de Buenos Aires, regenteando una santería, donde, por supuesto, abundaban las estampitas de Ceferino Namuncurá.
Fuente: “No me hagas la historieta”, Topus Editores, Rosario, 1997.
Vigía:
no, no, no
cuando no se prende de la teta de alguna de mis humoradas, se vuelve solemne y aburrido
mejor vuelva a ser como antes
Sí es verdad
Los Qom reprimidos en CABA por Gendarmería es sarasa y mentira insostenible.
Y reivindicar a Roca preocupándose por los Qom es hipocresía
Nunca mejor autodefinida.
Marcelo:
Deja claro que:
1) No sabe lo que es un plagio.
2) Le gusta convertirse en «algo» de la gente. Las consonantes están bien, pero falta alguna, y las vocales no están todas bien.
3) No se junta con amigos a continuar el chiste del otro (tal vez por no tener amigos, pero es sólo una hipótesis no demostrada).
4) Sabe buscar en Wikipedia (una buena).
5) Para usted siempre es una cuestión de números (sobre esto ya le voy a contar algo).
Cuanta sarasa..cuanta hipocresía..cuanta mentira. cómo sostenerlo, no ?